Morante traca final
La última corrida de la Feria de Fallas de Valencia nos dejaba el Toreo con mayúsculas de Morante de la Puebla. Ante el 5º toro de la tarde, un buen ejemplar de Juan Pedro Domecq, el sevillano nos deleitaba con una de sus personalísimas faenas. Inspiración, arrebato, torería, clase...pero todo sustentado en un gran valor porque torear así exige un corazón gigantesco. Uno lee las crónicas sobre su actuación (muchas de ellas de hortera cursileria) y en muy pocas se destaca su mayor virtud junto a la tremenda personalidad que atesora. Morante es de los contadísimos matadores que se pasa los toros por la barriga. Menos lírismo sí, pero el toreo es mucho más que poesía.
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