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Ábrete de orejas

Le debemos tanto… Nosotros no estaríamos aquí sin él ni tú estarías escuchando. No estaría la radio, no tendríamos la música… No sabríamos ni quién somos sin él. Ni sabríamos de la vida ni habríamos podido saborearla, sentirla, amarla. No habríamos oído la primera vez que nos dijo “te quiero” o “perdón”, ni habríamos oído nuestra propia voz respondiendo, diciéndole en sigilo cosas que sólo en privado le has dicho porque son sólo para su oído.

Sin él no habríamos podido reconocer la cadencia exacta de sus pasos cuando se acerca por el pasillo o llega a casa y que nos hace sentir una alegría canina, esa emoción que sienten los perros cuando oyen que su amo se acerca. Porque el perro agudiza el oído.

A él. Al oído quiero hoy dedicarle el sonido de mi voz y el significado de estas palabras. Porque todo lo que le debemos. Desde el primer momento de vida, esa vida que viene al mundo entre gritos, jadeos y bufidos… Esa vida que no lo es hasta que se oye tu primer llanto. Esa vida de tu hijo que no es real hasta que le oyes llorar por primera vez. Y que notas crecer cuando balbucea y juguetea con el aire de su boca para decir no sé qué que a ti te hace tanta gracia. Esa vida que sientes porque te oyes respirar y sabes que estás vivo.

Sin el oído no habrías podido escuchar la voz de tu madre, gritando desde la ventana, llamándote a cenar. Ni a tus padres diciéndose algo bonito en un cuchicheo avergonzado porque estabas tú cerca. Tampoco habrías sentido la voz de tu amigo quebrarse al otro lado del teléfono, ni la risa estridente de tu amiga ni las carcajadas de tus colegas en plena diversión, ni sus gritos de éxtasis en mitad de un concierto… Ni el llanto de tu amiga después de su pérdida. Podrías haberla abrazado pero no habrías llegado a percibir ni de cerca lo que ella estaba sintiendo…

Siempre se dice que es la vista nuestro sentido principal, el sentido que nos permite movernos por el mundo. No es cierto. Vemos la realidad pero es el oído el que nos ayuda a comprenderlo sin el oído iríamos a tientas sin entenderlo, dándonos de bruces con las cosas, con la vida, con nuestros propios sentimientos.
Los sentimientos no se ven. Pero se oyen. Oyes su respiración al otro lado de la cama mientras duerme. Oyes su llanto en la habitación de al lado y tu corazón da un vuelco. Por algo en italiano “oír” se dice “sentire”…

Con la vista la realidad sigue donde está, allí lejos, apartada de ti… Pero el sonido te toca. El sonido mueve el aire la fuente de la que brota y tu oído. Cuando ella o él te susurran cerca de la oreja, te está tocando con una suavidad que jamás dará una mano. Cuando desde lejos, al otro lado del andén o del arco de seguridad del aeropuerto, se da la vuelta, agita su mano y te grita “adiós”, ese adiós atraviesa los metros que os separan y te toca. No sólo en la mejilla y en el tímpano, también mucho más dentro.

La realidad no entra por los ojos, entra por los oídos… Si no la entendemos mejor es porque estamos sordos, porque no oímos. El mundo habla y no lo escuchamos. Nosotros hablamos y sentimos que no se nos escucha. Gritamos y los que tienen que oír hacen oídos sordos. La tierra se queja y su quejido sólo lo escuchan los árboles que hacen sonar el aire como un silbido de alerta.

Hoy queremos abrirnos de orejas, que las tenemos taponadas, y pegar el oído a lo que pasa a nuestro alrededor, para saborearlo mejor, para entenderlo, para vivir más, para apreciarlo, para escuchar y escucharnos, escuchar el ruido y la furia de la vida y escuchar también su silencio….

Carne Cruda hoy es todo oídos. Queremos que nos escribáis sobre ese sonido que más os gusta, el que más añoráis o aquel que odiáis con todas vuestras fuerzas. Desde el sonido de la cafetera, hasta el despreciable despertador. Vamos a emular a los chicos de El Sueño de Tesla y vamos a crear nuestro/vuestro universo sonoro...

Hoy hemos celebrado el sonido y el oído echándonos melodías muy suculentas a la oreja: "Modul 52" (NIK BÄRTSCH'S RONIN), "Dice la gente" (KIKO VENENO), "Up & Above my head" (DANIEL MARTIN MOORE), "Flight of the Pelican" (JESSE ELDER), "When you sleep" (FOLDERSNACKS) y "Heart Shaped Box" (YARON HERMAN).

Y completamos el menú con este pedazo de directo de Nik Bärstch haciendo rock jazz crujientito… ¡ALPISTE DEL BUENO!

14 Comentarios

El "clunc, clunc, clunc clunc" que hace el vino al servir la primera copa.

Uno de los sonidos que causan en mí más reacción es el silbidillo amable con el que nos comunicamos mi chico y yo dentro de casa... Si uno está en la ducha y necesita que el otro le pase la toalla o el champú pues silba y allí aparece el otro. O cuando llegamos a casa, sin pensarlo, silbamos y hay otro silbido que responde desde la cocina, la cama o el estudio. Por Navidades tuvimos que pasar unos días separados, días que habíamos reservado para estar juntos, iba yo paseando por la calle, en otra ciudad y otro país diferente a donde estaba él y escuché un silbido casi igual... me di la vuelta instintivamente, antes de darme cuenta de que no podía ser. Y es que, en verdad, el silbido se parece mucho al que usa la gente para llamar a sus perros. Pero nosotros tan contentos y tan abierticos de orejas, oye.
Miles de gracias por el programa.

el piar de los pajaritos, la lluvia al caer, en general los sonidos que hay en la naturaleza son bonitos, incluso el ruido de una ciudad por la noche, tapándome las orejas para escuchar como mi cuerpo hace de caja de resonancia, me ha gustado escuchar el bombo de la discoteca de al lado antes de dormir

A mí me encantan los susurros de mi pareja al oído y el misterio oculto de su respiración cuando está dormida. También me gusta el sonido de sus silencios cuando me mira y pareciera decirmelo todo sin decirme nada.

Me gusta como suena la voz de mis amigos cuando entablamos una animada discusión, y el sonido eléctrico que surge del móvil cuando estamos lejos y de repente se hace presente quien echas de menos. Y los sonidos guturales que produce la risa o el llanto cuando es de alegría, y sobre todo la risa de los niños.

Y todos los sonidos del silencio, porque los paisajes suenan como suena todo lo que lleva música. Y me gusta también, como no, el sonido de la radio cuando es creativa y está bien hecha.

Pero, tengo que decir, que no me gusta en absoluto el ruído que producen, a veces, las noticias que escupe a diario este cochino mundo.

Ya sé que me ha quedado algo cursi, pero es que daba para ello.

Gracias por el programa compañero Crudo, me haces revivir los mejores momentos de aquella radio3 de principios de los 90 cuando casi toda ella era creativa y, sobre todo, combativa...

www.inopiamientos.blogspot.com


Vuestro correo carnecruda@rtve.es me devuelve los meils, ¿Tenéis alguna forma de contacto? Gracias

Creo que hay dos tipos de sonido que emocionan a cualquiera, la música y la naturaleza. En mi caso un buen rasgueo de guitarra y el sonido que hace el agua de un rio cuando pasa.

tiririririiririiiiiiiii, el afiladooooooooooooooóoooooooooor

a(espacio)a(espacio)
o taac tec, taac tec, aprendiendo mecanografía con 7 años

las goterones de agua que caen en los canalones en los pueblos, cuando huele a tierra mojá y empieza a llover... en las ciudades parece que no llueve porque los coches hacen más ruido que la lluvia

la máquina de llenar, prrrrrrriiiiiiiii

mi padre cortando hierro con la radial y haciendo chispas

una mujer tocando un harpa en dublín

y un hombre tocando la trompeta en un puente con forma de trompeta

caminar, los pasos que suenan caminando en el bosque

la candela crepitando

el griterío a la hora del recreo

como suena mi nombre en lo oscuro

todos los momentos afinación: desde una orquesta al insturmento de una cuerda del hombre de atocha

yambés y yambés y yambés apangado el sol en el retiro

las risa inesperada de un bebé en medio de un sepelio

manuela de 87 años sacando su mejor voz para ofrecernos agua con sus canciones

la voz que te guía cuando tienes los ojos cerrados

la mierda de sonido de conexión de chat de gmail

los niños construyendo arcoiris por teléfono

el viento colándose por las ramas de un árbol, por las espigas de trigo,

así hasta el infinito y más allá,
gracias que también podemos escuchar con las manos con la lengua,con la nariz, y con los ojos...

Yo me sentia de su tribu o mejor dicho de su clan, cuando mis dos perros gos d'atura comenzaban a aullar en la montaña, tenían una canción de lobitos, en la que el macho llevaba la armonía en bajo y la hembra el ritmo en agudo, o algo así, cantaban 2-3 minutos con algunas variaciones y se declaraban así habitantes de esa montaña y yo también, se echa de menos.

Dios, como me gusta vuestro programa!

Cuando chutaron a Diego Manrique tuve un bajón, que gracias a vosotros he superado.

Gracias por no morderos la lengua. Sólo me pregunto si os la cortarán después de las elecciones...

Ultimamente los sonidos que más me joden, que me torturan hasta la saciedad son pocos pero suenan mucho estos últimos días.

"sinde" "pesoe" y "pepe"

Pero como todo mal, existe su bien más escaso y más débil que suena más bien poco, pero está ahí:

"Alex de la Iglesia"

Hola,

Aunque no tiene nada que ver con el post, como me devuelven los correos que os envío a carnecruda@rtve.es os escribo por aquí.

Hoy se ha anunciado que han llegado a un preacuerdo entre los sindicatos y el gobierno en materia de pensiones. El otro día escuché vuestro programa que lleváisties a Miren Etxezarreta, que no está mal, pero solo estuvo 10 minutos y apenas explicó nada.

Os recomiento llevéis a la Carnicería a los autores d este interesante libro sobre la verdad del futuro de las pensiones. Editado y distribuido gratuitamente por ATTAC: http://www.attacpv.info/docs/Pensiones_Attac.pdf Los autores son Vicenç Navarro y Juan Torres Lopez.

Sigo en otro comentario que no me deja tanto texto...

El otro día escuché por casualidad en TV una carcajada de Motserrat Caballé y quedé maravillada, la naturaleza y la potencia de su voz sirven para reir también. De veras era una delicia expontánea. Podríais buscarla?

Es inolvidable como suena la arena fria cuando se camina por un desierto.

El ruido que no soporto son los gritos necios de tertulianos-as, y en general la gente que cuando menos sabe más chilla.

Hola Crudo y los demás :)

Gracias por todo lo que escribes en el blog, me encanta, y gracias por tu programa, también me encanta aunque sólo puedo escuchar los últimos 5-10 minutos de cada día..

Gracias igualmente por esta entrada en concreto, me parece preciosa y no había caído en la cuenta del oído, ya que hago más caso al tacto (me gusta más que la vista).

El sonido que más me gusta ahora es el que escucho a través del teléfono a las tantas de la mañana, esa voz que escucho y a la que aún no he visto :)
También me gusta el sonido de la lluvia cuando se está dentro de casa, que repiquetee tras las ventanas, golpeando suave o fuerte, que se note el resbalar por las plantas que tengo en el patio.
Me gusta el sonido de la radio cuando voy en el coche a trabajar, Hoy empieza todo, porque lo asocio al amanecer en la ría de Huelva, con esas nubes doradas con el sol colándose por ellas, preciosas, con los pájaros despertando en los pinos, con las cigüeñas acostadas en sus nidos.
Me gusta la música que me hace vibrar y bailar, cierro los ojos y yo soy la música también, me recorre todo el cuerpo y no lo domino, me dejo llevar hasta la extenuación, al igual que cuando se está en la intimidad con otro cuerpo, el sonido de su latido, fuerte fuerte, que se escucha de lejos, y el sonido de la respiración que gime cuando no la besas.

Saludos a todos :)

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Javier Gallego


Este es el blog del programa Carne Cruda de Radio 3, una carnicería radiofónica en la que hacemos picadillo la realidad social, le sacamos los higadillos a la cultura y abrimos en canal a los personajes más ‘rarunos’ para servírtelos frescos, sangrantes y con las tripas fuera.
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