37 posts de agosto 2010

Triunfo y cornada para Talavante

Palencia, 31 de agosto de 2010.

4ª de feria. Casi lleno en sombra. Menos de media entrada en sol.

Cuatro toros de Domingo Hernández y dos de Garcigrande, jugados de 4º y 6º. De hechuras desiguales. Los dos garcigrandes se emplearon con codicia y son. El tercero de Domingo fue el de mejor aire. El quinto, que hizo salida de bravo, se resabió tras derribar un caballo y protestó. Manejables los otros dos.

El Juli una oreja y dos orejas.

José Maria Manzanares oreja y oreja tras un aviso.

Alejandro Talavante, (que sustituyó a Julio Aparicio),saludos tras un aviso y dos orejas.

Talavante fue herido en la pantorrilla derecha por el sexto sufriendo una cornada en el tercio superior de la cara interna de la pierna derecha, con trayectoria ascendente que interesa el músculo gemelo interno, produciendo importantes destrozos musculares. Pronóstico grave.

El Juli, insaciable, incansable: en versión rotunda, demoledora. Capaz de sembrar y esparcir en una plaza de bondadosa audiencia un ambiente de estimulante euforia. Las dos orejas del notable cuarto de Garcigrande, que rodó sin puntilla. Pero no por las orejas la euforia, sino por el talento, el dominio de toro y escena, el sentido genuino de la lidia, el orden de una faena aparentemente desencadenada e incontrolable. Aparentemente: porque del primer lance al último muletazo todo tuvo su razón de ser. Toreo de recurso: la manera de encajarse por la mano izquierda y librar toro cuando le pareció que todavía no era hora de meterle mano. Toreo de valor: por la mano derecha se le vino acostado o encima el toro tres veces, y dos de ellas llegó a achucharlo y casi arrollarlo, pero entonces se fundieron valor y recursos. La manera de recuperar terreno y de ganárselo al toro, tan brioso, fue de torero de los buenos.


El repertorio: trincherillas cuando ya estaba gobernado el toro, rítmicos cambiados por alto o los auténticos de pecho, el muletazo entero enganchado y por abajo, el molinete mexicano vertical de giro veloz ligado con uno del desdén, tres de costadillo abrochados con el de la firma. Despaciosamente: el codilleo con la diestra, que, dicen, tanto ayuda a asentar los toros; un garfio en el morro cuando hubo que tirar con la zurda para ir cerrando al toro cada vez más. El ajuste de dos tandas de naturales fue espléndido. Tardó en entrar en la función la gente. No por El Juli, ni por el toro tampoco, sino que Palencia es plaza de merendola en el cuarto. Con al boca llena no se podía corear la fiesta, ni ninguno de los pasos de su ritmo. Un poco fastidiosa la igualada pero soberbia la estocada, casi entera. Irresistible.

La corrida no venía embalada precisamente. Ni pinchada. Un primer toro romo, brocho y noble, rajadito, que Julián toreó floreadamente con el capote en un quite complejo: chicuelinas, tijerillas, el farol enroscado de El Calesero y, sobre todo, una revolera fantástica. Luego hubo que tapar y sujetar toro porque quería irse a tablas. Buena estocada. Bizco el segundo, que tuvo garrita y fijeza pero acabó reculando. Lo tuvo en la mano Manzanares sin soltarlo del todo ni romperse. A paso de banderillas una estocada desprendida. Talavante salió fresco y animoso, y se notaba. El tercero fue el mejor de los tres toros del primer acto.

Peleó en el caballo más que ninguno: dos varas. Vertical, acorbachado o ajosetomasado en la corta distancia, Talavante tiró bien del toro con su engaño de grandes dimensiones pero buen vuelo. Suaves toques, armonioso compás, firmeza. Gustó. Media, un pinchazo, entera contraria, un descabello.

Después de la exhibición de El Juli, que fue como un huracán, la corrida parecía otra. Como cuando ha pasado el huracán. Salió galopando el quinto, acucharadito, pero de impropia conducta, porque se vino cruzado varias veces, se tronchó en un derribo de caballo. Dio mucha guerra en la muleta: por sentarse, por cabecear, acostarse, meterse y revolverse o enterarse. Manzanares, desarmado tres veces, no tiró la toalla ni perdió la paciencia aunque el toro pedía brevedad. Una oreja como fuera. Para la foto de la puerta grande. Una excelente estocada.

Y el sexto, que también galopó. Descolgó, humilló y quiso, Talavante se soltó con el capote: el quite del Zapopán -o por lopecinas- en versión requeterrizada. Entusiasmada la gente con el invento. Y una faena de mucha verdad, como suele decirse. Estatuarios ceñidos, acople con la mano derecha, el molinete cosido al de las flores, paseos entre tanda y tanda. El toro pedía distancia. Talavante prefirió apostarse encima y en una de las apuestas lo hirió el toro certero: cornada en la pantorrilla.

Sangre por la media hasta la zapatilla. No se inmutó Talavante. La gente lo sabía herido y empujó. Una estocada muy baja. Dos orejas. A la enfermería. La puerta grande y la otra: las dos.

Crónica: COLPISA Foto: EFE Video: burladero.com

Aguilar y Fandiño salen del hospital

Los diestros Sergio Aguilar e Iván Fandiño, heridos en el transcurso de las recién finalizadas Corridas Generales de Bilbao, han recibido este martes el alta médica del hospital de Cruces y de la Virgen Blanca, respectivamente, ambos en la capital vizcaína.

Aguilar ha salido hoy del centro médico donde ingresó el pasado día 22, "muy recuperado" de las dos cornadas que tuvo, una de quince centímetros en el muslo izquierdo y otra -la más grave- que entró por el maxilar, llegándole hasta el paladar y la campanilla, sufriendo además la fractura del tabique nasal.

"La evolución ha ido según los parámetros establecidos por los doctores. No ha habido ningún receso, ni fiebre ni infecciones, motivo por el que el torero se encuentra bastante animado, pensando ya en el toro y en volver lo antes posible. Si Dios quiere su intención es reaparecer en Dax (Francia) el próximo 11 de septiembre", informaron a EFE fuentes allegadas a Aguilar.

Por su parte, Fandiño, herido hace tres días -el 28 de agosto- en el muslo derecho, con una cornada "grave" que provocó "la sección lateral de la vena safena interna", ha decidido pedir el alta voluntaria, una vez que los doctores le han retirado el drenaje de la herida, observando que la evolución de la misma "va por muy buen camino", señalaron fuentes familiares del torero.

Fandiño partió por carretera a su domicilio de Guadalajara, donde continuará la recuperación bajo la supervisión del doctor Ramón Ochoa, cirujano jefe de la plaza de toros de Guadalajara, con el objetivo de volver a torear el próximo 4 de septiembre en la localidad Soriana de Almazán.

Por su parte, el banderillero de la cuadrilla de Fandiño, Mario Romero, herido también de pronóstico "grave" el pasado sábado en Bilbao ha abandonado hoy la UCI de la clínica de la Virgen Blanca, y ya descansa en una habitación en planta, a la espera de que los galenos determinen plazos de recuperación definitiva.

"El Cid" puntúa en Colmenar

Colmenar Viejo, 30 agosto 2010.

El torero Manuel Jesús "El Cid" cortó dos orejas y salió a hombros del tercer festejo de feria de Colmenar Viejo, ofreciendo además una buena versión de su toreo como mejor homenaje al "Yiyo" en el 25 aniversario de su muerte en esta misma plaza.

Cinco toros de Los Bayones, aceptablemente presentados y de juego desigual. El mejor, el cuarto, noble y con calidad; el primero "se dejó" a medias y sólo por el pitón derecho; segundo y quinto, muy desrazados, se defendieron también mucho por su falta de fuerzas; e inválido el tercero. El sexto fue un sobrero de Carmen Segovia, en el límite de todo.

Manuel Jesús "El Cid", oreja y oreja.

Sebastián Castella, ovación y ovación tras aviso.

Alejandro Talavante, pitos y silencio.

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del torero José Cubero "Yiyo", herido mortalmente tal día como hoy hace 25 años en esta misma plaza.

La plaza tuvo más de media entrada en tarde calurosa.

"El Cid" tuvo en primer lugar un toro noblote, que se desplazó con cierto buen son en la muleta, pero sólo por el lado izquierdo, y que a mitad de faena comenzó perder fuelle hasta pararse por completo.

El sevillano aprovechó esa primera parte del trasteo para firmar dos series de naturales de alta nota por el temple, la largura y la ligazón de los muletazos. Faena, a medias, al igual que el toro, pero, como mató bien, fue premiada con una oreja. El cuarto fue el toro de la corrida y "El Cid" hizo lo mejor de lo que va de feria. El toro tuvo mucha movilidad en la muleta, tomándola por abajo y repitiendo las embestidas. Un gran toro. El de Salteras le cogió el aire desde la misma apertura por el pitón derecho, por donde firmó series de muy buen trazo. Faena, a más. Lo mejor llegaría al final, con la mano izquierda, en dos tandas de naturales de exquisita estética y hondura. Cortó una oreja de peso, pues el pinchazo previo a la estocada le privó del doble trofeo.

Lo único reseñable de la primera labor de Castella, un quite por ajustadas chicuelinas con el capote, pues el toro, muy abanto y distraído de salida, fue muy remiso en el último tercio. Muy cortito de embestida y echando la cara arriba, defendiéndose por su falta de fuerzas y poca raza, el francés tan sólo pudo, a base de tesón e insistencia, conseguir algún apunte suelto, pero sin estructurar faena. El quinto tuvo similar condición. Un toro muy deslucido con el que Castella volvió a hacer el esfuerzo aunque sin pasar de los meros detalles.

Talavante no tuvo la más mínima opción con su flojísimo primero, toro que no se tenía ni en pie, muy protestado por los tendidos. La faena, dada la situación, no fue a ninguna parte. Y por si fuera poco, dio un sainete con la espada. El sobrero de Carmen Segovia que hizo sexto no tuvo ni un pase, y Talavante pasó si pena ni gloria, eternizándose de nuevo en la suerte suprema.

Crónica y foto: EFE

Fandiño y Romero heridos graves en una dura corrida de "El Puerto"

Bilbao, 29 agosto 2010

8ª de las Corridas Generales.

Toros de Puerto de San Lorenzo, bien aunque desigualmente presentados. Encierro complicado y con genio salvo el cuarto, toro de gran clase. El segundo, justo de fuerza

Enrique Ponce, silencio tras aviso, oreja con fuerte petición de la segunda tras aviso y silencio.


Diego Urdiales, que sustituye a Perera, saludos y saludos tras dos avisos.


Iván Fandiño, silencio en el único que mató.

En la enfermería fueron operados Mario Romero de "dos cornadas: una por encima de la rodilla y otra en la zona inguinal" e Iván Fandiño de "cornada en el tercio superior cara interna del muslo derecho". Ambos percances de pronóstico "grave".

La corrida de El Puerto fue durísima. De las más ásperas del año. Con mucho poder, fuerza y malas ideas. De Bilbao, además. Con todo lo que eso conlleva. Seis caras despampanantes, pechos como leones, alzada, culata, morrillo... Una tía. Si la comparan con alguno de Zalduendo de ayer alguno pensará que en Bilbao hubo novillada esta semana.


Del toro que hirió a Romero y a Fandiño se hizo cargo Enrique Ponce, que se dobló con él con gran profesionalidad y dejó la espada. Se acabó la pesadilla. Precisamente, Ponce había conseguido poner boca abajo Vista Alegre, después de una faena muy personal al único toro con opciones de la corrida, un cuarto bien hecho y que cantó su buen son desde el capote. Ponce dejó algunos lances buenos, ordenó que no lo pegasen en el caballo y después llevó el delirio a los tendidos con una faena de gran estética a un toro que embistió largo, no paró de hacerlo hasta el final y que tuvo gran temple.

También lo tuvo la faena de Ponce, muy vertical, con el comienzo en línea por ambas manos, sin terminar de ponerse y en la media altura, y que estalló de verdad en una serie de tres circulares en redondo ligados, casi ensamblados, que pusieron la plaza en pie. A partir de ahí, Ponce se gustó y disfrutó con un catálogo de remates y entradas. Molinetes, de pecho, por abajo y la poncina. Todo entre el delirio. Pero la espada se fue a los blandos y Matías González, con criterio, aguantó la petición de la segunda oreja, y el prestigio de una plaza como Bilbao. El primero de Ponce embistió por abajo bien los primeros muletazos pero después comenzó a recortar, a meterse por dentro y a sacar la cabeza por arriba. Era toro de apuesta fuerte, de pasar el fielato una y otra vez sin saber si había premio, pero Ponce se quedó al hilo tratando de robar muletazos.

Diego Urdiales dio la cara con su lote. El primero no tenía fuerza y el riojano, avisado un par de horas antes de que toreaba en Bilbao, dio la cara en una faena sorda, en la que trató de llevar al toro muy templado y consiguió muletazos buenos, pero la endeblez del de El Puerto impidió que llegase arriba. El quinto fue otro pavo. Inmenso. Y con muy malas ideas. El toro no pasó una vez y, aun así, Urdiales se la echó como si fuese bueno, trató de robar los muletazos de uno en uno, muy por encima del animal. También cobró el riojano, ya que el toro se le metió por dentro y lo lanzó por los aires. Feamente. Por fortuna, sin calar.



El primero de Fandiño sacó mal estilo. Era imposible ponerse delante. El de Orduña lo intentó por ambas manos, pero no había donde meterlas. Sin doblarse con el toro atacó con la espada. El de El Puerto no dejó pasar una vez y se convirtió en un calvario.



Crónica: Mario Juárez Fotos: burladero.com

De "Naranjito" a "Histrión"

El diestro Enrique Ponce toreará este sábado su corrida número cincuenta en el plaza de Vista Alegre de Bilbao, a la que acudió por primera vez como novillero en 1989 y donde ha toreado de forma ininterrumpida en la feria taurina de fiestas desde 1991.

Ponce ha llegado a torear hasta tres tardes por temporada en Bilbao, cuya afición ha descrito como "un ejemplo" y también como "una de las más exigentes y sabias de España", según ha informado el entorno del torero en un comunicado.

El diestro valenciano subraya "el cariño y el respeto que siempre he notado en esta plaza y que ha sido mutuo", y añade: "Se puede decir que Bilbao me ha adoptado como torero y eso es de lo más bonito que me ha pasado".

Entre los mejores recuerdos de la plaza bilbaína, Ponce destaca la faena al toro "Naranjito", de Torrestrella, el 20 de agosto de 1991, al que cortó dos orejas y que "fue el que dio un impulso fundamental" a su carrera.

También subraya en el comunicado las corridas de la Prensa de 1992 y 1993, en las que cortó tres orejas en cada ocasión; así como la que cuajó a "Histrión", toro de El Ventorrillo, el 19 de agosto de 2008, al que le cortó las dos orejas.

Torres Jerez aprovecha la oportunidad

El diestro almeriense Francisco Torres Jerez cuajó un triunfo rotundo de cuatro orejas en su tierra, Almería, y salió a hombros este viernes en el sexto festejo de su feria taurina en honor a la Virgen del Mar.

Toros de Victoriano del Río, bien presentados, nobles aunque justos de fuerzas y bajos también de raza. El mejor, el tercero, bravo y con mucha movilidad, premiado con la vuelta al ruedo.

Francisco Rivera Ordóñez "Paquirri", ovación y bronca.

Manuel Jesús "El Cid", ovación tras petición en el límite y oreja.

Francisco Torres Jerez, que sustituía a Cayetano Rivera, dos orejas y dos orejas.

La plaza tuvo dos tercios de entrada en tarde muy calurosa.

El tercero, primero de Torres Jerez, fue un gran toro de Victoriano del Río, al que saludó con buen estilo a la verónica con el capote. En la muleta, la faena, siempre a más, como el toro. El almeriense toreó a placer sobre ambas manos. Toreo asentado, bello y despacioso, amén de los remates y detalles finales, muy a modo. Dos orejas de ley. Con el sexto fue diferente. Toro muy a la defensiva con el que Torres Jerez estuvo firme y valiente, en una faena muy meritoria, seguida con emoción e intensidad por el paisanaje. Mató a la primera y volvió a caer el doble trofeo.

"El Cid" estuvo sólo correcto con su primero, toro en el límite de las fuerzas, al que el de Salteras llevó con temple a media altura en muletazos de uno en uno, que tuvo los mejores pasajes en el toreo al natural. Sin embargo, al conjunto le faltó ritmo, emoción y limpieza. El quinto tuvo idéntica condición, pero esta "El Cid" estuvo algo mejor, sobre todo en el inicio de faena, dando distancia al animal. Dos tandas, dos, a derechas con temple, largura, aunque sin someter por abajo para que el animal no claudicara. Un final en las cercanías también tuvo su aquel. Cortó una oreja.

Rivera Ordóñez apenas dejó pases sueltos en su primero, un toro que pese a carecer de emoción se movió en la muleta, y con el que el torero toreó con temple y suavidad por los dos pitones, pero despegado y sin ajustarse lo debido.

Tras finalizar la faena, el ahora llamado "Paquirri" pasó a la enfermería para ser revisado de la lesión de abductores de la pierna derecha que le ha mantenido fuera de los ruedos las últimas semanas, aunque salió a dar cuenta del cuarto, con el que no pasó de un macheteo por la cara antes de ir por la espada.



Crónica y foto: EFE-Video: burladero.com

Fiasco en la corrida estrella

Bilbao, 27 de agosto de 2010

Séptima de las Corridas Generales de la Semana Grande. Cuatro toros de Zalduendo y dos sobreros -primero y cuarto-, de Torrealta, desiguales y mal presentados. Corrida muy deslucida por mansa y sin fondo.

José Antonio "Morante de la Puebla”: silencio y bronca

Julián López "El Juli": palmas y ovación tras aviso

José María Manzanares: ovación tras aviso y silencio

En la enfermería fue atendido Luis García "Niño de Leganés" de "puntazo de cuatro centímetros en la cavidad maxilofacial derecha, pendiente de estudio radiológico y otra herida superficial que produce desgarro desde la axila derecha hasta el bíceps femoral. Pronóstico reservado", según el parte médico inicial.

La plaza rozó el lleno, con las únicas localidades vacías en las andanadas de sol

Se veía venir el fracaso, condicionada la tarde por el juego de los toros, cuyos antecedentes esta temporada no podían ser peores. La ganadería de Zalduendo ha tenido problemas en Algeciras, El Puerto de Santa María, Málaga, San Sebastián, Valencia y Alicante, las plazas más significativas donde ha lidiado este año. ¿Qué esperaban en Bilbao de estos toros? Para empezar vinieron atacados de kilos y pobres de cara. El trapío es otra cosa, no haría falta decir tratándose además de una plaza que es santo y seña en lo que se refiere a presencia y seriedad del toro. Y mucho peor que el escaparate fue el juego ofrecido. Blandos, tanto que el lote de "Morante" fue devuelto. Tiene guasa anunciarse con dos toros de una determinada ganadería y terminar matando los sobreros de otra divisa. Los cuatro que finalmente se lidiaron, "rajaditos" y sin clase, apenas permitieron a los toreros estar en los detalles sueltos. Fracaso de principio a fin.

A "Morante" se le puede poner todas las pegas del mundo por su indolencia y falta de compromiso, pero a la vez le caben todas las disculpas por la falta de toros. No se dio ninguna coba con el toro primero, que anduvo siempre a la defensiva, pues le costaba un mundo tomar los engaños y más todavía seguirlos. El cuarto, de Torrealta como el anterior, era un tren de largo y alto. Pero sin pitones. Sin fuelle y sin "motor", mucho menos para mover una carrocería de nada menos que 622 kilos. Paradójico panorama.

"El Juli" quiso mucho toda la tarde. Sin embargo, no fue suficiente. Lanceó bien a la verónica a su primero antes de que blandeara y se viniera abajo en el caballo donde, dicho sea de paso, apenas se le castigó. Se puso a torear el madrileño directamente por el pitón derecho, sin probaturas previas. Citándole en corto, llevándole muy tapado y en series de dos, a lo sumo tres y el de pecho, llegó a interesar por un momento. La faena, a pesar de todo, no llegaría a tomar vuelo. Toro tardo y remiso también el quinto, al que hubo que torearle muy de uno en uno en una machacona y muy trabajada porfía. Un animal topón, sin clase, le costaba un mundo echarse para adelante. Queda a salvo la actitud del "Juli" por su insistencia, sólo por eso, sin más opción.



Manzanares tuvo el mérito de sujetar a su manso y huido primero, pendiente siempre de irse a tablas. Lo más notable de la faena, los primeros muletazos de tanteo. Lo demás, sólo aparente. Todo fue un tira y afloja a ver si el toro se decidía a ir. El sexto, más de lo mismo, perdiendo las manos, se tragó algún que otro muletazo aislado mientras Manzanares pudo aprovecharle los viajes. Aquí se puso pesado el alicantino, y mal también con la espada.

Crónica: EFE Fotos: burladero.com

Morante se rompe en Almería

El francés Sebastián Castella cortó dos orejas, una a cada toro de su lote, y salió a hombros del festejo celebrado hoy en Almería, en el que José Antonio "Morante de la Puebla" ofreció sus dos versiones con una gran faena a su primero, y "tapándose" con el otro.

Toros de "El Pilar", bien presentados y de juego desigual. El mejor, el primero; nobles aunque blandos primero y quinto; tercero y cuarto, mansos sin disimulo.

José Antonio "Morante de la Puebla", oreja con petición de la segunda y pitos.

Sebastián Castella oreja y oreja.

Miguel Ángel Perera, ovación y ovación.

En cuadrillas, Javier Ambel saludó en el segundo.

La plaza rozó el lleno en tarde calurosa.

Morante fue la cara y la cruz en la tarde. De sus trastos brotó lo mejor y más torero de la tarde en su primera, en la que dejó bellos apuntes sueltos con el capote, aunque lo gordo vino en el último tercio, sobre todo al natural, por donde dibujó muletazos de mucha expresión y especial regusto, con empaque y mano baja, largura y hondura a partes iguales.

Toreo grande de "Morante", que también se embraguetó en el toreo a derechas, aunque más atropellado, no obstante, suficiente para haber paseado las dos orejas, pero la mala posición de la espada lo dejó todo en un solo trofeo, pero de mucho peso.

El cuarto ya no fue igual. Toro violento y con malas ideas, al que "Morante", tras unas breves probaturas por abajo, optó por tirar por la calle del medio. Lo dicho, la cara y la cruz de la tarde. Un caso aparte.

Castella estuvo bien en su primero, un toro noble aunque justo de fuerzas, al que cuajó a base de quietud y aguante. En el capote, bonito quite a la verónica con tafalleras. Y en la muleta, tras un pendulazo para abrir faena, Castella dejó varias tandas a derechas de buen corte, muy quieto de planta y corriendo la mano con largura.

Un final en la distancia corta, con el animal ya en las últimas, llegó también mucho a los tendidos, que le premiaron con una oreja.

Otra oreja paseó del quinto, toro también en el límite de las fuerzas, al que Castella hilvanó una labor encimista, en la que primó el valor y la quietud. El público, muy con él, le permitieron abrir la Puerta Grande.

Perera no tuvo muchas opciones con su primero, un toro en el límite de todo, con el que tampoco llegó a acoplarse del todo en una labor intermitente en la que faltó sobre todo limpieza.

Con el sexto no remontó la tarde Perera, que pese a querer mucho, no encontró el sitio adecuado, por lo que la faena apenas tuvo interés.



Video: burladero.com Crónica y foto: EFE

"El Juli" y "Manzanares", tablas en Bilbao

6ª de las Corridas Generales. Lleno de 'No hay billetes'.

Toros de El Ventorrillo, desiguales de presentación y juego. Destacó el 6º, con movilidad y nobleza . El 4º, manso pero noble. Un sobrero, quinto, de Ortigao Costa, muy noble.

Enrique Ponce: silencio y vuelta al ruedo tras aviso.


El Juli: silencio y oreja.


José María Manzanares: saludos tras aviso y oreja.

Muy al límite de la fuerza y de la raza ha resultado la corrida de El Ventorrillo. Del encierro ha destacado la clase del sexto. Al resto le ha marcado mucho su fondo de mansedumbre. Bueno ha resultado también el sobrero de Ortigao Costa lidiado en quinto lugar.

Enrique Ponce ha entendido la embestida rajada del cuarto, un ejemplar noble aunque sin continuidad. A base de ganarle la acción y aprovechar la inercia le ha exprimido en una labor de capacidad. La espada cayó abajo y se ha tenido que conformar con dar la vuelta al ruedo.

Julián López "El Juli" ha dictado un compendio de sabiduría frente al sobrero de Ortigao Costa que hizo quinto. Una faena de mano baja y trazo largo y despaciosidad. Labor primorosa del madrileño y con mucho caracter rematada con una buena estocada. La oreja ha sido de ley.

"Manzanares" por su parte ha toreado con regusto altercero, brusco y que no humilló nunca. Al buen sexto le ha cortado un trofeo tras una faena elegante, plástica y personal rubricada, esta vez sí, con un gran espadazo.

Crónica: Iñigo Crespo Fotos: burladero.com

"El Juli" no levanta el pie

Almería, 26 de agosto

El diestro Julián López "El Juli" se alzó triunfador al cortar tres orejas, este miércoles, en el cuarto festejo de la feria de la Virgen del Mar de Almería, sumando así una nueva Puerta Grande en su imparable temporada.

Toros de "El Tajo" y "La Reina", aceptablemente presentados, nobles, sosos, y sin final. El único que duró lo suficiente, el buen tercero. El aplomado quinto y el incierto sexto, los más complicados.

Ruiz Manuel, ovación y oreja.

José Antonio "Morante de la Puebla", ovación y pitos.

Julián López "El Juli", dos orejas y oreja con petición de la segunda.

La plaza tuvo casi tres cuartos de entrada en tarde calurosa.

"El Juli" hizo una faena maciza y rotunda a su primero, un buen toro de "El Tajo", al que lanceó con gusto y torería a la verónica, gustándose también en un quite posterior por chicuelinas. Prologó la faena de muleta con armónicos ayudados por alto, y ya en lo fundamental, intensidad a raudales desde la primera tanda a derechas.

Distancia, temple, largura y ligazón fueron las claves de la faena. Todo muy compacto, limpio y por abajo. Hondura y toreo al ralentí al natural. Labor compacta y muy medida, rematada de forma efectiva en la suerte suprema. Dos orejas de ley.

El sexto fue toro con "guasa", probón, esperando mucho y venciéndose por los dos pitones. "El Juli" en un alarde de mando y poder, a base de consentirle mucho, al final consiguió muletazos de mucho mérito. Cortó una oreja y hubo petición para la segunda, que el presidente optó por no conceder.

Ruiz Manuel pudo haber "tocado pelo" en el que abrió plaza de no haberse atascado con los aceros. El toro se movió con buen son, aunque le faltó un tranquito a las embestidas, y, sobre todo, durar más. El almeriense toreó con gusto y temple sobre ambas manos, pero, ya está dicho, lo emborronó todo por su mala espada.

El cuarto tuvo idéntica concisión, toro que embistió en los primeros compases pero que acabó también parado. Ruiz Manuel se gustó en el toreo de capote, y también en un prólogo en el toreo a derechas. De mitad de faena hasta el final, el almeriense "se metió" entre los pitones del animal. Cortó un apéndice.

"Morante" tuvo en primer lugar un toro sosito y justo de fuerzas, con el que brilló en el toreo a la verónica, tanto en el recibo como en posterior quite de igual guisa. Lances mecidos y cadenciosos, de bellísimo trazo. En la muleta, faena desigual del sevillano, que intercaló pasajes de notable estética, con desarmes y algunos enganchones.

Con el quinto se vio la otra cara de "Morante". El toro, manso y muy aplomado, fue el más complicado e incómodo del envío, y el de La Puebla optó por no darse mucha coba, yendo rápido a por la espada.

Crónica y foto: EFE Video: burladero.com

Enrique Mazas y Teo Sánchez


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