Soderberg acepta el pulso a Los Coen

Ustedes disculparan a este cronista que una semana despues de comenzado el festival de cine mas importante del mundo (disculpen tambien la ausencia de acentos, este teclado no los tiene) envia su primera cronica. Justamente antes del encuentro digital que mantendre con quiera estar aqui. Lo cierto, esta es la verdad, que entre proyecciones, ruedas de prensa y programas de radio ya apenas queda un poco para unas lineas en las redes sociales, es la verdad. 

En una edicion de crisis Cannes se esta descubriendo como un magnifico tiempo para la dialectica y un debate que ha aflorado en otras situaciones: Que es mas Cannes, que la palma de oro vaya para Steven Soderberg o para los Hermanos Coen? (tampoco el teclado tiene el signo de apertura de la interrogacion). 

Esto es lo que debe designar el presidente del jurado, Steven Spielberg que su cine ha sabido columpiarse mas en la taquilla que en los festivales y filmotecas. Pero entre los miembros de su jurado hay autores tan destacados como Ang Lee o Naomi Kawase. Que ocurrira el proximo domingo?. Spielberg ha decretado un total aislamiento de todo el equipo del jurado oficial y el pulso esta echado: las dos lineas estan perfectamente delimitadas, en la linea del cine de autor hya favoritos de altura> Los Coen, Jia Zhangke (mi favorita hasta este instante), Asghar Farhadi, Francois Ozon y por la otra Takashi Mike, Paolo Sorrentino y hasta un Nicolas Winding Refn y, por supuesto, el propio Soderberg que es quien esta aceptando el pulso. Falta verdaderos puras sangres del cine de autor como Gray, Polanski o Jarmusch.

Cannes, esta mi primera cronica, bien puede valer para transmitirles que en los corralillos de este magnanimo festival no hay otro debate. Coen o Soderberg, cine de autor y cine industria. Que es mas Cannes.

El pulso tiene su interes. 

Terroríficos, Mads Mikkelsen y Thomas Wintemberg

The hunter 1Mañana llega una de esas películas que al espectador le deja conmocionado. La caza, dirigida por uno de los discípulos más finos de la escuela de Lars Von Trier, Thomas Wintemberg e interpretada por el que es, posiblemente, el mejor actor del cine europeo contemporáneo, Mads Mikkelsen. The Hunter debió ganar en Sevilla este año (con todos mis respetos para la que se alzó con el giraldillo de oro,  la producción sueca Eat Sleep Die, de Gabriela Pichler que entiendo perfectamente que esta autora con su opera prima proponga una narrativa muy especial y personal). La Caza es una película perfecta:

- Con una historia compleja y dura: un maestro de guarderia es acusado de pedofilia.

Es tan dura que el espectador piensa o puede pensar, que si esa acusación es falsa el derecho universal de legítima defensa otorgaría el derecho a ese pobre maestro a fusilar a cada uno de los vecinos que creyendo, que pensando que.... arruinaron para siempre la vida de este hombre.

-Mads-Mikkelsen_The-Hunt

- Con una técnica visual extraordinaria, cuando vean esta película se darán cuenta qué díficil es el cine, y lo más complicado sigue siendo algo tan obvio como enfocar bien y componer el plano adecuadamente.

- Cuenta, desde luego, con el mejor actor del momento para hacer de ese maestro de escuela al que una pequeña le arruina su vida desde la ingenuidad, desde la repetición, desde la imitación de sus hermanos, desde la sospecha de una vieja dama que cree que todos los frascos pequeños tienen veneno en su interior.

Es, sin ninguna duda, la mejor película del año pasado: ni Un asunto real (magnífico de nuevo Mads Mikkelsen), ni Amour de Haneke, ni todas las grandes exitosas ya mencionadas mil veces superan esta película de Wintemberg que se pasea entre la sospecha, entre la ingenuidad, entre la ruina, la verdad, la mentira, la venganza y el derecho a la presunción de inocencia.

Magnífica La Caza que tiene una letra minúscula por la que se cuela este hábito de juzgar y ejecutar desde la opinión pública, desde los telediarios y desde una sociedad que cuando se pasa de lista deja en la calle a sus muñecos rotos.

La verdadera revolución

 

Cobertura festival 

Ya siento escribir días después de haber clausurado una semana de cine con historia, La semana de cine de Medina del Campo. Veintiséis años, ininterrumpidamente. En el corazón de una Castilla que lleva demasiados años desatendida, fuera del foco, vendida por unos y por otros. Ahora las telas, ahora el vino, ahora el aceite, ahora las eléctricas, ahora las ferias de ganado y después el trigo. Dicen que menos mal que hay cada vez más caza. Qué se yo. Volvamos al cine, 26 años y también Medina ha olvidado a Basilio y a su Libre te quiero. Lo pienso y lo digo. Emiliano y Eduardo, Emiliano Allende, un pura sangre que cuando en la sanidad pública le pican en vena le salen los cromas y los planos desparramados por la analítica, el hombre clave de las razones del porqué Medina ha llegado tan lejos, teniendo La Seminci tan cerca. Por ese cine medinense han pasado todos de nuestro cine y este año, amigo Emiliano no se os debía haber pasado Basilio. ¿Qué debe hacer el director salmantino para que no le metan siempre en el cuarto del olvido? Yo a lo mío, a mis obsesiones y a mis dioses. Y Basilio lo es.

Tadeo jonesNo ha sido el mejor de los años para el cine pero habéis programado la más ingeniosa de las películas, en mi modestísima opinión, referidas a esta revolución congelada y encubierta en la que andamos metidos desde va ya para cuatro años. La verdadera revolución es una película de Pablo Sola. Es tan simple como una conversación entre una empleada del banco y un cliente. Me gusta, los bancos sí que son el opio del pueblo y no la religión que ya tan sólo aspira a pillar un cuarto en el telediario que tan sólo se ve en los bares de carretera (como muy bien nos enseñó Pela Del Álamo). Kepa Sojo y su Loco con Ballesta, qué grande Karra Elejalde pero quizá (dicho sea con todo mi amor Kepa) los vascos haciendo de vascos, paso. Ahí está por ejemplo Agua, de un bilbaíno, Mikel Rueda, que belleza de fotografía, que dura es la familia casi siempre, cuánto pesa. Medina del Campo, 26 Edición y un séptimo vicio en el Logan, la primera vez que hacíamos la radio desde un bar, entre cafés y clientela habitual. Y ahí estaba la teniente de alcalde, una mujer extraordinaria, Teresa López, teniente alcalde y concejala de cultura. Me gustaría hablar un poco más de ella, de su ciudad, de su origen, de su lucha y de su militancia. Pero no debo. Me gustó muchísimo Efímera, de Diego Modino, el sueño de una cría por convertirse en una bailarina, un casting entre bandidos, un cruce entre la maldad y la ingenuidad, la pienso y aún me emociona, me tiemblan las piernas con esa película, Efímera, Vente Diego un día al vicio con tu pequeña actriz, cuéntanos como nació Efímera.

Medina del Campo y el castillo De La Mota, yo prefiero el balneario, decadente, con agua tibia para los huesos rotos y esa sopa castellana con vino de Toro. Músico importante y cineasta es Coke Riobóo que con El ruido del mundo construye una exhibición de lo que es o debe ser el sonido para el cine. Carlos Hernando, biografía de un judío sefardí, El violinista de Auschwitz. En Coté Soler tendremos a un gran cineasta, en poco tiempo, diálogos de altura en Tight, pero sobre todo sabe Coté de mujeres, de laderas y montañas. Sabe, claro que sabe. Maravilloso el trabajo de Jossie Malis, Bendito Machine IV, cine de arte en la animación, buen gusto en la vanguardia sin dejar de lado la naturaleza muerta. No puedo dejar de citar a Lucas de Alex Montoya que ya después de títulos suyos como Maquillaje (2011) y, sobre todo, Cómo conocí a tu padre (2009) que se llevó menciones y premios en Sundance. Lucas es precisamente eso que a una cierta edad no ves, buen guión y corto que me huele a Goya 2o14 y ya veremos.

Medina del Campo, Valladolid, 26 años de cine con Elías Querejeta, María Pujalte, Achero Mañas, Manuel Aleixandre, Juan Luis Galiardo, Iciar Bollain y Gabino Diego y así hasta diez mil, diez mil razones para un futuro que se lo ha ganado a pulso.

Bigas no hubiera querido

Bigas y el toro

 

Hermosos textos hemos leído de todos los que conocieron y quisieron a Bigas Luna, desde El séptimo vicio seguimos rastreando las huellas de una conversación que mantuvimos con él en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, hace algunos años. Queremos ésa y sólo ésa porque fue una conversación más allá del cine o más acá. Fue en función de un menú que él se encargaría de materializar en su masia de Tarragona, este último verano. Su muerte nos ha pillado en bragas a todos, no quería, Bigas no quería malos rollos y mucho menos gotas de épica a su costa. Ahí lo que decía Woody Allen, "Que ésto se acaba, que no es para siempre..." Pero mientra llega la vieja señora, la más democrática de todas las citas que tenemos, disfrutemos y tengamos buen rollito. No me vengas con el 21%, con el puto rollo de la crisis y con un mal letal. Que le den. Vale más un sólo día desnudando o vistiendo a una mujer que todos los agoreros del rumor, es mucho una ensalada con este aceite que traje de Córdoba y este vinagre de vino de Laseca que tratar de convencer a la ministra sobre un cine que penaliza a creadores y gratifica a los contables.

Coño que Bigas se ha ido y él no quiere ni alfombras, ni memorias, ni recuerdos, ni homenajes... Lo ha dejado dicho y muy clarito, así que no sé que diablos ando haciendo yo juntado letras y palabras. Voy a tomar esta noche un extraordinario Burdeos que duerme hace tiempo esperando una oportunidad y esta noche la abriré en su honor, pero no será un recurso literario o periodístico. Me gustaba Bigas y me fascina esa forma de Las conquistas bárbaras de entender la vida. Si no hubiera sido por Bigas y Berlanga -escribí hace unos días- nuestro cine hubiera sido irrecuperable de la épica, se hubiera quedado en el resentimiento de la posguerra y de la resistencia. 

Ya dije ayer que su película Bilbao significó mucho para mi, por el momento en que llegó y por el descaro que representó pero si me pides una película perfecta de él me quedo con La camarera del Titanic, mucho mejor que Titanic por la reivindicación que Bigas hizo con esa película del poder del cuento y del relato.

Bueno, ya está. Me he ido resistiendo a escribir sobre ti, y al final aquí está, te he desobedecido y me alegro. Es bueno no hacer lo que te piden los vivos para que cuando dejen de estarlo. Y ya para siempre ese toro enamorado de la luna y del paisaje ibérico quedará unido a tu memoria para siempre. Tú sabes que me quedé más solo que la una defendiendo ese bofetón en la cara que resultó ser DD Hollywood para la memoria del cine español en Los Ángeles, que te quedaste corto en la biografía de muchos  de los  y las que fueron a La Meca, esa película tiene una visión amarga y nada complaciente de parte de nuestra historia social y cinematográfica.  Pero te arrearon y bien, recuerdo que fruncías y se te cambiaba la cara con algunos episodeos grotescos que pasaron con tu cine, no voy ni quiero recordar el Volaverunt en Donosti....

Me quedo con la conversación en El séptimo vicio, preparando un menú para una cena en tu casa. Eso sí que fue una hermosa película, inolvidable y divertida. Voy a ver si finalmente encontramos esa grabación en el archivo, no es un homenaje, es escucharte en tu salsa y con tu risa. Y por supuesto que me acuerdo esta tarde de Pilar Morillo, sé que le va a costar superar la desaparición de una persona que la conocia bien, yo sigo pensando que a veces las lágrimas son buenas, ésta es una ocasión para que se te vayan por la mejilla...

 

 

Demasiado corazón, franca subversión, Jess

 

Jesus francoLa muerte del rebelde más grande que ha tenido el cine español, Jesús Franco, me pillaba, así es, de regreso de Gran Canaria  -me cuesta entender que haya gente que siga pensando que las islas están en la higuera o con la diferencia horaria no puedan permitirse reconocer y aportar su cultura de  periferia- Probablemente Manolo Millares y Martín Chirino transmitirían indiferencia a esa pose peninsular de otorgar más vigencia y credibilidad al centro. Se nos fue Bebo Valdés, no creo que haya habido emisora de radio que más horas de música haya programado de él que Radio 3 y hoy, maldita sea, se nos ha pirado el más truhán, bucanero y alquimista del cine español: Jesús Franco, Jess Franco y efectivamente mañana El séptimo vicio emitirá un programa muy especial sobre su cine y sobre su decidida y rebelde independencia.  Quiero acordarme de una tarde de vicio cinéfilo repartida entre el estudio de Radio 3 y los cines Golem de Madrid. Era un encuentro con el Tío Jess, estaba también mi buen amigo Carlos Tejeda y José Manuel Serrano Cueto y su esposa, Lina Romay que falleció el año pasado. Probablemente de todas aquellas veladas en los Cines Golem -con Montxo Armendáriz, Ángeles González Sinde, etc- la noche más identitaria con el croma de esta dependiente-independiente Radio 3 fue la noche con Jesús Franco... Fumando como si le fuera la vida en ello y maldiciendo a academias, ministerios y gestores industriales que siempre le apartaron como si de un leproso se tratara. Ahora, yo al menos, estoy convencido que su cine imposible era demasiado irreverente para una industria doméstica tan casposa como la española.

Jesús Franco lo aprendió casi todo de Orson Welles y digo bien, casi todo, porque lo que el autor de El castillo de Fumanchú (1969) siempre dijo de esos trabajos preliminares de su biografía es libertad, carajo, libertad.

- Poneros a rodar, si quereis hacer cine dejar la escuela. Con tanta historia y tanto maestrito os lo haréis en los calzoncillos antes de hacer cine.

 

J.franco el septimo vicio

Yo no quisiera escribir mucho más  -hay un cierto tufillo morboso en esto de acordarse y llenar páginas y colorines sólo cuando mueren- del más grande del cine español libre e independiente, 200 ó  300 películas, o más. Porque su producción era inagotable y su pasión también. Sólo recordar un mediodía de primavera, unas tapitas de jamón y una botellita de vino blanco de Huelva, y nos dieron el atardecer hablando de Berlanga, Welles, de Tarantino, de Godard y de sus películas e insultando un poquito a Kubrick y a Fellini. Cayeron varias botellas y varias tapas y sin ninguna duda ha sido el mejor dialogo cinéfilo al que yo haya asistido jamás.

Jesús, yo adoro Gritos en la noche y El castillo de Fumanchú y probablemente El Conde Drácula (1970), con un fascinante Christopher Lee y, probablemente una de las adaptaciones del Bram Stoker más preciso y más respetuoso con el texto y con la historia. Ah, y ahora recuerdo otro encuentro cojonudo  -que diría Jess-  con Fernando Fernán Gómez, fue en la terraza del hotel de El Escorial (Madrid) en unos cursos de verano sobre la dirección de actores -hay que recordar que Jesús Franco tuvo a Fernán Gómez a sus ordenes en Rififí en la ciudad (1963) y años después fue Fernando Fernán Gómez quien tuvo de actor a Jesús Franco (El extraño viaje). Recuerdo que se acercó un colega de la prensa, quería una entrevista con Fernando Fernán Gómez, el actor le preguntó que para qué esa entrevista, en su línea diplomática habitual y conocida. El periodista le explicó muy nervioso.... y don Fernando le dijo qué se quedara a su ponencia, y que tomara apuntes. Hasta ese momento, el café con hielo en la terraza había sido un delite de citas con la memoria.

Cine español, los grandes siempre en el olvido, eso sí hasta que mueren.

 

Bueno, pues ya estarás supongo buscando a Lina, nosotros te echaremos mucho de menos y si tuviera alguna influencia (que no tengo ninguna) le pediría a Manel que La 2 construya lo más pronto posible un ciclo del Tío Jess, que alucine la peña el director que se han perdido.

 

 

Los sueños de cine y agua de Rufina

  Rufina santana

Hay muchas películas en nuestra memoria que expresan dívinamente la relación del cine con la pintura, relación que si la abrimos a la escultura y arquitectura podríamos hasta hacer una bienal. Si tuviera que elegir una sola película quizá optaría por El sol del membrillo, de Victor Erice. Esa película expresa colmo ninguna la obsesión de un autor por agarrar el tiempo, el instante. Una locura enfermiza imposible a la que se apuntó el autor de El espíritu de la colmena. Este mismo año nuestro querido amigo Miguel Ángel Pérez nos dejó estrenar en Lanzarote, nada más y nada menos que en la isla de César Manrique, de Paco Curbelo y de Rufina  Santana. El molino y la cruz, del realizador polaco Lech Majewsky y basada en el cuadro "Cristo cargando la cruz" del pintor flamenco Pieter Brueghel, film que derrocha imaginación y talento, pues logra meter al espectador en algo que el cine lo logra muy pocas veces, en el propio lienzo del pintor, en el maquiavélicao goce del artista de querer transformar el mundo desde su discurso pictórico. Esta película volverá a cobrar vidilla el 9 de abril de 2013, cuando nos sumemos a los 60 años del Fas Cine Club de Bilbao, el más antiguo del continente europeo, precisamente con esta película polaca. El sol del mebrillo

Cine y pintura, vieja relación en la que es el cine quién gana más que la pintura, es el séptimo arte un advenedizo si comparamos los miles de años que tienen los tintes y los pinceles y lo mucho que el cine ha "pillado" del arte de los aceites. El jueves, 21 de marzo, a las 20:00 horas, en el Centro de Artes Plásticas de El Cabildo de Gran Canaria, en el barrio de Vegueta de la ciudad de Las Palmas y con motivo de la exposición de esta pintora canaria, Rufina Santanano, nos encontraremos para charlar un ratito precisamente sobre esta relacion fílmico-pictórica y me gustaria que asistiera una joven realizadora Nayra Sanz Fuentes que nos enseñó con su documental titulado Tan antiguo como el mundo el respeto por el pintor y quizá ha sabido mostrar el camino que el cine puede mantener con las artes, con la pintura, es ese carácter sagrado del espacio donde se van a mostrar las obras. Nayra, no podrá acompañarnos porque este mismo día enseña esta película en Madrid, en Cineteca.

PasoliniSon muchos los cineastas y los críticos de arte que han escrito jugosos análisis sobre esta relación, José Luís Borau, María Zambrano, Francis Bacon y muchísimos los directores de cine que tienen una directa relación de sus películas con obras de arte:  desde Luchino Visconti (en El Gatopardo son innumerable los planos directos de la historia del arte), Eric Rohmmer, Pier Paolo Pasolini, Vicente Minelli, Edgard Neville.... Bueno, creo que cada uno de nosotros puede tener su película favorita manteniendo esta relación, en la que no puede faltar Peter Greenaway y una de mis películas favoritas The pillow book, El libro de la almohada con los pinceles que describen el significado de la marca y del cuerpo y aporta una triple relación entre la escritura, la pintura, el cine y la marca del crisantemo. 

La pintura fija un instante al que podemos volver siempre, el cine crea movimiento y ambos son procesos de investigación y de creación que necesitan de la chispa o de la veta del deseo, que es quien gestiona el movimiento. ¡Deslumbrante Michelle Piccoli en La bella mentirosa de Jacques Rivette! buscando precisamente la veta de la inspiración, ese plus de deseo que le haga trabajar sin sosiego ni desmayo. De nuevo la gestión del goce al servicio de la creación.

ChirinoEl cine y la pintura, el jueves que viene, en un encuentro con los amantes del arte, en Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad que sabe de arte y antropología, de Manolo Millares y de un Martín Chirino que es capaz de levantar reflexiones de bronce, sobre la vida y la muerte, en plena vía pública. Plano y contraplano, movimientos circulares y espirales que los maestros de la fotografía se encuentran en las antiguas cuevas habitadas por los indígenas. Werner Herzog (La cueva de los sueños olvidados). Con Cristina Huete, directora de producción de El artista y la modelo, de Fernando Trueba, estuvimos charlando este fin de semana sobre esta relación en la que quizás pódamos profundizar algo más.

 

 

 

 

Al menos, Cáceres ama la solidaridad del cine español

Cine español caceres

 Jose Coronado, Cristina Huete, Hugo Silva, Estefania de los Santos, Carmen Sánchez de la Vega y Alberto Rodríguez. También participaron Benito Burgos, Emilio Martínez Lázaro y un numeroso público.

 

No acaba uno de entender cierta crispación para con el cine español, yo creo que hay una confusión y a todo se le llama cine y se le mete en el mismo saco: a un productor que logra un pelotazo en el ministerio, a un exhibidor que cuida atentamente de su taquilla o a esa alfombra roja que la prensa del corazón mimetiza como si eso y sólo eso fuera el cine. Reconozco que me pone de los nervios una academia del cine ocupada por los números, por los ivas y venidas y hasta podría asegurar que éso, contabilidades y negociaciones me repele y no me importa lo más mínimo. Así que puedo entender que la maleza, a veces, no nos deje ver el bosque. Llevo muchos años, desde esta Radio 3 del alma, transmitiendo que lo mejorcito del cine español está en sus técnicos y punto. En sus guionistas, en sus directores de foto, en sus directores de producción, efectos especiales, en sus músicos y me quito el sombrero  -si lo usara- con gente como Cristina Huete, Esther García, Puy Oria, Reyes Abades, Alberto Iglesias y tantos otros (valgan estos nombres exclusivamente como ejemplo). Me gusta el cine de Victor Erice, de Basilio Martín Patino, de José Luís Guerín, de Isaki Lacuesta, de Javier Rebollo, de Enrique Urbizu, de Pedro Almodóvar... Me emocionan ver películas como Blancanieves, Grupo 7,  A puerta fría y nombres como Mercedes Álvarez, Pela del Alamo, Santi Amodeo, Alberto Rodríguez, Eloy Enciso... ah, para mi los actores también son técnicos, me separo de la interpretación cautivada por la estrella de turno. Nuestro cine tiene un historial brillante en este campo, la interpretación: desde Fernando Fernán Gómez, Ángela Molina, Victoria Abril, Marisa Paredes, Luis Ciges, Candela Peña....

Lo dije ayer por la mañana en Cáceres, y ahí estaban gente con mucho historial: Emilio Martínez Lázaro, Jose Coronado, Cristina Huete, "El cine español, desde la creación, admite cualquier comparación con todas las cinematografías del mundo. Frente a un historial del cine italiano se pueden presentar los Saura, Bardem, Buñuel. Junto a las vanguardias europeas puede codearse perfectamente autores como Julio Medem, Juanma Bajo Ulloa, Marc Recha, José Luís Guerín y junto a los más taquilleros del cine europeo perfectamente pueden estar los Bayona, Amenábar, De la Iglesia....

Creo que hace falta un poco más de atención y de cuidado para con el cine español, es cierto que somos malditos herederos de un origen pernicioso desde el viejo régimen pero cualquier cinematografía internacional tiene también viejos hábitos inconfesables y es inadmisible que desde no sé dónde (sí lo sé pero no me apetece entrar en eso) se crean discordias más habituales en el terreno de la política que en los territorios de la cultura y del arte.

Tanto derecho tiene Pedro Almodóvar a hacer una película pequeña (en el caso de que la haya hecho así) como la crítica cinematográfica a escribir lo que piensa, sobre todo porque la crítica es variada, plural y nunca uniformada y consensuada. Y eso es el cine, libertad. Pero vamos sobrados de mala leche. Y ese mal rollo impide ver líneas de trabajo extraordinarias del cine español, este año que no ha sido el de una cosecha sobresaliente, sin embargo hay decenas de buenísimas películas y algunas de ellas con narrativas de alto riesgo: Blancanieves, Libre te quiero, Nacional VI, Arraianos, A puerta fría, Grupo 7 pero hay algo de lo que me siento muy a gusto con el cine español y es su compromiso. Lo mostró Pilar Miró en plena dictadura, lo tuvo Basilio M. Patino antes y después de la transición política, la asumió José Luís Borau con sus manos blancas diciéndole a ETA basta ya tíos de pegar tiros. La expresó Jaime Rosales buscando nuevas vías expresivas para responder a una actividad a la que ya  no cabía una sola palabra, se asumió en un No a la guerra que se mostró en toda Europa y de la que Jeanne Moreau salió con lágrimas en los ojos y; lejos de este debate inútil, todo el mundo tiene derecho a expresar libremente sus opiniones y los del cine mejor porque tienen más fácil acceso a los medios y, entre otras cosas, porque cualquier delimitación nos coloca a los piés de la censura y de la represión.

Hay otros tipos de apoyo del cine español que se conocen menos y emociona-a otros supongo que desespera- que precisamente el cine español apoye a su comunidad, cuando más lo necesita. El cine ha estado al lado de una juventud emocionada por utopías de organización social, el cine está lleno de proyectos solidarios como el que representa el Festival Solidario de Cine Español de Cáceres, apoyando a organizaciones que están cuidando de los nuevos pobres de nuestra sociedad, esos expulsados de sus casas, esos que no tienen cobertura de paro, ni empleo.... El cine español, desde sus películas, con sus actores, con su compromiso se presta solidariamente para llevar un poco de consuelo y de apoyo a comedores y albergues de hoy. El cine español, representado por La Fundación ReBross de Cáceres y este Festival de Cine Español de Cáceres emplea todos sus fondos y su taquilla para mantener un barco hospital que recorre las aguas del Amazonas desde hace años curando por las aldeas a niños y ancianos. No, no estoy defendiendo al cine español por ésto, no lo necesita. Escribí al principio que desde la creatividad se defiende él solito, estoy recordando que deberíamos sentirnos muy orgullosos de nuestros cineastas y de la historia de nuestro buen cine al márgen de que, como en todos los sectores, haya listos y listillos. El cine de Pedro Almodóvar es bueno -por citar a alguien por el que se está diviendo la afición- y es un buen autor, independientemente que como todos tenga mejores y peores días. Y, por favor no pongamos mordazas a nadie, que se expresen las opiniones en libertad, es algo por lo que la sociedad lleva luchando mucho tiempo.

Desde luego, e independientemente de las opiniones que nos merezcan una y cada una de las películas mis respetos por el cine español, nos gusten más unas tendencias que otras. Que el cine, como dijo Victor Erice en Murcia, "también se hace hablando y escribiendo sobre él".

 

El mejor cine en los países pequeños

 

Luminitja GheorgiuLa Berlinale acaba de dar a conocer los ganadores de este año y vuelve a llevarse el oro una extraordinaria y pequeña película rumana, mi agradecimiento para Anca Nitulescu que me alertó en la década de los noventa que el cine de su país daría mucho que hablar... Y tanto, palma de oro, conchas de plata y esta noche, oso de oro para Pozitia Copilului (Child's Pose), de Calin Peter Netzer, ha ganado el Oso de Oro al mejor filme. Y creo que la extraordinaria actriz rumana Luminitja Gheorgiu, se sale literalmente. También habló maravillas de esta película Ramón Colom que colaboró con El séptimo vicio con sus crónicas jugosas desde Berlín.

Extraordinaria la cinematografía chilena que aportaba Gloria, De Sebastián Lelio y que es unánime que el premio ecoménico y el de mejor actriz se quedan chicos para los valores de esta película chilena.

Tanovic BerlinaleNazif Mujic ha ganado el Oso de Plata a la mejor interpretación masculina por Epizoda u zivotuberaca zeljeza, de Danis Tanovic. Nos alegramos muchísimo que el realizador bosnio que impresionara al continente cinéfilo con No mas land (En tierra de nadie) regrese con su discurso gitano por los mejores territorios del cine europeo.

PardéYa habrá tiempo de degustar las críticas y los balances pero que Jafar Panahi, bajo arresto domiciliario y con implacable persecución en su país gane en Berlín con Pardé nos alegra profundamente, lo sentimos por los colegas que nos cuentan que es una película iraní imposible de entender y es más no les creemos. Estamos muy seguros que Panahi habrá mostrado lo que sufre y lo que siente, la cobardía de una tiranía en su piel. Si los finos nos dicen que no habrá que aplaudir su cine por su situación les decimos que ya veremos la película y debatiremos y discutiremos en su momento.

Hoy, esta noche, con todos los preludios de la velada de mañana en Madrid, nos alegramos del palmarés alemán: Una pequeña película rumana, una bosnia y una chilena triunfan en la capital europea, y por si fuera poco, éxito para Jafar Panahi, del que ayer publicábamos una foto en la crónica de los Goya, ya que la academia del cine español -a diferencia de la francesa, de la europea y de la alemana- no ha sabido transmitirle nunca al cineasta persa la solidaridad ante su situación.

Viva el cine pequeño, el cine libre y el cine que no quiere espectadores atiborrados de tacos, palomitas y demás porquerías.

Camille Claudel, 1915Las crónicas que vienen de Berlín vienen encantadas, fascinadas por una Juliette Binoche brillante en el papel de Camille Claude.

 

Las crónicas que vienen de Berlín vienen impregnadas por el buen hacer del presidente del jurado de esta edición, un Wong Kar Wai que ha sabido ver los valores del cine periférico, pequeño e inteligente de países como Rumania, Chile, Bosnia o Kazajistán. Nos alegramos profundamente.

 

 

¿A quién le importa la gala del cine español?

 

FreepanahiVale, a todos, a todo el mundo les va la vida el próximo domingo día 17 la retransmisión de la 27 edición de los Premios Goya. A la televisión le preocupa, no es tan fácil mantener al público ahí esas tres horas largas de televisión en directo. A las distribuidoras y exhibidoras que tienen opciones de premio están invirtiendo en publicidad y ese hacerse transparente les está costando unos miles de euros más pero ahí están deseando que acabe La Berlinale y que Eva Hache salga en este crowdfunding industrial en el que se ha convertido la ceremonia. Y por supuesto le importa y mucho a todo aquel que sea nominado o candidato a goya. Algunos, es natural, tienen pincelado su discurso por si acaso, un discursito que como lo pille Enrique González Macho lo pasará por la trituradora del filtro censor: "Haré lo que esté en mi mano -ha declarado el presidente- para que no se repita la gala del no a la guerra". Toda una no-hermosa declaración de libertad. Catherine Deneuve y Jeanne Moreau sabrían responder al amo español. Nuestro cine  -y luego dirán- no tiene actrices de ese nivel.

BorauA quién le importa los goya, lo sabemos perfectamente. Es más dudoso saber si el público que va al cine se muere por esta fiesta tan elitista, sí, elitista, tan de clase. Nadie, excepto los académicos, pueden acceder al auditorio, a las butacas. Ni la prensa, que asiste como invitada burocratizada en salones. ¡Qué tiempos cuando estos premios eran un ejemplo festivo de reunión y encuentro!.

Yo no creo que al buen aficionado al cine le importe mucho este tema, es más. Creo que ese público que devora publicaciones cuore es el que devora las horas de los goya y es por ese público al que temen que les llegue un discurso bohemio, radical y solidario por parte del cine. Un cine al que lo quieren desvalido, desprotegido, mudo y recortado.

Entre la porra de los que quisiera que ganaran y los que ganarán

Hay mucha diferencia, cuando la red (es quien más la demanda, curioso) te piden porras y quinielas, entre quien quieres tú que gane ese goya y quien se lo va a llevar.

BlancanievesMejor película: Blancanieves. No hay debate ni discursión. Es la mejor de las cuatro.

Mejor director: Pablo Berger. Siempre hemos defendido que la mejor película la hace el mejor director.

Mejor Actriz Protagonista: La mejor es Maribel Verdú, pero se lo van a dar a Penelope Cruz.

Mejor Actor Protagonista: José Sacristán, es el mejor aunque haya nacido en Chinchón.

Actriz de Reparto: Nadie puede quitarselo a Candelo Peña, ¿o si?.

Actor de reparto: a partir de aquí ya me aburro......

 

Mejor película europea: shame pero se lo darán a En la casa. Increible que la mejor película europea del año, Amour de Haneke no sea ni candidata ni nada.

Mejor Iberoamericana: 7 cajas (buenísima) pero se lo darán a Infancia clandestina

Mejor documental: Mapa, pero se lo darán Contra el tiempo.

 

Algunos siempre hemos dicho que es un juego, que así hay que tomárselo pero conviene también tener cuidadito con los derechos de los ciudadanos a expresarse en libertad y la academia del cine español, visible, transparente y semipública debería democratizarse un poquito y que el público y el ciudadano tenga un mayor protagonismo que el pasarse por taquilla, queridos amigos del cine.

Días de radio

Dias de radioEl próximo 13 de este mes los organismos internacionales han decidido que este día precisamente 13 de 2013 sea el día mundial de la radio. No sé muy bien qué significado puede tener este tipo de días mundiales para el ciudadano pero en todo caso lo que supongo que se desea es destacar o recordar la influencia y la importancia de la radio como medio de comunicación, de información y de entretenimiento para una sociedad. Para los que llevamos toda una vida dedicándonos profesionalmente a ella tiene otro punto, otro significado, quizás eso, más profesional.

¿La utilizamos de forma adecuada?, ¿sacamos de ella, de la radio, su máximo o su óptimo rendimiento?, ¿hacemos la radio que necesita la sociedad o la radio que nos satisface a uno y cada uno de los que la hacemos?. ¿Tenemos libertad para hacer la radio?, ¿por qué nos dedicamos a ésto?, ¿cómo ha transformado la radio los últimos o ultímisimos inventos tecnológicos?, ¿la radio que hacemos es la radio que debe hacerse?, ¿ha cambiado el lenguaje?, ¿puede la burocratización del sistema con la creatividad tan necesaria del oficio radiofónico?, ¿hay presiones políticas?, ¿y comerciales?, ¿hay líderes en la radio de hoy como los hubo en el pasado o el liderazgo debería estar en el lenguaje, en el estilo y en la forma?, ¿espectáculo radiofónico o compromiso con la exigencia del proceso radiofónico?, ¿y ambas cosas?.

Hay muchas preguntas y mira que hay congresos de todo tipo pero nunca hay seminarios de radio pensando en los profesionales, supongo que sí entre los empresarios de las cadenas de radio. Pero las preocupaciones de ellos, como las inquietudes políticas sobre los medios de comunicación siempre son diferentes a las cuestiones y planteamientos estrictamente profesionales. Yo espero que cuando se vaya acercando ese día 13 y mis compañeros dialoguen y hablen con quienes han hecho y vienen haciendo la radio en los últimos 30 años dialoguen abiertamente sobre estos temas junto a los que la están haciendo o los que la hagan.

Entre quienes me mostraron a mi los primeros pasos de la radio una de sus obsesiones y preocupaciones era el perfil de sonido y las grandes voces de la radio. Vino después otra época, la ruptura con el anciènne règime. Y, al parecer, ya no era tan importante esa forma o fórmula inmaculada de hacer la radio y con la libertad se ganó en credibilidad y ahí ya -según ellos- no hacía falta la gran voz de la radio y la radio se hizo más natural y hasta se defendía el elogio del error. Con los planteamientos comerciales vino esta etapa, en la que al parecer la radio, no toda la radio, claro, no es necesaria hacerla con equipos de trabajo y así vivimos y asistimos a la crisis patética de algunos oficios de la radio: apenas hay productores, realizadores, locutores y hay una multifución de tareas que asumen a duras penas los programas de radio, que en su mayoria apenas se hacen con equipos.

Este es un debate estrictamente profesional, que al ciudadano le puede preocupar o no, dependiendo de su implicación en los medios. A título personal creo que sería el momento para hacer la radio que todos soñamos: con buenos equipos de trabajo, con una tecnologia punta y puntera que jamás contó el medio y con una sociedad madura y evolucionada que sabe que en la radio, en la prensa y en la televisión las tensiones del profesional, con las presiones de todo tipo que le rodea, son como las que pueden respirarse en el resto de los oficios con su entorno. Tampoco ya es tiempo para los héroes, es tiempo de construir sociedad y músculo ciudadano que será, sin duda alguna, el verdadero protagonista del futuro.

Lo bueno de la radio es que no tiene imágenes, significando esta cita bretchtiana que las tiene todas sin la limitación de la propia imagen. La radio es el más hermoso de todos los medios de comunicación porque descansa en la convocatoria de la palabra, en la sugerencia y en la capacidad de fabular que tiene el sonido y la voz. Es hermoso escuchar una crónica de un enviado especial a Mali, cada uno de los oyentes se contruye una imagen sobre Bamako, Tombuctú o Sevaré. Es increible cruzar el país en coche e ir escuchando toda la noche las voces y las construcciones sonoras de las mil emisoras de radio: desde el festival de Cannes, la retransmisión de un partido o una competición en China o Vancouver. La radio tiene la capacidad del instante, me apasiona el directo y el vértigo de todo lo que puede ocurrir en un tiempo de radio. La radio es intimista y hace poco ruido, es casi un susurro. Cuando por la noche, quizás nevando o lloviendo en la calle y tú tienes la radio debajo de la almohada y viene una infinita galeria de documentos, músicas, sonidos y para ti solito, quizás se cuelan por los auriculares ínfimos de la tecnología de hoy, es un espectáculo inenarrable, increible y fascinante. Te quitas los auriculares y de nuevo el silencio, te los pones y aparece el mundo.

Recuerdo a Jorge Oteiza y José Saramago, amantes infinitos de la radio. "Tolentino, ¿tú sabes? -me llamó una noche Oteiza- El ojo crítico es mi vida, con la radio asisto a conciertos de Londres, Nueva York y hasta Berlín y Moscú. Me acuesto a las nueve de la noche y vivo todo eso, gracias a vuestro trabajo......

La radio no es sólo esa imagen que proyectarán en los próximos días de las películas de la posguerra (Historias de la radio, de Jose Luís Sáenz de Heredia, Días de radio de Woody Allen o Sol de Otoño de Eduardo Mignogna, etcétera), esa es una visión respetable pero decimonónica, clásica y clavada en el habitual episódeo de  La guerra de los mundos de Orson Welles.

La radio tiene un reto de futuro importante, la de estar al lado de la sociedad, de ser más creíble, más de verdad y menos comercial. A la radio deberían reintegrarse los mil oficios que los empresarios han retirado: creo en las grandes voces, para su momento, no para todos como en el pasado. Hacen falta guionistas, productores y realizadores.... Dirán que ya no es tiempo de eso, que ahora hay que hacerla desde la austeridad y desde los recortes. Vale. Pero soy de los que creo que de esta crisis saldremos y la radio se merecerá entonces más espacio y más esfuerzo que muchos programas tómbola y espacios de ferias que esos sí, esos cuentan con azafatas, agentes, publicistas, relaciones públicas, modelos y presupuestos altísimos.

La radio en algunos puntos del mundo (Estados Unidos, México, Canadá, Argentina...) no ha perdido el proceso estúpido de esta Europa del bienestar y del mercado y allí el equipo de radio sigue siendo un equipo de radio.

Bueno, disculpen, son apuntes, sólo apuntes para ayudar a un debate profesional, ahora que se acerca el día 13 de febrero de 2013.

Javier Tolentino


Javier Tolentino es el director de 'El Sétpimo Vicio', el programa de cine de Radio 3. Es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos de España y destaca por su compromiso y su capacidad de análisis.
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