39 posts de mayo 2010

¿Dónde se quedó el Ken Loach de Agenda oculta?

A última hora, casi por sorpresa y en medio de un día denso y lleno de propuestas hemos visto Route Irish, el último trabajo de Ken Loach y Paul Laverty presentado casi por la puerta pequeña en la sección oficial y a competición en este festival de cine de Cannes. Hace un cameo la actriz española Najwa Ninri y está protagonizada por Mark Womack y Andrea Lowe. Y la historia, aunque me duela decirlo, me suena a mil veces vista sea en wester, tragedia o cine social: Un amigo de la infancia muere en extrañas circunstancia en la carretera maldita (Route Irish) que une el aeropuerto de Bagdad con la ciudad (dicen que es la carretera más peligrosa del mundo en esos momentos, 2007), y este amigo lleva la investigación y la venganza hasta la últimas consecuencias, él sólo contra el mundo y, por si faltara poco amigo Laverty, la esposa enamorada de los dos amigos y no desvelaremos el final para no fastidiar más de lo que me ha fastidiado la película.

Esperaba bastante más en un tema, la guerra de Irak del que muchos ciudadanos y aficionados al cine británicos y españoles deseábamos ver de Laverty y de Loach. Pero PINCHAZO, y a uno le duelen las tripas tener que apartar la emoción y las ideas que compartimos con Ken para reconocer que esta Route Irish no está a la altura de uno de los grandes del cine europeo, autor de una de las películas más importantes precisamente del género al que ha regresado, el cine de investigación, el cine de los bajos fondos de ejército, compañías de seguridad privada, complicidad del estado de derecho y, en definitiva, un cine con el que hace algunos años conocimos a este cineasta británico tan interesante como necesario (y mira que odio cinematográficamente este término). Pero no viejo amigo, lo primero es contar lo que vemos tal y como miramos, con la ilusión por ver siempre una buena película y, lamentablemente, ésta de Loach-Laverty es completamente fallida: el guión es tan inocente y tan manido que casi nos insulta, los actores británicos que siempre están a la altura de las circunstancias en este caso están todos excesivos, gritones y cada uno hace la guerra por su cuenta y si faltara poco el cameo de Paul con el fútbol comienza ya a ser un impuesto o firma del guionista que no hace ninguna gracia, sobre todo, metido con calzador en una película de los servicios secretos.

No deberían haber metido esta película de Ken Loach a última hora, quizá la buena decisión era la que inicialmente se había tomado y es que la película no gustaba a Cannes pero en ese un darle la vuelta, sobre todo por lo que significa Ken Loach, se volvió a recuperar y todos hemos perdido: Ken Loach y Paul Laverty porque va a ser juzgada severamente ya que se trata de una película a competición en la madre de todos los festivales, Cannes porque saben que no siempre funciona los autores recuperados en segunda vuelta y a todos porque hemos perdido el tiempo, precisamente un día que no podíamos (Carlos de Olivier Assayas dura exactamente 5 horas y 33 minutos y Poetry de Lee Chang-dong 2 horas y 19 minutos). No sé qué dirán en rueda de prensa la pareja que nos ha deparado el mejor cine social europeo de los últimos años, es posible que los periodistas esta vez sean indulgentes (no lo creo) y en todo caso lo que ya hemos dicho en otros momentos, una película es una película y aunque torpe, errada y fallida es una película, la obra y la filmografía de Ken Loach es muy grande, tan grande como que un grano no hace granero pero nosotros debemos señalarlo.

SIGUE EN PIÉ, LA CITA A CIEGAS DE EL SEPTIMO VICIO

La cita a ciegas sigue su curso, será el jueves 20 de mayo, a las 22 horas. Y nos gustaría que cada uno de los que vayáis a esa cita ciegas nos enviaráis vuestra experiencia de esa noche, sobre todo, nos dejárais vuestra impresión de la película, no hemos podido hablar nada prácticamente de la película y eso no es bueno para quienes aceptan jugar con nosotros, nos invitan y a cambio hay una difusión lógica y generosa por parte de El séptimo vicio.

Una vez vista será bienvenida vuestra crítica, vuestra impresión y vuestra opinión de la película que veréis el jueves por la noche: colgaremos esas críticas y esas opiniones en este blog y en el facebook.


PUBLICACION DE LA LISTA MAÑANA A PRIMERA HORA DE LA MAÑANA

CITA A CIEGAS CON EL SEPTIMO VICIO

JUEVES, 20 DE MAYO,

22 HORAS

CINES IDEAL DE MADRID

Carajo, nada sabía uno de caranchos pero qué tontería

Parece mentira que un buen chico como Pablo Trapero que ha hecho películas tan importantes como Mundo grúa (1999), El Bonaerense (2002) y Leonera (2008) nos haya dejado en Un certain regarde una tontería como esta historia llena de sangre, bofetadas y corrupciones entre compañías de seguro, hospitales y caranchos (buitres comisionistas que roban el dinero de las indemnizaciones de la aseguradoras).

Para mi gusto, la mejor película de este realizador argentino es El Bonaerense, un cine de autor metiéndose en la ciudad de Buenos Aires para hablar de la corrupción en la policía, desde un lenguaje muy personal y con una luz que cada vez que la recuerdo quiero volver a verla. Bueno pues Trapero ha hecho Carancho, una comedia para hacer caja -al parecer lo está haciendo en Argentina- pero que esté aquí en Un certain regarde es como un insulto. Nos puede parecer bien que él se deslice por ahí pero otro tema es que Cannes la seleccione. De nuevo Ricardo Darín, de carancho, al que le parten la cara unas diez o doce veces, que se enrolla con una médico del servicio de urgencias que se pincha en las guardias y mientras tanto van y vienen accidentes de coche, por un lado y por el otro. Al parecer este tema es muy popular en Argentina, como lo es la actriz protagonista, Martina Gusmán, actriz y esposa de Pablo Trapero que juntitos han hecho esta obra, a la que -todo hay que decir- la prensa francesa le dedica los más encéndidos elogios, "maravilla argentina", "importantísima película" y "éxito notable de la pareja"... Bueno, pues así opina el personal, a nosotros nos parece que a los dos miembros de esta pareja (Trapero y Gusmán) les va la producción y además de asumir dirección e interpretación llevan la producción de la película y es que es tan linda la plata que si piensas en ella es difícil, simultáneamente, estar en la creación. Harán dinero y mucho, pero el arte está en otro lugar y quizá Cannes debería reflexionar un pelín (sólo un poco), sobre ello.

Nota, veo en una enciclopedia que carancho es un animal con cierto parecido al buitre, y Ricardo Darín hace de ésto, un abogado que por algo que no se explica pierde la licencia profesional y se mete en estos charcos de sangre.

Kiarostami: "Ay, los hombres..."

Ayer estuve tomando una cervecita con amigos directores iraníes, mañana en el Pabellón de Les cinémas du mundo, a eso de las once de la mañana hay una mesa redonda que sin querer perdermela no tendré más remedio, priorizo las proyecciones, no es posible cualquier otra opción que ver las cincuenta películas que deseo ver, me faltan aún bastantes . En esa mesa estará Mossen Makhmalbaf, Mahmad Haghighat, Bahman Ghobadi, Mehdi Abdollahzadeh y Abbas Bakhtiari, el tema en cuestión: IRAN, LE CINEMA EN QUESTION.

Corre un rumor por Teherán que lleva mucho peligro, dice que Kiarostami, al parecer, no está mostrándose tan militante contra la dictadura como otros y este tipo de habladurías siempre llevan dinamita dentro y más en un país en estos momentos como Irán, al borde de varios precipicios. Ya pasó con Kusturica y Milosevich y siempre hay apasionados guerrilleros que en su ardor guerrero saben acusar a los que ellos creen con deficit y con falta de pasión a la hora de cantar el himno. Vayánse al carajo. A Kiarostami no le falta pronunciarse literalmente, lo hace con su cine. Después de haber escrito y hecho una película como El sabor de las cerezas o El viento nos llevará o ABC AFRICA O TEN y llevado su discurso a todo Occidente no tiene porqué graduarse en la calle a toque de corneta y ésto con todos los respetos para quienes ésa (la calle) sea su vía. Pero déjen a Kiarostami detrás de la cámara. En la comparecencia oficial de Kiarostami en rueda de prensa aquí, en Cannes, Kiarostami ha mostrado su carta enviada en marzo al New York Times, ha pedido la libertad para Jafar Panahi y mientras estaba diciendo que por lo que él sabía Panahi podría ser liberado en breve (Abbas Kiarostami citaba su fuente, la esposa de Panahi) una periodista se ha levantado y ha informado a Kiarostami y a todos los periodistas presentes en la sala que Jaffar Panahi estaría a punto de comenzar una huelga de hambre. Pobrecito el pueblo de Irán, qué habrá hecho para estar por un lado con los fundamentalistas que siempre arrean contra los mismos y por el otro con un occidente que exige un camino normalizado. Cannes le ofreció (no sé cómo ni a través de qué conducto) un lugar especial a Panahi en el jurado de este festival, supongo que aportando Cannes su granito para conseguir la liberación del autor de El Círculo.

Regresemos al cine, a Kiarostami y a Juliette Binoche (por cierto una Juliette emocionada y muy triste cuando escuchaba la situación de Irán). Acaba de mostrarnos Certified Copy, con Juliette Binoche y William Schimell, un cambio de 180 grados en su registro. Una historia de amor clavada en los tiempos de hoy: una mujer a la que se le va el tiempo con el depósito lleno de ilusión, conocimiento amoroso y un hombre (ay los hombres) entregado tanto a su profesión, la teorización y un discurso para la apología de la copia frente al original, que amar le resulta un tremendo conflicto al que no puede dedicarse. Me gusta la película, por pequeña, por transcurrir toda ella en una pequeña aldea de la Toscana, cerquita de Florencia. Por citar versos en persa, pero sobre todo porque Abbas Kiarostami sabe transmitir y contar perfectamente el instante en el que se encuentra la pareja burguesa, en cualquiera de los países europeos: no fuman, no beben vino, se cuidan asquerosamente como si desde ahí agarraran la eternidad, hablan tres idiomas (el suyo, el otro y quizá pillan frases en idiomas exóticos) pero huyen de la emoción, les da vértigo responder a un proceso que quizá les quite tiempo para sus clases de italiano, su gimnasia, sus viajes pero sobre todo, sobre todo su profesión, su trayectoria y mientras tanto la vida que se va como un suspiro.


Abbas Kiarostami con esta película ofrece un giro de 360 grados en su filmografía. No rueda en Irán, sale del cine documental o pseudo documental y hace un ensayo desde la ficción, desde una pequeño pero revelador brote amoroso, o quizá no.

No creo que a los colegas de Cahier, de Positif y mucho menos a gentes del Jurado, como Tim Burton le vayan muchos estas historias contadas sin afán de romper las vanguardias y sin construir nuevas formas de narrar, no hay idas y vueltas y tampoco efectos especiales o transparencias de imágenes. No creo que reparen mucho en esta bellísima, pequeña y nada inocente Certified copy.

Godard CASI NUNCA vuelve

Jean-Luc Godard no se presentó DEFINITIVAMENTE en Cannes, tal y como había dicho. "Razones griegas, Señor Fremaux", escribió a la dirección artística del festival.

NOS QUEDAMOS CON LAS GANAS. NUESTRO GOZO EN UN POZO

LO MEJOR ES FILM SOCIALISME. Sí, su película, un collage, una muestra de por donde va, según él, la narrativa del cine moderno. Precisamente eso: menos narrativo y borrachera de imágenes.

CAZADORES DE IMÁGENES DESDE CUALQUIER SOPORTE/IMÁGENES/SOPORTES/MÓVILES/MAQUINILLAS DE FOTOGRAFÍAS CON CAPTURAS DE VIDEO/COLLAGE/SILENCIO/FRASES.

La creación de imágenes desde el espigueo

Un cine mejor relacionado con los museos y centros de arte que con los viejos templos de exhibicion cinematográfica.

libérer et fédérer
des choses

Barcelona/Napoli/Odessa/Palestine/Egypte
C'etait l'espace, et l'espace se meurt

Godard NO siempre vuelve

FILM SOCIALISME

"Con el festival iría hasta la muerte, pero no un paso más allá"

- Monsieurs Godard, tragédie et democratie?
- Sans Sophocle, pas Pericles.
- Monsieur Godard, cinema et films, la diférence?
- De même, le cinéma ne se trouve plus nécessairement dans les films.
- Et le mot pourquoi?
- Freud n'a pas étudié a fond la naissance du mot aprés la naissance, lorsque l'enfant parle encore sans mots dire. Seuls les animaux en seront les gardiens.
- Blogs et sms?
- D'une certaine façon, derriére cette jeune pensée sembleble à un ver de terre, une seule chose importe à tous ces ardents Phoenix: survivre et trouver au fond du chaos une chance de resusciter.

Renaud Deflins, "SUD RAIL MAGAZINE". 15 AVRIL 2010

Iñárritu certifica la derrota del sistema

Había muchas dudas con la primera película en solitario de Alejandro González Iñárritu, Biutiful. Después del primer pase en Cannes -proyección siempre de alto riesgo porque se exhibe en presencia de toda la prensa y la crítica internacional acreditada- hay que decir que el director mexicano, su cine, no está prisionero de su colega anterior, el guionista y también realizador Guillermo Arriaga, que ha elaborado Iñárritu una historia perra, dura, inapelable y quizá relacionada con las narrativas del momento, con las escrituras cinematográficas de hoy. Contiene Biutiful un fascinante guión, puntilloso, detallista, preciso, abierto pero sobre todo apunta -ya sin las ambiguedades de Babel- a la derrota del sistema actual, un sistema que esconde en los bajos fondos de todas las ciudades del mundo las miserias, las injusticias, el abandono y la muerte. Pero Iñárritu no propone reflexiones, ni estudios de investigación, ni tampoco análisis políticos, Iñárritu muestra la carcoma, los gusanos, los chinches y el deterioro de una sociedad que tal y como ha declarado en la rueda de prensa (transmitida a través de twitter-tve) el personaje de Javier Bardem está enfermo, podrido, fiel reflejo de nuestros mundo de hoy, todos parecen ver y decir que vamos hacia el abismo pero nadie hace nada por evitarlo, nadie quiere morir pero vamos hacia la muerte.

Para este personaje narrado en una atmósfera de susurro y de intimidad necesitaba a Javier Bardem especialmente, hay química con él, es un actor con mil registros y diez mil matices y hace que todo el mundo que está a su lado interprete desde la intensidad más absoluta, ya sean chinos del barrio de La Mina, africanos en El Raval o educando a sus hijos desde el amor y no desde el conocimiento.

Si González Iñárritu ha escrito un poderoso guión también tiene a un poderoso brazo ejecutor en la figura del actor Javier Bardem que para este cronista consigue realmente la mejor interpretación de su vida y no es necesario recordar que el actor español tiene trabajos y premios (incluido el oscar) muy importantes pero es en este personaje de un padre derrotado, abrazado definitivamente a sus hijos y relacionado solidariamente con las economías sumergidas en la periferia maldita de Barcelona el trabajo definitivo (bueno eso opino). Javier Bardem vuela tan alto en esta película que aunque falta toda la semana de proyecciones en Cannes, mucho cine, bueno y excelente tendríamos que ver para que le arranquen el premio al mejor actor en Cannes, pero, bueno cosas más difíciles hemos visto. Yo no he sido precisamente alguien que se haya cargado de adjetivos para calificar a Bardem en sus trabajos anteriores pero este personaje atrapa al espectador por la temperatura, por el desamparo, por lo injusto del escaparate occidental, porque transmite verdad en uno y cada uno de los planos, se hace como transparete, como invisible para aparecer en primeros planos que si llevara la firma de Robert de Niro diriámos "claro, es Robert De Niro", pero hay que verle en esta película, abandona antiguos recursos pequeños de actor asustado para volar y volar.


Qué imagen tan diferente la que ofrece de Barcelona Iñárritu a la que aquí mostró Woody Allen, no hay restaurantes pijos, ni jardines nocturnos donde la burguesía selecciona los mejores restauradores del mundo, no hay diseño arquitectónico ni tampoco amores a la luz de la luna, no tiene música y nos muestra una Barcelona tan real como la de Sarriá o la Barcelona de Gaudí. Barrios y periferias, túneles del miedo, callejones donde los policías pillan y los parias del mundo mueren en los trabajos basura, cosiendo y elaborando piezas para los escaparates del consumo.

Pero la belleza, la intensidad y la poesía de este film está en el personaje de Bardem, si hay algo por lo que merece la pena quizá tirar es por la verdad amorosa, y el amor no es patrimonio de los espacios del deseo, -parafraseando a Godard- el cine se manifiesta no sólo en el cine, el amor no se expresa únicamente en relaciones amorosas sino en entregas amorosas y Javier Bardem sabe mostrar de qué lado está su personaje, no está con los delincuentes porque no son los del top manta los que delinquen. Quizá su personaje recoje lo que sin duda fue una mala siembra, pero es difícil que crezcan tulipanes en los espacios y en las cloacas del sistema.

De convivir con la muerte se muere

Al cronista le gustaría dedicar parte de la tarde para hablar del cine húngaro, de Bela Tarr , de Kornél Mundruczó y de las nuevas generaciones como la joven realizadora Agnés Kocsis pero no hay tiempo para tanto y nos ceñiremos a hablar de esta niña con el corazón de piedra. Agnés que tuvo la suerte (y por supuesto el talento) de mostrar en el Cannes de 2006 su trabajo de graduación, Friss levego (Aire limpio) se ha venido este año con una biografía basura, de una vida basura y con un talento que no es ninguna listura si decimos que estamos ante una jovencita terrible que las va a liar en los festivales de cine y en las próximas noches del cine europeo, yo espero que Javier Martín Domínguez apunte la peli y se la lleve para Sevilla que allí tendremos más tiempo para hablar con Agnés.



Pal Adrienn es el titulo de su película que se acaba de pasar en Un certain regarde con todo el público levantado en pié aplaudiendo a la directora, en un claro reconocimiento a una película que contiene un guión extraordinario y una fotografía para dejar helados al personal, tal y como nos deja la historia. La película es ella, una gruesa, obesa o gorda enfermera que está vigilando a los enfermos terminales a través de monitores de televisión mientras engulle o va devorando pastelitos, milhojas y tazones de chocolate. Es en su infancia donde habita la nostalgia y la belleza de su vida ya que la realidad no es el lugar para el deseo, ni para el amor ni para todos aquellos cuentos que a los doce años fue coleccionando.



Qué fácil que parece el cine cuando uno ve historias originales, bien contadas y además realizadas con poquito dinero que es lo que el vivir de los tiempos que corren parecen dictar. Qué empeño los malos en tirar del dinero que no es suyo, que bueno es el cine rumano (en este caso el cine húngaro) como decíamos antesdeayer y qué barato lo hacen y cuánto valor anida en estas cinematografías que asumen su cultura, su pensamiento, su lengua y su escuela más allá de que sus dirigentes políticos estén por otras labores, dirigentes que como en todos los países intentarán ordenar y decir qué cine debe o no hacerse, a quien apoya o a quien negar el pan y la sal.

Fantástica Agnés Kocsis, encuadres que nos recuerdan a esa técnica impecable del cine que se ha hecho en la ciudad de Budapest, Praga y Bucarest, metáfora amarga de quienes deben hacer de la muerte un hábito diario y un trabajo del que vive, aunque -como se desliza en la película- las secuelas que deja son mortíferas. Aunque lejos del estilo del británico Mike Leigh, esta joven húngara habla exactamente de lo mismo, de echar por la borda la vida, de una sociedad que no es consciente de que no uno, todos vivimos por una sola vez y todo esto podría ser mucho, mucho mejor. Menos mal que hay gentes como Mike y como Ágnes para contarlo, bien contado.

Disculpen, no entiendo a Tavernier

No sé qué es lo que hace aquí en competición Tavernier salvo que sea Tavernier, salvo que sea la adaptación de una novela francesa de La Fayette, salvo que sea francés.... Ya, vale, sí, son suficientes razones para hacer un sitio en Cannes, para que sus guapas actrices se paseen por la alfombra roja y para que "La princesa de Montpensier" pueda comenzar a recuperar algún euro. Sin embargo toda la película desprende mal aliento, como si hubiera enfermado Tavernier de vanidad y vejez. Al menos aquel Capitán Conan tenía el punto de analizar la historia desde la crítica, desde el grandeur de un imperio capaz de abandonar a los soldados que son capaces de derramar su sangre en los límites del imperio pero esta versión que nos sirve en bandeja de pitiminí, esta princesa de Montpensier, esta nueva versión de la terrible noche de San Bartolomé (y Europa sigue pidiendo cuentas a la África de hoy), llena de caballos que parecen de la Escuela de Viena, esos trajes de época recién salidos de la pasarela parisina, esos encuentros amorosos que no se los creen ni los propios actores, ese pasearse desnuda la princesa de Montpensier por la habitación como si fuera una comedia española de la transición (recordamos que estamos en la Europa del XVI y en el marco de sanguinarías guerras religiosas), esos duelos que desprenden mentira, ese tiempo viejo visto exactamente desde una mirada completamente antigua es mucho, parece americano este Tavernier pero uno se pregunta las siguientes cuestiones:

- ¿Por qué lo hace, Monsieur Tavernier?

- ¿Cómo es posible que los señores Gilles Jacob y Thierry Fremaux acepten este discurso falso?

- ¿Cómo es posible que no hubiera enfado en un público callado y obediente?

- ¿Qué le ha hecho a usted la historia de Francia para merecer un trabajo tan aburrido, tan de los tiempos gloriosos de lo falso y lo grandielocuente?, echamos tanto de menos a Claude Chabrol.

Señor Bertrand Tavernier ya puso a la crítica francesa y a los historiadores de La Sorbonne de los nervios con Salvoconducto, un tema del que aún las heridas están abiertas y dónde aún su país no ha hecho una suficiente revisión pero esto que hemos visto hoy -La princesa de Montpensier, oh la la- es precisamente el camino que no lleva a ninguna parte y supongo que los colegas de Liberation o Le Monde dirán algo más que tomarle el pelo, c' est suffit.

El África que desea Europa contar

Es de noche, ha llovido todo el día y vendería mi alma por una soupe de pescado, pero fuera esta ciudad vive el bullicio glamouroso de la crisis y restaurantes, tabernas y pizzerías están a tope y es realmente imposible encontrar sitio en un restaurante asequible, recuerdo con cierta nostalgia el barrio africano de La Boca de Cannes donde pude encontrar alojamiento el año pasado y donde los precios de todo lograron que llegara a la clausura de este festival sin arruinarme del todo. Salgo del cine, acabo de ver Un homme qui crie, del realizador nacido en Chad pero educado y formado en París y rodado en la redacción de un medio periodístico de Burdeos. Hablo de Mahamat-Saleh Haroun, realizador de la cuadra de este festival que ha ido recorriendo todos los ciclos: semana de la crítica, quincena de realizadores y este año por primera vez en competición aquí. Lo ha hecho con una película rodada en el Chad, con la colaboración de Bélgica, Francia y Camerún. Es inapalable, es un alegato más contra la guerra y los enfrentamientos bélicos en este país. Es realmente intenso y dramático el viaje que debe realizar un padre hasta el frente de batalla para hacerse con su hijo, cosido a balazos, metralla y destrozado, secuestrarlo del campo militar y llevarlo a casa. Se muere en sus brazos y lo deposita en el rio, a pocos metros de casa ya, en un atardecer intensamente rojo, esos atardeceres que únicamente puedes contemplarlo en ese continente de ahí abajo.

Película importante, buena de Mahamat-Saleh Haroun sin embargo me retuerce que el cine africano que se vea aquí sea el cine africano que hemos visto mil veces y eso no quita que la película narre algo profundo y llena de verdad pero es como si Cannes quisiera mostrar lo que Europa puede asumir de África: la guerra, la violencia, la desesperación y la muerte. Quizá hubiera lugar para mostrar otros autores, otro cine posible de África y otros cuentos menos tratados por el periodismo y el espectáculo de morir en África. Bueno, eso pensaba al terminar la película. De todas formas está muy bien que poco a poco vaya entrando el cine africano pero insisto que debería entrar más intensamente, y con producciones pequeñas de Mozambique, Níger o Etiopia que os aseguro que se hace buen cine y sin los desvelos y tutelas del viejo contienente.

En todo caso hacía mucho, muchísimo tiempo que no se contaba con una película dirigida por un africano y que pudiera aspirar a la palma de oro, y es que algunos seguimos soñando que algún día el Afriker Cinema tenga sitio en Europa, como la música por ejemplo.

Javier Tolentino


Javier Tolentino es el director de 'El Sétpimo Vicio', el programa de cine de Radio 3. Es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos de España y destaca por su compromiso y su capacidad de análisis.
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