35 posts de marzo 2010

Orejas pasadas por agua

Los diestros David Fandila "El Fandi" y Rubén Pinar, que cortaron una oreja cada uno, se quedaron sin salir a hombros por decisión del "palco", que les denegó un trofeo más, igual que a Rivera Ordóñez, que tuvo que conformarse con una vuelta al ruedo, hoy en Valencia.

FICHA DEL FESTEJO

Toros de Jandilla, el segundo con el hierro de Vegahermosa, bien presentados, con cuajo y pitones, nobles y toreables a pesar de que algunos se vinieron abajo en el último tercio. El quinto, el único con dificultades.

Francisco Rivera Ordóñez: pinchazo hondo que termina tragándose y tres descabellos (silencio); y estocada trasera y descabello (vuelta tras petición).

David Fandila "El Fandi": estocada desprendida y descabello (silencio); y estocada (oreja con petición de la segunda).

Rubén Pinar: pinchazo y estocada (oreja tras aviso); y estocada, larga e inadecuada agonía del toro, y descabello (dos avisos y ovación tras petición de oreja).

Al finalizar el paseíllo se hizo entrega al rejoneador y ganadero Fermín Bohórquez Escribano de una placa como reconocimiento a su presencia constante en esta feria a lo largo de su vida, en medio de una ovación cerrada y muy sentida. El caballero jerezano besó la arena emocionado y emocionando.

La plaza tuvo más de tres cuartos de entrada en tarde entoldada, con lluvia intermitente y diluvio en el último toro.

La lluvia deslució un festejo cuyas claves fueron la buena presencia de los "jandillas", la sinceridad de Rivera Ordóñez aún con las limitaciones que tiene su estilo; la rotundidad de "Fandi" con capote y banderillas, e incluso resolviendo también a su manera con la muleta, y la buena disposición asimismo de Rubén Pinar.

Dos orejas en la tarde, no obstante debieron ser cinco si el presidente no se hubiera cerrado en banda obviando peticiones mayoritarias tanto a Rivera en el cuarto como a Pinar en el sexto, y al Fandi para el doble trofeo en el quinto. Bien mirado, se han dado apéndices bastante más baratos en este mismo ciclo.

Lo de "Fandi" fue una lección de voluntad, arrojo y habilidad para concretar en situaciones nada fáciles. Por ejemplo, nadie daba un duro por la faena a su primero, un animal que quedó inútil a partir de dos tremendos volatines y, por si fuera poco, con un segundo puyazo que no tenía sentido.

Lo banderilleó "Fandi" para no decepcionar a la parroquia, esta vez muy normal, dosificando las fuerzas del astado, que irremisiblemente se pararía en la muleta. Cumplió el granadino más que de sobra.

En el quinto ocurriría todo lo contrario al dejárselo crudo en varas, prácticamente sin picar. Tuvo emoción en el tercio de banderillas con el toro venido arriba, arrancándose como un obús.

Hasta cuatro pares prendió "Fandi": el de la moviola, de poder a poder, un "violín" de dentro a fuera y otro más por dentro, de extraordinario ajuste.

Ambiente de frenesí. Pero había que estar muy atento a las dificultades del toro, mironcete y "adelantando" mucho. "Fandi" sorteó algún que otro gañafón mientras le buscaba las vueltas, hasta encontrárselas. El toro terminó parándose. Tras la contundencia de la estocada le pidieron las dos orejas, pero el presidente dio sólo una.

No había sido faena de exquisiteces. Pero tuvo su mérito el granadino. El castizo diría que "vendió bien el barato". Eso.

El primer toro de Rivera fue tardo y corto de embestida. Tres pares de banderillas nada del otro mundo, pero muy seguro el torero.

La faena, en plan conservador.

En el cuarto, en el que se lució con una larga cambiada y bonitos lances rodilla en tierra, volvió a coger "los palos" Rivera para dejar tres pares con mucha soltura y sin complejos a pesar de estar presente "El Fandi".

En la muleta "toreó" mucho con la voz y al pisotón, embalándose en un final más de cara a la galería que otra cosa, al fin y al cabo lo que esperan de él sus partidarios, mejor dicho, partidarias.

La petición de oreja para Rivera fue mayoritaria y, sobre todo, muy ruidosa. Incomprensible el no del usía.

Pinar acertó con su noble primero, en la distancia, en la altura y en la velocidad. Toro justito de fuerzas pero templado y dócil. La faena, a menos, tuvo una primera parte muy interesante, aunque donde metió a la gente en la canasta para cortar la oreja fue con el proyecto de arrimón final.

Parecía que iba a estar Pinar en la foto de la Puerta Grande. De hecho la faena al sexto tuvo tanta enjundia como la anterior.

El toro, aparentemente humillado, pega un tornillacito al final de los pases. Muy habilidoso el torero solucionó la papeleta como buenamente pudo: algún que otro regate se mezcló con una actitud de aparente temeridad.

Su fallo fue no atacar pronto con el descabello cuando el toro tenía ya la espada dentro. Penosa muerte la del animal mientras sonaron dos avisos. Ahí, en esa ventaja que quiso tomarse, fue precisamente donde perdió la oreja que le hubiera supuesto la salida a hombros. Pinar y otros toreros deberían tenerlo en cuenta para situaciones así.

CRÓNICA: EFE / FOTOGRAFÍA: MANOLO MORENO, burladero.com

Sobre el afán totalitario

"El aniquilamiento del Otro, es la victoria moral del Mismo sobre la diversidad", una máxima platoniana que inspira el movimiento prohibicionista según el autor.

Este ensayo se adentra en los argumentos filosóficos, sociológicos, antropológicos históricos y éticos esgrimidos por el movimiento prohibicionista antitaurino, los desmonta y pone de manifiesto las debilidades, incoherencias y contradicciones inherentes a lo que se ha convertido ya, en parte, el movimiento global a favor de una sociedad prohibicionista.

Rodrigo de Zayas es historiador, musicólogo y novelista. En su trayectoria académica internacional destaca el título de Caballero de las Artes y de las Letras otorgado en 2004 por el gobierno francés. Este ensayo se acaba de publicar en la editorial sevillana Almuzara

De la juampedrada a Núñez del Cuvillo... ¡vaya ganao!

Una deslucida corrida de Núñez del Cuvillo echó todo por tierra, sin apenas nada reseñable en lo artístico, tanto que el pésimo juego de los toros casi termina ensombreciendo el triunfo de una oreja que paseó Enrique Ponce en el primero de la tarde, hoy en Valencia.

FICHA DEL FESTEJO

Toros de Núñez del Cuvillo, desiguales de presencia, con sospechas de "afeitado", mansos y deslucidos en extremo.


Enrique Ponce: estocada (oreja); y pinchazo y otro hondo (silencio).

Sebastián Castella: estocada desprendida (gran ovación tras mayoritaria y ruidosa petición, con bronca "al palco" por denegar el trofeo); y pinchazo, media y tres descabellos (ovación tras aviso).

José María Manzanares: estocada (ovación tras escasa petición); y estocada (silencio).

En cuadrillas, saludaron Curro Molina y Juan José Trujillo, y con éste compartió ovación Luis Blázquez, en los toros segundo y tercero, respectivamente. También Molina bregó con eficacia en el quinto.

La plaza se llenó en tarde entoldada y de frío soportable.

Sigue lloviendo sobre mojado en Valencia, en el ruedo de su plaza de toros, con el ganado como protagonista negativo, muy falto de todo. "¡Vaya ganao!", gritó un espectador en el tendido alto de sol mientras daba bandazos el cuarto de la tarde. Caótica situación, perfectamente resumida por el vociferante.

Los toros, o sucedáneos, reventaron la función.

Es injusto que la oreja concedida a Ponce en el primero de la tarde pierda parte de su valor en un contexto de tantas cosas negativas.

Bastante hizo el torero valenciano para justificarse, yendo más allá de la elegancia y la buena técnica. Aquí contó también el amor propio. Y la estocada, de esas en las que hay que jugársela para que entre el acero. Ponce se la jugó. Por eso su triunfo.

El caso es que la plaza estableció seguidamente una inevitable comparación con la faena de Castella en el toro segundo. Tampoco fue gran cosa, pero por la misma regla de tres se pidió la oreja, que ahora "el palco" denegó.

Ganas de meterse en líos, pues se armó la marimorena. Al fin y al cabo, y a falta de otros alicientes, las broncas también divierten. La que le cayó al usía fue de órdago.

Fue ya el epicentro de la noticia, lo que más se tuvo en cuenta a partir de ese momento. La gente estuvo pendiente de algo notable para echárselo en cara al presidente. Pero tampoco hubo más.

Ninguna opción de parte de los toros, o lo que fueran. Si acaso el segundo trasteo de Castella, en el quinto, no obstante, sin contenido suficiente.

Faena de notables desigualdades. El toro "reponía" y el torero francés, unas veces bien, con valor y aguante, y otras no tanto, pegó también sus "giñás", quitándose antes de que se arrancara el incierto burel. Definitivamente fue el mal manejo de la espada lo que disipó todas las dudas.

Nada pudo hacer Ponce en el cuarto, toro que salió masacrado del caballo y que llegó a la muleta muy parado, lo que en México dicen agarrado al piso.

Manzanares pasó de puntillas. Su primer toro no tuvo consistencia, como la faena que le aplicó. Medios muletazos a las medias arrancadas, y mucho barullo. En pocas palabras, nada.

Y menos que nada si cabe en el sexto, que tomaba los engaños con mucha cortedad, sin terminar de "romper" hacia delante. No hubo estructura de faena. Apropiado colofón a lo que había sido la tarde.

CRÓNICA: EFE / FOTO: MANOLO MORENO, burladero.com

Otro "petardo" de Juan Pedro


Una decepcionante corrida de Juan Pedro Domecq, mansa e inválida en extremo, frustró todos los intentos de los tres toreros, que aún habiendo estado en detalles sueltos de torería terminaron pagando los platos rotos de la desdichada tarde, hoy en Valencia.

FICHA

Toros de Juan Pedro Domecq, aceptablemente presentados aunque con sospechas de "afeitado". Toros en el límite de la invalidez y con el añadido de la mansedumbre, de juego muy deslucido.


Julio Aparicio: dos pinchazos y estocada (silencio); y dos pinchazos, estocada y descabello (silencio).

José Antonio "Morante de la Puebla": media tendida (ovación tras leve petición); y dos pinchazos huyendo y dos descabellos (bronca).

Cayetano: dos pinchazos, estocada y tres descabellos (silencio tras aviso); y estocada que asoma (silencio).

En la enfermería fue atendido Cayetano de "contusión a nivel de la articulación metacarpo falángica del tercer dedo de la mano derecha, de pronóstico leve. Fue trasladado a la Casa de la Salud para el pertinente estudio radiológico".

La plaza tuvo lleno aparente.

Prometía la tarde, como siempre que se anuncian los del arte. Terna de toreros con sello propio. Estilos diferentes y magia consustancial a los tres. Duende y misterio, ingredientes principales de tan importante reclamo. Al final tanto enigma quedó resuelto con una enorme decepción. Nada nuevo también tratándose de un cartel de estas características.


El festejo en sí, simples apuntes. O ni eso. Pero no fue toda la culpa de ellos, más bien de los toros de Juan Pedro Domecq, que colaboraron más que nadie para el fiasco de la tarde. Una corrida que apenas se sostuvo por su mansedumbre e invalidez.

Aparicio manejó el capote con suavidad en el que abrió plaza, un animal derrengado de antemano por sus escasas fuerzas. Dos encuentros leves con el caballo. Y brillante tercio de banderillas a cargo de Ángel Otero, de lo poco bueno que puede rescatarse en la función. Se puso Aparicio con la muleta por el lado derecho en un par de tandas de cierto aroma, descolgado de hombros. Ilusionante toreo por sus agitanadas maneras. Pero fue miel que no llegó ni a los labios. No podía el toro con su sombra, y tan manso que se echó incluso antes de montarle la espada.

Menos aún en el cuarto, con el animal por el suelo en el tercio de varas y en la muleta. También Aparicio estuvo esta vez demasiado comedido, sin compromiso de faena. No se entendió con el toro, ni previa intención de tal.

Igual "Morante", tampoco anduvo muy allá. Lo mejor, o para ser exactos, lo menos malo, lo firmó en su primero. Faena derechista y preciosa por momentos. Dicho así no parece del todo mal. Sin embargo, la falta de toro fue hándicap insuperable. En verdad "Morante" dio muletazos sueltos con despaciosidad y acompañando la embestida con la cintura. Arte en suma, pero escaso. Sin redondear faena. La petición de oreja fue casi una anécdota.

Ya en el quinto anduvieron toro y torero a la defensiva. Le costaba un mundo al "juampedro" tomar los engaños, y tanto o más a "Morante" presentárselos. Un manso protestón, nada beligerante. Y el torero ni siquiera a verlas venir. Con la espada, huyendo. Buen sainete resultó la cosa.

Cayetano, sin llegar tampoco a nada del otro mundo, destacó más que ninguno. Gusto y sentimiento en un quite por tafalleras en su primero, que no sangró en el caballo ni para un análisis. Intentó Aparicio por tres veces un quite, finalmente sin concretar. Y es que no estaba el toro para mucho trajín. Cogido con alfileres en la muleta, quiso mucho Cayetano, sin embargo, sin respuesta del burel. Primorosa cadencia en dos primeras tandas por la derecha. Al cambiar de mano ya no fue lo mismo. Cierto barullo hizo bajar el diapasón, cuyo buen tono recuperaría con unos circulares a modo de guinda. Todavía, mientras le buscaba la igualada, el toro le zarandeó de mala manera. No entró en la enfermería hasta finalizar el festejo. En éste pudo haber premio si no se lía a pinchar con los aceros.

La buena disposición de Cayetano se hizo presente de nuevo en la faena al sexto, al que saludó con larga de rodillas en el tercio y lanceó con el compás abierto. Apertura de faena con tres pases de los que los revisteros antiguos llamaron "del celeste imperio", por alto, recordando al mítico Rafael "El Gallo". Se los tragó el toro pues no cuesta tanto por arriba, pero al intentar entrar en profundidades, en lo que se conoce por el toreo fundamental, ahí se negó. Y por insistir Cayetano la cosa tuvo tintes de parodia. Como la tarde misma.


CRONICA: EFE Foto: Manolo Moreno, burladero.com


Montilla, contrario a la prohibición

José Montilla, presidente de la Generalitat de Cataluña, ha mostrado su rechazo a que los representantes del Parlament puedan prohibir las corridas de toros en aquella comunidad, una vez que la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular ha entrado en su recta final al concluir las comparecencias a favor y en contra de la misma.

En declaraciones a Telecinco, Montilla ha afirmado que "soy contrario a la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Soy partidario de la libertad de todas las actividades que se deriven de las corridas de toros".

Montilla, asiduo a la Monumental de Barcelona antes de ser president, también ha recordado que "ni mi partido, el PSC, ni el Govern es quien ha llevado este debate a la Cámara catalana ya que se trata de una Iniciativa Popular. Creo que la mayoría de los diputados de mi formación rechazan la prohibición de las corridas, aunque también hay quienes opinan lo contrario". Finalmente, Montilla se definió como "una persona tolerante y liberal".

San Jorge "torista"

La empresa Taurodelta, ha dado a conocer los carteles de la próxima Feria de San Jorge y de las novilladas de abono que tendrán lugar en la plaza de la Misericordia de Zaragoza.

Las combinaciones del ciclo de San Jorge incluyen la celebración de un festejo de rejones y dos corridas de toros, una de ella será concurso de ganaderías como es tradicional estos últimos años. Los carteles son los estos:

- Viernes 23 de abril. Astados para rejones de Fidel San Román para Rui Fernandes, Sergio Galán, Álvaro Montes, Sergio Domínguez, Joao Moura hijo y Leonardo Hernández.

- Sábado 24 de abril. Corrida concurso de ganaderías. Toros de Palha, Partido de Resina, Prieto de la Cal, Cuadri, Adolfo Martín y Ana Romero para Juan José Padilla, Rafaelillo y Serranito.

- Domingo 25 de abril. Toros de Victorino Martín para Antonio Ferrera, Diego Urdiales y Paulita.

Taurodelta también ha cerrado los carteles de las novilladas de abono que se celebrarán en el coso zaragozano durante el mes de mayo.

- Domingo 2 de mayo. Novillos de Prieto de la Cal para Javier Herrero, Alejandro Lalana y Antonio Rosales.

- Domingo 9 de mayo. Novillos de El Cahoso para Arturo Saldívar, José Manuel Mas y Miguel de Pablo.

- Domingo 16 de mayo. Novillos de Flor de Jara para Esaú Fernández, Miguel Cuartero y Antonio Espaliú.

- Domingo 23 de mayo. Novillos de Miranda y Moreno para Sergio Cerezos, Christian Escribano y Emilio Huertas.

- Domingo 30 de mayo. Novillos de Torres Gallego para Patrick Oliver, Imanol Sánchez y Alberto López Simón.

Luque herido, Pinar puntua


El diestro Rubén Pinar cortó la única oreja del festejo, hoy en Valencia, una corrida en la que "El Cid" malogró una buena faena con la espada y en la que Daniel Luque acabó en la enfermería herido "menos grave".

FICHA:

Toros de Alcurrucén, bien presentados aunque con desigualdades entre ellos, que mansearon en el caballo y "se dejaron" en distinto grado en la muleta. Los mejores, primero, cuarto y quinto.

Manuel Jesús "El Cid": estocada casi entera y cinco descabellos (silencio tras aviso); pinchazo y estocada corta (gran ovación tras aviso); y estocada (silencio).

Daniel Luque: estocada y dos descabellos (aviso y gran ovación mientras pasaba por su propio pie a la enfermería).

Rubén Pinar: pinchazo, otro hondo, estocada casi entera y descabello (silencio tras aviso); y estocada (oreja).

En la enfermería fue atendido Daniel Luque de "herida en la cara antero interna tibial de la pierna derecha de ocho centímetros que desgarra el músculo tibial. Pronóstico menos grave. Trasladado a la Clínica Casa de la Salud".

La plaza tuvo tres cuartos de entrada.

Ni mucho menos fue corrida para tirar cohetes, aunque tras doblar el último toro daba la sensación de que hubo oportunidades varias.

Al "Cid" le falló la espada después de cuajar bien un toro. Luque terminó herido cuando estaba a punto también de redondear el triunfo. El mejor parado, Pinar, se llevó la única oreja de la tarde, en el quinto, por una faena de mucho tesón.

"El Cid" comenzó con cierta inseguridad frente al que abrió plaza. Lances de latiguillo, como con prisas para que pasara el toro. Muletazos con el engaño retrasado, y despegado, embarullándose más de la cuenta hasta perder varias veces la colocación. Este toro no tuvo mala condición. Por tanto, al debe del torero.

Todo lo contrario estuvo el de Salteras frente al cuarto, toro que manseó de salida pero que iría a más en la muleta. Aquí "El Cid" anduvo con mucha firmeza. Una actitud bien distinta. Muy resuelto y con despaciosidad, las primeras series por la derecha fueron de categoría. La figura muy asentada también en el toreo al natural ya en el último tramo. Y "cositas" a base de remates por abajo, con torería. Estaba a punto de cortar una oreja, o quién sabe si le hubieran pedido las dos, cuando se interpuso un pinchazo, del que salió con un corte en la cara posiblemente al golpearse con la espada. Sonó un aviso y aunque el toro cayó en el siguiente intento, ya estaba frío el ambiente.

Después de haber estado en la enfermería para asegurarse de que el porrazo no tenía mayores consecuencias, salió "El Cid" a hacerse cargo del último, un toro que humillaba, no obstante moviéndose con brusquedad. Toro reservón y mirón, muy incierto, transmitía inseguridad. Aquí el esfuerzo de "El Cid" fue más bien aparente.

Luque también entre las dos orillas. Sus lances a la verónica, tan rápidos, parecían despreciar el encuentro. El toro como buen manso, rebotado de caballo a caballo, suelto en tres encuentros. Y aún distraído el animal, llevándole a media altura, terminó Luque afianzándose con la muleta. Muchos pases, unos mejores que otros. En el inicio de uno de pecho, la cornada. No llegó a perder la verticalidad pero estaba herido, sangrando por debajo de la rodilla. No quiso torniquete Luque, permaneciendo en el ruedo hasta montar la espada. Visiblemente mermado de facultades, de poco sirvió el esfuerzo.

Pinar se justificó asimismo en su lote. El tercero, el más manso del envío, le obligó a estar acelerado, en ocasiones también despegado y con la suerte descargada. Punteaba el toro, que iba dando cabezazos. Tampoco estuvo fino Pinar con la espada.

Pero llegó a tiempo Pinar de sacarse la espina en el quinto, otro toro para poner a prueba muchas cosas que luce este torero en positivo. Por ejemplo, el oficio. Y la decisión. Con tanto amor propio en la cara del toro la conexión con el tendido es mayor.


Crónica EFE Foto: Manolo Moreno burladero.com


Cumbre de El Juli

Gran tarde de toros en la conmemoración de los veinte años de alternativa de Enrique Ponce, con un triunfo rotundo de Julián López "El Juli", que cortó cuatro orejas y salió a hombros, mientras el homenajeado se cerró la Puerta Grande con la espada, hoy en Valencia.

FICHA:

Toros de Zalduendo, desiguales de presencia, sospechosos de pitones y de variado comportamiento, del pastueño tercero al violento y "pregonao" quinto; el primero "no sirvió"; el segundo tuvo más genio que bravura; el cuarto, de menos a más; y el sexto, bueno.

Enrique Ponce: estocada defectuosa y descabello (palmas); estocada fulminante (oreja); y metisaca, media ladeada y seis descabellos (ovación tras aviso).

Julián López "El Juli: estocada sin puntilla (dos orejas); pinchazo en la suerte de recibir y estocada al encuentro (ovación); y gran estocada (dos orejas).

Lleno aparente en tarde de sol y frío.

Parabienes y abrazos al finalizar el paseíllo, y una placa que recordaba el cumpleaños de la alternativa de Ponce hace 20 años. Pero la verdadera celebración vino ya con el toro en el ruedo, mejor dicho, con los toros, pues fueron seis faenas tan diferentes entre sí como triunfales a pesar de que no en todas llegó el reconocimiento de las orejas. Sumó "Juli" cuatro apéndices, y no le fue a la zaga Ponce, aún éste con un solitario trofeo.

Empezó la cosa en el segundo, es decir, el detonante fue "El Juli" con el primero de su lote, ya que Ponce había estado sólo aparente en el que abrió plaza, toro que tenía poco o nada que torear, y con el que el valenciano tampoco lo intentó. A petición de "Juli" se quedó ese segundo toro crudo en varas, moviéndose en la muleta con mucho nervio. Pero se impuso la seguridad, la firmeza y el buen planteamiento técnico del torero en un trasteo no exento también de valor. Y antes, lección de gracia y dominio con el capote, en el saludo a la verónica ganando terreno y en un quite por tafalleras. Dicho está que el toro llegó violento al último tercio. "El Juli" le obligó y le pudo por abajo en una faena mitad y mitad de técnica y raza, de mando y poderío. Buscaba "El Juli" el pitón contrario para engancharle y llevarle lo más toreado que cabe en muy poco espacio, muy reunidos toro y torero. Pases seguidos y limpios. El temple amansó la brusquedad. Colosal faena por ambas manos y con conato de arrimón final. Estocada letal. Dos orejas como justo reconocimiento y excelente argumento para el "pique" que vendría a continuación.

Efectivamente Ponce salió muy motivado al noble tercero, el único del encierro que tuvo calidad. Le dio su tiempo, pausado y sin tirones, toreándole con relajo y perfecto hilván. Faena de corte derechista y de gran enjundia. La estocada, también letal, dio paso a la oreja.

No bajó la guardia "Juli" en el cuarto, que sangraba ignominiosamente por el pitón izquierdo. Otra vez la sombra del serrucho, denigrante. Y aunque no se trata de echar pelillos a la mar en tema tan delicado como el del "afeitado", vale hacer hincapié otra vez en la eficacia del torero, que obligó a ir para adelante al toro que no quería, que acabaría tomando los engaños por el temple, la buena técnica y el valor del diestro. Se interpuso un pinchazo a la estocada definitiva, y perdió "El Juli" otra oreja.

Ponce cerró su actuación con una faena importantísima, en grado superlativo por lo violento y peligroso que fue el quinto. Desorden en el ruedo en los primeros tercios por la "guasa" del animal, que embestía a oleadas. Apuesta de ahí te quiero ver, que Ponce asumió con gran sentido de la responsabilidad. No se ésta tanto tiempo en figura por casualidad, si no es por el arrojo y el talento que hay que sacar en situaciones así, de compromiso al límite. Aquello era la guerra, con el toro al paso, viniéndose cruzado, incierto y tirando derrotes. Ni un desahogo. Y Ponce erre que erre, "sobándole" por delante antes de echarse la muleta a la izquierda para que terminara tomándola de uno en uno. No se puede decir que acabara el toro en el canasto, pues hubo desarme y todo. Pero Ponce ganó de sobra la partida. Precisamente por tantos sobresaltos mientras se fajaba con el bruto, la cosa tuvo más mérito, más emoción. Maestro y valiente a carta cabal. La plaza boca abajo, es decir, el público en pie antes de montar la espada, que finalmente no entró. El reconocimiento fue de una ovación, que esta vez vale tanto o más que los trofeos.

Y ya "El Juli" en el sexto, con celo de torero grande, con gran dominio de la situación, de nuevo en faena de mucha altura. El toreo fundamental tuvo mando y compás. Estocada y el toro patas arriba. Dos orejas más.

"Juli" a hombros. Y Ponce a pie. Esta vez, idénticos honores por sentirse torero veinte años después y pese a todo.

Crónica: EFE

Navarra se suma a la Fiesta

El Parlamento navarro aprobó ayer una declaración institucional en la que reconoce "el valor que los festejos taurinos tradicionales de Navarra tienen como patrimonio cultural inmaterial de la Comunidad". UPN y PSN apoyaron este texto propuesto por CDN. Por el contrario, tanto NaBai como IU se opusieron, al considerar que el tema no debía ser objeto de una declaración parlamentaria.

El grupo autor de la iniciativa, CDN, tiene otra visión. Para José Andrés Burguete, este pronunciamiento era necesario ante el debate abierto en España. "Creemos que es conveniente y oportuno que el Parlamento de Navarra reconozca, mediante una declaración institucional, el valor que los festejos taurinos tradicionales" tienen como parte del "patrimonio cultural inmaterial" de la Comunidad foral.

Carlos García Adanero, de UPN, y el socialista Samuel Caro manifestaron su apoyo a la propuesta de CDN, mostrando al mismo tiempo su respaldo a la fiesta del toro, pero trasladando muy poco entusiasmo en relación con la oportunidad de la iniciativa de Convergencia.

Lo cierto es que ningún grupo de la Cámara rechazó los actos taurinos. Por tanto, es poco probable que se abra en Navarra el mismo debate que se ha suscitado en Cataluña. Lo decía gráficamente el portavoz de NaBai, Patxi Zabaleta: "No estamos a favor de esa declaración institucional. Lo digo yo, que creo que soy el único de los presentes que ha presidido corridas de toros en Pamplona. Pero entiendo que no es ni necesario ni conveniente". Por su parte, Ion Erro, de IU, destacó que los encierros o las corridas de toros son actos "absolutamente masificados" que no requieren de ninguna declaración que los proteja como patrimonio cultural. "Sería además muy cuestionable el otorgárselos".

Tanto NaBai como IU dieron otro argumento para oponerse a esta declaración. Consideran que "no es respetuosa" con las personas que están en contra de las corridas de toros.

El paso dado por el Parlamento navarro no deja de ser una declaración sin otra consecuencia práctica. Navarra no ha llegado tan lejos como Madrid, la Comunidad Valenciana o Murcia, cuyos ejecutivos han anunciado el inicio de los pasos necesarios para que las corridas de toros sean declaradas en sus respectivos territorios bien de interés cultural, con la protección que eso conlleva. Así lo han manifestado en respuesta al debate suscitado en Cataluña sobre la posible prohibición de estos festejos en esa comunidad.

Puerta Grande para Cesar Jiménez en Valencia


Jiménez ha vuelto a reivindicarse en el coso de la calle de Játiva, su plaza talismán, con una importante actuación de dos orejas, una a cada toro de su lote, y la correspondiente Puerta Grande, hoy, en el quinto festejo de la Feria de Fallas.

FICHA


Toros de Fuente Ymbro, bien presentados si se pasa por alto el anovillado tercero. Corrida encastada, pero con más genio que bravura. Se movieron todos, aunque la falta de clase fue también nota característica. El sexto, la excepción, un buen toro sobre todo por el pitón derecho.

César Jiménez: estocada ligeramente desprendida (oreja tras aviso); y estocada sin puntilla (oreja con petición de la segunda).

Matías Tejela: estocada arriba pero con derrame (ovación); y estocada (silencio).

Luis Bolívar: estocada y descabello (ovación tras aviso); y pinchazo y bajonazo (palmas tras aviso).

La plaza tuvo más de media entrada en tarde soleada, de frío soportable.

Valencia ha sido "su" plaza de siempre, donde ha salido a hombros prácticamente tantas veces como se ha visto anunciado desde que tomó la alternativa. Hace un año que se rompió la racha, coincidiendo con lo que puede interpretarse el momento más bajo de su carrera. Pero hoy César Jiménez ha vuelto por sus fueros.

Y eso que tardó en cogerle el aire a sus dos toros, que dicho sea de paso tampoco fueron nada fáciles. Tanto que no es aventurado asegurar que el primer trofeo que paseó en la tarde fue algo inesperado.

El primer "fuenteymbro" iba y venía, como sucedería prácticamente con toda la corrida. Mas le faltaba eso que llaman clase, algo tan importante en los toros para poder hacer con ellos el toreo bueno. No era fácil la papeleta, y finalmente Jiménez no resolvió del todo.

Hubo muletazos sueltos, algunos de buen corte, pero faltó compás y sinceridad en la faena. No hubo unidad. También demasiado larga, hasta el punto de sonar un aviso antes de montar la espada. Y la estocada no estaba en su sitio.

Demasiadas cosas en contra. Pero le dieron la oreja, y punto. ¿Triunfo de rebufo por lo que significa su pasado aquí? Puede ser.

Aunque lo verdaderamente notable que cuenta en el haber de César Jiménez hoy fue su actuación frente al cuarto.

No hubo nada de particular con el capote, sin llegar a ponerse de acuerdo toro y torero en este primer tercio. En cambio, la faena de muleta tuvo primor y firmeza, resultó honda y sentida. Faena meritoria, también teniendo en cuenta la condición del toro, berreón, sin dejar de protestar.

Jiménez lo afianzó dándole sus desahogos. Le esperó, "enganchándole" por delante, y llevándole siempre muy toreado. Faena a más, que es virtud que cuenta también mucho.

Muy sincronizado el toreo a derechas sobre la base del temple. Y mejor todavía al natural. Hubo muletazos de mucho sabor y hondura. Adornos finales también de verdadero primor. Un cambio de mano, lentísimo, tuvo mucho "ángel".

De la estocada, en todo lo alto, salió el toro sin puntilla. Le pidieron con fuerza las dos orejas, sin embargo, el presidente, generoso de más en el anterior, ahora en plan cicatero, le dio sólo un trofeo. Muy bien César Jiménez. Su carrera vuelve a ganar crédito, como siempre, a partir de Valencia.

Tejela tuvo un lote a contra estilo. Le faltó humillar a su primero, que aún siendo mejor por el lado derecho tampoco llegó a "romper". Nervioso y poco asentado, el trasteo de Tejela no tuvo apenas ritmo como dicen ahora. Y peor aún frente al quinto, un toro bruto que le sorprendió varias veces por su propia desconfianza y falta de ilusión.

Bolivar fue otro al que no le llegó la inspiración. Con la disculpa de que su astifino primero no se empleaba lo suficiente, sin embargo, él estuvo despegado y al aire del toro, que remataba los viajes con la cara por las nubes.

No terminó de encontrarse a sí mismo el colombiano, ni en el tercero ni en el sexto. Definitivamente Bolívar perdió la oportunidad más clara de la tarde en el toro que cerró corrida.

Fue la excepción del deslucido encierro. Por fijeza y prontitud, por su forma de desplazarse, largo y humillado. El mejor toro con diferencia, el único que "empujó" los engaños con estilo y por abajo.

No fue capaz Bolívar, que abusó de "los toques" y las contorsiones. Acelerado, "toreando" con la voz. Le faltó sosiego, naturalidad. Ni compromiso ni capacidad para plantear la faena adecuada. Fracaso sin paliativos.

Crónica EFE

Enrique Mazas y Teo Sánchez


Clarín es un histórico de la radio que ahora vuelve con nuevos bríos. Presentado por Teo Sánchez y Enrique Mazas, el informativo taurino de Radio 5 se emite cada domingo de 23.05 a 24.00 horas.
Ver perfil »

Síguenos en...