Un gatillazo más en la historia de los jurados
A la hora de hacer el balance de esta 56 Edición del festival de cine de Donosti, uno no puede más que lamentarse de las oportunidades fallidas que los diferentes jurados han desperdiciado de otorgar la Concha de Oro (la máxima distinción de Zinemaldia) a películas como “Muerte entre las flores”, de los Hermanos Coen o “Capitán Conan” de Bertrand Tavernier. Este año el derrotado por el jurado presidido por Jonathan Demme ha sido Hirokazu Kor-Eda, máximo exponente de la nueva generación de realizadores japoneses que había presentado la mejor película (así aparece en todas las encuestas realizados por diferentes medios de comunicación), la titulada Aruitemo, aruitemo. No sólo a Kore-Eda se le arrebata la concha de oro sino que ni siquiera aparece en todo el largo palmarés.
Evidentemente hay que aceptar las decisiones de los jurados pero es nuestra obligación contar que hemos detectado que la decisión ha llenado de grisura a la aficióno, que, por otra parte conviene resaltar que el festival ha cumplido, a todas luces ha sido una magnífica selección oficial, una edición exquisita y una organización perfecta de un festival de cine que debe seguir con la exigencia de continuar en esta línea y despojada de viejos prejuicios aspirar a cotas aún más elevadas.
Ganó La caja de Pandora, de la realizadora turca Yesim Ustaoglu
En el palmarés que dibujaba El séptimo vicio en la mañana del sábado estaba esta bellísima historia de Yesim Ustaoglu y decíamos que debería estar en el palmarés, pero uno piensa que la concha de oro es un premio quizá excesivo. Como también señalábamos que Michael Winterbottom con Génova tenía su sitio por méritos de guión, fotografía e interpretación, finalmente el autor británico se lleva el premio al mejor director y podemos considerar esa distinción como justa y compartirla con el jurado. Más discutible es el premio especial del jurado, para la joven realizadora iraní Samira Makhmalbaf, que con El caballo de dos piernas no logra la intensidad y la perfección de sus películas anteriores y creemos que el jurado ha optado por un premio fácil, al apoyarse en el apellido Makhmalbaf. Dos conchas de plata para dos actrices (primera vez que esto ocurre en San Sebastián), por que no se trata de compartir una concha sino de un galardón para cada una de ellas, y han sido para Melissa Leo por Frozen River y Tsilla Chelton de La caja de Pandora.
Excesivas las distinciones para el argentino Daniel Burman
Concha de plata para el actor Oscar Martínez, protagonista de El nido vacío de Daniel Burman y premio de fotografía para Hugo Colace de El nido vacío nos parece casi una burla (de verdad) a trabajos como los conseguidos por la película palestina El cumpleaños de Layla o la producción canadiense Mamá está en la peluquería. No sé nada de política ni de intereses que no sean los cinematográficos pero como aficionado y sobre todo después de haber chequeando día a día los gustos de público y crítica, esto es realmente imperdonable, o así nos parece.
Nada para las producciones españolas
Ni Tiro en la cabeza de Jaime Rosales, ni El patio de mi cárcel de Belén Macías y tampoco nada para Camino de Javier Fesser sólo es justificable desde el deseo de no convertirse en un certamen local, pero ahí también incurren en una injusticia para lo que ha sido una muy digna presencia española en este festival.
Paul Newman
Inolvidable Paul Newman (La gata sobre el tejado de cinc, es mi título de toda su abundante filmografía), un actor que cuando se supo la noticia en San Sebastián, coincidiendo además con la lectura del palmarés y con centenares de periodistas reunidos con el jurado, un halo de tristeza se apoderó de todos y ya importó menos el gatillazo del jurado.
Un agradecimiento a los aficionados al cine de esta ciudad
Han sido muchos los aficionados a Radio 3 de esta ciudad que se han acercado en varios momentos a los directos de El séptimo vicio y al aperitivo del pasado día 24 en La galera Altxerrri, todos ellos nos han transmitido su afecto por Radio 3, todos nos han hecho saber sus opiniones de los programas y novedades de nuestra cadena de radio y, sobre todo, su pasión por el cine. A todos ellos, de verdad agradeceros porque así resulta bastante fácil. Hasta el año que viene, Donosti.



