Jessica Lange, siempre tiene quien le escriba
Fue como un pequeño sueño: Jessica Lange estuvo en Madrid y completamente deliciosa, los que la conocen bien me transmitían que no estaba en su mejor momento y, sin embargo, su mirada fácil, con la sonrisa y la cabeza encogiendo los hombros. "México es un caos que me fascina". Ya sobran los adjetivos para hablar de su cine, de sus trabajos, de su espalda que tan bien conoce la cámara. Pero la veo, la miro, la escucho hablando de México, de América Latina, de la deuda, de la crisis y prometo que nada sabía yo de su afición a la fotografía, a su afecto por el blanco y negro, a la congelación de la imagen, ella precisamente que se pararía el mundo si decidiese hacerlo temblar. Me dicen que es una experta en la fotografía, que estudió Arte en la Universidad de Minessota y que esta institución la becó para viajar a Europa.
Habría que irse a los fantasiosos años sesenta e imaginar ese paso de Jessica Lange por la Escuela de Bellas Artes de París o de la década de los noventa donde le sacó brillo a una Leica M6, tanto brillo que sus fotografías se han podido ver en museos de todo el mundo. Las seleccionadas por Casa América de Madrid son 96 , de las que más de la mitad se ven por primera vez.
Acostumbrado a hablar de ella desde la pantalla cuesta un poquillo hacerlo desde su mirada detrás de la cámara, su ojo puesto en Tenejapa, un pueblecito maya de Chiapas donde durante cinco días se baila ininterrumpidamente porque fueron los cinco días que perdieron al pasar del calendario maya al calendario gregoriano. Dice Jessica Lange que disparaba a ciegas su máquina, que le pilló el torbellino indígena, el fervor, la pasión o la locura.
American Horror Story, globo de oro incluido y ahora amor, crimen e infidelidad por aquello de protagonizar Therese Raquin, una adaptación de la novela de Emile Zola dirigida y escrita por Charlie Stratton para la BBC que ignoro cuando y cómo la veremos. Será mucho más fácil el estreno de Todos los días de mi vida, drama romántico dirigido por Michael Sucsy.
Vuelvo a Madrid, al Prado, al Thyssen y al Reina Sofia, lugares que creo ha solicitado poder pasarse sin hacer mucho ruido y sabemos el restaurante por el que se ha pasado o piensa pasarse esta noche madrileña con aromas de disidencia y de belleza al mismo tiempo. Justo lo que ella ha representado siempre: la rebeldía y la seducción. Un discurso de izquierdas, muy con los que hablan de terrorismo financiero y sin perder su pasión por los hombres, como una forma de disfrutar de la vida sin perder de vista que "otro mundo económico y social podría ser posible".
¿Recuerdan?, ganó dos oscars, creo y si la memoria no me falla -voy escribiendo por la calle, en este mediodía de sábado- por Tootsie y Blue Sky, aunque yo no podré dejar de verla, de vez en cuando, en la versión deBob Rafelson, en El cartero siempre llama dos veces , con Jack Nicholson.
Sabemos perfectamente que tiene buenos amigos en Madrid y que se mueve en esta ciudad como pez en el agua pero vino con la huelga -que respetó, entendió y que muy probablemente podría haber apoyado- y tan sólo pidió eso, visitar los tres museos y se qedó fascinada con las pinturas negras de Goya, impactada, no las conocía. Por lo demás pudimos verla desayunar con su hija en la cafetería de Casa América, ni mucho menos pidió alojarse en los grandes hoteles de la ciudad y ha causado sensación en toda la organización la humildad, la sencillez y la facilidad con la que planteaba su trato.
No sé si quien me dice que no está en sus mejores momentos habla de otra cosa pero profesionalmente 2012 le está resultado brillante y Madrid se queda un poquito más triste al saber que ya no está con nosotros. Pero, que nos quiten lo bailao, humilde y cercana Jessica Lange y bellísima en la recepción o inauguración de su exposición de fotografías, que por cierto, no se la pierdan, 96 seducciones y miradas de esta mujer en el México del sur, de Chiapas.



