« La miseria engorda en Afganistán | Portada del Blog | La bolsa o la vida »

Un Macguffin para empezar el curso

Un Macguffin o Mcguffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock. Algo irrelevante en una película de suspense que sólo sirve para que avance la trama. Como explicaba el maestro en el libro de Truffaut, la palabra procede del music-hall. Van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro: "¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza?". El otro contesta: "Ah, eso es un McGuffin". El primero, perplejo, insiste: "¿Y qué es un McGuffin?". Su compañero de viaje le aclara: "Un MacGuffin es un aparato para cazar leones en los Adirondacks". "Pero si en los Adirondacks no hay leones", le objeta el primero. "Entonces eso de ahí no es un MacGuffin", le responde el otro.

El inicio de curso en Camelot también tiene su Macguffin. Obama se dirige este martes a los estudiantes de toda la nación. A mediodía, dará un discurso desde el instituto Wakefield en Arlington, en Virginia, al otro lado del Potómac. Se retransmitirá en directo a través del canal político C-SPAN y, por supuesto, por internet. Del contenido, sólo se sabe que girará en torno a la importancia del trabajo duro, de responsabilizarse para tener éxito en el colegio, de no abandonar los estudios.

Así, de primeras, no parece nada polémico. Yo daba por supuesto que en un país como éste, la inmensa mayoría estaría de acuerdo con animar a los estudiantes a que se esfuercen. Me equivocaba. Desde que se supo, los más conservadores han montado en cólera y azuzan a la revuelta. Acusan a Obama de querer adoctrinar a sus hijos en el Socialismo. Una palabra muy fuerte. Equivalente a nuestro estalinismo. Herejía.

Daryl Cagle, MSNBC.com

Es curioso que toda esta controversia surja ANTES de que Obama pronuncie el discurso de marras. Nadie lo ha escuchado, pero todo el mundo está opinando sobre ello. Día tras día. Algunos padres se quejan de que no se ha purgado de contenido político ni ha sido revisado por los consejos estatales o locales de Educación, que son los que deben aprobar las materias que se enseñan en la escuela. Otros cortan por lo sano: se niegan a que el Presidente entre directamente en las tiernas almas de sus hijos. Los popes ultraconservadores, como Rush Limbaugh, echan más gasolina al fuego. Comparan a Obama con Saddam Hussein o Kim Jong-il y su culto a la personalidad.

Olvidan que no es la primera vez. El republicano Bush padre hizo un discurso similar en 1991. Animaba a los estudiantes a esforzarse y evitar las drogas. Es curioso que los Demócratas le acusaran entonces de usar el dinero de los contribuyentes para pagarse su propaganda política. Al final, muchos colegios de todo el país -Tejas, Virginia, California, Connecticut, Georgia, Utah o incluso Illinois- han optado por no retransmitir las palabras de Obama. Al menos, no en directo; quieren escrutar el contenido previamente.

Toda la polémica me recuerda en parte la que se montó en España a cuenta de la Educación para la Ciudadanía. El tema de los valores que el Estado enseña a nuestros hijos siempre es delicado. No creo que se pueda despachar la cuestión con un par de exabruptos. Hay argumentos razonables de uno y otro lado. Como casi siempre, ni tanto ni tan calvo. Pero el discurso de Obama ni siquiera es una asignatura. Tampoco es obligatorio escucharle. Al contrario. Es estrictamente voluntario. Lo dicho. Un Mcguffin para empezar el curso. Como si no hubiera ya bastantes patatas calientes.

PS. Ante la polvareda levantada, la Casa Blanca ha decidido publicar este lunes el texto del discurso de Obama. Os cuelgo el enlace tan pronto lo tenga.

11 Comentarios

Hola Gabriel!
Me encanta lo que has escrito pero POR FIN NO VOY A OPINAR sobre lo que me parece a mi .
Estoy cansada de opinar. Por cierto estoy ahorrando para la eutanasia, porque en España no se puede hacer , entonces ahorro porque el día clave tendré que ir a otro país para que me faciliten el viaje final. Y yo que soy positiva por naturaleza creo que es una buena causa para ahorrar.Cada uno ahorra para algo: joyas, viajes, ropa, clubs (pocos para cuestiones de caridad ), y a mi me parece una buena causa el ahorrar para que me faciliten no sufrir en mis últimos días de vida.
Me pareces un buen periodista y una excelente persona.
Por eso te cuento esto a ti.
Por cierto el tema eutanasia no va a ser pronto, para que no te asustes.
Besos desde Barcelona (España).

Me quedo mucho más tranquilo, Olga. Estoy totalmente de acuerdo contigo sobre el tema de la eutanasia; como decisión personal y responsable. Cuando llegue la hora. Y tocas un flanco importante en las tonterías que se están diciendo en Camelot a propósito de la reforma sanitaria. Pero eso será mañana. Un beso muy fuerte.

Vaya!, esto me retrotráe a aquel post de "Telefono Rojo, Volamos hacia Moscú". El tema que siempre está latente y que así ha de seguir:el miedo. Recientemente los ciudadanos estadounidenses así lo han declarado a través de las encuestas. "Hemos perdido el miedo, por lo menos a "Al Qaeda", así es que nos podemos olvidar de Afganistan y su guerra puede acabar ya". Claro que para mí lo que ésto prueba es que este país ha ido a las guerras de Irak y Afganistan, no de cabeza, si no llevado por las tripas. Pero el caso es que se trata de un capital de miedo valiosísimo siempre para la manera en que el P. Republicano maneja a la opinión pública. No es cuestión de perderlo, si no de redirigirlo hacia el mismísimo Presidente Obama. Why not?. Es sencillo, sólo hay que radicalizar el más mínimo álito que provenga de la Casa Blanca. Uhhhh!.
En fín, esperemos que éste sea un riesgo-calculado-muy mal-calculado cómo aquella elección de Mrs. Palin. A mi me lo parece en principio, salvo que la única intención sea forzar a Obama a "vaciar" su discurso final y que así parezca mera propaganda, como la de G.W.Bush.
Que suerte tenéis los que podeis ahorrar, para lo que sea. De todas formas no era ese el lema para ayudar a la salida de la crisis, más bien era el contrario. "Desahorrar"-con perdon-.¿No?.


Alguna otra vez ya lo he comentado. En Camelot están muy influenciados por el celuloide. ¡Qué afición a buscar tres o cinco patas al gato y montarse películas de miedo ellos solos!.
Que si va a adoctrinar a los chavales en el socialismo, que si el culto a su personalidad (yo no veo a Barack Hussein encantado de conocerse, lo que sería más o menos narcesista, para nada) y la comparación con dos tiranos de tomo y lomo, aunque con el de Irak se podría dar un aire, mira, pero en lo físico: alto, bien plantado, con prestancia; Sadam más guapo, sin embargo, y con una mirada de caerse (y con el coreano todo parecido se ciñe al blanco del ojo) ... Va a ser que, como se dice vulgarmente, no tienen aquella gente otro huevo que rascar (lo demás no me lo explico, la verdad) y, como bien comentas, con no conectar la tele, sintonizar la radio o lo que sea se libran padres e hijos de la subversión que no será tal.
Cuando lo tengas nos pones el enlace y verás cómo nos reímos con el sermón, porque no será más que eso adornado con esos detallitos (moralina, amor patrio ...) que les pirran; y a menda le parecen estomagantes.
Un saludo.

El enlace estaba ya en la PS, y por alguna razón, no entra en este comentario. Os copio el texto:
Prepared Remarks of President Barack Obama
Back to School Event

Arlington, Virginia
September 8, 2009

The President: Hello everyone – how’s everybody doing today? I’m here with students at Wakefield High School in Arlington, Virginia. And we’ve got students tuning in from all across America, kindergarten through twelfth grade. I’m glad you all could join us today.
I know that for many of you, today is the first day of school. And for those of you in kindergarten, or starting middle or high school, it’s your first day in a new school, so it’s understandable if you’re a little nervous. I imagine there are some seniors out there who are feeling pretty good right now, with just one more year to go. And no matter what grade you’re in, some of you are probably wishing it were still summer, and you could’ve stayed in bed just a little longer this morning.
I know that feeling. When I was young, my family lived in Indonesia for a few years, and my mother didn’t have the money to send me where all the American kids went to school. So she decided to teach me extra lessons herself, Monday through Friday – at 4:30 in the morning.
Now I wasn’t too happy about getting up that early. A lot of times, I’d fall asleep right there at the kitchen table. But whenever I’d complain, my mother would just give me one of those looks and say, "This is no picnic for me either, buster."
So I know some of you are still adjusting to being back at school. But I’m here today because I have something important to discuss with you. I’m here because I want to talk with you about your education and what’s expected of all of you in this new school year.
Now I’ve given a lot of speeches about education. And I’ve talked a lot about responsibility.
I’ve talked about your teachers’ responsibility for inspiring you, and pushing you to learn.
I’ve talked about your parents’ responsibility for making sure you stay on track, and get your homework done, and don’t spend every waking hour in front of the TV or with that Xbox.
I’ve talked a lot about your government’s responsibility for setting high standards, supporting teachers and principals, and turning around schools that aren’t working where students aren’t getting the opportunities they deserve.
But at the end of the day, we can have the most dedicated teachers, the most supportive parents, and the best schools in the world – and none of it will matter unless all of you fulfill your responsibilities. Unless you show up to those schools; pay attention to those teachers; listen to your parents, grandparents and other adults; and put in the hard work it takes to succeed.
And that’s what I want to focus on today: the responsibility each of you has for your education. I want to start with the responsibility you have to yourself.
Every single one of you has something you’re good at. Every single one of you has something to offer. And you have a responsibility to yourself to discover what that is. That’s the opportunity an education can provide.
Maybe you could be a good writer – maybe even good enough to write a book or articles in a newspaper – but you might not know it until you write a paper for your English class. Maybe you could be an innovator or an inventor – maybe even good enough to come up with the next iPhone or a new medicine or vaccine – but you might not know it until you do a project for your science class. Maybe you could be a mayor or a Senator or a Supreme Court Justice, but you might not know that until you join student government or the debate team.
And no matter what you want to do with your life – I guarantee that you’ll need an education to do it. You want to be a doctor, or a teacher, or a police officer? You want to be a nurse or an architect, a lawyer or a member of our military? You’re going to need a good education for every single one of those careers. You can’t drop out of school and just drop into a good job. You’ve got to work for it and train for it and learn for it.
And this isn’t just important for your own life and your own future. What you make of your education will decide nothing less than the future of this country. What you’re learning in school today will determine whether we as a nation can meet our greatest challenges in the future.
You’ll need the knowledge and problem-solving skills you learn in science and math to cure diseases like cancer and AIDS, and to develop new energy technologies and protect our environment. You’ll need the insights and critical thinking skills you gain in history and social studies to fight poverty and homelessness, crime and discrimination, and make our nation more fair and more free. You’ll need the creativity and ingenuity you develop in all your classes to build new companies that will create new jobs and boost our economy.
We need every single one of you to develop your talents, skills and intellect so you can help solve our most difficult problems. If you don’t do that – if you quit on school – you’re not just quitting on yourself, you’re quitting on your country.
Now I know it’s not always easy to do well in school. I know a lot of you have challenges in your lives right now that can make it hard to focus on your schoolwork.
I get it. I know what that’s like. My father left my family when I was two years old, and I was raised by a single mother who struggled at times to pay the bills and wasn’t always able to give us things the other kids had. There were times when I missed having a father in my life. There were times when I was lonely and felt like I didn’t fit in.
So I wasn’t always as focused as I should have been. I did some things I’m not proud of, and got in more trouble than I should have. And my life could have easily taken a turn for the worse.
But I was fortunate. I got a lot of second chances and had the opportunity to go to college, and law school, and follow my dreams. My wife, our First Lady Michelle Obama, has a similar story. Neither of her parents had gone to college, and they didn’t have much. But they worked hard, and she worked hard, so that she could go to the best schools in this country.
Some of you might not have those advantages. Maybe you don’t have adults in your life who give you the support that you need. Maybe someone in your family has lost their job, and there’s not enough money to go around. Maybe you live in a neighborhood where you don’t feel safe, or have friends who are pressuring you to do things you know aren’t right.
But at the end of the day, the circumstances of your life – what you look like, where you come from, how much money you have, what you’ve got going on at home – that’s no excuse for neglecting your homework or having a bad attitude. That’s no excuse for talking back to your teacher, or cutting class, or dropping out of school. That’s no excuse for not trying.
Where you are right now doesn’t have to determine where you’ll end up. No one’s written your destiny for you. Here in America, you write your own destiny. You make your own future.
That’s what young people like you are doing every day, all across America.
Young people like Jazmin Perez, from Roma, Texas. Jazmin didn’t speak English when she first started school. Hardly anyone in her hometown went to college, and neither of her parents had gone either. But she worked hard, earned good grades, got a scholarship to Brown University, and is now in graduate school, studying public health, on her way to being Dr. Jazmin Perez.
I’m thinking about Andoni Schultz, from Los Altos, California, who’s fought brain cancer since he was three. He’s endured all sorts of treatments and surgeries, one of which affected his memory, so it took him much longer – hundreds of extra hours – to do his schoolwork. But he never fell behind, and he’s headed to college this fall.
And then there’s Shantell Steve, from my hometown of Chicago, Illinois. Even when bouncing from foster home to foster home in the toughest neighborhoods, she managed to get a job at a local health center; start a program to keep young people out of gangs; and she’s on track to graduate high school with honors and go on to college.
Jazmin, Andoni and Shantell aren’t any different from any of you. They faced challenges in their lives just like you do. But they refused to give up. They chose to take responsibility for their education and set goals for themselves. And I expect all of you to do the same.
That’s why today, I’m calling on each of you to set your own goals for your education – and to do everything you can to meet them. Your goal can be something as simple as doing all your homework, paying attention in class, or spending time each day reading a book. Maybe you’ll decide to get involved in an extracurricular activity, or volunteer in your community. Maybe you’ll decide to stand up for kids who are being teased or bullied because of who they are or how they look, because you believe, like I do, that all kids deserve a safe environment to study and learn. Maybe you’ll decide to take better care of yourself so you can be more ready to learn. And along those lines, I hope you’ll all wash your hands a lot, and stay home from school when you don’t feel well, so we can keep people from getting the flu this fall and winter.
Whatever you resolve to do, I want you to commit to it. I want you to really work at it.
I know that sometimes, you get the sense from TV that you can be rich and successful without any hard work that your ticket to success is through rapping or basketball or being a reality TV star, when chances are, you’re not going to be any of those things.
But the truth is, being successful is hard. You won’t love every subject you study. You won’t click with every teacher. Not every homework assignment will seem completely relevant to your life right this minute. And you won’t necessarily succeed at everything the first time you try.
That’s OK. Some of the most successful people in the world are the ones who’ve had the most failures. JK Rowling’s first Harry Potter book was rejected twelve times before it was finally published. Michael Jordan was cut from his high school basketball team, and he lost hundreds of games and missed thousands of shots during his career. But he once said, "I have failed over and over and over again in my life. And that is why I succeed."
These people succeeded because they understand that you can’t let your failures define you – you have to let them teach you. You have to let them show you what to do differently next time. If you get in trouble, that doesn’t mean you’re a troublemaker, it means you need to try harder to behave. If you get a bad grade, that doesn’t mean you’re stupid, it just means you need to spend more time studying.
No one’s born being good at things, you become good at things through hard work. You’re not a varsity athlete the first time you play a new sport. You don’t hit every note the first time you sing a song. You’ve got to practice. It’s the same with your schoolwork. You might have to do a math problem a few times before you get it right, or read something a few times before you understand it, or do a few drafts of a paper before it’s good enough to hand in.
Don’t be afraid to ask questions. Don’t be afraid to ask for help when you need it. I do that every day. Asking for help isn’t a sign of weakness, it’s a sign of strength. It shows you have the courage to admit when you don’t know something, and to learn something new. So find an adult you trust – a parent, grandparent or teacher; a coach or counselor – and ask them to help you stay on track to meet your goals.
And even when you’re struggling, even when you’re discouraged, and you feel like other people have given up on you – don’t ever give up on yourself. Because when you give up on yourself, you give up on your country.
The story of America isn’t about people who quit when things got tough. It’s about people who kept going, who tried harder, who loved their country too much to do anything less than their best.
It’s the story of students who sat where you sit 250 years ago, and went on to wage a revolution and found this nation. Students who sat where you sit 75 years ago who overcame a Depression and won a world war; who fought for civil rights and put a man on the moon. Students who sat where you sit 20 years ago who founded Google, Twitter and Facebook and changed the way we communicate with each other.
So today, I want to ask you, what’s your contribution going to be? What problems are you going to solve? What discoveries will you make? What will a president who comes here in twenty or fifty or one hundred years say about what all of you did for this country?
Your families, your teachers, and I are doing everything we can to make sure you have the education you need to answer these questions. I’m working hard to fix up your classrooms and get you the books, equipment and computers you need to learn. But you’ve got to do your part too. So I expect you to get serious this year. I expect you to put your best effort into everything you do. I expect great things from each of you. So don’t let us down – don’t let your family or your country or yourself down. Make us all proud. I know you can do it.
Thank you, God bless you, and God bless America.

Para los que no leáis inglés, he hecho una pieza con un breve resumen:

http://www.rtve.es/noticias/20090907/discurso-obama-los-estudiantes-levanta-una-polvareda/291445.shtml

Y después de leerlo, caray, suscribo todo. Es lo que le diría a mi propia hija. En otro tono, quizás. Pero las mismas ideas. La reacción conservadora me parece desmedida. Por decir algo. Saludos.

Camelot, el reino más descentralizado (en este caso sinónimo de “dificultoso”) generalmente para lo bueno y muy centralizado (fácil) para lo generalmente malo. Y ya tenemos dos ejemplos: la sanidad pública casi utópica por la complejidad del aparato del Estado en los EEUU y la dificultad para llegar con palabras oficiales, aunque sean opiniones, de Obama a todos los ciudadanos que representa legítimamente. ¿Nos imaginamos a España donde un discurso de Zapatero a los jóvenes españoles pueda ser silenciado por un presidente de Comunidad Autónoma?. Creo que el equilibrio requiere un tanto de centralización y otro tanto de descentralización, un exceso de alguna de las partes desequilibra a la democracia (en realidad: democracias) del individuo. Los colectivos democráticos del ciudadano, desde el municipal al soberano, deben encajar adecuadamente unos con otros en todos los individuos civilizados democráticamente... huy, que me lanzo ;-)
Bueno, espero leerme el discurso con detalle en español, el único idioma que conozco un poco, para opinar; mientras espero ese nuevo post sobre sanidad EEUU que ha anunciado Gabriel. Saludos con cariño.

"Yo, me lavo las manos. Siempre lo he hecho y a menudo. Esto, además de puntuar para el buen comportamiento, evita el contagio de la gripe a los colegas.! Chavales!, esforzaos un poquejo que merece la pena. Aunque tengais que racionar un poco las horas que dediqueis a las nuevas tecnologías y la tele. !Aih, la Xbox!.... . America y vuestro propio futuro os lo demandan. !Haced los deberes, cómo yo los he hecho!."
Esto, obviamente, resulta muy poco institucional para ser un discurso presidencial. Pero es lo que hay al fin de todo y lo que la inmensa mayoría de la audiencia a la que va dirigido puede retener. El discurso de Obama podría haber sido así de breve y sencillo sin perder mucho contenido. La verdad es que percibo poco "Obamismo" en ese texto, no así en la forma y los tiempos en que se ha producido.
Parece que al fin ha llegado al Capitolio alguna especifidad sobre el proyecto de Reforma Sanitaria. ¿No es así Gabriel?.

La razón de por que no entra el LINK es que los administradores del BLOg solo aceptan un link por posteo y en tu caso tienes uno en “Gabriel Herrero” (://blogs.rtve.es/usuarios/jota) y el segundo (w3.whitehouse.gov/MediaResources/PreparedSchoolRemarks/) te indica un error (y no lo identifica).
Capice!

Muy bien, Pepe. Inteligente como siempre; bien ceñida la ciaboga de tu Macguffin. Hoy martes va a hacer un calor tremendo en Santander, 30º de máxima. La bahía tiene la perfección de un plato, de un azul alineado con el cielo y el aire seco de la meseta; ronda el sur. En la luz de la mañana hay un sueño celoso de almohadas, fosilizada la luz de los árboles del paseo Pereda, quieta y trascendete y engalanada de lapislázuli.
Grazna una gaviota por entre la torre de la Catedral y la calle Lealtad, protestante e inarmónica. Me voy a fumar un cigarro en la ventana para solearme.

Un besoabrazo para los dos.

J,

Gracias Lobo. No conocía ese handicap. Juraría que en otros comentarios había metido más de un link. Pensé que el problema estaba en la dirección de whitehouse. No terminaba en html.
Hola, Javi-avi. Obama marcó ayer el terreno en su Rodiezmo particular, un picnic sindical en Cincinnati. Dejó claro que quiere una opción pública en la reforma y que no puede ser que una aseguradora rechace a alguien por su historial médico. Sin detalles. Habrá que esperar al miércoles. Pero es un buen comienzo de curso. Sobre todo por la energía con que vuelve. Volví a ver al mejor Obama de la campaña electoral. Está fired up y ready to go.
Hola, Juan. Qué envidia me das.
Hola, CiudadanoNick. Son los colegios de un condado los que deciden si dan o no el discurso de Obama. Pero al fin y al cabo, hacerlo es voluntario. Y sí me imagino la censura a la voluntad del presidente del Gobierno en España. Basta recordar la polémica con la EpC. Un fuerte abrazo a todos.


Acabo de leerme en inglés (aunque he de confesar que me he saltado algún párrafo) la intervención que tiene pensada hacer (o ha hecho ya) este hombre y lo que yo decía: un sermón en toda regla (en el que dice verdades como puños), de subversivo y socialista nothing y con alusiones al país en el " ... -if you quit on school- you are not just quitting on yourseflf, you're quitting on your conuntry" o el "we as a nation ..." y otros.
Un saludo.

Esto es solo una previsualización.Su comentario aun no ha sido aprobado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Su comentario ha sido publicado. Haga click aquí si desea publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Mi comentario

Gabriel Herrero


Los periodistas tenemos que contestar al menos cinco preguntas: Qué, Quién, Dónde, Cuándo y Por qué. La última es mi favorita.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios