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Los ascensores de hoteles, aeropuertos o cruceros adivinan las necesidades del turista

    domingo 27.may.2018    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

Interior crucero Carnival Horizon

Os imagináis 33 ascensores y 4 escaleras mecánicas en un crucero.... Pues es parte del equipamiento del Carnival Horizon, el último buque que ha botado la compañía Carnival Cruise Line, y que ya hizo su primer trayecto desde Italia hacia Nueva York. Enmarcado en Clase Vista, además de los típicos servicios de bares, restaurantes y zonas de entretenimiento incluye un teatro IMAX y un parque acuático.

Los 16 aparatos principales de viajeros, instalados por la multinacional suiza de ascensores y escaleras mecánicas Schindler, están equipados con tecnología Port, que permite gestionar los embarques y desembarques de 4.500 pasajeros. Se calcula que el tiempo de evacuación es un 40% más rápido. Son ascensores inteligentes, que saben que es lo que quieres hacer, antes incluso que uno mismo. Al seleccionar el destino, ya distribuyen el pasaje, reducen las paradas y el tiempo de viaje y consumen menos energía.

Schindler quiere revolucionar el mundo del turismo potenciando el internet de las cosas en hoteles, aeropuertos y centros comerciales. En la feria Digital Business World Congress (DES) celebrada en IFEMA, el fabricante de sistemas de transporte vertical, ha presentado su proyecto Ahead DoorShow, una tecnología que los clientes de estos establecimientos aprovechan para mostrar publicidad al usuario. El director de Instalaciones Existentes y Modernización de Schindler en Iberia, Antonio Baldellou, ha reconocido que el sector hotelero ha recibido con interés su nueva apuesta empresarial, y ha sido "el primero que ha apostado por esta tecnología", ya que permite incluir información de servicios adicionales.

Por ejemplo, dice Baldellou, "si un cliente va a la planta del restaurante, en las puertas del ascensor se proyectan imágenes sobre lo que pueden desayunar o comer, y si van a una planta con varios servicios, pueden saber que allí está el gimnasio, la sauna y la piscina con las ofertas de ese día". Es decir, las puertas del ascensor se convierten en una pantalla de televisión.

Además mediante una plataforma de circuito cerrado digital Schindler Ahead permite a los gestores de seguridad, usuarios y servicio técnico de estos establecimientos, recibir un flujo de información sin interrupciones. A través del Internet de las Cosas (IoT), la compañía comparte datos en tiempo real para mejorar el servicio predictivo, la fiabilidad en el mantenimiento y la comunicación entre clientes, administradores y gestores de fincas y usuarios. Todas estas ventajas hacen que el tiempo de actividad del equipo se optimice al máximo, brindando facilidad y precisión en el servicio y en el resultado.

Un viaje en ascensor

Schindler_ahead-34075

En todo el mundo ser realizan cada día miles de  millones "de viajes" en ascensor . ¡Quién sabe si algún día no entraremos en uno de ellos para teletransportarnos! Mientras eso llega, vamos a realizar un viaje al interior y a la historia de estos aparatos tan cotidianos, que están a punto de transformar nuestras vidas tanto en los viajes como en las comunidades de vecinos.... Ya veréis cuando desde una pantalla ubicada en el interior o en los accesos, nos informen de las previsiones meteorológicas, las noticias importantes para los vecinos, las ofertas de los negocios próximos a nuestras viviendas, la información estricta sobre su mantenimiento.... Se convertirá en una especie de tablón de anuncios digital. 

El primer ascensor del que se tiene referencia, lo habría fabricado Arquímedes allá por el año 236 a.C. Eran unas cabinas sostenidas por cuerda de cáñamo accionadas por tracción animal o humana. El germano Kornad Kyeser, diseñó uno en 1405; en el siglo XVII, algunos palacios ingleses y franceses, ya contaban con un tipo de elevador muy rudimentario, basado en el mecanismo de la grúa,  y en el Palacio de Invierno se instaló otro prototipo en 1793. La primera cabina de ascensor se inauguró en Londres en 1823. Pero fue con la construcción de elevados edificios que comenzaron a prosperar los ascensores, especialmente con la llegada de los grandes almacenes. El primer ascensor mecánico, diseñado por Elisha Otis, se patentó en 1861 y en 1957 se aplicó un sistema de puertas automáticas en los ascensores de pasajeros. Una invención que revolucionó la movilidad y el diseño de las ciudades. Cien años antes, en la neoyorquina avenida de Broadway, funcionó el primer elevador a vapor, que subía cinco pisos en menos de un minuto. Hoy en día, en el mismo tiempo, suben unos 400 metros, y el más rápido del mundo asciende 10 metros por segundo.

Ascensor

La figura del ascensorista, que guiaba y acompañaba a los usuarios a las distintas plantas del edificio, desapareció a finales de la década de los 50, al instalarse las puertas automáticas. Fue entonces cuando decidieron colocar un espejo en su interior. No para comprobar lo guapos que estamos nada más entrar en la cabina, ni para atusarnos antes de salir a la calle. El objetivo era minimizar el efecto claustrofóbico que un espacio tan pequeño podía generar y como mecanismo de entretenimiento para hacer más corto el viaje entre plantas.

Actualmente España es el país con más ascensores de Europa. Hay más de un millón, 20 por cada mil personas, mientras que en Estados Unidos la proporción es de 2,8. Eso es debido a que en nuestro país, tras la devastación de muchos núcleos urbanos durante la Guerra Civil, se levantaron bloques de pisos, una tendencia que aumentó en la década de los 60 con la llegada de muchas personas a las grandes ciudades. Según la Federación Española de Ascensores el sector ocupa a más de 18.000 personas y genera un volumen de negocio de 2.200 millones de euros.

El futuro ya está aquí. Los nuevos ascensores son más inteligentes que nunca, ofreciendo información en tiempo real, a través de contenidos personalizados y adaptados a las necesidades de cada usuario, que incluso puede visualizar en su smartphone. La empresa Schindler ya está comercializándolo en grandes comunidades de vecinos, a través de la tecnología Blackboard, una versión moderna del popular tablón de anuncios, convertido en una pantalla.

Sin duda los ascensores permiten a los viajeros realizar uno de los viajes más cortos, pero a partir de ahora, cambiarán también la percepción de los ascensores en hoteles, aeropuertos, estaciones de tren y de autobús. A algunos les parecerá muy atractivo y a otros les preocupará que se inmiscuya en su vida privada.

@angelaGonzaloM
@Viaje a Itaca

Categorías: Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   27.may.2018 17:41    

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Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
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