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El sistema no conoce a nadie

Vivimos en él. Pero él no vive en nosotros. Dormimos dentro de él pero no nos deja dormir. Es nuestra casa y no nos da casa, nos la quita. Nos da de comer y nos hace vomitar. Le damos de beber y está siempre sediento. Se alimenta de nosotros pero nunca está saciado. No nos sacia, nos atiborra para después exprimirnos hasta la médula. No lo vemos pero sabemos que existe. Él actúa como si nosotros no existiéramos. Hablamos de él pero él no habla de nosotros. Si hablamos contra él, nos enmudece. Estamos en él y él contra nosotros. Nos llaman por eso antisistema. Pero como dice una pancarta, el sistema es antinosotros. Lo llaman sistema. Sabían lo que se hacían cuando decidieron ponerle un nombre que esconde entre sus letras una amenaza: ¡Tema! Tenga miedo del sistema… 

 Tema porque el miedo paraliza, el miedo te hace sombra, el miedo te desaparece. Y cómo se combate el miedo de esas letras temibles. Con más letras y palabras que desvelan lo que ocultan. Tomo las de Eduardo Galeano que son letras que no temen a las que teme el sistema. Galeano el derribanatemas, el escritor que empuja muros con sílabas, nos visita hoy y por eso recuerdo cómo desviste al sistema para mostrar sus vergüenzas con estas palabras de “Días y noches de amor y de guerras” y de “El libro de los abrazos”, en los que desnuda...

 “El sistema

 Que programa la computadora que alarma al banquero que alerta al embajador que cena con el general que emplaza al presidente que intima al ministro que amenaza al director general que grita al jefe que prepotea al empleado que desprecia al obrero que maltrata a la mujer que golpea al hijo que patea al perro”.

 El sistema en el que…

 “Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.

Los votantes votan pero no eligen.

Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.

Los jueces condenan a las víctimas.

Los militares están en guerra contra sus compatriotas.

Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos.

Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.

Es más libre el dinero que la gente.

La gente está al servicio de las cosas”.

 El sistema que no conoce a nadie y que aplasta a…

 “Los nadies… Los nadies que sueñan con salir de pobres, que algún mágico día llueva pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

 Los nadies: los hijos de nadie, dueños de nada.

Los nadies: los ninguno, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folclore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata”.

 El sistema que tiene este…

 “Plan de exterminio: arrasar la hierba, arrancar de raíz la última plantita todavía viva, regar la tierra con sal. Después, matar la memoria de la hierba. Para colonizar las conciencias, suprimirlas, vaciarlas de pasado. Aniquilar todo testimonio de que en la comarca hubo algo más que silencio, cárceles, tumbas. El sistema que prohíbe recordar y forma cuadrillas de presos a los que se les obliga a tapar con pintura blanca las frases de protesta que en otros tiempos cubrían los muros de la ciudad”.

 Pero el sistema no sabe que…

 “La lluvia, de tanto golpear, va disolviendo la pintura blanca. Y reaparecen, poquito a poco, las porfiadas palabras”.

Hoy van a aparecer aquí las porfiadas, las tenaces palabras de Eduardo Galeano, el autor de estas letras que leíamos, el autor de Las Venas Abiertas de América Latina, ese libro lleno de porfiadas palabras que levantan la pintura blanca que trata de tapar el expolio que el sistema ha hecho del continente latinoamericano. ¡Nos visita Galeano!

 Autor  de historias tan universales como atemporales: sus textos de los 70 y 80 están más vigentes si cabe a día de hoy. Con él, la Historia se hace poesía, denuncia, fábula, crítica ,humor y a veces todo al mismo tiempo…Y a su reloj le pasa algo parecido: marca la hora de Montevideo, pero también la de la Puerta del Sol, la de la Plaza de Cataluña o la de la memoria histórica de América Latina, de la que es fiel defensor. También marca otra memoria, la de los que no pueden escribirla: la de los perdedores,la de los olvidados, la de los oprimidos, la de los borrados y arrancados de las páginas de los libros de historia oficiales…

 Hoy recibimos a uno de los grandes referentes de la conciencia crítica a nivel mundial:EDUARDO GALEANO.Su pensamiento,siempre necesario,se hace -si cabe- aún más indispensable estos días... Él reivindica el "derecho a soñar" con un mundo mejor (mira vídeo). Queremos que nos dejes preguntas para GALEANO y que nos digas QUÉ OTROS DERECHOS DEBERÍAN SER RECONOCIDOS POR NACIONES UNIDAS

 

14 Comentarios

Derecho a ser educado en la lengua que elijas. Aquí en Valencia van a eliminar esa posibilidad de la educación pública.No soy valenciana pero es necesario reivindicar éste derecho.Va dar Galeano alguna charla en Valencia?? o en algún otro sitio?
Gracias

Miedo es callarse dos años y seguir caminando por la vida. Que te pregunten tu nombre y se olviden de él y empiecen a llamarte por otro nombre y tú no les digas el tuyo verdadero.
Se empieza por no corregir tu nombre y se acaba no corrigiendo el nombre de la persona que amas, cuál es tu progesión o tu cometido.
Miedo es callarse las palabras una a una que nadie dirá por ti. Es el miedo más grande que con su eme grande se acerca a la otra m de la muerte.

"progesión" por "profesión"
suprimir "dos años"

Miro arriba, es demasiado alto.
Abajo, es un abismo.
Si oigo, son gritos.
Si huelo, es a muerte.
Si toco, la nada.

Si no me muevo, el tiempo no pasa.
Si no nos movemos, terminarán ganando su juego.

Miedo es escuchar, ya la noche entrada, cualquier titular del sr. Marhuenda (La Razón) en el Debate al rojo vivo de la sexta...espel-l-luznante... ya no pego ojo...

Lo conocí anoche, había oído hablar de sus persecuciones, de su ansia, de su rumor suicida en la madrugada, de sus mentiras… sus verdades… l
Lo conocí anoche, le mire a los ojos…
Era miedo, sólo eso.

Eduardo Galeano me fascina, si acaso le pierde tan perfecta definición de sus relatos. A mí me gusta también un poco de torpeza o precipitación o que se note algún desliz... En cuanto a su pensamiento y pretensiones son dignos, hermosos, plenos de libertad para todos...

ya estoy aquí un día más!! la pesada de california que os ruega podcasts! indigná me teneis! crudas morning.

Historia verídica, por lo tanto no ficticia ni de categoría inventiva, zoológica y electrizantemente conmovedora, acaecida antes de ayer. (Afortunadamente con desenlace sin despachurre y con honda hermandad)



Anoche volvía a casa. Por alguna razón indeterminada pero que bien sabía yo, iba harto, muy cabreado, blasfemando de la hostia. Recurrí a la música. Y allá que voy y me pongo los cascos y empieza Bob Dylan a llamar a las puertas del cielo con ese deje tan chilloncito que le pone al embrujo. No sé muy bien por qué, pero esa música me puso repentinamente emocionado, sentimental. Mi enfado cósmico se había hecho conmovido a través de una delicada membrana. La calle no era tan sórdida, la gente me parecía más guapa y sus afanes no me molestaban, los veía como acciones heroicas de supervivientes. El corazón se me henchía de esperanzas, de buenas vibraciones. Iba a cruzar una calle y en medio del asfalto la vi. Era una rata, una rata muy extraña. Como si fuera una rata vagabunda, punk, andrajosa, lumpen del mundo de los roedores. Avanzaba a pequeños saltitos, y era como si tuviera el baile de san vito. Estaba ajena a todo, olisqueaba, se agachaba y enderezaba, retrocedía y giraba sobre sí misma. Me daba asco y a la vez me producía simpatía. Era una rata muy curiosa, un especímen singular y llamativo. Indudablemente estaba enferma, tan escuchimizada y calamitosa temblequeaba.Gozando de esa mínima aparición, vi cómo un coche se aproximaba. !Oh cielos! La rata iba a ser aplastada. Iba a quedarse hecha papilla sobre el alquitrán. Iba a ser tan desagradable como pisar un caracol al descuido. Hice un gesto veloz a la conductora y ella se sobresaltó con la rata intrusa. Afortunadamente dio un certero volantazo y la evitó a tiempo. Sentí un gran alivio. Al rato la inmune salió de la calle con su pasito estrafalario, y se escabulló debajo de unos contenedores de basura. Me fui derecho a casa. Esa rata tan desgrañada, esa macarra de alcantarilla, me había dado un buen susto. Su soledad y su despiste suicida me habían hecho pensar en mí,...

hola Ana y malvado, gracias;

El miedo es ese que te deja quieta, paralizada. Por eso hay que vencerlo, porque la vida i la humanidad requieren movimiento.

Confinados obligatoriamente en la aldea contaminada, privados de libertad, la pequeña Marián miraba al vacio. Su padre, en cambio, la observaba a ella con lágrimas en los ojos.

-No es posible huir, no podemos escapar. No hay caminos que nos alejen del hambre y de la peste. No hay lugares donde esconderse. Nuestro tiempo es la morada de la muerte.

Marián escuchó en silencio el llanto de su padre. Se alzó lentamente. Clavó su mirada desafiante en el horizonte. Sin miedo, maldijo los días presentes y futuros en los que la vida humana se vuelve opaca como ratas saliendo de la tierra para morir. Llevó sus manos al rostro queriendo sacar una fotografía, un gesto anacrónico y pueril en un siglo en el que la cámara fotográfica no había sido inventada. Respiró el fresco de los bosques, abrió el diafragma de un objetivo imaginario con la misma solemnidad con la que hubiese abierto las puertas de la ciudad sitiada. Nos vio a nosotros en el visor, una imagen nítida de nuestros días y supo, que allá del tiempo hostil, no hay peor pandemia que la conformidad y el miedo.

http://www.youtube.com/watch?v=f350vb5eTjQ

Que vídeo?
Por otra parte de acuerdo en todo con Galeano, el sistema no conoce a nadie, ni esta interesado en conocer, pasaría a llamarse anarkia y eso al sistema no conviene, seria su tumba.
http://www.youtube.com/watch?v=kXD6Gtinvbc&feature=related
Kraftwerk - Radioactivity
http://www.youtube.com/watch?v=ovCK97hFiSI&feature=related
KRAFTWERK - Elektro Kardiogramm
Lo siento, también son ALEMANES.

Cuando un sueño es soñado por muchos deja de ser sueño, se convierte en una realidad, abandona su carácter utópico. Se verbaliza y se unifica gracias a la voz unánime de unos cuantos millones de nadies. Todos somos nadies para el sistema. Un torrente de murmullos se ha abierto camino entre el miedo. Ahora el miedo tiene miedo. Lo vencemos sin armas, sólo con voces.
Gracias Galeano

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Javier Gallego


Este es el blog del programa Carne Cruda de Radio 3, una carnicería radiofónica en la que hacemos picadillo la realidad social, le sacamos los higadillos a la cultura y abrimos en canal a los personajes más ‘rarunos’ para servírtelos frescos, sangrantes y con las tripas fuera.
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