18 posts de noviembre 2009

De hierro y seda, el estilo más actual del cine coreano

Reconozco que una de las cinematografías que más despiertan mi deseo y mi curiosidad son aquellas que proceden de África y de Asia. Con relación al continente africano no perdemos posibilidad o momento para difundir la gran variedad del cine africano, qué espectaculares diferencias entre el cine egipcio y el cine gestado en Mali (¿o Malí?), Etiopia, Senegal o Sudáfrica. Pero hoy quisiera no distraerme y hablaros de cine coreano a propósito de un lindo ciclo de cine coreano, la II MUESTRA DE CINE COREANO que ha tenido lugar en Barcelona, en los cines Mélies y en los Cines Golem en el caso de Madrid. Hablaros del cine surcoreano es citar a una poderosa cinematografía que responde de alguna manera a una fascinante afición al cine del pueblo coreano, verdadera pasión -casi tanta como por las barbacoas- por un cine que aglutina numerosas generaciones de realizadores y diferentes géneros. Pero, resumiendo y aún pecando quizá de caer en una excesiva divulgación, diremos que el cine coreano comienza a interesar especialmente en Europa a partir de los noventa, con una explosión económica en Corea del Sur, con el estreno de una libertad en la sociedad de este país y, sobre todo, con el resurgimiento de una serie de autores que reconocen al cine de autor europeo como su area de influencia, autores que por sus viajes de estudios o viajes sin estudios comienzan a saber de un cine en el que la belleza y la estética predominan sobre el cine comercial que están acostumbrados a ver en los cines del Seúl.

Hemos hablado y escrito bastante de Kim Ki Duk y no sabría realmente las razones de su éxito en Europa, me consta que en su país le ocurre algo parecido a lo que le sucede a Pedro Almodóvar en España, que tiene una amplia y sonora disidencia. En todo caso hay una serie de elementos en el cine de KKD que nos podría poner sobre la pista de su buena acogida en Occidente: el tratamiento del color en una y cada una de sus películas, la razón poética y filosófica de su cine y un doloroso cruce entre el dolor, el placer y la experiencia amorosa (qué gran lección para el hombre europeo es ese hombre de Hierro 3 dispuesto a ser invisible -o fantasma- por amor). Sin embargo tampoco quería yo hablar de Kim ki duck en esta ocasión pero razones tiene la escritura que te lleva por caminos distintos a los inicialmente pensados. No, yo quería hablar de ese cine tierno, de suspense, fantástico y de terror coreano que comienza a aparecer en una Corea amante de ese género pero que llega a la belleza con autores como Joon Ho Bong (o Bong Joon-ho, The Host), que nos entregó la deliciosa Memorias de asesinato (2003), un brillante estilo del mejor cine de suspense, de misterio o novela negra, una investigación policial entre las páginas a todo color de un nouveau cinema coreano.

Si hay un autor que ha sabido mostrarnos a los occidentales el drama de las dos coreas ese ha sido Park Chan-wook, enseñó al mundo que más allá de las dos Coreas -tal y como sabíamos del muro de Berlín- hay seres humanos rotos por las fronteras y las promesas, por los credos y los dogmas. Valiente y dulce Park Chan-Wook supo salir de la épica para hacer Old Boy, ganadora moral de la palma de oro que fue - en un voto ideológico que no cinematográfico- para el documentalista norteamericano Michael Moore. Park Chan -wook que en 2009 reinventaba de nuevo su cine para enseñarnos en Cannes su último trabajo, 'Thrist', una historia de vampiros sin colmillos, con la división tradicional del deseo (el bien y el mal, el amor y la muerte) y con la subversión de la fé como elemento del vampiro-sacerdote y no del tradicional recurso amoroso de ese vampiro o vampira que se convierte por amor.

Y tampoco quería yo escribir de Park Chan-Wook en esta ocasión pero lo que son las cosas, deseaba hablaros de la mejor película que nos han enseñado en esa muestra de cine coreano en Madrid y Barcelona, que no es otra que Breathless (Ttongpari) de Yang Ik-June, revisión de la figura del padre en el cine coreano, estudio de la violencia desde sus orígenes, ternura y opción imposible para quien el odio ha dejado ya una marca lesiva y potente en su biografía. Caricatura perfecta del lenguaje de un matón y su banda. Es Breathless la expresión del mejor cine coreano, ese cine callejero y violento, agresivo y directo pero que también guarda sitio para la ternura, incluso para una última oportunidad. Curioso un cine coreano que muestra a las mujeres fuertes, sin miedo y como depositarias de un desafio, del desafio a unos hombres que siempre llevaron a su país por los caminos del odio, de la división y de la violencia. Curiosa la personalidad de Yang Ik-june, protagonista, guionista, productor y director de este su primer largometraje como realizador, ya que como actor le vimos en ese papel de investigador pertinaz en "Memorias de asesinato". Dice él que con Breathless quiso poner en evidencia la violencia doméstica en su país. Pero hay más elementos en esta película, el mejor de todos es la escritura, ese estilo impecable y elegante del mejor cine coreano, ese gánster que vimos también en El verano de kikujiro (Takeshi Kitano): malos con guantes de hierro y de seda. Curiosamente esta película, opera prima de Yang Ik-june fue una de las historias que coleccionó las mejores críticas de ese importante festival de cine coreano de Punsan.

Una heroína para el pueblo saharaui

Anoche ha sido la primera vez que he visto a Willy Toledo afectado, se le discurría una lágrima de rabia por la mejilla, estaba en el aeropuerto de Lanzarote, espacio internacional de la terminal por donde una valiente saharaui muestra el patio de atrás de un país, el nuestro; rectifico, de los gobiernos de un país nuestro que jamás desvelaron los acuerdos con Marruecos, dejando a los saharauis durante más de treinta años a un largo cautiverio en los campos de refugiados de Argelia. Recuerdo a Guillermo Toledo y a Javier Bardem, a Julio Medem y a Javier Corcuera entre las dunas, escuchando a los saharauis, cada uno de ellos con su biografía, con su exilio, con sus estudios que a veces les ha obligado a permanecer durante cinco o seis años en La Habana, en Moscú, en Madrid... Pero regresan, vuelven y ¿qué hacer?, con sus estudios, sus licenciaturas y para detenerse entre los campos de refugiados, entre el adobe y la arena, entre la nada y la nada. Aquel año yo me fui con Paul Laverty, y hablamos, y escuchamos a los representantes del pueblo saharaui y supimos que este pueblo está abandonado por su familia legítima: españoles y árabes nada quieren saber de un pueblo que no tiene a Alá ni a Mahoma como ministros de su parlamento y las mujeres saharauis no tienen burka ni pañuelo, las mujeres saharauis son parlamentarias, ministras y jefas locales de su representación política.

Tiene que ser profundamente doloroso -más de tres décadas- sin mirar los caladeros de pesca saharaui, sin ver las costa de su pueblo y las ciudades de tus padres, de tus abuelos, sin poder entrar en tu tierra. Nada sé de estado, nación, pueblo, patria o bandera pero qué decir de una Organización de las Naciones Unidas que hace muchísimo tiempo decretó una consulta para el pueblo saharaui y su derecho a la autodeterminación y van cayendo las hojas del calendario y cada hoja se convierte en obstáculo más para ese imposible regreso a casa.

Escucho a Willy Toledo en El séptimo vicio, noche del viernes 27 de noviembre, en un cuartucho de la terminal del aeropuerto de Lanzarote: "Aminatu Haidar está dispuesta a llegar al final, es una mujer con hijos pero comprometida con su pueblo, con la coherencia de su discurso y con la dignidad de un pueblo saharaui". Escucho estas palabras y me pongo en un desenlace dramático y trágico. Entiendo que ella ya ha elegido el sacrificio, hablan de Indira Gandhi saharaui pero yo lo interpreto más como una Juana de Arco, va hacía el sacrificio, llegará hasta el final porque es la expresión de la determinación. Y uno espera que alguien invente algo, aquí es más difícil que la leyenda de los piratas porque en este caso no es cuestión de cuentas bancarias, aquí se trata de desnudar la burocracia y la representación de los estados, eso que decíamos a propósito de banderas, estado, soberanía, nación y autodeterminación... ¡qué alguíen invente algo!, de lo contrario, Aminatu engordará esa estúpida lista de héroes y heroínas con la que los pueblos han fabricado su historia.

Montxo Armendáriz y Lisandro Alonso esta noche en El séptimo vicio

Han pasado veinticinco años del estreno de Tasio, consecuencia directa de un corto, Carboneros de Navarra, que Montxo Armendáriz hizo para una colección de ikuskas (cortometrajes) coordinados y dirigidos por todo un pope del cine vasco, Antxon Eceiza. Este proyecto financiado en plena transición española por la Caja Laboral Popular tiene como objetivo devolver la voz al pueblo vasco, a las fuentes de Euskal-herria, un pueblo que ha permanecido callado durante una larga dictadura comienza en la década de los setenta a recibir los micrófonos y las cámaras de la incipiente EITB (Radio Televisión Vasca). Pero el cine también desea crear una colección de documentales de cierto carácter rural vasco: el mundo del caserio, el pastoreo, la pesca, los deportes rurales, la música, el arte y así Montxo Armendáriz hace su ikuska particular en el interior de la profunda Navarra. Este movimiento cinematográfico se convertirá en un universo muy especial de donde saldrán las ideas para Vacas (Julio Medem) y Tasio (M. Armendáriz) dos películas fundamentales de una etapa y de una época (faltaría La muerte de Mikel de Imanol Uribe pero esa linda película tuvo otros derroteros y otras influencias). Los ikuskas de Eceiza, el cine se acercaba a Remigio Mendiburu, a Jorge Oteiza, a Eduardo Chillida y, por supuesto, a la música de Mikel Laboa. No se trata aquí de hacer historia, ni mucho menos, tan sólo recordar los precedentes de Tasio, de esos carboneros de Navarra que recuperan no sólo un paisaje, un color y un tono, también un lenguaje de un pasado vasco y navarro que el cine de la dictadura no había lógicamente recogido. Ahí también cabría recordar los nombres de Javier Aguirresarobe, José Julián Bakedano y Xabier Elorriaga (actor y hombre fundamental en los inicios de la televisión vasca).

Esta noche estará con nosotros Montxo Armendáriz, una época, un estilo y una técnica realmente importante. Tendremos más invitados pero destacar también la visita de Lisandro Alonso, realizador argentino del que publicaciones como Cahiers du Cinema y el Festival de Cine de Cannes lo consideran como el autor más interesantes de la nueva narrativa internacional. A nosotros, querido Luís Miñarro, nos gusta la linea Lisandro Alonso, pero unos grados por debajo del endiosamiento. Nos parece un buen tipo y una cinematografía arriesgada y ahí nuestros micrófonos y el escucharle desde El séptimo vicio, otra cosa son los dioses, el olimpo y las vanguardias.

CERRADO EL ESTRENO DE LA VENTANA

Tal y como anunciamos en un post anterior, en el mismo momento que entrara la última petición de entradas para La Ventana de Carlos Sorín publicaríamos la lista. Una lista por orden alfabético pero confeccionada a partir del orden de recepción de los comentarios.

Una observación: hay quien nos ha dejado exclusivamente su nick, os pediríamos que si os veis en la lista con el nick nos envieis nombre y apellidos y nick para evitar problemas en Casa América. Recordar a todos aquellos que si sabéis que no vais a poder asistir nos lo digáis, no espereis al último momento porque podría entrar el siguiente de la lista.

LISTA DE ENTRADA EN CASA AMERICA. PASE DE LA VENTANA, DE CARLOS SORIN

22 HORAS, MIERCOLES 2 DE DICIEMBRE

Arias López, Carlos

Asenjo, Carmen

Astelarra, Oli

Bengoechea García, Antonio

Benito García, José María

Benitez. Teresa

Borrego Ruíz, Gemma

Bräu, Eva-María

Busl, María

Cameron, Guillermo

Clavijo, Gemma

Cruz, Mercedes

Dominguez, Fernando

Enerita

Escobar, Ramón

Estebanez, María Pilar

Herrera Gallego, Fuensanta


Fernández Muñiz, Nuria

Fernandez-Mayoralas, Jorge

Flores, Juan Carlos

García, Manuel

Gatito

González Villamañán, Eduardo

Gutierrez Vizuete, Francisco

Jalvo Olmedillas, Vanesa

Jiménez López, Natalia

Laquidain, Begoña

López de la Llave, Luna

Maestro, Jaime

Martínez, Alfonso

Martínez, Pilar

Molina, Mamen

Poveda, Rodolfo

Montilla, José

Muñoz De Luna, Inmaculada

Navarro, Ander

Ocallaghan, Xavier

Peña Serrano, Marina

Peral Herranz, Susana

Gallego, Jose María

Pérez, José Carlos

Pérez, Nieves

Rocío

Sánchez García, Laura

Sánchez Rojas, Mayte

Vázquez Calvo, Joaquín

Martín Rizaldos, Ángel

* En negrita, nombres que van entrando por comunicación de bajas voluntarias

Por cierto, una curiosa iniciativa desde la distribuidora de la película, para aquellos que os apetezca escribir un poquito: ¿quién no ha tenido una ventana en su vida por donde se han escapado o transmitido los sueños?. Yo recuerdo dos ventanas, una vieja ventana de madera, en ella el sol se estrellaba toda la mañana. Sobre el alféizar una gatita perezosa, mimosa y estirándose todo el tiempo. Se llamaba Lana Turner y yo la recuerdo atenta en una tarde de lluvía... La ventana de Lana. Otra ventana tiene que ver con la ventana de mi niñez, el cabecero de mi cama estaba situado contra la ventana que daba al exterior, a la calle, entre las almohadas escuchaba la banda sonora de la noche: los tunos, los flamencos, las despedidas y las canciones de parranda y a medida que la noche iba avanzando los sonidos eran otros: peleas de navajas, sexo urgente y furtivo y algunas investigaciones de la policía en aquella España de los setenta. Después el sonido se volvía más suave: los ruidos del riego, las primeras luces del edificio y, por supuesto, los cantos de los pájaros.... las ventanas, un mundo, un festín para la imaginación y para la fábula. Por esa ventana de mi niñez, en la adolescencia, servía para escaparme y volver antes de que nadie supiera.

Bueno, aquellos que os apetezca informaros de esta iniciativa de La Ventana os dejo el link : www.zonadeobras.com/laventana/ .


El séptimo vicio estrena en Casa América La Ventana, de Carlos Sorín

Es Carlos Sorín un realizador argentino especializado en las historias pequeñas, en las biografías de unas gentes que quizá no marquen la tensión del telediario pero desde luego construyen la historia de un pueblo, de una comunidad o de toda una vida. Nos trae su última película, La Ventana, que hace la número seis de su filmografía de las que los buenos aficionados recordarán desde luego Historias mínimas (2002) y Bombón, el perro (2004). La ventana está ubicada en La Patagonia y empapada hasta la médula de Bergman y de Fresas salvajes. Es una revisión al lado de la ventana, es la vida que se te escapa por la rendija -como dijo Basilio Martín Patino- y ya no más, ya no harás más nunca esa cena, ni esa visita ni ese reencuentro, ¿o sí?.

La ventana, todos hemos tenido una ventana que nos relacionaba con la calle, con la ciudad, con la vida de los otros y si cerrábamos esa ventana podíamos sentir hasta un placer especial por aislarnos de un mundo que quizá nos fue duro, especialmente duro.

CASA AMERICA

Pre Estreno de El séptimo vicio de LA VENTANA de Carlos Sorín

22 horas del miércoles 2 de diciembre.

Encuentro Carlos Sorín y Javier Tolentino como presentación antes de la proyección

El aforo será íntegro para los oyentes de El séptimo vicio que pueden reservar sus invitaciones

(dos por nombre) enviando un comentario en este mismo post. Publicaremos la lista de invitados

en cuanto esté completa y se publicará por riguroso orden de llegada a este blog.

El séptimo vicio en El Raval

Debo agradecer a Raúl y a Joan, mis compañeros en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona que pudiéramos construir un espacio tan hermoso como fue El séptimo vicio desde los tejados de El Raval de Barcelona. Quedaban pocos minutos para la clausura de L'Alternativa, nos subimos todos a las diez de la noche a la sala Mirador del CCCB: Basilio Martín Patino, Luís Miñarro, Margarita Maguregui y pusimos varios plasmas con las películas de Caudillo, Canciones para después de una guerra y Querídismos verdugos. Era 20 de noviembre y allí, con una imperceptible luz, la noche, las estrellas y un silencio extraordinario Basilio comenzo a desgranar su lamento: "Qué hermoso es dedicarse al cine desde la independencia, desde la libertad. Nos hemos divertido mucho, hemos sido muy audaces, ha sido una posguerra muy dura en este país y querría ser más joven. ¡Hay tanto por hacer en el cine pero a mi ya no me va a dar tiempo!"

Os prometo que vamos a activar como sea el podcast del programa, este séptimo vicio desde los tejados de El Raval tenéis que escucharlo. Hablaba Basilio Martín Patino pausado, intimista, con silencios y con placer por tener a muchos jovenes de su lado, en esta Barcelona bohemia, indie, alternativa, linda, joven y libre, muy libre, con la intención de colocarse al otro lado del consumo, con pequeños consumos, desde la austeridad del gasto, en una noche de viernes con el cine y la creación, con la radio y con el deseo radical de apostar por la imaginación y la fantasia. "Fue una España interrumpida-dijo Basilio- pero ha merecido la pena todo el riesgo, la audacia y el cine que hemos hecho. Ahora estamos aquí, en Barcelona, en los tejados, un 20 N y usando la libertad, hablando sin censuras ni límites, sin cuotas de mercado y reinventando el cine desde la radio, comentando en directo las películas, con emoción. No entiendo cómo tienen tanto miedo el poder al cine, que si derechos y normas, leyes y un estado que grava y un estado que planea sobre el cine como un repartidor del botín".

Tenía razón Basilio, escuchábamos y veíamos las películas, los oyentes tenían todas las películas en sus oidos, las músicas y el público opinando directamente sobre Caudillo, Canciones para después de una guerra. Desde la audiencia nos llegaban correos electrónicos: "Estoy escuchando El séptimo vicio y alucino que pueda hacerse esta radio: parece Kaurismaki en Radio 3", "Os saludo desde Sevilla, enfrente tengo La Giralda, estoy con una Cruzcampo y con Radio 3, escucho a Basilio y se me saltan las lágrimas con ese cine de Casas viejas, va por usted, Maestro", "Javier, no importa que sea viernes, que sea a las diez de la noche, prometo no salir en tiempo de séptimo vicio, este desde Barcelona ha sido lo mejor que he escuchado en la radio jamás".

Algunos pensarán que nos gusta bailar el agua, nos da igual, pero no se trata de eso: hablamos de un séptimo vicio desde El Raval donde ocurrieron cosas muy lindas y todo por un par de compañeros técnicos que consiguieron un perfil de sonido espectacular, se oía el zumbido de una mosca, los susurros de Basilio y hasta los cantos de los pájaros de Marc Retcha. La iluminación perfecta, tenue y un público escuchando la quebrada voz de Basilio... fue una noche verdaderamente indie, íntima y sí, libre, tan libre como nos ha exigido y formado siempre Radio 3.

No volveremos hasta el año que viene, pero cada año año incorporamos al menos un elemento nuevo (Gracias de corazón a todo el equipo de L'Alternativa, a Margarita Maguregui que ella se lo hará llegar a todos), este año fueron las divinas pantallas de plasma y para 2010 la transmisión en directo a través de todas las pantallas del CCCB para que nos vayan buscando por todo el edificio hasta encontrarnos en los tejados, algo que tiene su dificultad y su encanto.

Una película rumana gana en L'Alternativa, Policía, Adjetivo de Corneliu Porumboiu. Si la fiesta le quedaba algo por rematar va y premian una de las películas más hermosas de este año europeo, la biografía de un policía rumano preocupado por el significado y el significante de las palabras. Si la distribución española se decide a estrenar esta película sería un detalle titularla algo así como "Historia de un policía preocupado por el lenguaje". Es deliciosa, ácida, inteligente y radical. Hay una larga secuencia entre este policía y sus superiores digna de pasar a la historia del cine: Los superiores burocrátas u peligrosos quieren empapelar a un jovencito que mientras habla con los colegas se fuma un peta, en el patio del colegio. El policía sabe que si lo fichan y va a la carcel ya está su vida marcada. Se niega a firmar el acta de una investigación que no refleja su trabajo, y se niega utilizando la maquinaria del lenguaje: en favor de la verdad, del diccionario de la academia y de la precisión de las palabras.

Hermoso festival este de L'Alternativa e inapelable el fallo de su jurado: premio para la mejor película del cine rumano y una de las grandes películas del cine europeo que este año nos deparó obras importantes de Haneke, Loach, Almodovar y Amenabar.

Desde El Raval, desde una Barcelona suave, nocturna, tímidamente austera y, sobre todo, amante del cine pequeño, independiente y eso, muy libre.

El último Pulcinella o una Europa que asiste a su derrota

Probablemente esta dulce, tierna y libertaria historia de Maurizio Scaparro no será asumida por ese mercado cinematográfico cobarde, casposo, conservador y millonario. El último Pulcinella es una historia a contrapelo, quizá antigua y sin lugar en esta Europa de Sarcozy, Berlusconi y Merkel. En la periferia de París, en los extrarradios donde se levantan bloques de pisos donde habita la África que sueña con el bienestar que vieron en el escaparate se desempolva un viejo y antiguo teatro, un teatro que mostrará al último superviviente de la comedia del arte, un pulcinella que dibujará coreografía con argelinos, marroquíes, senegaleses y con una antigua dama del teatro italiano... en los ensayos se oyen las sirenas de la policía francesa que busca jovenes que revientan su estado del bienestar y entre los camerinos, entre las carcomidas tablas de la escena, entre antiguos baules y focos sale un viejo violinista al que le salen las notas de la Internacional... Nunca gozó de tan buena salud Maguerite Yourcenar, Miguel de Cervantes, Medea, Freud, Ortega, Visconti, Bergman, Chaplin y si me apuran, nunca estuvo más evidente la necesidad de enviar al carajo a los que tanto y tanto les gustan los números, los eres y los planes de racionalización... Maurizio Scaparro tendrá sitio alguna noche en la cadena ARTE pero dudo que lo tenga en la RAI, Maurizio Scaparro y su último Pulcinella clausuró Sevilla pero mucho me temo que no tendrá su noche entre los estrenos del próximo telediario... El último Pulcinella está en la línea de Olmi cuando retrataba a un profesor de la universidad de Bolonia apuñalando a los libros que han construido el saber de nuestra cultura: la comedia del arte, como los textos de Platón, como los versos de Elliot, como el cine de Pasolini, como el psicoanálisis de Freud están fuera del cuaderno de ruta de una sociedad clavada en un escenario donde la cabida es la prisa, el consumo, la fragilidad del discurso y quizá muy alejada del saber y del querer saber.

Probablemente no haya sitio para El último Pulcinella, quizá tampoco para un ciclo de cine completo de Bergman tal y como hizo en 2007 el Círculo de Bellas Artes de Madrid y ahora anuncian un plan racional de los festivales de cine... El nuevo orden para la cultura tiene que ser el mercado dicen y lo que ahí no quepa no tendrá sitio en este ya pobre paisaje de la liga antialcoholica. Pero ¿a quien molesta este último Pulcinella?, ¿a quien le fastidia el último festival al sur de Tenerife?, ¿por qué no cuidan el pequeño y antiguo festival de cine Iberoamericano de Huelva que durante 35 años viene sudando tinta para mostrarnos las más pequeñas películas de Bolivia, Perú, Chile o Colombia?, ¿a quién amenaza el Festival de cine de San Sebastián?, ¿por qué no racionalizan ustedes los mil partidos de fútbol que hay cada semana?, ¿por qué no dejan tranquilo a quienes nos han enseñado las películas de Irán, de Afghanistán, de Filipinas, de China?, ¿por qué no empiezan por racionalizar una cartelera de cine y televisión que cada vez es más basura y más capital para la industria norteamericana?, ¿por qué no nos dejan ustedes ver a este último Pulcinella?.

Maurizio Scaparro, el último romántico de la escena que va a mostrar en unos meses un extraordinario montaje que titulado Polvo de Bagdad enseñará como esas rayas divisorias entre Oriente y Occidente, entre Norte y Sur, entre Este y Oeste sólo son cuadernos de contabilidad para los de siempre porque cuando uno viaja por el Bósforo, por Maputo, por Shanghai o por Oporto o Boston se da perfectamente cuenta que la gente está pendiente de otros temas que de las rayas geográficas que tanto importan al mundo del dinero.

Gracie, Maurizio, un caballero, director que ha sido de los teatros de Venezia y Roma. El séptimo vicio emitirá en la noche del viernes 11 de diciembre una entrevista con él, en ella nos cuenta el milagro del cine y del teatro, de la poesía y de la literatura, de la universidad y del pensamiento en esta Europa dirigida, sobre todo, por el mercado.

Lourdes y Nada personal ganan en Sevilla, de acuerdo con el jurado

Lo hemos venido diciendo estos días, las candidatas de El séptimo vicio para el palmarés eran Lourdes de la austriaca Jessica Hausner y la telúrica, epidérmica y bellísima Nada personal de Urszula Antoniak. Anoche, precisamente, en uno de los más hermosos programas de El séptimo vicio de este año (nocturne, empapado de blues, con lámparas tenues que Gustavo nos puso con todo su afecto personal) le decíamos a Ursula que si con su primer largometraje ha sido capaz de transmitirnos ese melancólico viaje hacía la soledad estamos -y no nos duelen prendas- ante una de las promesas más importantes del cine europeo.
Lourdes es lo contrario de Nada personal, Lourdes es Aki Kaurismaki en Fátima (con perdón), es una crítica directa, suave, irónica, tierna, chaplinesca, nórdica, fría, distante y bufa a una iglesia católica que ya Martín Recuerda (qué gran dramaturgo ya olvidado) y Fernando Arrabal se han encargado de señalar como uno de los grandes emporios empresariales de la culpa y el pecado. Lourdes, Fátima... qué negocio, qué comercio sostenible y sostenido desde la fé y la comercialización de la esperanza... Bravo por el jurado, un palmarés que no ha pasado por alto y se ha atrevido a premiar estas dos películas ya ha triunfado. No importa que no se hayan acordado de Jaffa (sí amigos, yo creo -si queréis humildemente- que es una gran película sobre el tema palestino, menos ambigua que la última candidata israelí al oscar y con la aportación nada baladí de la importancia que sea una mujer joven, la que se planta contra la mentira y los prejuicios). Pero lógicamente no pueden estar todas nuestras favoritas en el palmarés, así que nos conformamos con estas dos: Lourdes y Nada personal.

Lamentar quizá que no hayan reparado en Catherine Corsini, un curioso e interesante estudio sobre el deseo, sobre lo subversivo que supone siempre para el ser humano responder al deseo. Que los programadores sevillanos no pierdan de vista a este realizador afghano, Manwar Parwani, que tiene entre sus manos un proyecto muy interesante ya a punto de comenzar a rodar y Sevilla podría aspirar a ir formando su cuadra de realizadores. Y que entre las prerrogativas o privilegios que puede tener un jurado, sobre todo su presidente, es cultivar el síndrome de Peter Pan y premiar y destacar ese golpe adolescente y creativo de la videocreadora Pipilotti Rist tiene más de eso que de otra cosa, ella se autodefine como una anarquista de la imaginación pero para mí esa definición atiende a lo formal de su discurso.

Esta noche gala de clausura, reparto de premios y a partir de la próxima semana que Sevilla comience a ponerse las pilas: deben trabajar duramente todo el año para responder a las mil expectativas que han creado en la ciudad y en todo el país. Sevilla no puede ser Cannes jamás, ni San Sebastián, ni Venecia.... Ni tiene porqué serlo, Sevilla es un festival europeo, especializado, con un respaldo del público espectacular y puede convertirse en la cita europea más importante del año, pero disculpen: dejen lo trivial, lo lineal, lo aparente, lo superfluo y que vengan a Sevilla 2010 todas las películas importantes: las transgresoras, las posmodernas, las de vanguardia, la premiadas, las nominadas, las más radicales, las más comprometidas, las más divertidas.... las mejores. Y que vengan las mejores actrices y los mejores actores, los autores europeos más importantes y que dejen una mirada para una Europa que mira a Oriente: Turkia, Afghanistán, China y todas las culturas que han ido construyendo el pensamiento del sur.

De momento, enhorabuena, descansen pero no se duerman. Sevilla es mucho y tampoco cuenta Sevilla con muchos acontecimientos culturales que sean seguidos por setenta mil personas. Rasquensé el bolsillo, Sevilla está en boca de todos los cineastas y cinéfilos europeos, conviertánlo en grande porque, desde luego, a la vista está que la ciudad puede.

Existirán padres pederastas, pero no los exhiban por favor

When Heaven falls es el titulo de una película de producción danesa y dirigida por un realizador afghano: Manwar I. Parwani. La película es tremendamente dura, durísima. Es la historia de Sara, una mujer que se escapó de casa porque sus padres la sometían y obligaban a mantener relaciones. Vuelve a la casa de su niñez, al espacio donde esos horribles actos tenían lugar al fallecimiento de su madre. En esa vuelta a casa va a descubrir que se siguen haciendo las mismas cosas, con dos niñas pequeñas, que lógicamente son sus hermanas. El padre las ofrece a sus amigos y la madre no sólo consentían, sino que miraba...
Detestable no sólo los actos -lógicamente- que narra este film, es detestable la mirada de este realizador que se sitúa en la vanguardia de hoy, en estos tiempos modernos dónde nadie es responsable de los actos que se cometen y además se exhiben en un acto repugnante de voyerismo innecesario.
No sé si habrá padres capaces de cometer este tipo de actos, pero si los hay únicamente deben ser objeto del fiscal y de la pena que estipule el código penal. En ningún cao puede convertirse en un exhibicionismo sucio, incluso la propia denuncia del director en la gran pantalla genera dudas en el espectador si no está este autor sirviendo a una estúpida mirada morbosa y por la tanto, innecesaria. Quizá esté orgulloso de su film y de esta moda planetaria de mostrar lo más vergonzoso y humillante del ser humano. No digo yo que haya que taparlo pero desde luego mostrarlo en este escaparate exhibicionista al que están plegándose también las cadenas de televisión, me parece enfermizo.
Ahora me cuesta elogiar una sección oficial del SEFF 09, este Sevilla Europeo Film Festival que está mostrando una madurez en su programación digna de elogio, entre otras cosas porque apenas tiene seis años de existencia; pero, seamos justos en nuestras apreciaciones: mas de media docena de películas muy notables en su sección oficial no es algo muy habitual en estos festivales de cine, y Sevilla lo puede ofrecer sin ninguna duda: Jaffa de Keren Yedaya, Lourdes de Jessica Hausner, Partir de Catherine Corsini, In the Loop de Armando Lannucci, Fish Tank de Andrea Arnold y por supuesto no olvidaremos las grandes películas europeas de la EFA: El Profeta de Jacques Audiard, Policía Adjetivo de Corneliu Porumboiu, Buscando a Eric de Ken Loach, Little soldat de Annette K. Olesen, Canino de Yorgos Lanthimos, Raff Facción del ejército rojo de Uli Edel y otras secciones europeas donde han cabido la bellísima Les herbes folles de Alain Resnais o la verdadera número uno del año: La cinta blanca de Michael Haneke.
La verdad es que Sevilla lo tiene todo para convertir en pocos años en la referencia de todo el circuito: una ciudad volcada por el cine, una ciudad que entusiasma a los autores, una apuesta europea inteligente y una selección que le viene dada a los programadores por la EFA, la Academia del Cine Europeo.
No hay que ser excesivamente listo para hacerlo bien, hace falta tan sólo ser responsable y eso, al parecer, de momento también lo tiene.

Jaffa o la verdad sí tiene quien la escriba

Durante estas semanas ha salido en diferentes sitios, encuentros y coloquios que la mujer se relaciona mejor con la verdad que el hombre, creo que fue en una comida al sur de Tenerife, con La Gomera de fondo. Hoy, en Sevilla, hemos podido ver Jaffa (2009), dirigida por una inteligente, valiente y comprometida realizadora israelí, Keren Yedaya que con su primer largometraje, Or (2004) ganó la Cámara de Oro de Cannes.
Jaffa es la historia de una familia que regenta un taller de coches en la ciudad que da titulo a la película y que como sabéis es conocida en Israel como "la novia del mar". En el seno de esa familia y en ese taller se va a desarrollar o desplegar la metáfora del conflicto palestino, con pedagogia casi escolar muestra que a veces un problema se traduce en violento y mortal casi por azar y ya es difícil y complicado su solución: ha pasado en la historia de la literatura, en la propia historia de reinados y condados y, por supuesto, el conflicto palestino. En Jaffa, todos se sitúan y quieren situarse en la mentira, en la ignorancia y en el drama. Sólo los que ama están dispuestos a situarse en asumir las consecuencias de la verdad, quizá sea este el elemento que propone esta realizadora como posible vía de solución en el futuro, quienes se dejen de holacaustos, victimismos, tragedías históricas y rompan el álbum de la memoria. Si se quiere la paz, la convivencia y compartir las tierras de Palestinas quizá sea necesario por todas partes reconocer al otro, desde su verdad y desde el derecho legítimo a no imponer el pensamiento del pueblo elegido. La verdad es más sutil y menos épica que la mentira; pero eso sí, ese camino es más valiente.
Me gusta Jaffa y podríamos ya citarla como nuestra primera favorita de Sevilla para el palmarés, dejando también un sitio para Lourdes, una producción francesa que dirigida por la realizadora austriaca Jessica Hausner propone a través de una excursión a Lourdes, al santuario francés. Importante film que pone sobre la mesa lo reaccionario que es la compasión y lo subversivo que puede realmente plantear un acto milagroso. Hay gentes que prefiren la enfermedad del otro, antes que su libertad.

Javier Tolentino


Javier Tolentino es el director de 'El Sétpimo Vicio', el programa de cine de Radio 3. Es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos de España y destaca por su compromiso y su capacidad de análisis.
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