19 posts con categoría "miscelanea"

El papa sí que importa

Entre quienes hemos seguido desde una cierta distancia espiritual la elección del nuevo papa ha podido cundir la indiferencia, la idea de que en esa elección está involucrada e interesada una minoría cada vez más minoritaria (de los casi 7.000 millones de habitantes que pueblan el planeta, sólo mil y pico millones están bautizados y no todos van a misa los domingos). Quien eso haya pensado, se equivoca.

El poder del papa aún es enorme, tan grande que el mundo será bien diferente si Francisco I basa su pontificado en fortalecer el Reino, la inmensa casa de los pobres, o dedica mucho de su tiempo a amasar alianzas en la curia, participar en sus intrigas y gestionar el Instituto para las Obras de Religión, el banco vaticano.

Estos días ando leyendo un libro de mi querido Nicolás Castellanos, obispo emérito de Palencia y motor de la Fundación Hombre Nuevos. Se titula Resistencia, profecía y utopía en la Iglesia de hoy. Nicolás, admirado amigo, vive en una humilde casa de un humilde barrio de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Hace años, lo dejó todo por servir a los pobres. Es un espíritu alegre que irradia bondad. Un gran tipo.

En su libro, prologado por Pedro Casaldáliga y enriquecido con citas de Albert Camus, Simone Veil o Pío Baroja, se encuentran las únicas reflexiones que cabe esperar de la Iglesia que surge de la palabra de Cristo. Y partiendo de sus reflexiones, uno concluye: ¿Cómo es posible que la curia haya desviado tanto su centro de gravedad?

Os invito a leer algunos extractos:

“La involución de la Iglesia católica se fue gestando en la década de los 80. En 1978 es elegido papa Juan Pablo II, lo que significó un gran cambio en la Iglesia. El nuevo Papa tiene en ocasiones un talante profético, pero durante su pontificado se fortalecen la curia romana y el poder institucional de la Iglesia, en un sentido contrario a la tradición de reforma iniciada por el Concilio Vaticano II. La involución en la Iglesia genera un movimiento neoconservador y fundamentalista que, en su furia restauradora, no solo intenta demoler una teología sino destruir la capacidad misma que posee el cristiano de ser sujeto creativo en la Iglesia y en la sociedad”.

 “¿Por qué lo más reaccionario se refugia en la Iglesia? ¿Por qué se tiene de ella una imagen triste, negativa y no levanta entusiasmos?”

“No se puede ir por la vida con todas las preguntas resueltas, sin dejar espacio para la duda o la sospecha, ni para acoger otras visiones o asumir el dolor de los excluidos, de los crucificados de la vida o el sufrimiento sin esperanzas de los divorciados. Si es madre tiene que acoger a los hijos que se hayan equivocado y abrirles horizontes de vida y esperanza. En el matrimonio, con tu pareja, no te puedes equivocar ni una sola vez, como permiten los hermanos ortodoxos, volver a celebrar un segundo matrimonio. Somos humanos y todos cometemos errores”.

“Llevamos siglos con una postura permanente de sospecha ante las conquistas de la ciencia y de la técnica.”

“Basta ya de ver a los jóvenes como seres desprovistos de todos los valores, como materia prima que salvar y convertir. (…) En vez de tantas censuras ¿Por qué no los acompañamos con humor, con cariño? ¿Por qué no los queremos más y nos fiamos más de ellos".

“No hemos de seguir con esa literatura empobrecida contra el placer, cuando éste, razonablemente vivido, resulta fuente de vida…”

En una de las largas charlas que he mantenido con Nicolás Castellanos me reconoció no entender por qué la Iglesia española convoca manifestaciones contra el matrimonio homosexual persistiendo como persisten tantas injusticias en el mundo.

Nicolás habría sido un gran papa. Ya no lo será, pero quizá algunas de sus reflexiones inspiren a Francisco I en su mandato al frente de la Iglesia.  De cómo oriente su Gobierno va a depender el bienestar y la educación (ojo, es jesuita) de millones y millones de personas. Y esa forma de Gobierno también ayudará (o no) a obispos y curas de todos el mundo, a misioneros, a presentar la palabra de Dios con más fortaleza, mayor respaldo. Nada más y nada menos.

José Antonio Guardiola   14.mar.2013 10:57    

El discurso de Viana

Hola. Os reproduzco mi discurso del viernes 1 de junio al recoger el premio europeo de periodismo Salvador de Madariaga. Fue un acto emotivo, celebrado en el maravilloso Palacio de Viana cordobés, que compartí con dos ya buenos amigos Álex Rodríguez (La Vanguardia) y Chema Patiño (SER).

"Autoridades. Patrocinadores. Organizadores. Miembros del jurado. Gracias.  Gracias por reconocer con este premio europeo un trabajo casi siempre alejado de la geografía de esta renqueante Europa.

 De otras ceremonias del Salvador de Madariaga recuerdo, con cierta melancolía, magníficas alabanzas al proceso de construcción europea … Hay que reconocer que los premiados de este año tendríamos muy difícil emular aquellos discursos.

 Por eso, voy a comenzar con una anécdota lejana, que viví hace casi 15 años en Guinea Ecuatorial y que resume muchas esencias. Una mañana, entre los puestos de un mercadillo de Malabo, se acercó una anciana y me preguntó si era español. Asentí. Y, después de escrutar a un lado y otro para descartar la presencia de algún inoportuno centinela, esta súbdita de Obiang me arrojó esta pregunta:  Oiga, esto de la independencia… ¿Cuándo se acaba?

 Creo en un periodismo que consiste básicamente en escuchar… Escuchar a ancianas como la de Malabo y explorar así las raíces de tanta humillación y frustración. Un periodismo que está en las calles de Atenas y en las aldeas del Quiché. Bajo los toldos azules del ACNUR o a las puertas del Tribunal de La Haya.

 Con crisis o sin ella, los grandes medios siempre estarán en los grandes conflictos. Pero creo que debemos obligarnos a girar el cuello, a regresar al foco de la noticia cuando ha desaparecido de portadas y telediarios… Un proceso, por cierto, cada vez más vertiginoso.

 Porque es en ese preciso momento cuando afloran muchas de las bajezas del ser humano. Cuando las víctimas dejan atrás esos toldos azules y, de regreso a casa, se topan con los nuevos poderosos. Y cuando esos nuevos poderosos dan rienda suelta a sus deseos de venganza… Cuando los guerrilleros se acomodan –con ánimo de perpetuidad- en lustrosos sillones dispuestos a escribir SU Historia. Ahí debe estar el periodismo.

 Ése es el oficio de En Portada. Herodotear. Desplazarnos para contar lo que escuchamos y vemos. Con mensajes directos, limpios… Dignos de un medio público. De otra manera, ustedes nunca conocerán la serena angustia de ancianas como la de Malabo.

 Hasta aquí mi discurso como periodista. Permítanme un puñado de palabras como ciudadano. Yo tenía 12 años cuando murió Franco. Pertenezco, por tanto, a una generación que ensambló su proyecto personal y vital a un proyecto colectivo, del que nos sentimos responsables: El de moldear un nuevo país, dinámico y moderno. Hoy vivimos tiempos de zozobra. Y frustración. Nos hacemos miles de preguntas para las que apenas hallamos respuestas. Nos llevará semanas, meses, quizá años encontrar esas respuestas y sacar sus conclusiones. Pero cuando llegue ese momento, los ciudadanos tendremos la fuerza necesaria para empezar un nuevo partido sabiendo que lo que de verdad tiene remedio es, otra vez, el futuro. Muchas gracias."

José Antonio Guardiola    4.jun.2012 12:52    

Juanmari

Juanmari era un tipo vital. Le conocí en Santiago de Chile a finales de los 90. Fue en una cena en casa de un amigo común, también vasco (querido Martín, en todo el Cono Sur nunca nadie preparó mejor que tú el cogote de merluza).

De Juanmari recuerdo la velocidad endiablada con la que jugaba al mus. Y su talento, escupido en torrentes de palabras. Y su visión sin ánimo de venganzas del llamado conflicto vasco.

Juanmari me contó aquélla noche de mus y merluza cómo salvó la vida a otro amigo común (querido Patxi…) cuando era gobernador civil de Guipúzcoa. Una de tantas. Una manifestación en lo viejo de Donosti, unos tipos que arrojan pasquines, una diana dibujada en la frente de mi amigo… Y todo se acabó. Adiós a Euskadi para siempre. Lo mismo que le pasó a Juanmari. Por eso le conocí en Chile.

Desde esa noche chilena mantuve con Juanmari una relación muy cordial… Sin llegar a ser amigos.

Una mañana de domingo de finales de julio de 2000 escuché en Radio Nacional, aún somnoliento en la cama, algunas palabras inconexas. Anoche. Asesinado. Juan María. Le imaginaba en Chile, pero no sé por qué  pensé que sólo podía ser él. Bajé al kiosco más cercano a medio vestir y me quedé petrificado cuando vi la foto de portada del diario El País. Era él. Un euskaldun de Legorreta, viejo comunista, luchador antifranquista… Alguien le definió como el gobernador que limpió Intxaurrondo. Pero qué más da lo que fuera o hiciera si sobre todo era humano.

Siempre he dicho que no soporto a quien me cuenta una guerra posicionado en un bando. Llámese serbio, croata, bosnio, hutu o tutsi. Sólo entiendo una manera de contar una guerra: desde el lado de las víctimas y acusando en todo lo que se pueda probar a los victimarios (llámense Milósevic, Kagame, Tudjman, Mugabe, Pinochet o Stalin).

Lo que se ha vivido por culpa de ETA no ha sido una guerra, pero desde ayer tarde no me quito de la cabeza la portada del periódico con el cuerpo inerte de Juanmari. Una víctima. Una más.

Categorías: Actualidad , de-aqui , denuncias , miscelanea

José Antonio Guardiola   21.oct.2011 13:10    

En casa de Osama bin Laden

Hace casi 10 años entré, con José Manuel Frean y Juan Antonio Barroso, en la casa de Osama bin Laden en Jalalabad, Afganistán. Estaba vacía. La había abandonado apenas horas o días antes. Al ver hoy la casa en la que le han abatido en Abbatabad da la sensación de que sus hábitos de vida han cambiado muy poco (casa fortaleza amplia pero sin lujos aparentes).

 En su casa de Jalalabad no había rastro alguno de lujo. Muros de adobe. Suelos de tierra. En algunas estancias, baldosas baratas. No había armas. Poca comida. Disquetes por el suelo y un Corán en árabe e inglés en la que deduje era su mesilla. Y todo muy revuelto. Daba la impresión de que su huida había sido muy precipitada.

 Horas después nos encaminamos a Tora Bora, en lo que se convirtió en un ejercicio de periodismo un tanto absurdo. Consistía en viajar a diario desde Jalalabad a las primeras laderas de la cordillera hasta el punto en que los mujaidines –por orden de agentes secretos estadounidenses que se creían invisibles- nos detenían. Tres horas de ida y otras tantas de vuelta. Allí en esas laderas pasamos muchas horas, muchos días. De vez en cuando los mujaidines arrancaban su viejo carro de combate y lanzaban un pepinazo. Nos valía para arrancar la crónica del telediario.

 Un día decidimos saltarnos el control y avanzar por una carretera que nos pareció infinita. De una cuneta saltaron unos diez  mujaidines. Nos bajaron del coche. A los occidentales nos encañonaron y a nuestro intérprete le abofetearon. La escapada no sirvió de nada. Ni un solo plano tenía información. Qué rabia da cuando te la juegas para nada!!!

 Entre tanto combate (mujaidines y comandos estadounidenses desde tierra y todo lo demás bombardeos desde el aire) esperábamos poder anunciar algún día la captura de Osama bin Laden. Un día nos dejaron llegar hasta una zona arrasada por los bombardeos de la aviación. Vimos milicianos de Al Qaeda muertos. Llegó un momento en que los coches dejaron de ser útiles y comenzamos a trepar por las escarpadas montañas de Tora Bora. Después de horas de escalada, llegamos a la cima y ahí observamos que tras un valle había otro pico más alto. Y después de más horas de escalada llegamos a la cima y certificamos que el siguiente pico aún era más alto y el siguiente todavía más alto… Y así hasta un aparente infinito.

 Ese día llegué a la conclusión de que encontrar a Osama bin Laden iba a llevar mucho más tiempo del que imaginábamos los amigos que echábamos horas y horas al calor del viejo carro de combate de los mujaidines: David Jiménez, Enrique Serbeto, el Biri –qué gran día cuando llegó con chorizo fresco de Madrid…- y tantos otros.

 Hoy sí he de reconocer una cosa: Tora Bora es un lugar recóndito e inaccesible, Osama bin Laden ha tenido buenos protectores en las zonas tribales de Pakistán, la CIA no siempre es tan despistada como parece… Pero con todo y con eso nunca imaginé que tardarían diez años en dar con OBL.

José Antonio Guardiola    2.may.2011 12:53    

Wikileaks y la diplomacia de Kissinger

Estoy deseando que Wikileaks filtre a algunos periódicos cómo ha conseguido y por qué los documentos que estos días exhiben El País, Le Monde, The Guardian, Der Spiegel y The New York Times. A estas alturas, me cuesta creer que detrás de esta operación sólo hallemos a un diplomático rebotado o incluso un servicio secreto más indiscreto de lo habitual.

Dicho esto, he de reconocer que estoy disfrutando de esta cadena de filtraciones, previamente filtradas por los propios diarios. Algunos de sus detractores lo tachan de cotilleo. Creo que no es sólo eso. He leído, por ejemplo, un informe enviado a Washington por el embajador estadounidense en Harare sobre la situación en Zimbabue que es casi perfecto. Una radiografía muy certera de lo que ocurre en ese país desastrosamente administrado por Robert Mugabe… Y más cosas.

Los cables también me ayudan a definir el perfil de algunos políticos: Vladímir Batman Putin, Nicolas Sarkozy, Cristina Fernández de Kirchner o, por supuesto, Hillary Clinton. Y también de Miguel Ángel Moratinos o María Teresa Fernández de la Vega.

Se dice que estas filtraciones ponen en riesgo el futuro de la diplomacia tradicional, ésa que consiste en asumir un mal menor –asumido habitualmente por los que no deciden- con el objetivo final de un bien mayor. Quizá. Pero quiero dejar claro que si una mañana al salir de casa me cruzo en el descansillo a Henry Kissinger –maestro de la diplomacia tradicional- y a Ratko Mladic –huido de la Justicia internacional y presunto ejecutor de la matanza de Srebrenica- no sé por quién de los dos me van a empezar a temblar antes las piernas.

Sean bienvenidas todas estas filtraciones y ¡casi en tiempo real!… Porque siempre me ha parecido absurdo que la CIA haga públicos sus trapos sucios 30, 40 ó 50 años después, cuando ya nada tiene remedio. ¿Se imaginan que hubiéramos sabido casi al instante las maniobras de la Casa Blanca, la CIA y el Departamento de Estado para acabar con el Gobierno chileno de Salvador Allende? ¿Habría aguantado tanto tiempo en el poder un tipo como Augusto Pinochet?

Categorías: miscelanea

RTVE.es    2.dic.2010 08:49    

Cosas que he leído

Una historia breve y fácil para empezar el nuevo curso. Últimamente he escuchado y leído algunas cosas curiosas, de ésas que merece la pena tener anotadas.

Durante las enésimas negociaciones de paz entre israelíes y palestinos se lee en las crónicas que estos últimos mantienen como condición inexcusable el cese de la construcción de asentamientos de colonos judíos en los territorios ocupados. Según la legislación internacional, la construcción de cualquier colonia en los territorios es ilegal. ¿Se trata de una exigencia?

Leo que Tony Blair asegura en sus memorias que sabía que lo de Gordon Brown iba a ser un fracaso ¿Tan poco quiere el señor Blair a su país que lo deja en manos de un especialista en desgobernar? ¿Nadie le va a pasar factura?

Leo que el arzobispo de Milán, el heredero del admirable Martini, es el defensor de una nueva gran mezquita y he leído que la ancestral libertad religiosa en Estados Unidos no alcanza a autorizar la construcción de una mezquita a un par de manzanas de la Zona Cero. Y que un ministro británico ha tenido que reconocer que no es gay y que otro francés ha tenido que suspender su boda por amenazas llegadas desde el ciberespacio.

Y lo mejor: Un mensaje cargado de ironía de los amigos de Human Rights Watch. Le instan al Gobierno chino a que presione al líder birmano Than Shwe, durante sus cuatro días de visita en Pekín, para que organice de forma democrática las elecciones que ha convocado el régimen birmano para el próximo 7 de noviembre. China exigiendo a Birmania elecciones libres y democráticas… Ésa sí que es buena.

Categorías: miscelanea

RTVE.es    7.sep.2010 12:03    

Pepe Comas, la guerra y el Atleti

Fue gracias a Pepe Comas. Él me facilitó ver mi última final del Atleti. Nunca lo olvidaré. Pepe era un apasionado de la vida, casi tanto como del fútbol. Y sabía de mi afición por el rojo y el blanco.

Situémonos: Prizren, 26 de junio de 1999. Algunos blindados alemanes patrullan por las calles de esa ciudad del sur de Kósovo. Los serbios han emprendido su retirada hacia el norte y los albanokosovares de la UCK comienzan a repartirse el poder y sobre todo los negocios. Ésa era la estampa de la posguerra. Pepe lo escribía para El País. José Manuel Frean, Miguel Ángel de la Fuente y yo lo contábamos para TVE.

A primera hora de la mañana de ese 26 de junio encontré una nota en la recepción de la fonda en la que nos alojábamos. “No te puedes perder la final de esta noche. No te preocupes, yo lo organizo”.

Y así fue. En una ciudad en la que era casi imposible conseguir media docena de huevos, Pepe logró encontrar una casa -para empezar- con electricidad, en la que se viera la señal de la antena parabólica, en la que se sintonizara el canal en cuestión –supongo que TVE- y en la que a la familia de turno no le importara acoger a cuatro chalados hasta las doce de la noche.

Nunca he sabido cómo, pero Pepe lo logró. Con cocacola y patatas fritas incluidas. El resto, es decir el fútbol, lo dejó Pepe en manos del Atleti y así nos fue. El Valencia ganó 3-0 con un partidazo de Mendieta y dos golazos de un tal Piojo López.

Eran años, los 90, en los que para circular por los Balcanes convenía conocer la nacionalidad de muchos de los jugadores de la Liga. A unos te los ganabas citando a Suker, a otros recordando alguna jugada de Pantic y a los otros con algún gol de Kodro. Y cuidado con equivocarte…

Hoy he decidido montar una fiesta en casa para ver la final de Hamburgo y dedicarle la copa a Pepe Comas.

Categorías: miscelanea

RTVE.es   11.may.2010 19:21    

Y ahora... En Facebook

Durante muchos años, las guerrillas latinoamericanas utilizaron con astucia una estrategia conocida como la combinación de todas las formas de lucha. Consistía en combatir en diferentes frentes –la política oficial, la guerrilla urbana, la guerrilla rural…- con el fin de alcanzar el objetivo final: el poder.

En Portada se parece poco a una guerrilla, pero hace tiempo que decidió aplicar la combinación de todas las formas de lucha. Por eso En Portada tiene una web tan estupenda como la que tiene (gracias sobre todo a Susana Rodríguez y David Varona), por eso En Portada está en los programas de radio, por eso los telediarios siempre dan crónicas avanzando el contenido de los reportajes del domingo, por eso existe este blog…Y por eso ahora estamos en Facebook.

Nunca antes los periodistas habíamos dispuesto de tantas herramientas para hacer nuestro trabajo y nunca antes habíamos tenido ante nosotros a una audiencia tan cualificada intelectualmente. En todo el mundo. Ésas me parecen dos verdades incuestionables, pero también es verdad que nunca antes habíamos visto con ojos tan nublados el horizonte de este maldito oficio –ése será el título de un próximo reportaje de EP-.

Esas dudas hacen que los periodistas no tengamos claro a día de hoy cuál será el formato en que contaremos nuestras historias dentro de apenas diez años. O menos. Yo, personalmente, no tengo claro cómo será, cómo se verá, quién seguirá En Portada dentro de diez o quince años. Pero lo que sí tengo claro es que un programa de televisión ya no es algo que empieza a las 22.00 por La 2 un domingo sí y otro no y que termina 45 minutos después.

En Portada es este blog, En Portada es la web que sirve de contenedor para entrevistas en profundidad a personajes del mundo en que vivimos… Y también es la web en la que nos veis trabajando en los Así se hizo. Es todo eso y queremos que sea más. Y desde hoy, queremos que En Portada seáis también vosotros a través de este instrumento diabólico llamado Facebook. Bienvenidos a nuestra combinación de todas las formas de lucha.


En Portada on Facebook

Categorías: miscelanea

RTVE.es    8.abr.2010 18:59    

Nicolás Castellanos, el nuevo misionero

Hace 18 años llegó a Bolivia un obispo español. Voz ronca, mirada de rapaz y una facilidad pasmosa para relacionarse con sus congéneres. Así sigue siendo Nicolás Castellanos. Oficialmente es obispo emérito de Palencia. Yo, personalmente, creo que es ante todo un gran conseguidor.

Nicolás Castellanos es lo que en España se conoció durante la transición como un obispo progre. Uno de esos prelados que el cardenal Tarancón habría querido ver estos días sentado en la Conferencia Episcopal. De los que provocan cuchicheos en los corros de señoras de alta alcurnia castellana y misa diaria. Castellanos se negó a vivir en el Palacio Episcopal. Vivía en un apartamento alquilado y compraba el pan todos los días. La puerta de su despacho siempre estaba abierta.

Pero llegó un día en que el bueno de Nicolás –ya le considero amigo y por eso abuso de la confianza- comprendió que había muchas injusticias en el mundo como para conocerlas a través de los libros, los periódicos y la televisión. Tomó un avión y se marchó a Bolivia. Se presentó ante el obispo de Santa Cruz de la Sierra y le pidió una misión.

La misión se llamó Plan 3.000, un barrio instalado en un descampado y poblado por damnificados de las inundaciones del río Piraí. Y allí, en el Plan 3.000, Nicolás Castellanos ha labrado su proyecto. Ha construido un centenar de escuelas. Comedores, piscinas... Un teatro, Una escuela universitaria. Sobre todo, ha hecho un poquito más feliz a mucha gente.

Nicolás se levanta a las 5 de la mañana y dedica un par de horas a leer el Evangelio, a aprender de los santos. A hablar con el Dios de los pobres, el mismo Dios con el que habla Pedro Casaldáliga o conversaban monseñor Romero e Ignacio Ellacuría. Nicolás me demostró que en todas esas maitines siempre hallaba el rumbo para ser mejor cada día y ayudar mejor a los demás.

En un principio me interesó de Nicolás Castellanos su obsesión por ayudar a los demás, independientemente de su credo. Pero poco a poco me interesó también entender cómo hacía compatible su credo y su vocación por los pobres con una Iglesia europea renqueante por tantos achaques. Debatimos mucho sobre el futuro de una Iglesia que mantiene en un segundo plano a las mujeres, de una Iglesia que ampara la vilezas cometidas por algunos de sus miembros (Irlanda, Brasil, Estados Unidos…), de una Iglesia que se obsesiona con la conducta sexual de sus feligreses. Recuerdo que un día me contó que no entendía muy bien por qué la Iglesia española convocaba manifestaciones en contra de los matrimonios entre homosexuales habiendo como hay tantas injusticias en el mundo…

Nicolás habla claro. No se muerde la lengua. Ni en Bolivia –no es precisamente partidario de Evo Morales, aunque lo fue- ni en España. Aquí tiene muchos, muchísimos amigos. Desde José Bono a Ana Botella. De todos ellos extrae el jugoso fruto de la felicidad y de ellos espera también la ayuda necesaria para seguir adelante con su misión. Es un pertinaz recaudador de fondos. Me ha enseñado sus cuentas. Ni una sola mácula.

Y Nicolás es sobre todo uno de ellos. Vive en una angosta habitación de una casucha rodeada de barro a la que cariñosamente llaman Palacio. En pleno Plan 3.000. Y vive rodeado de jóvenes. De los miembros del directorio de la Asociación con la que vehicula todo su trabajo. Se le ve cómodo, en familia.

Nicolás parece un hombre feliz, inmensamente feliz. Y es muy gratificante descubrir gente que es así de feliz simplemente por ayudar a los demás.

Una de las grandes ventajas de ser reportero es que conoces a decenas y decenas de personas interesantes en los lugares más remotos del planeta. Muchos de ellos son gente anónima que desborda paz interior. Nicolás Castellanos está en el top ten.

PS: Nicolás Castellanos es el protagonista del reportaje La nueva misión. Lo emite En Portada este domingo 31 de enero (22.00 horas en La 2). Un reportaje amable, que invita a la reflexión.

Y el lunes 1 de febrero a las 13.00 hora peninsular española, Nicolás Castellanos mantendrá un encuentro digital con todos los que queráis participar. Os animo, porque nunca escuché de él una respuesta vacía.

Categorías: miscelanea

RTVE.es   28.ene.2010 11:34    

Nuestras euroseñorías

Estoy en la lista de los millones de ciudadanos que se consideran europeístas. Creo en el proceso de construcción europea –continuo y permanente como contamos hace poco más de una semana en En Portada- y me felicito por haber nacido en este espacio geográfico… Pero hay ocasiones en que las instituciones europeas no dan la talla.

¿Dónde están los eurodiputados? Hoy, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presenta en Estrasburgo su programa para estos seis meses de Presidencia semestral. Francamente, reconozco que escuchar su discurso no me parece un planazo. Pero de la misma manera, considero que ni un solo diputado debería estar ausente del pleno, salvo algún caso de fuerza mayor.

Cuenta María Ramírez en El Mundo que cuando Zapatero ha arrancado su discurso apenas poblaba la sala un centenar de eurodiputados. Ojo, de un total de 736. En el momento álgido, los presentes no han cubierto la media entrada.

No todo es desesperanzador. Los eurodiputados han dado la talla en los exámenes a los que han sometido a los candidatos a comisarios. El caso de la búlgara Rumiana Jeleva ha sido el ejemplo más claro… Y resulta esperanzador de cara a la confianza en las instituciones europeas que para ser comisario haya que superar un examen que no se le exigió a Jeleva para ser ministra en Bulgaria… O que no se le exige a ningún ministro en España y otros tantos países europeos.

Pero, antes de que millones y millones de ciudadanos lleguen a la conclusión de que las instituciones europeas sirven de poco, los euroelectos deberían asumir plenamente la responsabilidad para la que fueron elegidos. Plenamente.

Quizá esta tarde, a algún controlador de aeropuertos españoles le dé por airear el sueldo final de los eurodiputados y proponga clausurar el Parlamento Europeo o inventar una máquina capaz de hacer el trabajo de sus euroseñorías…

Categorías: miscelanea

RTVE.es   20.ene.2010 11:39    

José Antonio Guardiola

Bio En Portada

Se puede vivir sin saber qué es el azimut. Pero difícilmente se puede navegar o volar sin manejar el azimut. El azimut, el norte magnético, el rumbo… Son los que nos facilitan ir hacia donde queremos y gracias a ese sentido de la orientación el mundo es lo que es.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios