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Carta a la disfunción eréctil

    domingo 24.abr.2016    por Equipo El Ojo Clínico    0 Comentarios

Por el Dr. José María Ferrer

Buenos días disfunción eréctil,

Te escribo por la mañana, al levantarme, porque generalmente no apareces en esos momentos ¿quién no se ha levantado eréctil alguna vez? Bueno, a no ser que tu aparición se deba a algún problema físico, orgánico y no psicógeno, en cuyo caso sueles faltar cada mañana, cada madrugada y en cada relación.

Eres una disfunción, y más que una disfunción eres una dificultad. Una dificultad para mantener una erección apropiada durante la actividad sexual.

Además eres una dificultad frecuente, más de lo que pensamos. Puedes aparecer hasta en el 20% de nosotros. Quién lo diría, ¿verdad? Pues lo deberían decir 2 de cada 10 varones. Lo que ocurre es que, la verdad, no nos gusta hablar de ti, nos da vergüenza, sobre todo nosotros que somos tan machos y nos gusta mucho hablar de nuestras proezas más que de nuestras debilidades.

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Querida erección, de ti nos acordamos  cuando ya no estás, cuando no apareces o lo haces de forma ocasional o débilmente. En muchas ocasiones esto se lo debemos al “penecentrismo” que hace que cualquier relación sexual sin tu presencia sea poco satisfactoria. No solo se viene abajo nuestra erección sino que también lo hace todo nuestro ser, avergonzados, con la autoestima por los suelos como si no hubiera un mañana y ese fuera el problema más grande que pudiéramos tener.

Somos machos, 'machos machísimos' y sin una erección correcta parece que toda nuestra mal conceptuada hombría se debilite igual que nuestro órgano sexual.

En muchas ocasiones tu aparición, disfunción, se debe a problemas menos físicos y más psicógenos, en estas ocasiones apareces de forma brusca, la erección aparece por la mañana al levantarnos o en nuestros sueños REM en donde aparece de forma automática. Cuando la disfunción es más psicógena también existe erección durante la “autoestimulación”. Y cuando eres más psicógena la erección desaparece cuando más te necesitamos, con nuestra pareja.

Cuando eres física u orgánica empiezas poco a poco, estás  en todo momento dificultando la erección. Da igual el cuándo, el cómo y el dónde. Y esas veces que eres orgánica puedes ser el inicio de un problema cardiovascular, estar en relación con enfermedades como la diabetes, la hipertensión o con problemas con la próstata.

Hay algo que debemos saber cuando apareces y es que en muchas ocasiones eres un efecto secundario de un medicamento. La lista es larga. Pueden ser medicamentos para la próstata, para la hipertensión, para la depresión, para el colesterol o para el dolor por destacar solo algunos de los principales.

Por esto cuando apareces sea por lo orgánico o por lo psicógeno lo más recomendable es contarlo al médico. Muchas veces será tan sencillo como cambiar un medicamento o será tan importante como evitar que tengamos problemas futuros mucho más graves que tú, disfunción eréctil. Puede ser un aviso para una futura, si no ya presente, enfermedad cardiovascular. Porque igual que tenemos “tuberías” en el corazón, las tenemos a nivel genital y cuando unas sufren, muchas veces las otras también.

 

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Lo psicógeno se combate con confianza, con olvidarnos de ti como elemento principal en nuestras relaciones, con “desgenitalizar” el acto sexual, con relaciones sexuales flexibles y no finalistas, con dedicarle tiempo a la sexualidad, con desdramatizar si pese a todo el acto sexual no ha transcurrido como era de esperar, con saber que el sexo no coital también existe, con paciencia, con comprensión, con diálogo y con, cuando realmente es necesario, medicamentos. Medicamentos que deben ser pautados por nuestro médico, que nos conoce, que sabe nuestros problemas de salud, qué otros medicamentos tomamos y es quien mejor nos puede ayudar.

Hay que compartir nuestro problema con la pareja. Al final el problema será un problema de pareja y la solución estará en la pareja. Hablemos de ti sin avergonzarnos, intentando buscar una solución.

Nosotros los médicos debemos preguntar más sobre ti y sobre la disfunción sexual en general. Muchas veces, lo que son las cosas, somos nosotros los profesionales los que podemos sentir reparo o vergüenza al preguntar sobre estos temas. En ocasiones escudándonos en el escaso tiempo que tenemos por paciente, que es verdad. Pero como digo yo: somos médicos de todo, desde el cuero cabelludo, pasando por la nariz, cuello, corazón, abdomen, bajando por los genitales, las piernas, y hasta el pie. De todo. Incluida la esfera sexual.

Consultemos nuestro problema si aparece, preguntemos los profesionales por si está, porque tendrá solución, seremos más felices y tendremos más satisfacción sexual, física y psíquica.

(Con cariño para todos, porque con cariño se vencen las adversidades, incluidas las referentes a la sexualidad)

Categorías: Ciencia

Equipo El Ojo Clínico   24.abr.2016 17:35    

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El ojo clínico

Bio El ojo clínico

Cristina Torres, Bárbara Pagán, José María Ferrer y Fernando Mora forman el equipo médico de El Ojo Clínico. En este blog comparten sus experiencias profesionales, ofrecen valiosos consejos y amplían los puntos de vista sobre las enfermedades que se abordan en el programa. Todo ello, desde una postura positiva y optimista.
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