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El arte se adueña de Nantes en verano

    sábado 24.jun.2017    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

VAN-EST-03.16-FTOM-003© Franck Tomps

Despedimos al Loira en Nantes. De sus 280 kiómetros de recorrido, todo él en tierras francesas, cuando llega a la capital de la Bretaña, todavía le quedan unos 60 kilómetros para llegar al Atlántico. Su delta es tan impresionante, que el agua salada llega hasta la ciudad. Este río, jalonado de increíbles y fantásticos castillos que han marcado la historia del centro de Francia, se despide a lo grande, bañando el Castillo de los Duques de Bretaña. Es su broche de oro. Este magnífico edificio con sus murallas de granito, guarda en su interior el palacio residencial del s. XV, donde se mezclan el gótico flamígero y el renacentista. Reconstruido a instancias de Francisco II, para su hija Ana de Bretaña, que fue reina de Francia en dos ocasiones, actualmente es la sede del Museo de Historia de Nantes, que ha reabierto sus puertas hace unos días y consta de 12.000 obras, la mitad de ellas del siglo XX y XXI. 

Un arte que no se queda solo entre las paredes, sino que se extiende por todo el territorio, con obras ubicadas en el lecho del río, en las calles de pueblos y ciudades y en el estuario del Loira. Al llegar al Atlántico, el río se despide del continente con la serpiente del oceáno que juega con las mareas y la playa, una emblemática obra del artista chino afincado en París, Huang Yong Ping. El itinerario artístico del Estuario es una aventura cultural que se inició en 2007 y que une Nantes y Saint Nazaire, a través de esculturas que reflexionan sobre ese territorio, cómo nos explica Sandrine Bernier, promotora y guía cultural. 

VAN-EST-09.15-FTOM-051© Franck Tomps

Un proyecto siempre vivo, en el que podemos encontrar una barca que quiere volver al río, unos osos colonizando el bosque de Port Lavigne o el péndulo del suizo Roman Signer. Esta obra se encuentra en Trentemoult, un pueblo al que se accede desde Nantes en navibus y con su abanico de colores y olores que encontramos por sus callejuelas con casas de tres plantas, del siglo pasado, que los pescadores pintaban con las sobras de la pintura de los barcos. Allí vivía el capitán del barco Saint Michel III, que pertenecía a Julio Verne.

VAN-MAC-07.13-JDB-GE-007© Franck Tomps

Esta ciudad, cuna de uno de los escritores más imaginativos y viajeros del mundo, es actualmente una de las urbes más dinámicas de Francia. En la isla de Nantes, encontramos otra interesante propuesta cultural, una especie de parque temático de animales imaginarios.  Bénédicte Péchereau, del servicio de promoción turística de la zona metropolitana, nos explica que en Las Machines de l'Île podemos montar a lomos de un gran elefante de hierro y madera de más de 12 metros de alto y 48 toneladas de peso. O sumergirnos en el gran carrusel de animales acuáticos donde podemos subir a bordo de criaturas marinas extraordinarias. El Carrusel de los Mundos Marinos, nos traslada al mundo de 20.000 leguas de viaje submarino de Verne y fue premiado en 2014 como la atracción más original del mundo.

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 Dentro de unos años, cuando entre en funcionamiento el árbol de las Garzas, que nos permitirá pasear por sus ramas, se unirán a ellos arañas gigantes, monstruosos gusanos y jardines colgantes. La imaginación de François Delarozière y Pierre Orefice, dos artistas del mundo del espectáculo callejero, inspirados en Verne y Leonardo da Vinci, ha creado las Máquinas de la isla, un espacio cultural y turístico impregnado de surrealismo, que el 30 de junio celebra su primera década, con numerosas actividades.

VAN-MAC-04.12-JDB-GAL-012© Franck Tomps

Para movernos por este territorio "sembrado" de arte, podemos ir en barco surcando las aguas del Loira, alquilando un vehículo o en bicicleta a través de una vía cicloturista que une todas las esculturas diseminadas por la zona. La que fuera capital verde europea en 2013, tiene mas de 100.000 árboles y un centenar de parques y jardines. Además el 61% de la zona metropolitana está formada por espacios naturales y agrícolas. El Jardin des Plantes, con sus colecciones de magnolias y camelias, obtuvo en 2016 el premio "Jardín de excelencia". Es uno de los tres lugares más visitados de la ciudad.

La capital del Atlántico francés es creativa, innovadora e histórica. Para guiarse por ella, hay que seguir una línea verde de unos 15 kilómetros, que une todos, absolutamente todos, los lugares de interés turístico y cultural. 

VAN-EVT-08.13-JDB-003© Nautilus Nantes/LVAN

A través de 40 etapas desde la antigua fábrica de galletas LU, reconvertida en centro cultura, conocido como el Lieu Unique hasta la punta Oeste de la Isla en medio del Loira, la línea verde, como nos explica Jeremy Fabré, nos guía por obras de arte que surgen al doblar una esquina, a través de sus calles históricas, o por las alturas, subiendo a la terraza de la torre de Bretaña, donde encontramos un sugerente Nido, obra de Jean Jullien.

A lo largo del paseo encontramos unas placas en el suelo con nombres como Esperanza, Amable, Constancia, Amistad. Es el lugar en el que la línea verde se vuelve negra para recordar una de las páginas más oscuras de su historia. Son nombres de barcos negreros. De los muelles de la ciudad salieron el 40% de las expediciones francesas, unos 1.700 buques, que realizaban un comercio triangular. 

Un tráfico de mercancías que la ciudad consideraba limpio. Hoy el Memorial de la Abolición de la Esclavitud rinde un homenaje a todas las víctimas de esa barbarie protagonizada por las potencias europeas durante los siglos XV y XIX. Estamos hablando de unos 12 millones de personas.

VAN-MEM-11-15-FTO-13© Franck Tomps/LVAN

Pero volvamos a la línea verde, especialmente necesaria durante la celebración de Le Voyage a Nantes, un festival lúdico y poético que anima toda la ciudad desde el 1 de julio hasta el 27 de agosto. Artistas, creativos, jardineros, cocineros, músicos, creadores de moda… ocupan con su arte los espacios públicos, con instalaciones de arte efímeras y algunas permanentes como las enseñas ("Les enseignes"), un proyecto en el que los comerciantes piden a los artistas que reintrepreten sus logos y carteles.

La línea nos lleva también a uno de los restaurantes históricos de la ciudad. Aunque también ha pasado por momentos difíciles, La Cigale, una antigua cervecería del siglo XIX de estilo arte noveau, ha reunido a burgueses y aristócratas nantenses, mezclados con artistas y bailarines el cercano teatro de la ópera. Entre los platos que se pueden disfrutar en sus mesas, destacamos el pastel nantés, elaborado a base de almendras, mantequilla y ron de las Antillas.

VAN-NT-07.16-CBOR-3© Christophe Bornet by Kristo

Capital del Muscadet, uno de los vinos blancos más conocidos y apreciados del mundo, a solo media hora en tren, podemos desplazarnos hasta los viñedos de Nantes. La excursión a la zona productora nos permitirá descubrir el encantador municipio de Clisson, desde donde se puede realizar un itinerario turístico por unas 11 bodegas, en unos 100 kilómetros alrededor del río Sèvre.

El aeropuerto de Nantes, con 4,7 millones de pasajeros al año es la puerta de entrada de esta zona del oeste de Francia. Uno de los 76 destinos es Madrid.   Iberia express, que ha obtenido por tercer año consecutivo la categoría de low cost más puntual del mundo, según la consultora independiente FlightStats, une dos veces a la semana -miércoles y viernes- la capital española y la del Atlántico francés.  Uno de los objetivos de los responsables de turismo de la región son los turistas de ciudades situadas a menos de dos horas de Nantes. En el caso del vuelo desde la capital española es de unos 70 minutos, una distancia muy parecida hay desde el sur del Reino Unido, Portugal o desde el centro de Europa. En tren desde París se puede llegar a una de las ciudades más creativas de Francia, en unas dos horas y media.

Información turística útil para viajar a Nantes

 

 @angelaGonzaloM
@Viaje_Itaca_

Categorías: Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   24.jun.2017 13:19    

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Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
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