« Cuadri vuelve a ilusionar | Portada del Blog | Decepcionan los "pablorromeros" »

Serafín Marín puntúa en El Pilar

Zaragoza, 15 de octubre de 2010.

Novena de la Feria del Pilar. Toros de Alcurrucén, el sexto como sobrero. Desiguales de presentación, desrazados en conjunto. Destacó el segundo, encastado.

JAVIER VALVERDE: ovación en los dos.

SERAFÍN MARÍN: ovación y una oreja tras aviso.

MIGUEL TENDERO: ovación y silencio.

Un tercio de entrada.

La corrida fue toda cinqueña. Al primero lo anunciaron con 592 kilos, y aunque era largo, no los aparentaba, ni cerca. Huesudo y de carnes sueltas, era poco toro. El de Alcurrucén manseó hasta decir basta en todos los tercios y llegó a la muleta buscando más la huida que emplearse, aunque se movió. Con la cara suelta, eso si. Bien lidiado por Luis Carlos Aranda, Valverde anduvo paciente con él, trató de sujetarlo y consiguió robar muletazos de buen aire por la izquierda, que era el único potable. Lo mató a la segunda. El toro con el que Valverde dijo adiós tampoco quiso embestir. Manseó de salida, se durmió en el peto pero también buscó la huida y llegó defendiéndose y sin terminar de romper hacia adelante en la muleta. El salmantino tiró de oficio y consiguió algunos pasajes aislados sobre la zurda, pero no hubo manera de levantar la faena. A Valverde lo arroparon con cariño y le hicieron saludar.

El segundo fue otra cosa. Bajo de agujas y bien hecho. Embistió. El de Alcurrucén se dejó torear de capa y Serafín lo cuajó en lances templados. Bien picado, el toro se vino galopando y con fijeza. Exigente también, porque cuando se quedaba encima se indisponía y comenzaba a defenderse y tampoco se entregó. Serafín quiso lucirlo y lo lució de largo en una faena marcada por la intensidad del animal. Cuando estaba comenzando a elevar el vuelo, un desarme dejó en tono plano la faena, en la que no volvió la cara y en la que hubo, sobre todo, ganas del de Montcada. Y varios pinchazos. El quinto manseó de salida, se refugió en las rayas en los primeros tercios y no rompió nunca hacia adelante. Sin embargo, Serafín nunca le volvió la cara y apostó ya desde el capote, con un ajustadísimo quite por gaoneras dando al toro las ventajas en sus terrenos, clamoroso. No movió un músculo y dijo aquí estoy yo. Y estuvo. La faena fue una lucha entre el no quiero embestir y el vas a hacerlo. Y el catalán le fue robando los muletazos a base de pisar su terreno, aguantar parones y exponer los muslos. Eso y una buena estocada pusieron en sus manos la oreja.

El tercero tuvo tan buenas hechuras y condición como falta de fuerzas. Así que no lo aguantaron y se fue al limbo. Tendero corrió turno y el que estaba de sexto fue un toro bajo y apretado de carnes que se frenó de salida y al que el albaceteño metió bien en el canasto con lances genuflexos. Cuidado en varas, el de Alcurrucén no se entregó en la muleta, aunque acudió con prontitud y mejor sobre la mano diestra. Sin embargo, al tercer muletazo protestaba y se rebrincaba. Miguel hizo el esfuerzo y se puso y, cuando le cogió el aire y la distancia, llegaron muletazos buenos y templados. Sin embargo, las series no pudieron alargarse y el público no terminó de meterse en la faena. El sobrero cerró plaza y tampoco embistió. Agarrado al piso, sin querer pasar ni humillar, frenado siempre, metido en las rablas y sin embestir dos veces. A punto estuvo de echarse. Tendero estuvo por encima, se puso por ambas manos y robó algunos muletazos. Pero darle fiesta era misión imposible.

Crónica: Mario Juarez; Foto: Javier Arroyo

Enrique Mazas y Teo Sánchez


Clarín es un histórico de la radio que ahora vuelve con nuevos bríos. Presentado por Teo Sánchez y Enrique Mazas, el informativo taurino de Radio 5 se emite cada domingo de 23.05 a 24.00 horas.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios