8 posts de mayo 2010

Lo peor de la publicidad

Esta sí que es una competición reñida, al hilo de lo que hablábamos en el post anterior: los Premios Sombra, que se celebran en paralelo a los "oficiales", los Premios Sol, seleccionan los anuncios que han destacado en los últimos meses por transmitir valores machistas, discriminatorios, irresponsables, insolidarios o consumistas.

Aunque dejan de lado joyas como esta, los elegidos desde luego se lo merecen:

Premio TORTILLA DE SILICONA a los peores valores alimentarios para “Fruto Ketchup” de Heinz:

Esta salsa de tomate implantada a nivel global y aliada con las cadenas transnacionales de comida rápida muestra en el anuncio a su producto saliendo de una planta de tomates. De esta forma, promueve una alimentación esencialmente artificial y dañina como si fuera la más natural de las opciones.

Premio FLORERO al uso como adorno de las personas, para “Pack Madres” de Corporación Dermoestética:

El anuncio galardonado dirige su mensaje a un nuevo segmento para la construcción de complejos físicos y estéticos: las madres recientes. La transnacional médico-estética pretende convertir los cuerpos maternos en víctimas publicitarias de traer vida al mundo, promoviendo “cuidados” a través de lo que en realidad son meros quirófanos.

Premio especial “LA CRISIS ES RENTABLE” para la campaña “Esto lo arreglamos entre todos” de la Fundación Confianza:

Esta campaña publicitaria sustentada en una enorme inversión publicitaria (de la que también hablamos aquí) hace un llamamiento al optimismo colectivo y proclama la paradoja de que los ciudadanos-consumidores contribuyan a salir de la crisis consumiendo los productos de las empresas que la han creado como resultado de sus imprudencias.

Premio ME LO LLEVO a la transmisión de los valores más consumistas para el suplemento Shoping & Style de El País:

El Grupo Prisa y su principal medio de comunicación escrita, El País, a través de su suplemento Shoping & Style dejan de lado la responsabilidad que tiene como agente comunicativo de masas para promover la transformación del periodismo en un medio para la promoción del consumismo y la difusión de valores que sólo benefician a sus financiadores: “ya no basta con seguir la moda, lo importante ahora es reforzar la individualidad y diferenciarse de la masa”, sentencia la contundente introducción del suplemento galardonado.

Premio LAVADO SOLIDARIO al lavado de cara más oportunista para "100% café justo" de Starbucks:

En un nuevo intento por construir una imagen de empresa comprometida con la justicia comercial, certificando algunos de sus productos con el Sello FLO (Fairtrade Labelling Organization) y publicitándolo convenientemente, en realidad Starbucks es una de las empresas que tiene a sus espaldas más denuncias y críticas por su verdadera actuación a nivel ambiental, social y económico, haciendo de la hipocresía una fuente de valor empresarial.

Premio CHIMENEA a la visión más destructiva del medioambiente para “Nuestro mejor circuito” del Banco Santander:

En su anuncio sobre Fórmula 1 y las Becas Universia – Fernando Alonso, la entidad bancaria comunica de forma acoplada actuaciones que van en direcciones opuestas: una actividad esencialmente insostenible como las carreras de Fórmula 1 junto a la plantación de árboles, la idea de “circuitos sostenibles”, la concesión de becas para trabajos de “eficiencia ecológica”, con-fundiendo las ideas y los hechos, y confundiendo a la sociedad.

Léete el informe completo de los Premios Sombra.

De exámenes con la Virgen

Este post me pilla en una biblioteca, rodeada de chavales jóvenes, carpetas clasificadoras forradas con fotografías, bolígrafos para subrayar de todos los colores. En este ambiente resulta fácil traer a colación la imagen del colgante que aparece aquí abajo. Lo fotografié el otro día en una tienda de regalos (me extraña que a las tiendas regentadas por chinos, tan avispados en esto de anticiparse a lo que será negocio, todavía no se les haya ocurrido venderlos).

Imagino que a algunos os llegará un tufillo a rancio. Lo que es yo, tengo la nariz atascada desde hace unas semanas, cuando asistí a una comunión...

... en la que el homenajeado o como quiera llamársele recibió, entre otras cosas, un niño Jesús de porcelana recostado en una almohada color vino, ribeteada con hilo dorado; un reloj ostentosillo y un balón de fútbol con los nombres de los jugadores del Real Madrid.

Un amigo argentino se preguntaba hace unos días, al hilo de la ola de comuniones del mes de mayo, por qué visten a todos los niños de fascistas. ¿Por qué? Ni idea. Pero él es argentino, y con fuerte acento. Yo no llego a tanto. Me limito a taparme la nariz: aquí huele a cerrado.

Camiones de bomberos y dibujos de casitas

El pasado fin de semana inauguramos la temporada de los cumpleaños. Mientras los niños se atiborran de gusanitos de maíz, los padres bebemos Fanta naranja y hablamos de la maestra de la escuela pública donde llevamos a nuestros hijos, de baja desde hace algo más de un mes por afonía (¿por qué un mes? Nos preguntamos. ¿Y no podría ayudar a hacer recortables, o muñecos de plastilina?)

Entre queja y queja se va haciendo tarde.

Los niños no quieren irse a casa sin que el homenajeado abra sus regalos, después de soplar sus cuatro velas. Así que, en cuestión de segundos, y sin que los padres puedan hacer nada por evitarlo, una lluvia de coches de plástico y disfraces de súper-héroes cae sobre el pequeño. Entre un brillante camión de los bomberos y una careta de Spiderman, un niño pelirrojo le tiende un dibujo de una casita coloreada por él mismo. El cumpleañero lo arroja al suelo bruscamente sin siquiera mirarlo. Supongo que un trozo de papel no puede competir con el resto de parafernalia.

A pesar de que es exagerado y algo yanqui en su planteamiento, me decido a sacar de la chistera el vídeo que aparece aquí abajo. El cerebro, especialmente cuando es tan pequeño, es algo frágil y delicado, y debemos protegerlo.

Optimismo versus realismo

Optimismo en vena aquí abajo...

Muy necesarios, tipos como Eduard Biosca...

... sobre todo si estás de lunes y tienes la sensación –real o imaginaria, quizá eso sea lo de menos– de que, cada vez más, excepto por las sevillanas y los toros, vives aquí:

(Viñeta de El otro mundo, de Miguel Brieva).

El amor, las matemáticas y el ladrillo

Como a todo el mundo con móvil y patas, supongo, me encantaría tener un pelín más claro por qué existo. Sobre todo cuando me quedo encerrada en el ascensor o me arrastro por la tercera noche en blanco. Por eso he dedicado buena parte de la mañana a descifrar el contenido de esta entrada de blog.

En mis infructuosas investigaciones para comprenderlo he ido a parar con estudios sobre los asuntos más dispares, desde la felicidad de las hormigas hasta las leyes de la termodinámica aplicadas a las relaciones de pareja.

No es coña, no.

El gráfico de aquí abajo analiza con números el funcionamiento de los matrimonios. Es de un profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Complutense de Madrid y lo publicó hace unos días la revista científica PloC.

Traducción: el amor a largo plazo es complicado. La mayoría fracasa. Gracias, profesor, por ayudarnos a concluir que una lechuga no es un pollo en pepitoria.

Otro acertijo, en mi opinión bastante más productivo: enumera, durante un minuto, todos los usos creativos que te puedas imaginar para un ladrillo.

Un pez con sonrisa

Unos días en Titirimundi, el Festival Internacional de Títeres que acaba de terminar en Segovia, te quita siglos de encima. ¿Qué es eso del tiempo? ¡Sal de tu pecera! Todo es relativo: hasta el Acueducto de esa ciudad cabe en una pompa de jabón si eliges verlo así.

Imagen del espectáculo Obladorium, de los hermanos Forman.

No se me ocurre cómo explicar mejor el efecto que tienen en mí estos espectáculos de magia e imaginación, así que hoy me regalo este precioso vídeo de Jimmy Liao, el dibujante taiwanés que descubrí el otro día escribiendo sobre el forro polar rojo.

Los caminos de internet son inextricables.

Vuelta al mundo de un forro polar rojo

Como una silenciosa plaga de langostas, las tiendas de ropa regentadas por asiáticos van ocupando poco a poco los locales que diferentes comercios del barrio dejaron vacíos por culpa de la crisis unos meses atrás.

Cada vez tenemos menos panaderías, droguerías o zapaterías y, en cambio, más tiendas de ropa. Viene a ser siempre la misma. Idénticas camisetas de algodón y faldas vaqueras. Baratas. El siguiente escalón a las de mercadillo. Pero a estas alturas todos sabemos de dónde salen los textiles a precios de ganga, ¿no?

Seguramente no, puesto que los seguimos comprando.

La vuelta al mundo de un forro polar rojo, del alemán Wolfgang Korn, muestra de manera sencilla y didáctica cómo nos afecta a todos la globalización.

El periplo de esta prenda va desde el rico Dubái –que vende el crudo con el que se hace el forro polar–, hasta Bangladesh –el país más densamente poblado de la tierra y uno de los más pobres– y concluye, por azares del destino, en una playa de Tenerife.

"El chaleco de forro polar y su materia prima han recorrido unos 25.000 kilómetros hasta su lugar de destino, Hamburgo. Es relativamente poco. Los componentes de una jarra térmica, por ejemplo, han podido recorrer el mundo tres veces hasta el momento en que la jarra terminada ha encontrado su comprador...."

Descubrí el librito hace unos días en una librería para niños. A su lado estaban los deliciosos dibujos del taiwanés Jimmy Liao. Dibujos, por cierto, que seguramente no habría tenido ocasión de conocer en un mundo sin globalizar.

Es lo que tiene.

El emperador al desnudo

Leer las revistas dominicales es un poco como revisitar La Zona, esa película mexicana que tan bien refleja las brutales desigualdades en las urbes latinoamericanas donde la pobreza extrema circunda esas urbanizaciones de lujo cerradas a cal y canto. Lees estas revistas y, siguiendo con el símil, tan pronto estás bañándote en tu piscina climatizada con olas que imitan al mar como subiendo las interminables escaleras de una favela polvorienta donde los niños desnudos escarban en la basura.

Me explico: tomemos como ejemplo el último número de la revista más leída los domingos. Nos encontramos con un interesante reportaje que dice que, dentro de diez años, 1.400 millones de personas vivirán en chabolas. Le sigue un escalofriante artículo sobre una ciudad colombiana donde la prostitución está tan extendida que la sufren hasta las niñas de seis años.

Cuando el lector acaba de leer este reportaje, los ojos humedecidos ante el relato de semejante espanto, se encuentra con un especial de varias páginas de una lujosa firma de muebles que anuncia sus sofás de 3.000 euros para arriba en varias casas de ensueño.

Así cómo nos vamos a extrañar de que el periodismo tradicional se desplome. El modelo de negocio en que se basa es un absurdo.

Ante esta tesitura, es reconfortante encontrarse con ideas como la del dibujante Chris Ware y su propuesta de portada para la edición de las 500 empresas más poderosas de EEUU de la revista Fortune. Ware se salió por peteneras y dejó al emperador en pelotas con una portada que es una crítica feroz a las fuerzas del mal:

(pincha dos veces en la imagen para verla ampliada)

Si te fijas en los detalles, verás que hay de todo. Los rascacielos que dibujan el número 500 aplastan una ciudad en ruinas. Sobre ellos, codiciosos ejecutivos bailan mientras extraen billetes de la Reserva Federal (FED) con helicópteros. Tenemos desahucios y viviendas hundidas, hectáreas de activos tóxicos, préstamos en efectivo con el cartel de "cerrado", la industria automovilística de Detroit en quiebra...

…El Tesoro de EEUU bien dispuesto a rescatar a los banqueros de Wall Street con el dinero del contribuyente:

Fortune sustituyó la portada anticapitalista por otra inspirada en lingotes de oro, un diseño que da la exclusividad y el glamour que busca la publicación. Pero los lingotes no impiden que la portada subversiva dé la vuelta al mundo.

Al menos por internet.