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B de banco, B de bandido, B de Buitre

Aquella mañana, el señor B, presidente de banco, se levantó, como tantas otras, ufano y satisfecho consigo mismo y sobre todo con su ingente, incontable, obscena, desproporcionada fortuna.

Tan desproporcionada como la chepa que le había ido creciendo con los años por el repetido gesto deencorvarse para contar dinero.

Más que encorvarse, de hecho, parecía querer esconderse del mundo metiendo la cabeza dentro de su pecho como si fuera un bicho bola que se repliega sobre sí mismo para hacerse inexpugnable al enemigo.

Y allí, en aquella cueva de huesos, contaba el dinero una y otra vez. O quizá sería más exacto decir que lo tocaba. Contarlo no le hacía falta. Sabía que era mucho.

Lo que realmente le excitaba era palparlo, sobarlo, manosearlo, olerlo, a veces, por los extraños y untuosos ruidos que emitía parecía que hasta gozaba lamiéndolo.

Sus manos, de tanto manosear dinero, se habían convertido en garra, en un manojo de orugas que se movían nerviosas como haciéndole cosquillas al aire.

Una mañana, el señor B, llegó a su enorme despacho, en el que cabrían ampliamente cuatro familias numerosas con abuelos, nueras y yernos, y vio sobre su escritorio un paquetito que recordaba vagamente a una caja de muerto. Lo abrió cuidadosamente y miró el interior.

Lo que vio le provocó un alarido. Llamó a su secretario para pedir una explicación.

-¡Señor Secretario, ¿qué es esto?

-A mí me parece la primera falange del meñique de la mano izquierda, en considerable estado de putrefacción, contestó el otro.

-¡Eso ya lo veo! ¿Y qué hace aquí? ¿De quién es? ¿Qué clase de broma macabra es ésta?, graznó el señor Buitre.

-Lo ignoro, señor presidente del banco más importante del país, respondió con diligencia el secretario.

Aterrorizado el presidente del banco se tomó el día libre y se metió en la cama, a contar dinero. Al día siguiente, volvió a despertarse ufano y satisfecho consigo mismo pero sobre todo con su dinero.

Había olvidado el incidente del día anterior pero cuando llegó a su enorme despacho, se encontró un paquetito idéntico al primero. Y como el día anterior, lo abrió y volvió a soltar un alarido: ¡Señor Secretario, venga aquí de inmediato! ¿Qué es esto?

"A mí me parece la primera falange del dedo anular de la mano izquierda, en considerable estado de putrefacción", contestó con diligencia el secretario.

"¡Eso ya lo veo! ¿Y qué hace aquí? ¿De quién es? ¿Qué clase de broma macabra es ésta?", preguntó nuevamente el banquero.

Y escuchó de nuevo la misma contestación: "lo ignoro, señor presidente del banco más importante del país".

La misma escena volvió a repetirse en los ocho días siguientes. Asustado y deprimido, el señor B había perdido hasta las ganas de contar dinero. Y entonces, el undécimo día, se encontró sobre su descomunal mesa en la que cabría un colegio, no un paquete sino una carta.

Cuando intentó abrirla. Incomprensiblemente no pudo. Trató una y otra vez de rasgar el papel con las manos, pero la carta se le resbalaba entre los dedos sin poder remediarlo. Desesperado, llamó con voz quebrada, diríase un graznido de cuervo, a su diligente secretario.

"Ayúdeme a abrir esta carta. Por alguna razón que no entiendo, no puedo hacerlo", aulló. Y el secretario, tan diligente como siempre, respondió: "El motivo es bien sencillo, señor presidente del banco más importante del país. Le faltan a usted las diez primeras falanges de sus dedos".

El señor B se miró las manos y ante su asombro vio que era cierto. Quiso, entonces, emitir un nuevo alarido pero lo único que brotó de su boca fue una triste bocanada de aire sin sonido. El secretario rasgó el sobre y sacó una carta. "¿Se la leo?", preguntó.

Señor B, B de banco, B de buitre, B de bandido, B de beneficios, B de bastardo…

Los clientes de su banco hemos decidido quitarle las falanges de sus manos para que deje usted de manosear nuestro dinero. Las 10 falanges, una por cada uno de sus avarientos crímenes:

1. Por especular con los bienes ajenos y no repartir equitativamente las ganancias.
2. Porque cobra usted sólo mucho más que todos sus clientes juntos.
3. Porque se ha hecho usted millonario a costa de un dinero que no era suyo pero le racanea los céntimos a quienes le confiaron sus ahorros.
4. Por cobrarnos hasta por pisar su banco que creíamos nuestro.
5. Porque mientras los demás nos hundimos, usted tiene cada vez más dinero.
6. Porque se ha apoderado usted de nuestras casas que tanto sudor y falta de sueño nos costaron.
7. Porque usted y otros como usted contribuyeron a la quiebra que nosotros sufrimos y jamás nos avisaron.
8. Porque nuestro dinero, el dinero público, le ayudó a usted y a otros como usted a salir del agujero.
9. Porque usted no sólo no nos está ayudando a nosotros a salir del nuestro si no que además, quiere ponerle una hipoteca al agujero.
10. Porque su chepa nos da miedo.

Firmado, los antiguos clientes de su banco”

En efecto, eran sus antiguos clientes. Esa misma mañana, todos ellos habían retirado al unísono todo su dinero. Por si acaso al señor Buitre, al no tener dedos, se le ocurría lamerlo…


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Quizás cortar las falanges es algo excesivo, pero no es fácil que se produzca un cambio en la actitud de la banca y los gobiernos sin movilizaciones.


Un reciente estudio sociológico desvela que la mitad de los jóvenes españoles pasan de política y de los políticos. Esa apatía contrasta con las revueltas sociales contra los recortes que vive Italia, Portugal, Francia o el Reino Unido, lideradas todas por gente joven y estudiantes.

¿Qué sucede en España? ¿Por qué se nos acaba la paciencia y se transforma en pasotismo? ¿Por qué nos cuesta tanto movilizarnos? ¿Qué es lo que nos retiene en el sillón y nos vuelve tan pesimistas respecto al futuro?

13 Comentarios

La actitud no solo de los jovenes actual, es la confianza en un sistema que no sabe NADIE como funciona, los patrones preestablecidos con los que nos movemos en nuestra vida diaria están asentados en base a algo que no solo no conocemos, sino que de conocerlo, tampoco estaríamos de acuerdo, los movimientos arriesgados, son arriesgados, y los cambios bruscos tienen consecuencias inesperadas, al menos la mayoria de las veces. Actualmente vivimos todos un paradigma de falsa estabilidad, y creemos que estamos totalmente protegidos. Todas las generaciones anteriores a nosotros han luchado por algo, y se han visto en situaciones mucho peores que la nuestra actual. ¿Y para qué ha servido?. para engendrar una progenie de encefalograma plano.
Va siendo hora de impedir ke unos pocos se rial de unos muchos.

No nos movilizamos porque las organizaciones sociales que deberían aglutinarnos y guiar nuestra frustración social son agentes encargados de generar frustración también, véase sindicatos por ejemplo, ¿Dónde están despues de la Huelga General? Seguramente nada bueno.

No nos movilizamos porque las organizaciones sociales que deberían aglutinarnos y guiar nuestra frustración social son agentes encargados de generar frustración también, véase sindicatos por ejemplo, ¿Dónde están despues de la Huelga General? Seguramente nada bueno.

¿Cómo puede proponer un futbolista estrella, con todos sus millones Suiza o cualquier paraiso fiscal, que provoquemos un corralito como solución a lo que está pasando y que la gente y los medios le hagan caso?! Pffff.... Alguna solución más inteligente y efectiva por favor!

Durante los ultimos 71 años, nos han acostumbrado a estar esperando en la cola del matadero sin quejarnos ni salirnos. Y si durante generaciones, para sobrevivir ha habido que esconderse, la seleccion natural es clara Escondamonos o nos comeran, guardemos nuestras ideas y esperemos, que el tiempo lo arregla todo.

Suerte que en la vida como en la genetica existe la deriva, y hay veces que se despierta en la poblaciones, en las cuales los alelos mas frecuentes (el pueblo), elimina a los menos frecuentes (la clase politica y empresarial). Yo creo que ya es hora de dejar de tragar mierda ¿Y vosotros?

Culturalmente veo que en España se mueve todo por conseguir privilegios particulares e individuales, hay poca conciencia de lo colectivo. Por otro lado, creo que la mayoría de los y las jóvenes no salen a la calle porque no tienen en general conciencia suficiente de la responsabilidad. Son eternos estudiantes, con empleos precarios, temporales, o trabajillos en negro, que aún viven con sus familias o compartiendo piso, y que no se preocupan en general por su futuro, sino que viven al día. El colchón amortiguador de la familia, hace que en España los jóvenes no salgan a la calle a reclamar, y "la familia" trabajadora, cotizando, está demasiado ocupada, y con un miedo atroz y contagioso, relacionado con la pérdida (del empleo, del estatus social, de lo poco o mucho que se tenga) si se levanta la voz y como se decía en la época de la dictadura "si te señalas".

Señor Crudo me encantan sus cuentos,un beso.

Por cierto, me gustan mucho las "distintas" voces que durante el programa, (a modo de promoción, por así decirlo, por que no sé cómo se lle llama a eso) que dicen "Carrrrne cruda", igual soy un poquito rarita......

¡Qué lindo cuento!. ¿Y qué quieres Sr. Crudo?. Bastante tiene uno con poner remiendos en su propio tejado, para encima salir a mojarse a la calle, a hacer el caldo gordo a los unos o a los otros, que son dos y ya se encargan ellos de que no haya más opciones. Este pueblo, que puede ser el más antiguo de la tierra, a lo mejor también es el mas sabio y por eso,ya no nos fiamos de ningún Don Pelayo.

Iba a escribir algo, pero creo que Sonia lo ha clavado.

Hace falta una clase acomodada pero incorformista que nos lleve como borregos a la revolución, ya llegará ya... y cuando consigan sus derechos todo seguirá igual, como siempre.

Que historia más chula!! Me ha encantado. Si que es verdad que la gente está dispuesta a luchar... pero les hace falta un líder que les guie, no? así en plan cheguevara... digo yo...

En los años sesenta y setenta quienes promovían y lideraban las luchas de oposición al franquismo eran los partidos políticos -casi en exclusiva el Partido Comunista- y los sindicatos -también casi en exclusiva Comisiones Obreras-, entonces todos en la clandestinidad.Estas organizaciones tenían la credibilidad suficiente como para movilizar grupos de presión en trabajadores y estudiantes universitarios. Ahora, TODOS, PARTIDOS Y SINDICATOS SON UNOS PAGADOS ¿dónde estarían sus dirigentes si no ocuparan cargos? Trabajando en la fábrica, en el andamio o en un aula cargada de chavales que le pueden maltratar cuando les venga en gana. ¿Cómo estos individuos van a ir en contra de sus propios intereses saliendo a la calle y proponiendo medidas en contra del pancismo plutocrático, de los cientos y cientos de familiares y amigos con estómagos agradecidos por haber obtenido aquel o aquel otro puestecillo a dedo o aquella contrata o subcontrata de la misma manera? Ni soñando.

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Javier Gallego


Este es el blog del programa Carne Cruda de Radio 3, una carnicería radiofónica en la que hacemos picadillo la realidad social, le sacamos los higadillos a la cultura y abrimos en canal a los personajes más ‘rarunos’ para servírtelos frescos, sangrantes y con las tripas fuera.
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