16 posts de octubre 2010

El regreso de Emma Suárez

Siempre habíamos creído en esta poderosa, inteligente y bellísima actriz española, Emma Suárez y aún nos cuesta entender la invisibilidad de tanto director que no repara en su existencia, en sus registros, en su capacidad y talento. Muchos la recordamos junto a Julio Medem: Vacas (1991), La ardilla roja (1993) y Tierra (1996) pero quizá su mejor película sea Tu nombre envenena mis sueños (1997), aunque la crítica cinematográfica señale El perro del hortelano (1999) de Pilar Miró como la gran obra de esta actriz y por la que obtendría el goya a la mejor actriz española. Vacas es la mejor película a mi juicio de Julio Medem que no volvería por registros parecidos y quizá el realizador que primero se fijara en Emma Suárez y en sus posibilidades dramáticas pero Pilar Miró supo ver en Emma Suárez la actriz española con un mayor vuelo en la gran pantalla, en esa película, Tu nombre envenena mis sueños, Pilar Miró (¡cuánto te echamos de menos!) muestra a Emma Suárez con una elegancia, belleza y fuerza al nivel de las grandes actrices europeas que se han batido en duelo con los grandes temas de la segunda guerra mundial. Ayer, el jurado de la 55 Semana de Cine de Valladolid le entregaron la espiga de plata a la mejor actriz y y lo es, al margen de esta película producida por el gran Luis Miñarro, La Mosquitera de Agustín Vila, que competía precisamente la semana pasada, mientras El séptimo vicio realizaba los programas en directo desde el café mismo donde se emitieran los tres programas "cero", en 1999. Con la presencia de Karra Elejalde, de Paul Laverty de los realizadores españoles que competían en diferentes secciones del festival castellano.

Emma Suárez, espiga de plata y dedicatoria para su hijo. Valladolid quiere bien a Emma Suárez, donde precisamente debutó para el séptimo arte con "Memorias de Leticia Valle" basada en la obra con mismo titulo de Rosa Chacel.

Telón final para la 55 Edición de La Seminci, mirando a Abbas Kiarostami y a una extraordinaria actriz, Juliette Binoche, de ahí que concedamos tanta importancia al galardón para Emma Suárez, un premio que valora el trabajo extraordinariamente trabajado de esta musa de Medem y Pilar Miró, trabajado y currado en cada plano, en cada secuencia de La Mosquitera, Enhorabuena Emma, sabes que en Radio 3 tenemos cierta debilidad por vos.

PARTICIPA EN LOS PREMIOS DEL CINE EUROPEO

Si participas en un curioso y divertido concurso que El séptimo vicio ha organizado en El séptimo vicio-Facebook puedes recibir en casa la obra completa de Agustí Villaronga que Oberon, Massa d'Or Produccions y Cameo han editado impecablemente y que contiene las películas Tras el cristal, El pasajero clandestino, El Mar y Aro Tolbukhin, en la mente del asesino.

Únicamente tienes que meterte en la página que El séptimo vicio tiene en Facebook ir a FOROS y ubicarte en la que se ha abierto para premiar aquel internauta que al concursar acierte o coincida en los premios A LA MEJOR PELICULA EUROPEA Y AL MEJOR ACTOR EUROPEO 2010. Galardones que se fallarán en el primer sábado del mes de diciembre 2010 en la capital de Estonia, Tallín. Hay cuatro regalos para los dos concursantes que coincidan con la mejor película seleccionada por la academia del cine europeo y otros dos para los que coincidan con el de mejor director europeo 2010.

Si hubiera más participantes que coincidieran con esos fallos de la academia que preside Wim Wenders, se ha convocado un sorteo on line para la segunda semana del mes diciembre.

Visita la página FACEBOOK EL SEPTIMO VICIO, hazte amigo nuestro y participa en los premios del cine europeo, sobre todo o especialmente en los premios A LA MEJOR PELICULA EUROPEA 2010 Y AL MEJOR DIRECTOR EUROPEO 2010.


Un hermoso duelo: Roman Polansky - Fatih Akin


De momento hay una película que se va imponiendo Soul Kitchen del turco-alemán Fatih Akin y como mejor director el polaco Román Polansky.

Un hermoso duelo en Europa, en El séptimo vicio: el veterano, la leyenda y quizá el mejor de los directores europeos vivos, Roman Polansky frente al realizador quizá más importante de la nueva ola europea, Fatih Akin. ¿Cúal es tu apuesta?. Vota y de paso repasa las mejores películas de Agustí Villaronga.

Kiarostami se hace con la espiga de oro

Abbas Kiarostami consigue alzarse con la espiga de oro de La 55 Edición de La Semana de Cine de Valladolid, algo que sospechábamos desde hace ocho días e incluso desde el mismo día que supimos que Copy Conforme competiría por el oro en La Seminci. Aquella pelìcula que nos emocionó en Cannes, que logró las lágrimas de oro para Juliette Binoche y que a la vez hizo el efecto dominó (presión internacional) para conseguir la libertad de Jaffar Panahi de las durísimas condiciones carcelarías del régimen iraní. Pero sobre todo Copy Conforme es la historia de como la sociedad occidental ha colocado la experiencia amorosa, en un calco, en una burda comedia y copia de profundas emociones. ¿Cúal es el espacio entre el autor y su modelo?, ¿cómo definimos la relación del arte entre el sujeto y el objeto?, ¿dónde la diferencia entre obra original y plagio?. Abbas Kiarostami compartirá su espiga de oro con el realizador argentino Miguel Cohan que presentó Sin retorno. De nuevo triunfo para el productor Luis Miñarro que con La Mosquitera de Miguel Vila se hace con el premio especial del jurado. Iciar Bollain se lleva el premio de la Agencia de Cooperación Internacional por También la lluvía y, bueno tiempo habrá para repasar despacito el palmarés.
El avance en esta sobremesa de sábado está claro: Abbas Kiarostami, el director iraní que rodó su última película desde los textos de los poetas persas al preguntarse por el conocimiento amoroso, el autor de El sabor de las cerezas que rodó Copy Conforme en la Toscana Italiana teniendo y convenciendo a Juliette Binoche para abrir con su fino bisturí sus propias epidermis y su más íntima biografía acaba de ganar la espiga de oro en esta ciudad de Valladolid que aún camina despacito buscando un futuro desde su propio dibujo histórico y cinematográfico.

Marc Recha e Iciar Bollain, en El séptimo vicio

Tal y como anunciábamos la semana pasada desde Valladolid, en el undécimo aniversario de la fundación de El séptimo vicio, este fin de semana dedicaremos en Los suplementos del espacio a analizar dos figuras del cine español muy distintas, muy diferentes. La del realizador catalán Marc Recha y la directora madrileña Iciar Bollain. De Marc Recha recordaremos su último trabajo Petit Indi, película que desde El séptimo vicio hemos difundido por las cuestro esquinas de Radio 3 pero no fue suficiente para hacerla ascender al cielo académico. Petit indi es un cuento -como recordarán muchos amigos- bellísimo en la periferia de Barcelona, de pequeños anti héroes y de su relación con una sociedad a la que no reconoce. Bravo por Marc Recha y a él estará dedicada la edición de este sábado día 30.

El domingo será Iciar Bollain, nuestra embajadora probablemente en la meca del imperio, en un Hollywood que deberá decidir entre varias candidatura la presentada por la academia del cine español, la película de Iciar, También la lluvia, un pedazo de Bolivia, una geografía, geología y, sobre todo, sociología de Cochabamba. De como un equipo español de rodaje presenta parecidas credenciales que los descubridores españoles, : su prepotencia, su lenguaje del imperio, el cinismo y, sobre todo, la debilidad por el oro. Paul Laverty y Karra Elejalde mantuvieron un divertido e interesante dialogo con Javier Tolentino desde Valladolid, entre otras cosas, el guionista, Laverty dijo que "Fray Bartolomé de las Casas y el fraile Juan Montesinos tenían un discurso desde la iglesia desde la igualdad, la denuncia del acoso a los seres humanos, no debe importar la raza, el color de su piel y su credo. Esto es un discurso de Amnistia Internacional y de Derechos Humanos, realizado, defendido y mantenido por la iglesia española más humanista. Un discurso que han escondido y hurtado a la sociedad española", confesaba Laverty.

Pues lo dicho, Marc Recha protagonizará El séptimo vicio del sábado e Iciar Bollain el espacio del domingo.

Un respeto a La Seminci, 55 años de cine es una cátedra

Acabo de volver con dolor de mi corazón de Valladolid, en La Seminci me inocularon hace también demasiados años el vicio séptimo y en Valladolid fundamos y creamos hace 11 años El séptimo vicio. Digo con dolor de mi corazón porque habrá películas durante esta semana que dificilmente podramos ver a lo largo del año y que se irán viendo en la marathon cinéfila de esta Semana de Cine de Valladolid. La película más importante llevará la firma de Abbas Kiarostami (a punto estuvo Lanzarote de entrar en este pulso simpático de ofrecer lo mejor), la película filmada en La Toscana es mucha película, es mucho Kiarostami y es mucha, grandísima actriz, Juliette Binoche. Pero Javier Angulo cómo no has podido traer este regalo a La Seminci: Juliette Binoche en una de las terrazas de la plaza, con esta luz crepuscular de un otoño entre huesos de santo y buñuelos. Pero tampoco está nada mal nuestra querida Ariane Ascaride en funciones de realizadora o esa Pernilla August de nuestras entretelas que ha urdido sofisticada historia danesa.

Pues sí, colas y defile interminable en el Calderón para ver las películas y también en Los Roxi y en Tiempo de Historia, espacio legendario en este festival que provocó cátedra de cine y que por Salamanca se muriesen de envidia porque en 1955 no fueron capaces de construir un festival después de aquellas históricas conversaciones.

55 años de historia de un festival son muchos años, pero muchos y ha creado en la ciudad una peculiar y docta forma de ver cine. Normal, de Rossellini a Fellini, de Bergman a Pasolini, de Kiarotami a Egoyan, de Iciar Bollain a Ken Loach da para mucho. Pues tanto cine, tantos autores, tantas vanguardias y tanta tertulia para que la ciudad vote a un alcalde capaz de decir (si las dice las siente y las piensa) las barbaridades que oimos el otro día. Es indignante que a todos estos baronsitos siempre les fastidie el mismo tipo de cosas: que las mujeres puedan y decidan ser libres. Supongo que allí donde el alcalde de Valladolid quiere situar el insulto (en la libertad sexual de las mujeres, sean ministras, cirujanos o taxistas) se esconde su falta y su pelo de la dehesa, esa marca de la casa de una larga y no tratada represión. Alcalde que no, que por ahí no. Ejerza la crítica, tiene usted y yo todo el derecho, pero no se salga del hilo. Aplique argumentos políticos y deje que cada uno se acueste con quien quiera y cuántas veces quiera, no se da cuenta que es lindo eso de relacionarse con quien uno desee y cuántas má veces mejor. Que eso no es ni debe ser el contenido de su discurso. Que Valladolid proyectó antes de que usted supiera leer una película de Bergman titulada Un verano con Mónica. Pues eso, vaya, intente con Bergman que su ciudad y La Seminci fue quien lo descubrió para este país, casi nada.

Ay, señor, somos repúblicanos y ateos, al infierno directamente pero si aquí en la tierra tuviera usted sucursal y oficina nos iba a escuchar un rato largo.

Un respeto a La Seminci, lo pedía Antonio Banderas y la ciudad cinéfila hará caso a este actor al que le ha ofrecido su espiga de honor, que una cosa son las barbaridades de los baronsitos y otra muy distinta ese Festival de Cine. Sin embargo tienen razón quienes piensan que quizá ha llegado ya la hora de no tener porqué saludar a quienes hacen de la agresión permanente un hábito.

La Seminci sí, claro que sí. Los baronsitos va a ser que no.

Ay, Ignasi, la piedra era demasiado grande

No solemos hablar o meternos mucho en la arena política pero al ver que un trabajador como la copa de un pino, Carlos Cuadros, ya es el jefe del cine de este país nos anima -de alguna manera- a meternos en este jardín. Carlos Cuadros representa justamente la orilla contraria de Ignasi Guardans: Carlos Cuadros no es un político, es un buen gestor cultural al que yo conocí como un periodista infatigable, que lo mismo hacía una entrevista que un recuadro, que una filmografía, que un recorte o un refrito y no se le caían los anillos por cuaquiera de los mil trabajos a lo que este oficio te obliga o te lleva. A mi de Carlos Cuadros me gustaban sus artículos, sus crónicas y sus críticas de teatro. Ignasi Guardans va a dejar mal rollito de su paso por la Dirección General de Cina. Sí, así es. El Empecinado, Il Doctore, El Enfadao pero sobre todo una actitud de ser el number one y la verdad es que nunca ha tenido mano de seda o cierto tiento. La lió con los festivales de cine y la lió en muchos momentos que es mejor para Guardans que lo dejemos ahí. Lo han marchardo y punto. No, no va a pasar eso con Carlos. Con Carlos como Director pueden pasar otras cosas pero no esas, primero porque tiene otra escuela, tiene la formación para el diálogo, para escuchar y, sobre todo, para trabajar. Antes de abandonar cada día el despacho estoy muy seguro que será el último en apagar el flexo de ese ministerio tan centrico. Y hablará y escuchará y al final tirará por lo que dicta el sentido común. Lo peor para Carlos Cuadros es que hay mucho por hacer y lo mejor es que para superar al antecesor no tendrá que esforzarse, pero si quiere hacer las cosas bien debe debe relacionarse mucho con los intereses del público y ayudar y colaborar en que los proyectos de profesionales y entornos puedan hacerse como ellos quieren y proyectan, no como quiera Guardans. La batalla Guardans la ha perdido por ahí, y él sabe que no podía ni debía jugar a modificar espíritus geográficos ni a poner candidatos. Eso recordaba otros tiempos y nunca a los de hoy día, en el que la humildad y los temas importantes deben hablarse mucho, aunque seas director general.

Suerte Carlos Cuadros, de corazón.

¡Ay, Ignasi!, tropezarse una vez con una piedra es culpa de quién puso ahí la maldita piedra pero tropezarse siempre en la misma piedra es no tener la cintura suficiente para esquivarla.

Matar al último Pulcinella

El Cabildo de Lanzarote suspende La Muestra de Cine Europeo, ocho días antes de comenzar. Con los invitados en la escalinata del avión, con las películas preparadas, con los catálogos y carteles editados y con La cueva de los verdes acondicionada para el evento. Ayuntamientos de la isla sensibilizados con este hecho bochornoso están haciendo llegar la invitación para acoger la muestra en otros puntos de la isla.


Qué fácil es borrar de un plumazo una idea pequeña, quitar un personaje de un secundario en un guión, cerrar un cine en Tenerife, clausurar una compañía de danza o extinguir y cerrar una revista, una redacción de cultura. Recuerdo una terrible y durísima escena del maestro Arturo Ripstein en La reina de la noche, un macho, un pistolero con bigote y baronsito mexicano, bravo y macanudo intenta obligarle a la cantante Lucha Reyes a que cante la canción que el hombrón desea escuchar y no la que ella estaba cantando en ese momento sobre el escenario de un pequeño cabaret. El macho sube al escenario, la insulta, le intenta agredir con su potente brazo y ella, Lucha Reyes, sigue cantando la que estaba interpretando. Impotente y bravucón saca la pistola y todo el mundo en la sala tiembla porque piensa que la va a coser a balazos, pero Luchas Reyes sigue cantando la suya y finalmente el hombre, el pistolero, el poderoso enfunda la pistola y tiene que marcharse, no es capaz de matar al ruiseñor, a la aparente frágil Lucha Reyes. Lucha Reyes, biografía sentimental que lleva la firma de Arturo Ripstein, próximo invitado de El séptimo vicio en L' Alternativa de Barcelona.

No, no cometeré la imprudencia de hablar de los baronsitos que con su poder, su silencio y sus actos dejan a Lanzarote sin una -y permitidme que la defina así porque siempre he creído en esta palabra- "pequeña", pequeña muestra de cine europeo porque quería ser grande desde la humildad y desde el cine de Pulcinella, el cine de Scaparro, ay don Maurizio que le dejaron sin conocer un lugar increíble para ver su película, una historia que estrenaríamos para España porque la distribución comercial ni siquiera la consideró. El último pulcinella, la metáfora, decíamos días atrás sobre una cultura no apta para estos tiempos de redes, efectos, avatares y sucesos. Pero, fijaros, era la película seleccionada para abrir esta muestra que la han cosido a balazos, esta vez los baronsitos sí se salieron con la suya.

Lo sentimos en el alma, estamos rotos y de ahí que lleváramos varios días sin poder escribir una línea, pero ya vamos caminando. Sobre todo, gracias a mucha gente de Lanzarote, que nos están haciendo llegar su total implicación y colaboración para hacer de esta Muestra de Cine Europeo una realidad libre, posible, independiente, sin alfombras rojas ni verdes: un espacio para el cine pequeño, para el encuentro con los autores y el debate. Porque no se trataba más que de eso, de ir al cine juntos, un cine en versión original y poder charlar con los autores al final.

Nos gustaría que quienes son responsables de esta cancelación sepan que, efectivamente, lo tenían muy fácil para liquidarla; pero al menos podrían haber tenido otra conducta y otros estilo: podrían disculparse ante mucha gente que se había implicado y no lo han hecho. Si había alguna dificultad podrían habernos contado y quizá se podría haber salvado igualmente porque el esfuerzo ya estaba hecho y está hecho. Pero así corren estos tiempos, en los que se confunde la política con una partida de parchís y, disculpen, confieso que de esa ciencia apenas sé, no puedo entender –y me pasa igual con otro tipo de organizaciones sociales- que se gaste más el dinero en el papel del caramelo que en las almendras del caramelo. Pero no vean una crítica a la actividad política en general, que podría hacerla, es más bien una crítica a algunos que llegan a ella, hay buena gente en la política que entiende las cosas de otra manera y que muy difícilmente harían una cosa como esta.

En todo caso, ya está hecha la falta, hicieron aquello que llevan en su semilla, la semilla del crisantemo pero el futuro podría ser nuestro. De construir algo que la isla lo necesita más que nada: una semana, unos días del mejor cine, ese cine que se escapa de las periferias y eso prometemos dejarnos la piel para que salga, porque es la emoción que nos ha contagiado la isla y no daremos la espalda.

Gracias a todos, de corazón.

Paul Laverty, ¡qué grande!

Recuerdo muy bien la primera entrevista, el primer diálogo que mantuve en la radio con Iciar Bollain, fue en un espacio de los sábados por la noche en Radio 3, Informe Abierto, la sintonía estaba inspirada en una voz que nos dibujó Lara López y pensamos en abrir los micrófonos aquella noche a la nueva generación del cine de nuestro país y la musa de todo el equipo era Iciar, de quién nadie podía olvidar El Sur (1982) de Víctor Erice y ya había protagonizado Malaventura (1988) de Manolo Gutiérrez Aragón y hasta Tocando fondo (1993) de José Luís Cuerda y apenas le faltaban dos años para conocer a Paul, en Tierra y Libertad (1995) de Ken Loach.

Debe tener Iciar bien marcado en el calendario esa película del hispanista Ken, del romántico, libertario, idealista y comprometido Ken Loach, porque a partir de ahí ella conoció a una gran persona, a Paul Laverty, un abogado laboralista, concienciado desde jovencito con las arbitrarias e injustas formas que ha fabricado el mundo para limitar, restrigir, prohibir, condenar, aislar y olvidar tantas y tanta injusticias: en América Latina Paul encontró siempre el espacio para luchar, para defender y para reivindicar que el ser humano necesita obligatoriamente de que los derechos civiles se cumplan sí o sí en todos los países del mundo. De esa experiencia nació La canción de Carla, de esas vivencias brotó Pan y rosas y de las experiencia políticas de Lula, de Evo y del Ché salió También la lluvía, quizá la mejor película española del año, o una de las mejores. Claro que hablar de la mejor, depende para quién y desde dónde pongas la raya de la estética, de la sensibilidad, de las escritura... Pero, en resumidas cuentas, puede que sea una de las mejores películas por estos motivos:

Porque Iciar puede con la superproducción

Porque la historia que cuenta demuestra que han pasado 500 años de aquello del descubrimiento pero las formas, el estilo y la prepotencia de España con respecto a América Latina (digan lo que digan) sigue estando vigente, qué fuerte la secuencia de Luis Tosar (que está mejor que en Celda) con "por dos dólares tenemos a la gente a nuestros pies".

Porque es muy fácil acusar a los reyes de América Latina de dictadores que mantienen a los indigenas en la esclavitud pero va allí la empresa española y roba tierra a los indios, paga los peores salarios que puede y si le dejan apretar el cuello de la deuda pues aprieta.

Porque Karra Elejalde está que te mueres, qué bueno el discurso mostrando que no hay peor cobardía que la tibieza, que el mirar para otro lado, que mantener silencio y esconder la cabeza: hay actores solidarios y actores cobardes, como todo el mundo.

Buen equipo pueden formar, forman de hecho, Iciar y Paul. Paul tiene discurso, Iciar ni te cuento. Paul es fuerte y enérgico, intenso, constante y pesado... Iciar tiene cine en cada mílimetro de su cromosoma y los dos deberían llevarse de calle la espiga de oro de una Seminci a la que en El séptimo vicio queremos como no sabría explicar, y todo eso, al margen de que unos años podamos o no acercarnos a la capital castellana. Esta película no será seleccionada para la mejor cinta en lengua no inglesa -y nunca habré querido equivocarme tanto- .

La última película de Kenz Loach, Route Iris, nos irritó en un principio por lo previsible de su historia, escrita por Paul Laverty por el que este cronista tiene un afecto muy especial pero que a la hora de escribir procuramos responder siempre desde la butaca, jamás desde otro lugar. Y es un placer y una satisfacción enorme contar, decir, transmitir que esta película, También la lluvía, es una gran película, un cine dentro del cine, una historia dentro de la historia, sin cinismos, sin onegés invitadas a la fieta, sin licencias paternalistas o felices que con tanta facilidad suele deslizarse la cultura española cuando se traslada por América.

Abre e inaugura el próximo viernes La Semana de Cine de Valladolid, uno de los puntos importantes del circuito, un plato fuerte de los encuentros, ciclos, espacios y festivales y sin ver, sin saber y con todo mi respeto al resto de las películas a concurso sería una gozada ver a esta pareja llevarse la espiga de oro. Los dos han sabido ya ganar en esta ciudad, Paul Laverty con el guión, maravilloso guión de Mi nombre es Joe que se llevó la espiga de oro e Iciar Bollain se se alzón con el premio Pilar Miró, a la mejor película de nueva realizadora.

Alexandre, el último adiós desde Lanzarote

Es éste el último adiós a Manuel Alexandre, quizá, tal y como diría Maurizio Scaparro, El último pulcinella de esta comedia del arte. Su muerte me pilló entre volcanes, construyendo y dibujando una metáfora en una de las más bellas islas del Atlántico, dialogando con la flor y nata del periodismo canario, representantes del ejercicio de una profesión en la pequeña ciudad: transmiten y cruzan la calle, hablan y entran en directo cuando la isla arde en llamas, cuando se marca y se masca la tragedia. Construyen la imagen de este lugar a partir de una y cada una de sus crónicas y desde un saber periodístico. Me apasiona el ejercicio del periodismo local, siempre quise ser un cronista de mi ciudad, apagar el último la luz de la redacción, quedarme dormido entre recortes de prensa con el lejano blues de la música del último bar.

Una periodista del magnífico diario Canarias 7 pregunta:

- ¿Cree usted que Manuel Alexandre era un actor secundario?

Sí, como todos, todos somos actores secundarios, últimos gatos de un viejo continente donde la cultura apenas cuenta, ni siquiera la comedia del arte o la nouvelle vague se defienden en París, donde a igual que Roma prestan mayor atención al mercado, a la crisis, a los créditos y a las marcas, parques temáticos del espectáculo del consumo. Como diría Maurizio Scaparro, últimos pulcinellas en las barricadas de la periferia.

Fallece Don Manuel Alexandre –nada de Manolito, ese tratamiento quizá para su familia o para sus amigos directos- , el mejor de los actores de reparto (secundario siempre será peyorativo) y yo quiero recordarle –con perdón- en una película de Garci, El Abuelo, junto a su amigo Don Fernando Fernán Gómez, vaya dos: Don Fernando y don Manuel caminando hacía la muerte, hacía el abismo, hacia ese mar de la nada:

- Yo me quiero ir, nada tengo que ver con estos tiempos donde se hace el amor por teléfono, los amigos miran la agenda y el sexo, escúcheme, es virtual. Na, esto ya no es para mi.

El sombrero dibuja la muerte y Don Manuel transmite el frío que embarga la razón: ¡Qué calor transmite la fe, los evangelios y la iglesia! ¡Y maldita sea qué solos nos deja la verdad!, ¡Qué frío siento ante la estela del dogma!

Fue en Lanzarote donde supe que Alexandre se había ido, estábamos dibujando la pequeña metáfora, el difícil y piccolo proyecto inspirado en Wim Wenders, en Juliette Binoche, en Byambasuren Baa, en Corneliu Poromboiu, en Maurizio Scaparro, en una Cueva de los Verdes empapada de afición por el cine, en un lugar donde la ilusión se asomó muchas veces y se evaporó en otras, como el agua de sus volcanes, quizá pase lo mismo ahora, quizá se convierta en un poco de agua sobre la tierra caliente de Timanfaya.

- ¿No va a escribir nada sobre Alexandre?, preguntan desde un buen diario, La Provincia de Las Palmas de Gran Canaria.

El mejor de los actores secundarios, qué país este de España que siempre deja sin premio y sin plata a los mejores. A Alexandre le dieron, es cierto, el premio honorífico de la academia del cine, pero le dejaron sin Goya al mejor actor y sin Goya al mejor actor secundario, éste le hubiera llenado de satisfacción. Sí, tuvo la corrección que siempre significa un premio honorífico y ahí, en ese tiempo nos vimos, fue un par de día antes, en El séptimo vicio, en Radio 3, y apenas habló Manuel Alexandre sobre él, platicó sobre Berlanga, sobre Forqué, sobre Fernando Fernán Gómez…. Los cómicos, siempre levantaron la sospecha y la desconfianza entre las gentes de la política y de la banca.

“Yo no sé –dijo Alexandre- pero a mi los bancos nunca me prestaron nada, nunca se fiaron de mi, de que luego se lo pudiera devolver”.

Ha pasado casi una semana desde la muerte de Manuel Alexandre, llegamos los últimos a su despedida, cruzamos por el Café Gijón, tomamos un vino, pedimos disculpas a los habitantes del blog por nuestro retraso, respondemos a Mass Cultura, a los amigos de Lancelot y de Canal 9, hay un periodismo grande, pequeño y local fascinante que hacen en esta isla y aquí, entre estas paredes del Castillo de San José, entre Mompó, Tapies, Sicilia, Millares, Dámaso, Chirino y tanta belleza y cultura que transmite el Atlántico entiendo y me siento bien con estos magníficos periodistas que desde la periferia, con vocación de distancia y con querencia por todo este movimiento saben del valor de las pequeñas cosas, de lo que permanece en el tiempo, de la fragilidad de un éxito de un actor de reparto, de que Europa también se defiende en sus límites. Y ya es mediodía y el sol difumina de plata unas aguas que saben de Lobos, de Allegranza y de La Graciosa, desde Mass Cultura una pregunta que se clava muy dentro

- ¿Por qué aquí?

¿Por qué aquí? Porque hay agua, Marco. Porque hubo un tiempo en el que parecían mejores tiempos por la cultura, porque quizá desde las entrañas de este volcán podemos responder tal y como hace Abbas Kiarostami en una película que quizá se vea en la cueva, Copia Certificada, (2010, Francia, Italia, Irán) la relación entre el modelo y la copia, entre la naturaleza y la obra se construya una historia amorosa tan difícil como la construcción del arte y de la cultura en estos momentos de mercado y de crisis. Que nos sirva la metáfora de Manuel Alexandre: pequeño, tierno, dulce y que supo derramar sus lágrimas ante la emoción, sin prejuicio alguno, sin cobardías de diseños, con la fuerza que tiene los hombres, cuando se convierten en dioses.

Regresan las críticas canallas al séptimo vicio

Regresa una de las secciones más populares de El séptimo vicio, vuelven la críticas canallas a las sobremesas de los domingos en Radio 3. La línea abierta de la audiencia para opinar sobre Amador de Fernando León de Aranoa. Será el próximo domingo, día 17 de octubre, a las cinco de la tarde, con la participación de

  • Marta Echeverría, miembro de la redacción de Radio 3
  • Javier Ocaña, crítico cinematográfico del diario El País

si has visto Amador queremos conocer tu opinión

si has visto Amador incorporaté a las críticas canallas a través de la línea gratuita de participacio: 900 138 138, abierta y directa de 17 a 18 horas del domingo 17 de octubre.

si has visto Amador nos gustaría saber qué piensas de la película

si has Amador queremos saber qué opinas del cine de Fernando León

¡No lo olvides, regresan al séptimo vicio las críticas canallas!, críticas que no han olvidado algunos realizadores, críticas que los autores detestan, críticas que la audiencia (el público) y la crítica se relacionan para hablar de la película, en este caso de Amador de Fernando León de Aranoa.

Javier Tolentino


Javier Tolentino es el director de 'El Sétpimo Vicio', el programa de cine de Radio 3. Es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos de España y destaca por su compromiso y su capacidad de análisis.
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