« MUJERES VALIENTES | Portada del Blog | El sicario y la jueza »

Los colores de la montaña

Hay viernes distintos a todos los demás. Hay viernes en los que uno sale del cine con una sonrisa que le dura hasta que se mete en la cama, pensando que el mundo no es tan jodido como lo pintan y que merece la pena mirar la mitad medio llena del vaso. El viernes pasado decidí que al salir del trabajo intentaría paliar el vergonzoso retraso cinéfilo de los últimos meses. Cerré la puerta de la oficina y recorrí tres cuadras dirección norte. Allí estaba, donde siempre, el Cinecolombia de la Carrera 72. Caminé hasta la segunda planta y me puse en la cola de Biutiful. Pero cuando llegué ya era demasiado tarde: “la sala está llena, siempre a la orden”, contestó el señor de la taquilla con la amabilidad habitual. Así que miré a la fila de al lado. Tres personas hacían su turno para ver Los colores de la montaña. Seré honesto: no tenía ni la más remota idea de qué iba aquello. Pero decidí arriesgarme y entré. Entré en la sala y entré, de paso, en las dos horas más bellas de mis últimos días.



Los colores de la montaña no es una película sobre la guerra. Es una película sobre la amistad, o sobre cómo la guerra pone a prueba la amistad de tres niños enfrascados en los sueños mayores que esconde un balón de fútbol. Manuel, Pocaluz y Julián, tres niños de una vereda de la Colombia olvidada y rural. Tres vidas que corren tras la pelota, sin saber que la guerra corre tras ellos. Por un chute mal tirado, uno de esos partidos les termina poniendo a prueba. El balón cae en un campo minado, y a partir de ahí hay que ingeniárselas para recuperarlo. Entre medias se cuelan fogonazos, flashes de la realidad del país. Un grupo de guerrilleros que pide comida en las casas de la vereda. Un convoy de paramilitares que amenaza a quienes colaboran con los guerrilleros. Manuel juega, los tiros suenan de fondo, la profe que pasa lista, los niños que ya no están. No es difícil adivinar el final de la peli.

Por momentos, Los colores de la montaña me recordó a otra cinta entrañable: Kamchatka. Por una razón básica: Marcelo Piñeyro y Carlos Arbeláez retratan la dictadura y la guerra, los peores dramas que han vivido Argentina y Colombia. Pero lo hacen sin tiros, sin sangre, sin escenas bélicas, sólo con diálogos de hijos que no entienden muy bien qué pasa y de padres que intentan ocultar la realidad con la evasión de los juegos de mesa o el sonido de un balón de fútbol. Porque al final, el miedo llega a través de las palabras, de diálogos y despedidas, que a veces hieren tanto como las balas.

Después leo y compruebo que sí, que la cinta de Arbeláez triunfó en San Sebastián y en otros tantos festivales, que el público aplaudió cuatro minutos seguidos cuando la vio en la sala. Leo sobre todo que al director le llevó dieciocho meses dar con los niños, con Manuel, con Pocaluz y Julián, con el resto de la pandilla. Y además de darme cuenta de la gravedad de mi retraso cinéfilo, leo también que los actores son personajes reales, campesinos y niños de las veredas. Y comprendo, al fin, por qué es una peli tan buena. Y vuelvo a pensar en Kamchatka y en Los colores… y en esa frase tan sabia que dice que crecer, no es más que descubrir un par de secretos.

13 Comentarios

Felicitaciones al periodista que en sus artículos siendo objetivo, refleja respeto y amor por mi querida tierra. Este si es un periodista, no como otros que teniendo Colombia más de 40 millones de habitantes sólo reflejan en sus escritos la parte negativa. Como si ser buen periodista es decir sólo cosas malas. Mi experiencia me dice que quienes han vivido en Colombia la quieren, los que peor hablan de ella son los ignorantes y quienes nunca han visitado esta tierra.
Siendo niñas nos hablaban de España como la madre patria, es por eso que me duele ver como esta madre trata a veces a quienes siempre la hemos respetado y amado.

mejor este post que cualquier crítia de periódico. Yo también la vi e un cine de Bogotá. Y lo que más me gustó fue ver la ara de asombro de muchos de los capitalinos asistentes, como si aquello que veían en las veredas lo estuvieran descubriendo por primera vez.

Excelente Luis, a mi también me vino a la cabeza Kamchatka, y cómo se puede hablar de una guerra o un conflicto, de la represión de una dictadura o del desplazamiento forzado de población civil en una vereda colombiana, sin disparar un tiro ni cerrar los ojos ante ríos de sangre. Se puede hablar de todo ello con palabras, con palabras enunciadas desde la inocencia de los niños. Excelente entrada y buen trabajo.

Lamento mucho lo ocurrido, pienso que el secuestro es un delito atroz, pero no leeré su libro.

El mejor dia de una guerra es el último. Lo malo es que hasta ese dia muern muchos seres humanos inocentes.

Clica sobre mi nombre

El arte nunca puede estar vetado.Saludos.

En el Blog del Sr. Miguel Angel García sólo se publican comentarios si comparten la misma opinión que se expone el el post. Si alguien tiene una opinión diferente, no publican su opinión. He escrito varias veces que estoy a favor de la decisión de la Sra. Merkel y que no tiene nada que ver el ser un lider con tener que tomar decisiones que su propio pueblo no quiere. MAs del 70% de los alemanes no quiere tomar parte en ninguna guerra y prefiere buscar otros caminos para impedir la matanza del dictaro Gaddfi. Mis opiniones no han sido publicadas y se ha rechazado mi comentario sobre con qué dinero va a pagar Zapatero esta intervención militar. Ya tenemos suficientes problemas económicos. Mis comentarios no han sido publicados. Miren ustedes mismos quien escribe comentarios en su blog. Sólo quien comparte su opinión.

No he visto la peli pero, como siempre, es una delicia leerte

Tomo nota de la recomendación. Otra película muy recomendable, de hace unos años, que también cuenta la amistad de dos niños en una situación política muy complicada (en Afganistán) es "Cometas en el cielo". Agridulce, pero sorprendente. Un saludo.

la pelicula es super buena opino q deberia de haber uans egunda part es interesant saber como nuestros niños sufren por el conflicto armado y por las deciosnes d elos adultos es mi OPINION DE LA SEGUNDA PARTE A SIDO LA MEJOR PELICULA COLOMBIANA Q A SALIDO...

De acuerdo con Ana, en el mundo se siguen produciendo películas sobre la Alemania nazi y eso que han pasado casi 70 años...y? de modo que la indisposición a que se trate el tema narcotráfico en Colombia en este tipo de producciones se debe a que es una problematica muy presente en la sociedad. Ahora, con o sin este tipo de producciones el narcotráfico seguirá su curso.

La podéis ver por 2,95 euros aquí.Saludos.

asco

Esto es solo una previsualización.Su comentario aun no ha sido aprobado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Su comentario ha sido publicado. Haga click aquí si desea publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Mi comentario

Luis Pérez


Hace ya casi dos siglos que el gran sueño de Simón Bolívar se fraguó por estas tierras. La Gran Colombia, una nación compuesta por varias repúblicas recién independizadas de España, echó a andar en 1819. Moriría doce años después, en 1831, víctima de revueltas internas y del desencanto con un Libertador que terminó pervirtiendo ese proyecto de unión suramericana con un Gobierno muy parecido a una dictadura. La Gran Colombia agrupaba varios países.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios