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Tu mesa en las fiestas navideñas

    lunes 23.dic.2013    por Jesús Navarro    0 Comentarios

Las comidas y cenas de Navidad son un clásico, y las que se realizan en casa, especialmente. Eso sí, las prisas no deben llevarnos a descuidar aspectos básicos. Recuerda que la mayoría de los brotes de enfermedades de origen alimentario se originan en casa, no en bares o restaurantes. A continuación te dejo una serie de consejos para curarte en salud:

  • Cuidar nuestra higiene y la de todas las superficies y utensilios que vayan a entrar en contacto con los alimentos.
  • Descongelar dentro del frigorífico. Las prisas no son buenas, pero, si no nos queda más remedio, se puede hacer en el microondas o introduciendo el alimento en una cazuela con agua hirviendo, siempre que se trate de un plato que vayas a preparar hervido.
  • Recalentar sólo la porción que se vaya a consumir. Conviene, siempre que sea posible, dejar que vuelva a cocer durante 1 o 2 minutos.
  • Añadir ingredientes deshidratados o especias, que pueden ser portadores de gérmenes, cuando quede tiempo suficiente de cocción, no al final.
  • Desechar siempre los alimentos que ofrezcan dudas. Es mejor tirarlos que arriesgarnos a enfermar.
  • La Navidad está en muchas ocasiones vinculada con los excesos. Es necesario encontrar un equilibrio en la composición de los platos para que esa descompensanción de la balanza no sea un problema. Para ello, es bueno combinar técnicas culinarias que disminuyan el aporte energético.

 

Cena Navidad

Para elaborar tus platos puedes tener en cuenta, además, distintos aspectos nutricionales:

  • Si te preocupan las grasas, puedes combinar en una misma comida, por ejemplo, una fritura con un asado.
  • Un buen truco es esperar a que el aceite esté a 180 ºC y usar el papel de cocina para absorber el exceso de grasa adquirido durante la fritura.
  • Huye de la monotonía y varía las técnicas culinarias. Muchas de ellas permiten una cocina magra y también apetecible. Por ejemplo, se pueden dejar macerar carnes y pescados con hierbas aromáticas para que resulten más jugosas y sabrosas a la plancha.
  • Las verduras son imprescindibles para acompañar carnes y pescados. Podemos utilizar judías verdes, zanahoria baby, setas, manzanas, espárragos, calabacín, tomates, cebolla...
  • Sustituir el ingrediente del plato principal (cordero, besugo) por otro menos caro o menos calórico, pero igual de digno para presentar en nuestra mesa. El truco está en jugar con la presentación.
  • Buscar el placer de los sentidos. Juega con los colores, con las texturas, con los sabores... Por ejemplo, puedes mezclar alimentos crujientes con preparaciones más suaves.
  • Compra pescado de acuicultura. Resulta más barato y la diferencia con el pescado salvaje es inapreciable para el consumidor y su rendimiento es mayor. Si somos muchos a la mesa, lo mejor es optar por ejemplares de mayor tamaño.
  • Si te resistes a comprar pescado de acuicultura y prefieres el fresco por alguna razón, ojo con las especies que pueden confundirse y con los usos adecuados para cada tipo de pescado.
  • Algunos mariscos, como carabineros, centollos, langostas y bogavantes, admiten bien la congelación. Cómprarlos ya congelados es también una buena opción, aunque adquirirlos frescos cuando están a buen precio y congelarlos después resulta más económico. Si compras marisco vivo, cuécelo lo antes posible para evitar que muera. Una vez cocido se mantiene bien en la nevera tapado con un paño húmedo.
  • El cordero es un clásico en Navidad. A pesar de la tradición de comerlo en estas fechas, el mejor momento del año para hacerlo es la primavera, tanto por calidad como por precio. Si, aun así, te decides por comprar este tipo de carne, no la conserves mucho tiempo en la nevera, y si compras con mucha antelación, congela. Recuerda que como es una carne rica en grasa es preferible decantarse por preparaciones sencillas.
  • El jamón es otro clásico en los menús de estas  fiestas.
  • Los frutos secos, a pesar de su riqueza calórica, contienen grasas cardiosaludables, lo que los convierten en un alimento muy aconsejable. Pero consúmelos con moderación. Prueba a enriquecer con ellos tus ensaladas, platos de carne, de verduras….
  • Los dulces navideños deben consumirse también con moderación. No te fíes de la denominación “sin azúcar” (a no ser que seas diabético) porque no garantiza menos calorías a pesar de lo que podamos pensar. La reducción de calorías es poco significativa, por eso mi consejo es que si no tienes una patología asociada, lo mejor es que consumas y disfrutes de un dulce navideño tradicional en pequeñas cantidades.
  • La fruta es imprescindible en los menús de Navidad, pese a las tentaciones que tenemos como alternativa estos días, como dulces y bombones La fruta puede ser una gran aliada para elaborar un postre vistoso y aligerar nuestra ingesta calórica.

Espero que te sirvan todas estas recomendaciones y disfrutes de la mesa. BUEN PROVECHO !!!.

Fuente: OCU

Jesús Navarro   23.dic.2013 17:40    

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Jesús Navarro

Bio Jesús Navarro

Soy Jesús Navarro, periodista y reportero del programa ‘España Directo’ de TVE. Estoy descubriendo algo que para mí era totalmente desconocido, y es la riqueza de la cocina y gastronomía española.
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