Convertir los cementerios en bosques
Comprobar cómo las cenizas de alguien que ha muerto abonan la semilla de un futuro árbol. Eso quería el diseñador Gerard Moliné cuando creó su urna . Ahora ya está en funcionamiento, aunque su introducción ha sido lenta, porque como él dice, la industria funeraria todavía está demasiado cerrada en sí misma. Ese acto de regeneración física y simbólica es una constante en los diseños de este creador nacido entre árboles y que apuesta siempre en su trabajo por el aprendizaje que la naturaleza le ofrece
Desde la nueva planta que Sphere España tiene en Zaragoza ya hace tiempo que se investiga con las bolsas biodegradables hechas con caña de azúcar o pieles de patatas. Este es nuestro presente y nuestra mejor alternativa al plástico. Después de su uso en el súper seran las ideales para contener nuestros residuos alimentarios que dejaremos en el contenedor orgánico
Y luego está la experiencia de Susana Marin en el Hotel que Camper tiene en Barcelona. Calientan el agua con placas solares, la recuperan de la ducha y la usan en los inodoros. Intentan reducir al máximo los deshechos propios de un hotel. Y además los trabajadores cultivan un huerto ecológico en la terraza del edifico y con las verduras se preparan su comida diaria
Convertir cementerios en bosques, hoteles en árboles y bolsas de basura en abono orgánico para nuestro huerto, así es este nuevo siglo, acostumbremos a la industria a ello.
Nos lo cuentan nuestros invitados en el programa LA VIDA EN VERDE de este fin de semana.
¿tu tienes otra nueva idea?.



