1 posts con categoría "Actualidad"

EN NOMBRE DEL PUEBLO

La audiencia los recibe en pié. Cuando se abren las puertas y los jueces entran en la sala se guarda un respetuoso silencio. Y cuando el Presidente del Tribunal se pone el gorro escarlata, a medias entre el birrete y el solideo de los cardenales, el  mundo contiene el aliento.  Porque ésta va a ser una sentencia histórica: si cinco de los 8 jueces piensan que el Mecanismo de Estabilidad del Euro (MEDE en español, ESM en el resto de Europa) atenta contra la Ley Fundamental  Alemana, quién más, quién menos correrá a su banco, a su asesor económico, a su agencia de inversión a retirar sus Euros, buscar un lugar para ponerlo a buen recaudo y esperar una ocasión para saber en qué moneda lo puede convertir mejor para la que se avecina.
Si el Tribunal Constitucional Alemán hubiera declarado inconstitucional el Mecanismo de Rescate nadie sabe lo que hubiera pasado. La mayoría de los expertos opinaban antes de la sentencia que sería el final del Euro. Al fin y al cabo, ese mecanismo, una especie de Fondo Monetario Europeo, es el verdadero germen de la Unión Bancaria, de la Unión Financiera, de la Unión Fiscal, de la futura Unión Política. El programa de compra de compra de deuda del BCE, el plan B no declarado, y el dinero del actual Fondo de Estabilidad hubieran actuado de vendas haciendo el desangrado más lento, pero no hubieran podido evitar lo peor.
El citado “mecanismo” (mira que se empeñan los políticos europeos en poner nombres extraños que sólo confunden y alejan al ciudadano común) debió nacer el mismo día que el Euro. Pero más vale tarde y tan mermado que parece prematuro, que nunca.
Pero no. Los temidos jueces constitucionales alemanes le dieron su bendición, aunque le encontraron defectos y le pusieron un techo que le impedirá convertirse en un adulto con todas las de la ley.
Y hoy en toda Alemania la pregunta de las comidillas es:  “ ¿Estás oxidado, Tribunal Constitucional?”.  Porque el guardián de las esencias federales (suena más redondo  “germanas”, pero no me parece apropiado; al fin y al cabo no me puedo permitir las licencias de un periodista deportivo) hasta ahora había dado muestras de que los pasos en dirección a una mayor integración europea habían llegado a una línea roja.
Tras las sentencias contra el Tratado de Maastrich, el de Lisboa, la introducción del Euro,  el Tribunal había dado a entender que la Ley Fundamental Alemana ya no permitía mayores cesiones de soberanía.  Por cierto en todos esos recursos encontramos siempre al mismo protagonista: un diputado bávaro de la CSU, y que lleva 40 años poniendo recursos contra Europa, que ha ido más veces al cuartel de Karlsruhe donde está la sede del Constitucional, que a Berlín, donde está el Bundestag.
El Gobierno alemán estaba convencido de que el Tribunal Constitucional no pararía el MEDE, pero, significativamente, el mejor argumento era que “nunca hasta ahora había parado una iniciativa de mayor integración europea”.  Y así lo esperaban la mayoría. Pero aquí todos están convencidos,  incluso los que han saludado la sentencia, de que el Mecanismo de Rescate, en realidad, es incompatible con la Ley Fundamental Alemana por la sencilla razón de que pone en manos extrañas parte del dinero de los contribuyentes alemanes.
Así que la acusación general al Tribunal un día después de la sentencia que ha salvado el Euro es: “habéis renunciado a vuestro papel de guardianes de la legalidad alemana para capitular ante la política emitiendo una sentencia política, no jurídica, dictada sólo en función de las consecuencias que hubiera tenido una sentencia negativa y no de los argumentos constitucionales”. “¿Te has oxidado?”
De poco vale que el Tribunal, como ya hizo en la anterior sentencia sobre el actual Fondo de Estabilidad, haya limitado la responsabilidad monetaria alemana a 190.000 millones de Euros, que haya impuesto como obligatoria la votación en el Parlamento de un aumento y exigido una participación en todas y cada de las decisiones del Mecanismo.
Esos “peros” no bastan a los cada vez más euroescépticos alemanes, que hubieran repicado las campanas de las iglesias si el Tribunal se hubiera cargado el Euro.
 Ahora ya están pensando y presionando para que el Tribunal Constitucional acuda al Tribunal Europeo de Luxemburgo contra el programa de compra de deuda del Banco Central Europeo.
El tiempo dirá cuánto le debe la futura Europa a esta sentencia del Tribunal. Y con el tiempo veremos que los diputados alemanes se pondrán a la tarea de adaptar la Constitución Alemana a esta sentencia del alto tribunal y a las nuevas normas europeas que seguramente llevarán a un nuevo Tratado Europeo. Porque lo que ha hecho el Constitucional alemán es, en el fondo, una enmienda a la totalidad de la Ley Federal.
Y hay que reconocer al Tribunal y a las instituciones alemanas que están dando una lección de democracia a toda Europa. Puede que la crisis esté obligando a adoptar decisiones de difícil encaje constitucional, pero una institución sale reforzada en contrapartida: el Parlamento.
Antes de cada cumbre europea Angela Merkel acude al Bundestag a decir lo que quiere hacer. Después de cada decisión europea que suponga desembolso de dinero, Angela Merkel necesita el voto de los diputados. Y se enfrenta a sus propios diputados que están al acecho para llevar los textos legales rápidamente al Tribunal de Karlsruhe. ¿Alguien ha observado el mismo celo en los diputados –o el gobierno- españoles? 
Una advertencia para Angela Merkel. Hasta ahora, para negar los Eurobonos, la licencia bancaria, la solidaridad alemana, en suma, siempre había esgrimido en las cumbres europeas que el Tribunal Constitucionalidad se lo echaría para atrás. Seguro que los Juncker, Barroso, etc. (que saben alemán), colocarán esta sentencia en un lugar de fácil acceso en sus portafolios para recordarle a Angela Merkel que ahora no valen disculpas, que no sirve amenazar con el lobo que se pone birretes escarlata.
El Tribunal Constitucional alemán se ha hecho el “harakiri” para salvar al Euro. Se ha abolido a sí mismo, pero ha salvado al Parlamento. ¿A dónde nos lleva eso? Porque alguien tendrá que controlar también a los parlamentos… sobre todo si tienen mayoría absoluta.

Categorías: Actualidad

Miguel-Ángel-Berlin   13.sep.2012 17:28    

Miguel Ángel García

Bio Ich bin

“Soy un ciudadano de Berlín”. JFK llevaba apenas unas horas en Berlín Oeste cuando se declaró berlinés. Al otro lado del muro, un hombrecillo verde, con un impecable sombrero ya pasado de moda, cruzaba airoso las calles del Berlín Este, por aquel entonces apenas habitadas por tranvías llenos de proletarios.
Ver perfil »

Síguenos en...