Thomas Royen, el jubilado que demostró un teorema

    jueves 6.abr.2017    por Pepe Cervera    1 Comentarios

Es alemán y durante 37 años trabajó como estadístico profesional, primero en una compañía farmacéutica y después en una pequeña y poco conocida universidad germana. Ya jubilado seguía practicando matemáticas, y en especial tonteando con una conjetura denominada la Desigualdad de Correlación Gaussiana postulada en los años 50. Una conjetura es una propuesta  de teorema no demostrada; es decir, algo que parece cumplirse siempre pero que no ha sido matemáticamente demostrado que sea cierto. Demostrar un teorema es el mayor orgullo profesional de un matemático; un viejo chiste dice que los practicantes de esta especialidad son máquinas que convierten el café en teoremas. En el caso de Royen no sólo consiguió demostrar la conjetura, sino que lo hizo usando tan sólo lápiz y papel en apenas un par de páginas y usando técnicas matemáticas clásicas; tanto es así que al ir a publicar su resultado tuvo problemas, puesto que no sabía usar las herramientas actuales (como el lenguaje informático LaTeX) ni le publicaron su resultado en revistas conocidas, por lo que casi se pierde. Afortunadamente la cooperación de algunos colegas en activo permitió recuperar la demostración (y traducir algunas de sus técnicas más pasadas de moda), asegurando así el lugar de Royen en el panteón matemático. Porque para hacer buena ciencia no es imprescindible estar en activo, ni usar arcanas técnicas ultramodernas. QED.

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 5/4/2017

Pepe Cervera    6.abr.2017 09:01    

La enfermedad de los rechazados y el beso del Tiranosaurio

    jueves 6.abr.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

En sueco Uppgivenhetssyndrom significa algo parecido a ’Síndrome de la Resignación’, y es una grave enfermedad de origen psicológico que afecta exclusivamente a una población concreta: adolescentes de familias de refugiados, habitualmente de países conflictivos de Oriente Medio, cuya solicitud de asilo es rechazada en Suecia después de meses o años de espera allí. Los pacientes caen en una especie de coma: apáticos, no reaccionan a nada, ni siquiera a algunas pruebas de reflejos, aunque otras demuestran que su sistema nervioso no tiene problemas. Tumbados en la cama no hablan, ni comen, ni se mueven, y pueden pasar meses e incluso años en este estado de letargia. Los más afectados suelen ser los hijos más ‘suecificados’ de la familia, los que hablan el idioma, están integrados en la escuela y tienen amistades y un futuro: enfrentados a la posibilidad de perderlo todo por un rechazo administrativo caen en la más absoluta apatía y pueden llegar a morir. La única solución es la concesión del asilo a toda la familia proporcionando trygghet, un término sueco que significa seguridad, pero va más allá: es un sentimiento de pertenencia y de liberación frente a la ansiedad y el miedo esencialmente sueco. De hecho esta enfermedad sólo se conoce allí: más de 400 casos fueron diagnosticados a principios de siglo cuando el país endureció su política de asilo, y parece surgir de una peculiar interacción entre el drama de los que buscan asilo y son rechazados y la cultura sueca. Aun cuando se concede la residencia permanente a las familias los afectados tardan semanas o meses en salir de su estado, y no lo hacen sin que les queden ciertas secuelas. Se trata de una enfermedad del espíritu producto de los tiempos que vivimos; ojalá que tienda a desaparecer.

Tyrannosaurus_Rex_Holotype

El beso del Tiranosaurio

Mucho se ha discutido sobre la biología de los tiranosaurios, esos enormes dinosaurios carnívoros que nos fascinan y aterrorizan; sobre si eran carroñeros o cazadores, si tenían sangre caliente y eran activos o sangre fría y eran perezosos e indolentes, si tenían o no plumas, de qué tipo y dónde... Una bestia de hasta 8 toneladas de peso y 12 metros de largo con una enorme cabeza repleta de dientes y un apetito a juego con sus dimensiones no puede por menos que atrapar nuestra imaginación. Y un reciente descubrimiento añade una sugerente idea a nuestra imagen del lagarto tirano: muy probablemente tenía un hocico liso de escamas finas y muy inervado y por tanto sensible, lo que abre interesantes posibilidades respecto a su biología. Como que en sus rituales amorosos el frotarse las caras fuese parte del cortejo. La pista proviene del estudio de un fósil muy bien preservado del cráneo de otro dinosaurio muy emparentado llamado Daspletosaurus, que resulta tener en la cara y hocico señales de escamas de un tipo muy particular, asociadas con el hocico de los cocodrilos; estas escamas lisas y pequeñas con nervios muy sensibles proporcionan a estos animales una gran capacidad táctil, que emplean en la caza y en la búsqueda de alimento. Pero que también puede usarse en otros contextos, como el amor. Por otra parte sabemos que los tiranosaurios en sus peleas entre ellos solían tirar a morder el hocico del rival, quizá una herida especialmente dolorosa para ellos. Aunque la imagen de dos gigantescos ‘pollos asesinos’ mejilla con mejilla de forma tierna durante el cortejo es demasiado llamativa: dos bestias terroríficas entregadas a las carantoñas. Claro, que ¿por qué no?

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 5/4/2017

Pepe Cervera    6.abr.2017 08:57    

El guijarro de Makapansgat, el amor y el nombre de los hijos y Carolina Herschel, astrónoma

    jueves 30.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Es una piedra redondeada, un canto rodado aplanado de jaspe rojizo con vetas de cuarzo de unos 6 cm de diámetro que tiene varias marcas en su pulida superficie: agujeros y grietas de origen completamente natural. Pero dos agujeros, cerca del centro, son redondos y muy similares de tamaño, y debajo hay otro ovalado y horizontal de modo que a cualquier humano le recuerda a un emoticono ‘pasmado’: dos ojos, una boca. De hecho si se invierte la piedra al otro lado hay una grieta curva que lo hace parecer un smiley. Esto se debe a la pareidolia; esa tendencia que tenemos a ver caras en todas partes, debida a la importancia que tienen para nosotros los rostros; tanta que hay un módulo de nuestro cerebro dedicado a ello que se dispara en cuanto vemos dos puntos iguales horizontales y una raya debajo. Lo curioso del canto de Makapansgat es que apareció en esta cueva sudafricana en estratos de casi 3 millones de años de antigüedad, acompañado por restos de Australopithecus africanus; en otras palabras, quien vio la piedra en el lecho de un río a kilómetros de distancia (entre 4 y 32, según interpretaciones), la reconoció como curiosa y se la llevó consigo no era humano: era un australopitecino, con un cerebro no mucho mayor que el de un chimpancé. Pero ya con la capacidad de reconocer caras en un dibujo supersimplificado. El guijarro de Makapansgat ha sido llamado ‘la piedra de las muchas caras’, y se considera como el primer ‘arte encontrado’ de la historia. De la prehistoria, en realidad; el primer emoticono es anterior a la propia humanidad.

Makapansgat

El amor y el nombre de los hijos

Es un incidente común entre los progenitores, sobre todo entre las madres: llamar a un hijo con el nombre de otro. Y cuando sucede siempre provoca una reacción; la persona aludida con el nombre que no es tiende a sentirse un poco molesta, incluso bastante, si hay pelusilla fraternal. Pero según un artículo recién publicado en la revista Memory&Cognition la razón de este tipo de traspiés linguísticos no es el desinterés, sino todo lo contrario: llamar a alguien que se quiere por el nombre de otra persona también querida es un signo de amor compartido. La sensación subyacente común (en este caso el amor filial) es lo que provoca la confusión: en efecto el cerebro almacena ‘juntos’ los nombres de las personas queridas en un cajoncito especial, y a veces al sacar de ahí el nombre se equivoca con otro ocupante del mismo contenedor. Los recuerdos están almacenados en redes neuronales que agrupoan por temas: los miembros queridos de la familia están tan próximos que resulta fácil confundir las etiquetas. Así que aunque en algunos casos pueda resultar catastrófico (recordemos la metedura de pata del Ross de Friends en su boda con Emily) en realidad la confusión de nombres es prueba de amor, no de desinterés. Por mucha rabia que pueda dar.

Carolina Herschel, la primera científica profesional

Nació a mediados del siglo XVIII y de niña resultó afectada por una enfermedad que la dejó afectada y limitó su crecimiento; se formó para ser cantante. Pero acabó siendo la primera científica profesional (que cobró por su trabajo), astrónoma afamada con 7 cometas descubiertos (primera mujer en descubrir uno), ayudante de su hermano William (descubridor de Urano) y receptora de numerosos premios de ciencia así como miembro de varias academias astronómicas. Varios de los cometas que descubrió llevan su nombre, así como un cráter lunar y un asteroide. También codescubrió con su hermano mas de 1000 estrellas variables y realizó un catálogo de nebulosas. La corona británica le pagó 50 libras anuales, un dineral entonces, convirtiéndola en la primera mujer pagada por su trabajo astronómico. En 1828 recibió el premio de la Royal Astronomical Society, siendo la primera mujer en recibirlo; la segunda sería Vera Rubin en 1996. Caroline Lucrecia Herschel murió a los 97 años de edad, poco después de recibir una medalla de oro de la ciencia del Rey de Prusia. 

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 29/3/2017


Pepe Cervera   30.mar.2017 08:59    

Las mujeres indias que pusieron una sonda en Marte

    viernes 24.mar.2017    por Pepe Cervera    1 Comentarios

Llevan saris, y flores en el pelo, y lograron algo casi inconcebible: colocar con éxito la primera misión espacial a Marte de la India, una sonda llamada Mars Orbiter Mission o Mangalyaan. Lo hicieron a la primera, preparando la sonda y el lanzamiento en apenas 18 meses y con un presupuesto irrisorio de 78 millones de dólares, menos de lo que costó la película de Matt Damon. Algunas de ellas como directivas, como (de izquierda a derecha en la foto) Ritu Karidhal (vicedirectora de operaciones de ISRO), Anuradha TK (directora del programa Geosat en ISRO) y Nandini Harinath (vicedirectora de operaciones de la misión a Marte); y también ingenieras como Moumita Dutta (diseñadora del instrumento de medición de metano) o Minal Rohit (del equipo de óptica de la sonda). De jóvenes para poder estudiar ingeniería (o simplemente una carrera universitaria) tuvieron que luchar contra una cultura que a menudo considera que las mujeres no deben tener estudios superiores o no encontrarán marido, y con una burocracia con resabios machistas. Pero persistieron, y lograron lo que parecía imposible: trabajar en misiones a la Luna y después a Marte, demostrando que las mujeres pueden contribuir a la carrera espacial en un país donde este tipo de ejemplo es poco habitual. Y cambiando para siempre cómo el mundo imagina a las mujeres de la India.

Mangalyaanwomen

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 15/3/2017

Pepe Cervera   24.mar.2017 08:59    

Los caníbales de Alicante y el robot que taladra cráneos

    jueves 23.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Hace 10.000 años, 100 siglos, los tiempos eran complicados, como siempre: estamos en el Mesolítico, ese confuso periodo entre el Paleolítico y sus prácticas de caza y recolección y el Neolítico y el tránsito a la agricultura y la ganadería, con gentes que practicaban ambos estilos de vida viviendo en los mismos lugares al mismo tiempo. Las herramientas de piedra eran cada vez más sofisticadas, precisas y hermosas, pero las prácticas agrícolas avanzaban, y el clima estaba cambiando entre los últimos estertores glaciales y el inicio del actual periodo de clima más templado. Y en las Cuevas de Santa Maira en Castell de Castells, Alicante, algunos humanos comían carne de humano. En un artículo publicado hace poco investigadores de la universidad de Valencia describen restos humanos con las características marcas de descarnación y evidencias de fuego en los huesos que demuestran un consumo alimenticio. No sabemos si lo hacían por razones puramente alimentarias (un filete es un filete) o tal vez con un sentido ritual, como en ciertas culturas en las que el consumo de carne humana es una especie de comunión, pero los fragmentos óseos excavados en estas cuevas presentan claras marcas de canibalismo en nuestros antepasados de la Marina Alta alicantina.

El robot que taladra cráneos

Hablar de un robot que hace agujeros en el cráneo suena como si hablásemos de Terminator, pero en este caso es un autómata benigno para resolver un problema médico serio. Para curar ciertos tipos de sordera existe una técnica que se llama implante coclear: consiste en introducir en el oído interno un cable para conectarlo con el nervio auditivo. Este cable alimenta al nervio con impulsos eléctricos procedentes de un micrófono, convenientemente tratados; la técnica permite mejorar la audición de personas con sordera severa, u obtener cierto nivel de audición en sordos profundos; el sistema está diseñado para favorecer la captación de los sonidos del lenguaje. Lo malo es que para realizar el implante hay que taladrar un agujero en el cráneo de 2,5 mm de diámetro en el hueso temporal para llegar a la cóclea del oído interno, a través de  una zona rodeada de nervios que van a la cara; un error puede causar serios problemas. Para resolver este inconveniente un grupo de médicos estadounidenses ha creado un robot capaz de realizar el taladro con precisión inhumana a partir de datos sobre la anatomía del paciente, evitando así complicaciones. El robot ya ha sido probado en varios pacientes con éxito desde el pasado verano y se espera que se pueda incorporar a la práctica habitual en breve.

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 22/3/2017

Pepe Cervera   23.mar.2017 08:57    

Cynthia Dusel-Bacon, geóloga de exploración y persona recia

    viernes 17.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Los geólogos son gente de campo y los geólogos de exploración, que salen a buscar yacimientos y a hacer mapas geológicos que completen nuestra comprensión del mundo, se encuentran a menudo en regiones apartadas y solitarias corriendo aventuras sin cuento por lo que suelen ser gente con aguante y con recursos. Un ejemplo es la geóloga Cynthia Dusel-Bacon, del US Geological Survey desde 1975 y dedicada a la exploración en áreas remotas de Alaska desde entonces, con numerosas publicaciones científicas y mapas geológicos en su haber, y mujer de honda reciedumbre. Como demuestra el hecho de que en una campaña de campo en 1977 sufrió el ataque de un oso negro que la mordió y magulló durante una hora. Dusel-Bacon sobrevivió, aunque perdió los dos brazos a consecuencia del ataque. Lo cual no le ha impedido proseguir con su carrera hasta 2014, publicar libros y mapas, ser profesora, tener un hijo y trabajar como mentora y defensora de las mujeres y las personas con discapacidad en ciencia, todo ello con la ayuda de unas prótesis. Porque a menudo la ciencia es una aventura, y a veces la aventura significa riesgos y accidentes.

CynthiaDuselBacon

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 15/3/2017

Pepe Cervera   17.mar.2017 09:20    

500 siglos en un mismo lugar y las bacterias que devoran al Titanic

    jueves 16.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Los humanos nos movemos; los pueblos emigran y colonizan nuevas tierras, a veces echando a sus antiguos habitantes, otras veces mezclándose con ellos. España es un buen ejemplo: Madrid era poco más que una fortaleza hasta hace menos de 500 años; el apogeo de Roma se produjo hace unos 2.000, Stonehenge y las pirámides tienen menos de 5.000 años y Altamira quedó sellada por un derrumbe hace unos 13.000 años. En los últimos 20 0m 230 siglos han habitado esta tierra griegos, fenicios, cartagineses, celtas, iberos, romanos, visigodos, árabes y beréberes; tras el descubrimiento de América llegaron indígenas de allí, además de europeos. Y si nos remontamos mucho más allá, hace 500 siglos (50.000 años) en Europa  vivían sobre todo neandertales. Y sin embargo hay un lugar donde por esa fecha llegó un grupo de humanos modernos donde nunca había llegado antes ninguno, y colonizó el territorio: Australia. Una población inicial se extendió por las áreas costeras desde el norte dividiéndose en dos, unos recorriendo la costa este y otros la oeste hasta encontrarse de nuevo al sur; esta colonización inicial fue muy rápida. Pero luego las gentes que se habían ido quedando por el camino, divididas en varios grupos, permanecieron cada uno en su lugar desde entonces hasta la llegada de los ingleses a finales del  siglo XVIII: cada tribu australiana, cada uno de sus grupos étnicos y lingüísticos (de los que hay centenares) permaneció viviendo en la misma región durante un tiempo que a la civilización occidental nos resulta inconcebible: 500 siglos. Sabemos fue así por un estudio de ADN recién publicado realizado sobre muestras de pelo de diferentes grupos étnicos tomadas a principios del siglo XX, antes de que las diferentes poblaciones aborígenes fueran obligadas a abandonar sus tierras y a mezclarse entre ellas por el gobierno. En parte esto explica el fortísimo apego cultural y religioso que tenían los miembros de estas culturas por sus territorios, en los que vivieron de acuerdo a su principio básico de no alterar el ecosistema durante decenas de miles de años de modo continuo y sin destruir el ecosistema. Realmente la civilización aborigen australiana representa otra manera de ser humano distinta a la dominante que representamos. Lo que significa que se puede vivir de otras maneras, algunas tan sostenibles como para durar 500 siglos.

Australian_aboriginals

Bacterias que devoran al Titanic

El Titanic, el buque insumergible y representación de la arrogancia humana, se hundió el 14 de abril de 1912 en el Atlántico Norte; su casco quedó a más de 3,8 km de profundidad en completa soledad hasta que en 1985 fueron descubiertos; desde entonces han sido visitados por varias expediciones, que han comprobado que el mastodonte de hierro se está desintegrando, en parte devorado por bacterias. Muestras tomadas en ‘estalactitas’ de hierro del casco del Titanic han permitido descubrir una nueva especie bautizada Halomonas titanicae que no sólo se alimenta del hierro del buque y está contribuyendo a su posible desaparición en pocos lustros, sino que ha proporcionado otras sorpresas a la ciencia. El género Halomonas es conocido porque estas bacterias son capaces de resistir enormes cambios de salinidad del agua gracias a una proteína especial que las protege de la extrema presión osmótica del agua muy salina. H. titanicae ha demostrado poseer esta capacidad en grado superlativo y puede sobrevivir en agua con concentraciones de sal entre el 0.8% y el 25%. Puede que nos quedemos sin el pecio del Titanic, pero al menos habremos aprendido algo.

Sección de ciencia en 'Esto me suena' del día 15/3/2017

Pepe Cervera   16.mar.2017 08:57    

Valentina Tereshkova, primera mujer en el espacio

    viernes 10.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Era trabajadora textil, hija de campesinos y aficionada al paracaidismo, razón por la cual fue admitida entre 400 candidatas para formar parte del primer grupo de astronautas femeninas de la Unión Soviética; quedó entre las 5 escogidas y finalmente voló al espacio en el Vostok 6, el 16 de junio de 1963. Su nave hizo 48 órbitas a la Tierra durante casi 3 días, acumulando más tiempo en el espacio que todos los astronautas EE UU hasta entonces sumados. Así Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer, y el primer civil, en viajar al espacio; pasarían 19 años hasta el vuelo de Svetlana Savitskaya en el Soyuz T-7 en 1982, los estadounidenses lanzaron a Sally Ride en 1983. Durante el vuelo compartió órbita con el Vostok 5 e intercambió comunicaciones con su colega Valery Bikovsky. Tereshkova, que acaba de cumplir 80 años, se incorporó a la fuerza aérea soviética, se doctoró como ingeniera espacial y ocupó cargos en la jerarquía soviética jubilándose con el grado de general y múltiples condecoraciones. Hace 10 años sorprendió en una comparecencia pública por su 70 cumpleaños ofreciéndose para viajar a Marte, aunque fuese con billete de sólo ida. En cierta ocasión dijo: ‘no importa de qué país o sistema político vengas, el espacio une a la gente’. Un sentimiento muy extendido entre los astronautas.

Valentina_Tereshkova

Pepe Cervera   10.mar.2017 09:01    

La cura de la sangre de dragón y la invención de 'finalín'

    miércoles 8.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Aunque suene a ingrediente de pócima mágica no se trata de una metáfora: la sangre del dragón de Komodo podría ayudarnos a luchar contra las bacterias resistentes a los antibióticos, que cada vez proliferan más. Los dragones de komodo son los más grandes de una familia de grandes lagartos que viven en el Sureste asiático, en concreto en la isla de Komodo y algunos islotes cercanos, aunque algunos parientes suyos (como los lagartos monitor) ocupan numerosas zonas de los alrededores. Los dragones son carnívoros y matan con una técnica particular: tienen veneno en la boca, pero sobre todo su saliva es un monstruoso hervidero de bacterias. Cuando muerden a una presa la infección provocada la debilita o mata, y de hecho sus mordeduras a humanos son muy graves debido a esta característica: en la práctica emplean bacterias como su veneno particular. Lo curioso es que en las peleas entre ellos también se muerden unos a otros, pero sin efectos aparentes: esto inspiró a un científico a buscar en su sangre agentes antibacterianos. Y los encontró: 48 variedades desconocidas de AMPs (AntiMicrobial peptides, péptidos antimicrobianos), unas moléculas pequeñas que poseen muchos animales para combatir a los microorganismos, pero que los dragones de Komodo parecen haber desarrollado al máximo. Las suyas resultan ser superpotentes, e inhiben fuertemente el crecimiento de bacterias patógenas. Aunque aún en fase inicial estos nuevos AMPs prometen, ya que su modo de acción es diferente del de los antibióticos y por tanto la resistencia bacteriana no interfiere con su capacidad. Es posible que a partir de ellos se puedan desarrollar medicamentos para detener infecciones cuando los antibióticos nos fallen; a base de sangre de dragón.

Komodo_Dragon

La invención de Finalín (endling)

Hacia mediados de la década de los 90 un médico estadounidense llamado Robert Webster acuñó una nueva palabra para designar una categoría muy particular. La palabra en inglés es ‘endling’, (se podría españolizar como ‘finalín’) y designa específicamente al último ejemplar de una especie en extinción: ese animal final que es la personificación del fin de una especie. A pesar de los esfuerzos de su creador la palabra no fue aceptada por los diccionarios estadounidenses; recordemos que allí no hay academia, pero para incorporar neologismos los editores de diccionarios exigen que la palabra se utilice, normalmente en fuentes escritas. Mano a mano con un amigo Webster envió una carta a la revista científica Nature defendiendo su creación, y ahí se quedó todo. Hasta que años después en Australia repescaron el término para una exposición sobre el Tilacino o ‘tigre marsupial’, un animal extinguido en tiempos históricos, y desde allí se relanzó. Ahora ‘endling’ (finalín) ha sido usada en obras musicales, antologías literarias y relatos de ciencia ficción, en parte porque su existencia unifica una serie de ejemplares conocidos que fueron los últimos de su estirpe: (Martha, la última paloma pasajera; Celia, el último bucardo; Turgi, el último caracol arbóreo polinesio; Booming Ben, el último pollo del brezal, o Solitario Jorge, el último galápago de Isla Pinta) que fueron los últimos de su especie. Y también en parte por su sonido en inglés, que evoca árboles genealógicos y una alegría sonora que contrasta con su significado. Robert Webster murió en 2004, pero su palabra le ha sobrevivido, y desgraciadamente prospera.

Pepe Cervera    8.mar.2017 17:00    

El origen antiguo de la vida y el futuro

    lunes 6.mar.2017    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Un nuevo descubrimiento acaba de adelantar unos centenares de millones de años el origen de la vida en la Tierra, y esto tiene su importancia porque aunque parezca mentira esto puede ser vital para el futuro. Ahora que sabemos que los planetas abundan en el universo gracias a nuestros descubrimientos astronómicos la llamada Paradoja de Fermi se hace cada vez más acuciante: ¿dónde están todos? Si hay más estrellas que granos de arena en todas las playas del mundo y si muchas de esas estrellas tienen planetas, y si estos planetas crean vida con facilidad, se deduce que el Cosmos debería estar lleno de seres vivos, algunos de los cuales deberían haber desarrollado inteligencia suficiente como para dar señales de su existencia. Dado que no los vemos podemos concluir que algo, apodado por los especialistas el Gran Filtro, impide que eso ocurra, porque el silencio es ensordecedor: la respuesta a la paradoja debe estar en algunos de los factores que conforman la ecuación de Drake que intenta estimar el número de civilizaciones hipertecnológicas que deberían rodearnos. Y uno de estos factores es clave: ¿es difícil que la vida aparezca en un planeta recién nacido? ¿cuánto tiempo pasa desde que se forma una Tierra (el único caso que conocemos) y brota la vida? El nacimiento del primer ser vivo podría ser el Gran Filtro: si resulta ser muy difícil entonces podemos estar tranquilos, porque en nuestro planeta ya ha ocurrido.

Hadean

Pero de este nuevo descubrimiento se puede deducir que la vida brota en los planetas con relativa facilidad, en cuanto las condiciones mínimas de habitabilidad lo hacen posible, y eso son malas noticias. Contando como condiciones mínimas de habitabilidad la Tierra durante el Eón Hadeano, que no era precisamente un jardín de flores: un planeta a medio fundir, con una atmósfera incipiente, mares recién estrenados y un continuo y brutal bombardeo meteorítico. Si el origen de la vida, que tendemos a considerar como algo improbable y difícil, no es el Gran Filtro que impide la proliferación de civilizaciones galácticas otro factor debe hacerlo, y por tanto es posible que lo que impide el avance de la vida sea un obstáculo aún en nuestro futuro, y no en el pasado: que el problema que limita la extensión de los seres inteligentes por el Universo no lo hayamos resuelto todavía. Según la única muestra que tenemos la vida brota con fuerza incontenible muy deprisa e incluso en las peores condiciones, y si lo ha hecho en los innumerables planetas que ahora sabemos que existen algo muy poderoso debe cercenar la extensión de la inteligencia en el cosmos. Esperemos que los humanos seamos lo bastante avanzados como para ser capaces de saltar esa barrera cuando la encontremos, en el futuro.

Pepe Cervera    6.mar.2017 08:59    

Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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