7 posts de octubre 2009

Ahora os toca a vosotros

La crisis económica llevó anoche al plató de 'Tengo una pregunta...' a los líderes de CC.OO. y UGT y al representante de los sindicatos. Durante casi dos horas y media se plantearon 35 preguntas y 25 repreguntas. La mía hoy es: ¿os convencieron?

El TUPPU de la Crisis

Os dejo un vídeo con las imágenes del decorado de "TENGO UNA PREGUNTA.." con las sillas vacías que ocuparán los cien ciudadanos que participarán en el programa del próximo martes en La 1.

El líder de la patronal y los responsables de los dos grandes sindicatos han aceptado el reto de resolver, en directo, las dudas que todos tenemos sobre la crisis económica. Supongo que cuento con vosotros en este primer programa sin Lorenzo Milá.

También os espero el lunes en RTVE.es en un encuentro digital. Ya podéis enviarme vuestras preguntas. Las contestaré encantada.

¡Gracias!

Los Telediarios de La 1 lideran el fin de semana con casi 5 puntos de ventaja sobre su competidor

• La 1 lidera el ranking de audiencia del domingo con sus informativos, el tiempo y el cine • El minuto de oro del día se produjo a las 21,35 horas, durante la segunda edición del Telediario, con 4.955.000 espectadores, un 28,2% de share
Los informativos de Televisión Española no tienen rivales. Un fin de semana más han sido los más vistos de todas las cadenas a 4,8 puntos de sus competidores. El sábado el Telediario primera edición fue el que tuvo más audiencia con 2.929.000 espectadores, un 22,4% de share. El domingo el ranking lo encabezó la segunda edición del Telediario con una cuota de pantalla del 22,9% y 3.886.000 espectadores. La información sobre el tiempo también encabeza las emisiones más vistas del fin de semana. El domingo el espacio emitido tras la segunda edición del Telediario fue el programa con más audiencia de la jornada con 4.276.000 espectadores y un 22,4% de cuota de pantalla.

LA 1, LIDER EN INFORMACIÓN
Los Telediarios de TVE han sido, una semana más, los más vistos del fin de semana.Los informativos, presentados por María Casado y David Cantero, lideraron sus franjas horarias y sacaron 4.8 puntos de ventaja a su inmediato competidor. El domingo la segunda edición del Telediario fin de semana fue el informativo más visto del día con 3.886.000 espectadores y un 22,9% de share. El Telediario segunda edición registró también el minuto de oro del día a las 21.35 horas con 4.955.000 espectadores y un 28,2% de share. La primera edición del Telediario congregó frente a la pantalla a 2.477.000 espectadores y un 19,9% de share.
El sábado, el informativo más visto fue la primera edición con 2.929.000 espectadores y un 22,4% de share. El Telediario de la noche tuvo 2.100.000 espectadores y un 15,9% de cuota de pantalla.
La audiencia no sólo prefiere los Telediarios de La 1, también elige la información del tiempo que ofrece la cadena pública. El domingo el espacio del tiempo que se emitió tras la segunda edición del Telediario fue el programa más visto del día con 4.276.000 espectadores y un 22,4% de share.

La "abuela" Petra

"Vivía sola. Tiene noventa y seis años. Siempre supo valerse, no quería residencias ni cuidadores, jamás, ni por asomo. Pero, ¡qué mala fortuna!, en vez de la muerte vino a visitarla una embolia, deteniéndola entre la paciencia de malvivir así, en pausa, y la impaciente espera de una muerte que la libere.

Petra, que así se llama una de mis tías, la más querida, resiste aun en su cuerpo, en su pueblo. En lo que queda de su anciano y descalabrado cuerpo y de un pueblecito malherido, como tantos, por la especulación, por la codicia, la avaricia y el mal entendido “progreso”.

Los dos, cuerpo y pueblo, han quedado maltrechos, absurdos, casi sin alma. A ella, a mi diminuta pariente, la vida y el alma se le escapan por los ojos, por cada poro de su piel. Despacito, demasiado despacio.

Su mirada siempre digna, ha quedado detenida entre la pena y la resignación. A veces parece indignada. Justo antes de que un derrame la dejara postrada en una silla y una cama, me insinuó que ya no le quedaba mucho. ¡Qué pena hijo tener que morirse! - me decía siempre. Quería que la muerte llegara como el rayo.

Es muy anciana, pero muy fuerte, dura como una piedra. Más le valía haber muerto de ese golpe, que mala suerte seguir con vida. La amaba con fervor, pero esta, la vida, dura lo que dura.

Nunca precisó de nadie para valerse y salvar cada día. Siempre se apañó con la exigua pensión que le quedó tras toda una vida de partirse el espinazo. Nunca pidió nada, aunque le hiciera tan feliz recibir alguna ofrenda, un regalito, una pequeña ayuda. Fue siempre muy generosa, tanto que dedicó su existencia a cuidar de su madre y de un hermano. Los dos se fueron y la dejaron aquí, en la Tierra, a bordo de una vida, la suya, que ya casi había olvidado vivir.

Nunca tuvo mucho dinero, lo justo, se dedicaba a limpiar las habitaciones de un hotel. Pero recuerdo que, siendo niño, nadie me colmaba como ella de pequeñas sorpresas, de alegrías, de cariño.

La última vez que la vi consciente, aun dueña de su vida, tomamos unos vinos y brindamos por seguir vivos y sanos, nada más. Solo eso.

Mientras, miro sus manos, su mirada, pienso que se puede ser viejo y digno de algún modo. Se puede llegar a ser tan mayor y sobrevivir, aun sin saber como afrontar la muerte y el vacío que nos trae.

Petra no es muy diferente a los demás viejos...

Y lo que le ha de suceder les sucede a todos, todos terminan partidos, enfermando de algún modo y muriendo. La vida se ve tan triste tras los visillos de marzo, cuando sucumbe al invierno y agonizamos en él, en la certeza de que ya no llegará otra primavera.

Y así, millones de ancianos, casi impacientes, se reconfortan en la idea de una muerte sin avisos, placida, serena y soleada.

Acaricio con ternura el suave rostro de mi tía, detenido en una mueca angustiosa, lo beso, y me despido de ella con el estómago encogido... ¿Volveré a verla?

Jamás volveré a encontrarla como era.

Que terrible condena la de envejecer. No sirve alentarse. No hay consuelo ni esperanza. El alma humana, eternamente niña, no es insensible al deterioro del cuerpo en el que habita. Y una vez más me pregunto, ¿en qué convierte el tiempo nuestras vidas?"...



"Un astronauta de sangre española"

Si hablamos de "un astronauta español" a casi todos nos vienen a la cabeza las imágenes de Pedro Duque o de López Alegría. Pero no eran los únicos. Había otro astronauta en la NASA de sangre española.
Se llamaba Fernando "Frank" Caldeiro. Emprendió su última misión hace unos días tras una infructuosa lucha contra una terrible enfermedad. Dicen los que le conocían que ese mal habrá truncado su carrera pero no su leyenda. Aunque apenas se hayan publicado unas líneas en la prensa española, y que decir de la radio y la televisión (si hubiera salido unos minutos en alguno de esos infames programas la cosa cambiaría, seguro).
Fernando nació en Buenos Aires, era un caso similar al de López-Alegría. Pero toda su familia es española, de León y de Galicia. Sus padres emigraron primero a Argentina y después a los Estados Unidos. Era descendiente del Bierzo. De joven vivió muchos años en el pueblo de sus padres Toral de los Vados, cerca de Ponferrada.
Si preguntas allí, en Toral, te dirán que era uno más del pueblo, que siempre que podía se escapaba de vacaciones por allí, que sus raíces tiraban de su alma con fuerza berciana.
En España sería poco conocido, pero no sucedía igual en su amado Bierzo, no, allí era muy popular. De tanto en tanto daba conferencias en Universidades españolas, la última vez en las de León y Oviedo, tenía una pendiente en Madrid. En la Nasa pertenecía a la misma división que Pedro Duque, la número 16. Los dos fueron grandes compañeros y buenos amigos.
No me cabe duda que Frank Caldeiro merece todos los honores y el reconocimiento a su carrera espacial desde la Tierra, desde el lugar del planeta que amó: España.
Sirva este humilde post para honrar su memoria y compartir con cuantos pasan por aquí la noticia de que ha muerto un astronauta de sangre española, del Bierzo, para más señas.
Os dejo unos enlaces y una canción dedicada a Fernando, al astronauta Frank Caldeiro.



Perros


"Ojala me hablara aún así, como ahora hace con ese árbol, como un día hizo conmigo. Pero me he ido convirtiendo en un animal viejo, impedido, estúpido y perezoso, casi siempre de malas pulgas, sin ganas ya de corretear o menear el rabo, lamer o jugar.

Hace ya tiempo que cada tarde, al caer el sol sobre el escueto jardín, mi amo se sienta en el banquito de piedra que hay junto a un gigantesco pruno y le cuenta, con o sin palabras, lo que tal vez nunca haya contado a nadie, siquiera a mí, lo que ya no se atreve a decirse a sí mismo o recordar.

No debe quedarle mucha vida. Cuando un hombre habla y siente así es fácil deducirlo. Y créanme que lo siento, ¡le he amado tanto! Llevo a su lado más de doce años, muchos para un perro. Tampoco a mí debe quedarme mucha vida.

Sé casi todo de él y él sabe casi todo de mí, o debería saberlo. Todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos sentido, todo lo que hemos amado, anhelado o despreciado juntos. Hace ya mucho tiempo se estableció entre nosotros esa rara simbiosis que, dicen, a veces se da entre canes y amos, hasta incluso hacernos parecidos física y anímicamente.

Lo sé. Se estarán preguntando como un perro puede llegar a escribir una historia, por escueta o simple que esta sea. Antes de seguir, debo contarles que hace ya algún tiempo empecé a sentirme algo entre bestia y hombre, a ser, tal vez, un eslabón a medio camino entre esos dos estados del alma y de la carne.

Primero fue, ¿cómo decirlo?, una rara e insípida sensación, una emoción inofensiva, una fantasía inconsistente que podía bien doblegar con el juego o con el sueño profundo. Luego llegaron infames estremecimientos y dolencias, pesadillas y alucinaciones menos maleables. También los que creí insignificantes pero incipientes cambios corporales.

Vista, olfato y oído empezaron a mermar, algo que en principio achaqué al inexorable paso del tiempo, a la edad, a la mala salud que suele traernos. Pero la torpeza y la confusión fueron en aumento de forma alarmante. Los dedos de mis pezuñas empezaron a estirarse, a retorcerse; las patas también y se hicieron pesadas como enormes huesos de vaca, apenas me sostenían.

Engordé desmesuradamente y una rara flojera me fue invadiendo hasta anclarme, consumiendo casi todo mi brío. Mis antes anchas y erguidas orejas fueron menguando hasta convertirse en dos ridículas e inútiles protuberancias.

Perdí casi todo el pelo, lo que, aparte de otras muchas molestias, me deshonró terriblemente. Mi antes sonrosada piel cambió de tacto y de color, haciéndose grisácea, ajada y mortecina. Estar tumbado, una de mis grandes aficiones y mis mayores consuelos, fue descubriéndose un suplicio. Día tras día necesitaba, cada vez más, erguirme en una postura humillante y ridícula, mantenerme en pié y caminar sobre mis tardas zancas traseras, o sentarme sobre un escaso culo, como un maldito ser humano, me decía torturándome aun más.

Comencé también a experimentar tristezas y anhelos, ansiedades y desasosiegos, hasta entonces desconocidos. El pensamiento se disparó en mi hasta entonces indiferente y precaria mente, haciéndola presa de raras ideas, de febriles reflexiones y temores, de representaciones tenebrosas y absurdas, de un millón de preguntas sin respuesta que me torturaban hasta el aullido. Jamás hasta entonces me las había hecho más allá de ¿cuándo se come? o ¿cuándo se sale a pasear?

Una larga, lenta y compleja metamorfosis que, creo, aun no ha concluido y que sigue punzando hasta en estos vagos recuerdos que ya deseo abandonar. Les ahorraré muchos de los macabros detalles de la doliente permuta. Lo peor de todo fue empezar a temer a la muerte. ¿En eso consistía ser un ser humano?, me preguntaba, ¿en hacerse una y otra vez interrogantes para los que no hay contestación?, ¿en torturarse constantemente ante la posibilidad de dejar de existir? Más tarde aprendí que no se trataba sólo de eso, que ser hombre era algo mucho más lúgubre, insoportable y complejo...


Antes, cuando era completamente perro, me sentía capaz de expresar todo con una mirada, con un suspiro, con un jadeo, con un entreabrir de boca, con un chasquido de dientes o unos latigazos de cola. Desde esos días en que se inició la mutación, pobre de mí, comencé además a precisar de las palabras, esas que tantas veces escuché de la voz de mi amo, las que nunca llegué a comprender, aunque entendiera su sentido de forma peregrina.

Aun no soy capaz de pronunciarlas, mi garganta sigue aun condicionada por mis torpes ladridos, por aguzados aúllos o graves ronquidos. Pero lo intento con ahínco, casi con desesperación. Me gustaría hablarle, decirle, explicarle, pero tal vez solo conseguiría darle espanto...".


El Tedé que sí se ve...

Gracias a todos vosotros y a todas vosotras esta semana los Informativos de TVE siguen a la cabeza. Los Tedés siguen acercando cada noticia a cada rincón de vuestras casas. Los informativos de TVE, en todas sus ediciones de lunes a domingo, continúan siendo la referencia informativa durante 25 meses consecutivos. Para nosotros es un honor y un privilegio dar la cara por tantos y tantos profesionales que hay en esta casa. Estamos felices por vuestra confianza y seguimos trabajando...

Aquí os dejo la promoción que estamos viendo en la tele... Ana, Pepa, David... qué lujo compartir "cartel" con vosotros...


además, para la familia del blog del Tedé a quién no olvido jamás... os dejo algunas fotos del making-off de esa promo, con David, los compañeros de promociones y yo...

(Las fotos son obra de un compi estupendo de Fototeca: FRANCISCO DOMENECH... Graciassss una vez más...)

Otra jornada para recordar... Gracias por estar ahí!!!

Nos vemos también en el blog del 59 segundos y en Facebook !!

Hasta pronto, espero que os guste ;)....

Muaaa

Los presentadores del TD


Son los rostros del Telediario, lo primero que ves al encender la TV.
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