23 posts de julio 2011

El Tour, más abierto que nunca

Por Carlos Sastre.

La primera etapa de montaña de este Tour de Francia ha sido muy importante para todos. Por fin la carrera ha cambiado de escenario y, sobre todo, la gente ha tenido oportunidad de saber qué alcance han tenido las lesiones y las caídas de los primeros días de competición, que han hecho que este Tour haya sido hasta el momento bastante atípico. Otros años ha habido muchas caídas y situaciones comprometidas, pero no había afectado a tantos corredores importantes de la carrera.

Hoy se ha visto una carrera en la que hay un equipo muy potente y otros bastante mermados, menos fuertes de lo que al principio parecía. Hemos visto a una serie de corredores y equipos que parecían que tenían muchas posibilidades perdidas y en un día como hay han recuperado cierta motivación de cara al futuro.

Creo que esto propicia que la carrera, como dijimos al principio, sea más abierta que nunca y que pueda ser mucho más bonita que otros años, en los que había un corredor muy superior al resto y otros que dependían de este corredor y de sus decisiones para poder ejecutar las suyas. Por eso pienso que esta carrera puede ser muy bonita.

El día de hoy ha dejado una sensación de expectación bastante alta, y a mi juicio creo que las próximas etapas de montaña, los próximos días de gran dureza, pueden deparar interesantes estrategias y una carrera muy competida entre los corredores que aspiran al podio final de París.

Lluvia, frío y… llega la montaña

Por Carlos Sastre

Recuerdo hace unos años, entre la zona del Macizo Central y los Pirineos, una etapa que por sus características fue muy parecida a la de hoy, con mucha lluvia también.

Hacía bastante frío. Veníamos desde el inicio de una zona muy calurosa, en esa parte del Macizo Central, y llegábamos cerca de los Pirineos, en una etapa que terminaba en Toulouse. Tuvimos muchísima lluvia y la temperatura bajó hasta los siete grados. Fue realmente duro y frío. El final también fue parecido al de hoy, más o menos llano, con un poquito de viento, y había varias curvas y rotondas en la parte final, que lo dificultaron aún más.

Lo que recuerdo de estas etapas es que si un día normal tienes que ir siempre delante, para evitar cortes y caídas, cuando llueve aún tienes que ir mucho más atento, porque el riesgo se agudiza y es mucho más complicado también para el trabajo de todo el equipo.

Por eso, hemos visto hoy a corredores como Cancellara, todavía mucho más adelantado de lo que en él es habitual, llevando a Andy Schleck a la parte delantera del pelotón. Y quizá hayamos visto, también, a un Alberto Contador muy solo en el día de hoy.

Por lo demás, en la cabeza de todos los corredores está el poder llegar a los Pirineos de una vez, para poder empezar a tener oportunidades nuevas y que, sobre todo, esas posibilidades se vayan clarificando de manera distinta a lo que ha sido la carrera hasta hoy.

Cambiamos de escenario, cambiamos de carrera y empieza una fase del Tour en el que los corredores importantes pueden luchar y hacer su carrera de una forma diferente.

Peter Velits, un ciclista admirable

Por Carlos Sastre

Como cada año, el día de descanso se recupera un poquito de pilas y de fuerzas y se comienza la segunda semana de este Tour de Francia a un ritmo vertiginoso. Hoy quiero centrarme en el equipo HTC, porque hay una serie de corredores de los que no se ha hablado mucho, especialmente de uno que siempre está ahí, como es el caso de Peter Velits, quien el año pasado consiguió estar en el podio de la Vuelta a España.

Al empezar esta segunda semana, parece que ha empezado a dejar de hacer los lanzamientos en favor de Cavendish y empieza a pensar un poquito en las etapas de montaña, en las que él realmente tiene que estar siempre delante, con los mejores, para poderse hacer un hueco en el podio de París.

Digo esto porque cada año este equipo lleva el mejor conjunto para ayudar a su sprinter, y cada año tiran a tope durante muchísimas etapas para poder controlar la carrera y que Cavendish consiga esas victorias de etapa tan importantes para su equipo. He visto en las primeras etapas cómo Velits tiraba antes que Tony Martin y eso es algo que siempre me ha llamado la atención de una manera especial.

Porque a rueda se sufre muchísimo, es peligroso y es cierto que cuando vas delante es mucho mejor. Pero hacer un lanzamiento a esa velocidad cada día y estar en esa posición continuamente, tirando a esa velocidad, significa un desgaste físico y psicológico grandísimo que no está al alcance de cualquiera. Y un corredor como Velits, que piensa sobre todo en hacer una buena clasificación general y que está siempre entre los mejores, haya o no haya sprint, creo que se somete a un desgaste muy grande.

Por eso quiero valorar como se merece la labor de este corredor, que me parece encomiable. A partir del final de esta semana sabremos algo más de sus intenciones en este Tour y, sobre todo, de sus posibilidades. Creo que después del podio de la Vuelta a España del año pasado, cada vez son más grandes y más seguras.

El día de descanso pasa muy rápido

Por Carlos Sastre

Por fin ha llegado el día de descanso al Tour, y digo por fin porque ha sido una semana inicial de muchísimo estrés y dureza. Ha habido bajas de corredores muy importantes, los equipos han tenido que hacer un desgaste físico y psicológico muy grande y esto se acusa muchísimo, sobre todo cuando comienza una carrera como el Tour de Francia.

Sobre todo el primer día de descanso lo coges con unas ganas impresionantes. Tratas de descansar lo máximo posible, das un paseo en bicicleta, y sabiendo, como es el caso, que la etapa del día siguiente no es decisiva ni excesivamente dura, lo tomas con un poco más de tranquilidad y sobre todo piensas a más largo plazo. Aunque al día siguiente vayas un poquito más extraño, después de un día de relax tras tantas jornadas de esfuerzo, no pasa nada. Yo creo que viene francamente bien, sobre todo para la cabeza y para el cuerpo.

Ya hemos dicho estos días que en esta jornada de descanso la labor del director y del médico es muy importante, sobre todo en aquellos equipos que están bastante mermados tras las caídas sufridas y la pérdida de corredores importantes. Esto conlleva el cambio de objetivos en algunos equipos que centraban sus objetivos en su líder. Cuando este corredor ya no está, se ven obligados a cambiar sus objetivos y sus planteamientos de cara a lo que resta de carrera.

En este sentido, tras las pertinentes ruedas de prensa, es lo que da de sí este día, en el que también los fisioterapeutas han tenido que trabajar intensamente, dando masajes específicos a aquellos corredores que han sufrido caídas y tienen golpes y contusiones en el cuerpo, con el fin de recuperarles. Eso no se puede hacer en los días normales, porque cuando te manipulan los músculos con mucha intensidad te dejan bastante tocado, y eso puede ser contraproducente a la hora de tener que desarrollar un gran esfuerzo.

Cuando vienes a darte cuenta ha llegado la hora de la cena y ya estás pensando en la próxima etapa y se ha pasado el tan esperado día de descanso.

A partir de ahora, la carrera va a cambiar mucho

Carlos Sastre

La última jornada antes del primer descanso de este Tour de Francia ha sido peligrosa y muy complicada. Han vuelto a perderse corredores importantes a causa de las caídas. Creo que, aunque no haya tenido nada que ver en las del día de hoy, los sprints intermedios están jugando una mala pasada al Tour, ya que es como si hubiera dos carreras, sobre todo por la lucha de ese maillot de los puntos que se juega a mitad de carrera de una manera tan intensa, como si fuese el sprint final. Estamos viendo la pérdida de corredores importantes por estas caídas.

Hoy de nuevo se ha visto una carrera dura, ‘loca’ y difícil de controlar, en la que se pueden sacar conclusiones importantes. Hemos visto un equipo muy potente, el BMC, con Cadel Evans a la cabeza, y otros equipos que poco a poco se han ido debilitando y que han perdido prácticamente todas sus opciones en este Tour de Francia.

Mañana, por suerte, tienen un día de descanso, ya que hoy ha sido un día tremendamente duro, en el que hemos visto que todos los corredores, a causa de la tensión, del cansancio, del estrés de todos estos primeros días y del trabajo que están haciendo todos los equipos en beneficio de sus líderes, para protegerles y para llevarles a una situación lo más segura posible, se encuentran  cada vez más cansados y los equipos cada día más debilitados.

Por eso creo que mañana les va a venir el descanso francamente bien. Los directores tienen una tarea muy importante, la de recomponer el equipo, de motivarle de nuevo y sobre todo de recuperarles de cara a esa segunda semana que van a entrar en la montaña ya de una forma más seria. Creo que la situación de carrera, después de la etapa de hoy, también va a cambiar mucho. Y que un francés tenga el maillot amarillo después de tanto tiempo creo que es algo realmente importante para ellos.

Todos necesitan ya el día de descanso

Por Carlos Sastre.

Estamos a falta de una jornada para que los corredores lleguen a ese necesitado día de descanso. Y digo necesitado porque llevan ocho etapas muy duras, muy rápidas, con muchísimo estrés, en las que cada día han tenido un puntito caliente, en el que ninguno de los corredores importantes para la general se ha podido relajar.

En estos ocho días, todos y cada uno de los equipos importantes  de este Tour de Francia han querido comer un trocito de ese pastel y me da la sensación, desde la lejanía, de que hay muchos equipos con la necesidad de conseguir resultados demasiado pronto. Eso quizá esté incentivando a que la carrera cada día vaya más deprisa  y (dentro de lo organizada y de lo que se controla) muy loca. Creo que está siendo realmente muy dura.

Hoy creo que la lluvia ha ‘beneficiado’ un poquito a los corredores, porque esta zona y la de mañana, con calor se hace realmente mucho más dura. Todo el Macizo Central de Francia son carreteras descarnadas, en las que parece que la bicicleta no avanza. Con una temperatura como la de hoy, agradable, la lluvia incrementa ese puntito de peligrosidad y sobre todo hace que los corredores tengan que buscar las posiciones delanteras para evitar caídas y cortes innecesarios.

Porque hemos visto que cuando un equipo tira con ganas, la carrera se destroza, el grupo se parte en mil pedazos, y estar en esos momentos en una posición retrasada te hace ir todo el día a contrapié, y que en el momento crucial de la carrera no tengas fuerzas y pierdas un tiempo muy importante, como le ha sucedido hoy a Robert Gesink.

Está siendo una carrera muy atractiva, espectacular para ver por televisión. Yo diría que a día de hoy es un Tour atípico. La verdad es que no estaba acostumbrado a verlo por televisión, pero está resultando un Tour realmente duro. Por eso decía al comienzo que los corredores están deseando que llegue el día de descanso, para recuperar un poco las fuerzas y para ver con detenimiento cómo está la clasificación general.

A partir de ahí la carretera y la carrera toma un rumbo diferente, hacía un final de la segunda semana realmente duro, en el que empalmarán prácticamente los Pirineos con los Alpes. Unas etapas que están deseando que lleguen corredores como Alberto Contador y Andy Schleck, pero sobre todo Contador, para recuperar el tiempo que lleva perdido por las desgracias sufridas en comienzo de este Tour de Francia.

El Tour sigue cobrándose sus víctimas

Por Carlos Sastre


Estos siete primeros días del Tour de Francia han hecho mella y han dejado huella en muchos corredores. Como todo el mundo sabe han abandonado corredores importantes que tenían opciones de hacerlo bien en la clasificación general. Una carrera como el Tour, en la que en los últimos años los trazados son cada vez más nerviosos, más estresantes y más peligrosos, pasa factura. Eso ha hecho que hoy la carrera se haya vuelto a destrozar en veinte trozos, que solo aquellos que han estado bien colocados y han tenido un equipo potente a su alrededor han podido sobrevivir a una jornada realmente dura y con un desgaste psicológico impresionante.

Por suerte, a partir de mañana la carrera cambia de escenario. Llega a un escenario no demasiado duro pero diferente ya, en el que hay dos subidas en la parte final de la carrera y eso hace ya una pequeña selección y como decía en el comentario de ayer, sobre todo la gente que está pensando en la clasificación general necesita una montaña, una subida un poco más larga de las que han tenido estos días atrás, para probarse un poquito, para ver qué sensaciones tienen y quitarse toda esa tensión y estrés que han acumulado durante todos estos días, y ver realmente dónde estás respecto a tus rivales.

Creo que no va a ser una etapa sencilla para nadie, todo el mundo está pensando en ella, y en pasar este fin de semana y llegar a la jornada de descanso para recuperarse del cansancio y de  todas las caídas que han sufrido, porque los equipos están en muchos casos bastantes debilitados  y necesitan recomponerse de alguna manera. En algunos casos, equipos potentes como el RadioShack ha sufrido muchas adversidades y ha pasado de tener cuatro corredores con opciones claras y poder hacerlo muy bien en esta carrera, a perder uno de ellos (Brajkovic) y otros dos (Leipheimer y Horner) dejarlos bastante ‘tocados’ en un día como el de hoy.

Por eso creo que la gente necesita pasar este fin de semana , llegar al día de descanso y recuperarse. Ahí está la labor de los médicos, de los directores y de la gente que está alrededor de los corredores, para mantener la motivación y la ambición alta, para que la no se vengan abajo y tiren la toalla. Esa es la labor más encomiable de un buen director y de un buen médico: poder transmitir esa seguridad, esa exigencia a sus corredores para que superen todo lo que venga por delante. Sólo de esta manera se pueden conseguir grandes cosas.

Recuperando las caídas a la espera de la montaña

Por Carlos Sastre

Tras una caída, como la que sufrieron en el día de ayer varios favoritos de esta carrera, cuando se llega al hotel se valora el alcance de las lesiones, si han sido solo golpes  y rozaduras. Porque cuando te caes a esa velocidad, la verdad es que al día siguiente, cuando te levantas, sientes dolores por todo el cuerpo: las ingles, de la tensión de la caída, los hombros, te es difícil echar el brazo atrás para buscar comida en el maillot… Es un día difícil que se pasa francamente mal. Luego, hasta que no pasa una o dos horas de carrera, las sensaciones son bastante malas, y en un día como el de hoy se agudizan con esa lluvia que les ha acompañado en buena parte del recorrido.

Estos días tratas de que pasen lo antes posible y de que tus opciones no se desvanezcan por esa caída y por la situación que has sufrido. Reponerte de una caída de este tipo nunca es sencillo, pero los equipos en estos momentos cuentan con grandes profesionales, tanto masajistas como fisioterapeutas y médicos, y gracias a ellos se facilita muchísimo la recuperación. Luego también influye el estado de formas en el que estás, la motivación,  el no perder las ganas de hacer una carrera lo mejor posible; incluso mantienes intactas la ambición por ganarla o por estar entre los mejores.

Todo ello ayuda a que la recuperación vaya más rápida, pero la verdad es que con todo este tipo de etapas rápidas, nerviosas, de muchísimo estrés, siempre tienes una sensación de querer que vayan pasando pronto estos días y que se acerquen las etapas en las que ya puedes hacer algo, porque necesitas de esa motivación para empezar a saber cómo te encuentras de verdad y cómo están tus rivales.

Es un poquito ese momento de incertidumbre después de varios días por terreno difícil, de recorridos que benefician a otro tipo de corredores y en los que tú solo optas a no perder las opciones y, sobre todo, a evitar las caídas de cada día.

La gente empieza a tener en mente la etapa del sábado, con final en Super-Besse, una etapa ya con puertos diferentes. Y aunque es un final en alto que sigue siendo explosivo y que puede beneficiar a otro tipo de corredores, ya empiezas a sentir unas sensaciones diferentes, a encontrarte en tu terreno y sentir esa motivación y esa ambición por estar un poquito más adelante y por decir: ¡Vamos a ver qué pasa en el día de hoy!

La carrera no se para nunca

Por Carlos Sastre

Voy a intentar comentar y transmitir sobre  todo el estrés que sufrimos los corredores que corremos pensando en hacer una buena clasificación general y todos aquellos que trabajan para nosotros en una jornada como la que ha vivido hoy el Tour de Francia.

Carreteras estrechas, sube y baja, rotondas, pasos estrechos por poblaciones en los que el pelotón se abre y cierre, curvas a derecha y a izquierda, caídas… Vas contando cada kilómetro que pasa y das gracias diciendo: otro más, otro más… Cuando llegas a la recta final te das cuenta de que has pasado algo así como 45 o 50 kilómetros a una velocidad impresionante, en la que el grupo no se detiene nunca.

Cuando se corta el que va delante le tienes que pasar para unirte a la fila, hay una caída a la izquierda, la libras, un poquito más adelante hay una rotonda, se corta el grupo un poco, tus compañeros te ayudan a volver a retomar otra vez una posición segura… En el sprint ves que los lanzadores empiezan a quitarse poco a poco, se van uniendo a la fila, que se bandea a derecha y a izquierda, levantas un poco la cabeza para mirar y sigues apretando porque vas a 60 por hora…

Es algo sumamente impresionante que cuando digo que las grandes diferencias está en la capacidad psicológica de cada uno es por algo. Hacer esto cada día es algo sumamente duro y está al alcance de muy poquitos.

Hoy hemos visto de nuevo un montón de caídas y siempre se comentará si en estos casos hay que parar o qué hay que hacer. La carrera no se para nunca. A quien le toca la caída le ha tocado, es mala suerte, tienes que levantarte lo antes que puedas y cuando hayas llegado a la línea de meta, en el caso de que no sufras ninguna fractura, como desgraciadamente ha sido hoy el caso de Brajkovic, ya tendrás tiempo de curar las heridas. Tienes que levantarte lo antes posible, subirte a la bicicleta y perder lo mínimo posible. Decir: voy a intentar llegar como sea, no perder tiempo, que es mi objetivo, y mañana será otro día. Y luego tratar de recuperarte de las magulladuras y de los problemas que hayas podido tener y seguir hacia delante.

Yo creo que lo de las caídas, averías y situaciones problemáticas, en los primeros y en los últimos kilómetros, no tienen que afectar ni cambiar el rumbo de la carrera para nada. Este deporte, por desgracia, es así de cruel en muchos casos, y lo digo yo que he tenido la fortuna de no tener ninguna avería cuando gané el Tour de Francia y la desgracia de haber padecido un montón de caídas y averías en los últimos años, que me han impedido empezar la montaña y otras etapas con mejor colocación. Pero nada de todo esto ha impedido que siguiese luchando cada día, y eso es lo más importante y sobre todo lo que engrandece a los ciclistas que lo superan. Creo que eso está al alcance de muy poquitos, y el no tirar nunca la toalla es lo más grande que puede tener una persona.

La dureza psicólogica, por encima de la física

Por Carlos Sastre



Cuando se disputa la clasificación general de una gran vuelta, como el Tour de Francia, la verdad es que ese tipo de corredores, entre los que me incluyo, se someten a un estrés psicológico muy grande. Cada día tienes que procurar en una posición segura, protegido del viento, evitando posibles caídas… 

El Tour de Francia es muy estresante. Hay miles de espectadores al borde de la carretera y todo el mundo quiere ir en las primeras filas del grupo, algo realmente difícil por la velocidad a la que se va. Hay que contar con un equipo que aguante y que soporte esa presión y, sobre todo, ese poderío, porque sólo los equipos más potentes pueden hacerlo. Es francamente difícil.

Viendo la carrera desde la televisión, recuerdo muchos de esos días, sobre todos los momentos finales, en los que sabías que podía haber cortes. Pendiente de que no se corte el de delante, de no tomar la rotonda por el lado largo, por el sitio equivocado, que te hace pasar de las primeras posiciones a encontrarte en la parte de atrás. Es un sufrimiento psicológico constante, en muchos casos superior al físico. Y cuando la etapa termina en un repecho de las características del Mur de Bretagne, sólo el luchar para mantenerte en cabeza y no perder tiempo ya es algo realmente duro.

El Tour de Francia es para mí una carrera especial  y espectacular en todos los sentidos, y este año quizá bastante más. Creo que los organizadores han buscado finales de etapa explosivos, que incitan al ataque y que hacen que los líderes de la carrera no se puedan relajar ni un solo momento. Esto, un día tras otro, puede pasar factura en las etapas de montaña.

Es difícil mantenerte fuerte, psicológicamente hablando, todos los días, porque hay momentos en los que te encuentras más cansado, sobre todo cuando ya vas acumulando días de competición. Ese cansancio hace mella en todos  y es algo muy duro de superar cada día. Por eso siempre he dicho que este deporte tiene un factor psicológico, en muchos casos más alto que el físico, porque partimos que todos estamos preparados físicamente, con un gran nivel antes de una carrera de estas características, y lo que marca las grandes diferencias es la cabeza.

El Tour según Carlos Sastre


El ciclista del Geox, Carlos Sastre, se ausentará del Tour por primera vez en diez años. El ganador del Tour de Francia 2008 después de su mítica ascensión al Alpe D'Huez, no irá a Francia pero los seguidores del ciclismo y del corredor español podrán disfrutar de su presencia en RTVE.es. Además de su análisis previo de cada etapa de esta 98ª edición, Sastre desmenuzará las claves del día a día del Tour de Francia 2011.
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