Y ¿qué pensará el pavo?

Me llamo "Courage", peso 20 kilos y soy el pavo de Obama. El primero que el presidente ha indultado de una muerte segura en el horno para la cena de mañana...Visto desde fuera, lo de indultar al pavo puede parecer una tradición infantil y absurda pero, visto desde dentro, es el gordo de la lotería teniendo en cuenta que este año se han engordado unos 260 millones de pavos para el día de Acción de Gracias. Además, el indulto presidencial cumple ya 62 años y eso en este país es como una catedral románica, un auténtico monumento a la Historia de los Estados Unidos (todo con mayúsculas) sin marcha atrás por mucho que los de las protectoras de animales hayan pagado unos cuantos carteles con la foto de Paul McCartney, vegetariano confeso, pidiéndole a la gente que mañana no coma pavo (lo que yo, desde aquí, le agradezco). La verdad es que estoy contento. El presidente es simpático, las niñas también (adjunto vídeo) y no puedo quejarme.


Pero, abusando ya de su confianza, querría hacer una última petición: Presidente, ¿es estrictamente necesario que pase el resto de mis días en Disneylandia?, ¿puedo renunciar a la excursión aunque sea en avión y en primera y cederle la plaza a otro pavo, niño incluso, cualquiera? ¿Qué les hace pensar en Disneylandia como un lugar ideal para pasar el resto de mi vida de pavo?...a mi, con todos los respetos, me recuerda más al corredor de la muerte. Y poco más. La clasa blanca, mola, y la idea de darme una cámara para enseñarla a vista de pavo también (adjunto vídeo).


Como experiencia me ha gustado mucho y hasta me ha dado ideas sobre mi futuro profesional (de hecho los cámaras de televisión que había en el jardín tampoco es que estuvieran haciendo mucho más). Faltando a la modestia hay que reconocer que ha tenido mucho más nivel que lo del perro de Bush.

Muchas gracias de nuevo y feliz Thanksgiving.

Courage

Propuestas para el fin de semana pasado...

...a modo de guía sui géneris y muy personal de la ciudad.

Para el viernes por la noche.

El Tutuma es, estrictamente, un garito y además tirando a feo. Un semisótano mal ventilado, de mesas sin manteles y cortinas (de dudoso gusto) sin ventanas. Un garito de jazz afroperuano (¿existe el jazz afroperuano?) al que he llegado gracias a una de las muchas revistas de música que hay en esta ciudad. En el Tutuma todo es bueno: la comida, los camareros, el pisco sour...y la música. Por cierto, el jazz afroperuano existe y el sexteto de Gabriel Alegría te lo demuestra. Trompeta (Gabriel, preciosa su versión del Sumertime de Gershwin) Saxo (Alejandra, un carácter de saxofonista con pinta de niña bien de toda la vida) Guitarra (Rafael, de la eléctrica a la española sin despeinarse), Cajón, Quijada de burro, Caja con tapa, Zapatos de claqué (Fredy "huevitos" Lobatón, el hombre orquesta total) Bajo (Ramón, con los ojos cerrados parece que reza música) y Batería (Sherezade, una princesa negra que toca con todo el cuerpo). Sales con la sensación de haber descubierto algo que merece la pena.

Para el domingo por la mañana.

Dos mercados de las pulgas para dedicarles un rato. El de Hell´s kitchen, a la intemperie, antes de que lleguen los grandes fríos. La ropa de segunda mano y el puesto de bolsos hechos con placas de matrícula viejas bien valen el paseo. Bastante cerca, The Garage (120W 25th St): a cubierto como su propio nombre indica y con una colección de objetos-vestidos-colgajos tan abigarrada como inverosimil.

Se puede caminar hasta el Meatpacking District, un espectáculo de pasarela cualquier domingo a esas horas, y comer en el Son Cubano . La ropavieja es muy buena pero el pastel de tres leches, es mejor. (Gracias a Emma y a Mikel por la conversación y la compañía)

P.D Y queda inaugurada la sección de "Propuestas para el fin de semana pasado" que irá haciendo paradas por la ciudad (o al menos lo intentará) y que en teoría irá los lunes. O no, que la secciones fijas me dan un poco de alergia....pero se admiten sugerencias de lugares que conocéis o querríais conocer y prometo ir a echar un vistazo (o al menos intentarlo).

Tendencias que yo no comprendo...pero mi sobrina sí.

Algunas ciudades como Roma, en las que el tiempo se ha detenido, te hacen sentir joven. Otras, sin embargo, van tan rápido que te pasa todo lo contrario.10 meses en Nueva York y me siento fuera de onda. Y, la verdad, no sé si me importa. Lo penúltimo en tiendas, por ejemplo, me sorprende tanto como me divierte...un poco por las enormes colas que hace la gente para entrar, por el volumen de locos de la música, porque están completamente a oscuras y es casi imposible ver la ropa…Abercrombie & Fitch lleva tiempo abierta en Nueva York pero sigue siendo un templo para los adolescentes. A la entrada, y si el tiempo lo permite, te recibe un tipo escultural con el pecho descubierto. Si posas con él, te llevas la polaroid. A mi me dio corte pero mi sobrina, todavía inocente pero cada vez menos, dijo que estaba muy suave. A partir de ahí, la tienda es una discoteca de ropa para guapos, altos, flacos, sanos…habrá, no lo dudo, modelos para inteligentes, divertidos, irónicos, buenas personas…pero como es imposible comunicarse salvo por señas te vas de la tienda sin saberlo. Hollister, sin embargo, está recién abierta. El edificio, una antigua fábrica muy bien rehabilitada, merece una visita. Lo demás, más de lo mismo salvo que aquí, en la puerta, te reciben dos chicos en vez de uno, en traje de baño rojo y con un pegote blanco en la nariz. Preguntas y te explican que es la crema que se ponen los surferos para no quemarse en las playas de California. En las playas de California, tampoco lo dudo, tendrá un sentido pero en el centro de Nueva York, la verdad, queda raro.

Afortunadamente, a estos chicos, también se lo parece:


Lo que mal empieza...en dos capítulos

Capítulo I:

Hace unos días, la policía se llevó detenidos y esposados a 25 chavales de entre 11 y 15 años de un colegio de Chicago. Los tuvo ocho horas en la cárcel y tendrán que ir a juicio acusados de un delito de imprudencia temeraria....provocado, al parecer, por una guerra en el comedor del colegio. Ya sabéis: que si te tiro el currusco del pan, que si te devuelvo una mandarina....la cosa debió ir a mayores, no digo que no, pero ¿¿¿¿¿ tanto como para pasar ocho horas en la cárcel???? (dato importante: no hubo que lamentar heridos). Los padres dicen que no, que a los chicos lo de la cárcel y las esposas les ha traumatizado, que quién no ha tenido una guerra de comida y que si no había otra manera de castigarles....(se referirán a algo más clásico, tipo "ir todo el sábado a limpiar el colegio", o "quedarse un mes sin recreo" o "escribir mil veces: no volveré a tirarle el plato de brócoli a la profe de física" o así). Más allá de la anécdota, uno se pregunta si la sociedad ha decidido renunciar de cuajo a la educación y sustituirla por la represión.

Capítulo II:

El martes ejecutaron en Virginia a John Allen Mohamed. Había asesinado a 10 personas a sangre fría. A las 9:06 de la noche le pusieron una inyección letal, cerró los ojos y a las 9:11 murió sin decir una palabra. Lo han contado los testigos, familiares de las víctimas en su mayoría. Algunos no se sintieron bien viendo morir al asesino de alguien querido, el de Dean Meyers dijo que la muerte de John Allen no le iba a devolver a su hermano y que aquello no arreglaba nada. Casi todos, sin embargo, se alegraron porque "la muerte del asesino hacía justicia". Las asociaciones contra la pena de muerte volvieron a decir que la pena de muerte no es justicia sino venganza, que la cadena perpetua es condena suficiente para pagar cualquier crimen y que la pena de muerte pone al estado y a los criminales al mismo nivel. Se abre un debate (breve y minoritario, la verdad) que en este país se resuelve casi siempre a favor de la pena de muerte porque se plantea siempre desde el lugar de la víctima: ¿estarías a favor de ejecutar al asesino de tu hija...madre...marido...? Esa pregunta, responda quién responda, sólo tiene una respuesta. Nadie plantea, sin embargo, que a las víctimas hay que quererlas, acompañarlas, ayudarlas, protegerlas...pero que dejar la ley en sus manos es muy delicado: hoy quieren negociar con el criminal para que no mate a sus seres queridos y mañana querrán ejecutarlo. Es lógico y humano pero...¿es ésta la sociedad que queremos construir?

P.D ...quizás todo empezó con una guerra de curruscos de pan.

RUN, BABY, RUN O LA MARATÓN DE NUEVA YORK


A veces pienso que escribir un blog es como una carrera de fondo y de ahí que una, poco perseverante en el entrenamiento, se distraiga por el camino, se vaya de cañas con unos colegas a los que acaba de encontrar o se canse, pierda la ilusión por la carrera y, de pronto, desaparezca.

La metáfora no es especialmente original pero se me ha instalado en la cabeza desde el domingo y sospecho que seguirá torturándome hasta que la escupa. El domingo fue el día de la maratón de Nueva York y la curiosidad me llevó hasta el puente de Queensborough para ver entrar en Manhattan a los corredores que llegaban de Queens. Sólo pretendía asomarme y me quedé varias horas.

Primero pasan los profesionales, los que se hacen los 40 kilómetros en dos o tres horas. Tienen su mérito y sus entrenamiento pero yo prefiero a los otros, los del pelotón del final, el amor al arte y lo importante es participar: las chicas embarazadas, la gente mayor y muy mayor, los del sobrepeso, los ´yoes´ para entendernos….que tardan 6, 7 y ocho horas en hacer un recorrido que les compensa por todo lo que supone de superación, de esfuerzo, de compartir. Porque en la maratón se comparte mucho. Comparten los de dentro,que se ayudan, se preguntan, se jalean pero también los de fuera, los de la barrera, que admiramos a esa panda de locos que han tenido un valor y una perseverancia que nosotros no hemos tenido y se van reventando sólo para demostrar que pueden seguir adelante y cruzar la meta, la que sea.

Hay familias enteras de Colombia, grupos de amiguetes españoles, asociaciones argentinas en busca de fondos para ayudar a niños con leucemia. Hay noruegos animando a los corredores noruegos, tan serios y disciplinados incluso cuando corren. Hay fiesta cubana en la barrera esperando a sus atletas, que llegan tarde y con la pachanga puesta. Hay muchos italianos sacando pecho italiano y franceses tomándoselo demasiado en serio. Y hay españoles, claro, alrededor de mil este año. Los españoles, en general, tan cortados para ésto como para casi todo lo que hacemos en público (salvo calumniar, difamar, hablar mal del prójimo y eso)….también vienen con su gente sobre todo este año que el dólar está bajo y la crisis alta.

Yo, como no tengo que venir porque ya estoy, voy a empezar a entrenarme….no sé si para la maratón del año que viene o para disciplinarme con el blog. Pero, en cualquier caso: run, baby, run, dont ever look back (corre, cariño, corre y no mires nunca atrás)



¿Nos lo creemos?

Septiembre en Nueva York es el mes de los aniversarios y las cumbres…una mina para los medios de comunicación de la escuela post CNN, o sea, casi todos. La “bacanal informativa” empieza el 11 de Septiembre siempre bien arropada por vídeos inéditos que no nos cansamos de ver sobre aquel día horrible. Nueva York y hasta las víctimas se van recuperando poco a poco. Los medios de comunicación me temo que no. Probablemente porque somos conscientes de que nunca (y ojalá) volveremos a contar una noticia como aquella y padecemos una especie de “síndrome de Estocolmo de la noticia del siglo”. Ha sido mi primer aniversario en esta corresponsalía y reconozco que impresiona el sonido de la campana a las horas del impacto de los aviones y la caída de las torres…. y el rosario de dos mil setecientas víctimas.

Cuatro días después conmemoramos otra caída: la del gigante de la banca Lehman Brothers. Es sólo el primer aniversario y las imágenes son menos impactantes, pero es otra de esas caídas que ¨han cambiado el mundo¨. Lo curioso es que, escarbando entre la realidad del aniversario, se comprueba que los grandes bancos siguen operando como operaban, los directivos cobrando las primas que cobraban, que en Estados Unidos no se ha aprobado ni una sola ley para controlar los excesos financieros y que la factura la han pagado, sobre todo, las clases trabajadoras y las familias con problemas para llegar a fin de mes. No parece, la verdad, que la caída de Lehman Brothers haya cambiado demasiado el mundo.

Pasan siete días hasta la Cumbre del Clima de la ONU. Se trata, dicen los comunicados de prensa, de llegar a acuerdos concretos para avanzar en la lucha contra el cambio climático. El hecho de que la cumbre se celebre en una ciudad que apenas recicla, que mantiene TODAS las luces, de TODOS los edificios encendidas durante TODA la noche y que abusa sin límites del aire acondicionado y la calefacción alimenta el escepticismo casi tanto como la experiencia de otras cumbres en el pasado. Con razón: de esta tampoco ha salido ningún acuerdo.

La Asamblea General de la ONU repite su fascinante ritual de cada año: muchísima seguridad, algunas protestas, cientos de periodistas y los presidentes del mundo entrando y saliendo por la puerta como si fueran seres humanos normales. Me crucé con Evo Morales, muy elegante y mucho más alto de lo que yo pensaba, con Sarkozy, más elegante de lo que yo pensaba….con Berlusconi, tan poco elegante como ya sabía. Los de la cadena FOX le aplaudían como locos. No me supieron explicar bien por qué. De la Asamblea General de la ONU me gusta el colorido, que Brasil inaugure siempre por una vieja tradición que casi nadie sabe explicar, que los presidentes de todos los países puedan hablar en igualdad de condiciones y decir lo que quieran o piensen….Y a mi este año me ha gustado esta frase de Obama porque esta frase de Obama sí puede cambiar el mundo: ¨pido 12 meses para demostrar que voy a reducir el arsenal nuclear en Estados Unidos¨. ¿Nos lo creemos?

Venecia sin mi

Septiembre es un mes fulgurante en las ciudades que amo....con esa luz tostada que te reconcilia incluso con la vuelta al cole.

Madrid, por ejemplo, se pone del color de la cerveza...y una añora más que nunca su ración de boquerones en una terracita con chaqueta. Imagino el atardecer desde el ático del Hotel de las Letras y me siento expatriada de una patria de tejados.

Nueva York, lo descubro ahora, se pone límpia y transparente, como envuelta en un cristal muy fino que temes romper si sales de la isla. El otro día cogí el ferry a Staten Island y lo único que se rompió fue la tarde. Al volver, ya de noche, la estatua de la libertad se había iluminado y, no sé por qué, me sorprendí sorprendiéndome de encontrarla tan guapa.

Septiembre no es, ni mucho menos, el mejor mes de Venecia. Se pone espesa y cargada. Pero recuerdo algunas tardes con los pies colgando al atardecer del Gran Canal y me pasa lo peor que le puede pasar a un periodista: que no encuentro las palabras. Me pasa con otros lugares y otras sensaciones, siempre descritos mejor por otros mucho mejores que yo lidiando con el lenguaje, y me ha vuelto a pasar leyendo esta descripción de la ciudad del corresponsal del diario El Correo , en una de sus grandes crónicas de viajes de este verano. El penúltimo párrafo es como si me lo hubieran arrancado. Gracias, Iñigo.

No subas al Empire


No subas al Empire en agosto. Ni aunque sea tu primera vez y vaya a ser la última. Ni aunque lo ponga en la guía o te lo haya recomendado ese que tanto sabe sobre Nueva York y que ha venido tantas veces. No rompas la magia y sigue asociando el Empire a la escena de aquella película....sí, aquella




o a aquella otra, la que sea...pero no subas al Empire en agosto. Ni tu ni el Empire os merecéis la hora y media de cola, el sudor pegajoso del tipo de delante, los puestos de souvenirs o el fotomontaje con King Kong. No te mereces llegar arriba y no poder disfrutar de la vista, ni siquiera si eres la única de las tres mil personas que quiere verlo con sus ojos y no con los de la cámara digital. No subas al Empire, pasa de largo y díles a todos tus querulantes * que no subiste al Empire porque aquel día decidiste no insultar tu recuerdo de Manhattan.

*QUERULANTE. La palabra no existe, salvo en mi entorno, pero define perfectamente a ese conocido-amigo-pariente que siempre ha estado en el lugar del que tu acabas de llegar y que siempre te abrasa con observaciones del tipo:

-¿Que vienes de Nueva York y no has estado en el Empire State? Entonces no conoces Nueva York

-¿Que has estado en París y no has tomado una copa en el lobby del Crillon? Entonces....

-¿Que has estado en Bostwana y no has pasado una noche en la guarida del hipopótamo? Entonces...

El término se lo debemos a un oftalmólogo que mi contraparte y sus padres conocieron en un crucero y que decidió, como ellos, hacer lo que les diera la gana sin dejarse presionar por experiencias anteriores.

Felices vacaciones

Sonia

Preguntan algunos blogeros si me gusta la nueva magistrada del Supremo. Y me gusta, mucho, por varias razones:

-me gusta porque me gusta su madre, Celina, una inmigrante puertorriqueña que sacó a sus dos hijas adelante sin la ayuda de un padre...y además en el Bronx, ese barrio de Nueva York al que los amigos me recomiendan que no vaya.

-me gusta porque su nombramiento representa lo mejor de este país, que no pregunta de dónde vienes ni quién eres...y si vales, vales. (Obama, al respecto: "los principios que hacen única a América, la justicia, la igualdad y la oportunidad, han hecho posible que la juez Sotomayor haya recorrido este camino". "Hoy hemos roto otra barrera y estamos un paso más cerca de ser una Unión más perfecta)

-me gustan su impresionante currículum, su reconocida capacidad de trabajo, sus calificaciones en la universidad, su tesón...

-me gusta que sea mujer y latina, no porque serlo sea un valor en sí mismo, que no lo es. Nadie es mejor que nadie por ser mujer latina como tampoco lo es por ser hombre blanco...y sin embargo, de los 110 magistrados de la historia del Supremo, 106 han sido hombres y blancos.

-me gusta porque a ellos, a los estadounidenses, en general, parece que también les gusta (incluso 9 senadores republicanos han votado a su favor a pesar de la intensa campaña republicana en contra). Probablemente también ellos sienten que "ya toca", que "por qué no" y que qué bello es el "american dream".

-y me gusta porque, de alguna manera, reconoce la presencia de la comunidad latina, que ya es un 15% de la población, no sólo en las cocinas de los restaurantes. ¿Les pasarán factura los hispanos a los republicanos por su beligerancia contra Sotomayor? Quizás ya se la pasaron en las anteriores elecciones (el 80% de la comunidad hispana votó por Obama) y ahora el presidente les devuelve el favor.

Feliz fin de semana.

http://www.impre.com/eldiariony/noticias/2009/8/7/festejos-en-nueva-york-140064-1.html

Longitud 37º 33´ 48,00 N

Vuelvo a Nueva York con las coordenadas de mi descanso tatuadas en la memoria, la nostalgia del yodo y la tentación de ese puesto de pulseras tobilleras. La tentación empieza a cumplir años y ya no es únicamente una metáfora de libertad en estos tiempos tan duros para los que nos dedicamos a esto. No es mi caso, afortunadamente, ni el de los otros periodistas (amigos y más que amigos) con los que comparto paraiso y largas horas hablando del futuro de esta profesión tan fascinante y tan maltratada (imprescindible el blog de uno de ellos www.ramonlobo.com, con muchas y valiosas reflexiones sobre este tema). Somos de los privilegiados que cobramos dignamente por nuestro trabajo. Pero ahí están, por ejemplo, esos colegas de la Agencia EFE a siete euros la pieza. Periodistas cualificados con sueldos que no llegan a los 400 euros al mes. ¡¡¡Cuatrocientos euros al mes!!! ¿Cómo coño estamos permitiendo esto? Me cuentan en las Asociación de la Prensa que han convocado protestas... pero que los periodistas estamos poco movilizados y muy asustados...y me cuentan que los afectados ya buscan casas que limpiar, un trabajo mucho mejor pagado. ¿Es sólo por ahorrar? se preguntan los del club de los periodistas moribundos entre las brumas del Atlántico ¿o se trata también de degradar una profesión siempre incómoda para los que deciden? Las respuestas, muchas, contradictorias y poco optimistas se han quedado allí, en aquel trozo de costa salvaje tan cercano y tan distinto al litoral español y sus escombros...a todas esas playas destrozadas que ya, tampoco, tienen remedio.

Gemma García


Gemma García es corresponsal de Televisión Española en Nueva York, una de las grandes capitales del mundo y un foco continuo de actualidad. Vivir en Nueva York no es ni vivir en América, ni en Norteamérica, ni siquiera en Estados Unidos, pero por alguna razón mi subconsciente se ha enganchado al Living in America de James Brown entre taxis amarillos y alcantarillas que fuman.
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