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Artistas eslovenos del siglo XX: Jože Plečnik, Laibach y el colectivo NSK

    martes 28.nov.2017    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

 
Puente del dragón_Tres puentes Liubliana -Eslovenia
Hay arquitectos que marcan a las ciudades en las que trabajan, Gaudí y Cerdà (Barcelona), Christopher Wren (Londres), Oscar Niemayer (Brasilia) o el barón Haussmann (París). Pero hay uno que marcó la reconstrucción de 3 capitales de 3 países diferentes. El esloveno Jože Plečnik, remodeló Liubliana, Praga y Viena. Ahora los tres países buscan el reconocimiento universal de este arquitecto para el que piden la declaración de su obra como Patrimonio Munidal de la Humanidad, título que ya ostenta el suizo Le Corbursier. Eslovenia y la República Checa han unido esfuerzos para conseguir este objetivo.
 
Plečnik desarrolló un lenguaje arquitectónico único independientemente de las tendencias del comienzo del siglo XX. Su enfoque en la reinterpretación del patrimonio arquitectónico y su rico simbolismo incluyen elementos de la arquitectura clásica, reorientando el espacio, modernizándolo y buscando nuevos usos a sus funciones tradicionales. Su arquitectura ofrece una solución universal a los problemas urgentes de diferentes generaciones y sigue estando de actualidad. 
 
Liubliana, que se caracteriza por los restos de la época romana y la arquitectura barroca, consiguió su primer plano de la ciudad moderna después del terremoto de 1895 con el contemporáneo de Plečnik, Maks Fabiani. Transformó de una ciudad provincial y adormilada, en una capital moderna de estilo Art Noveau, con nuevos ideales estéticos. Plečnik persiguió su visión personal de Liubliana durante más de tres décadas, entrando en un espacio ya construido, transformándolo y actualizándolo, entre 1921 y 1957, con una serie de edificios singulares. Una de sus obras más emblemáticas es el puente de los dragones, o de los tres puentes, sobre el río Liubliana.  
 
Nacido en la capital eslovena en 1872, Jože Plečnik estudió en la celebre Academia de Bellas Artes de Viena con el profesor Otto Wagner. Tras concluir sus estudios fundó un exitoso taller en la capital austríaca, cuya obra más importante fue el residencial Zacherlhaus en el centro de la ciudad, considerada una de las primeras construcciones modernas en Europa.
 
En 1910 le ofrecieron una plaza de profesor en la Academia de Artes, Arquitectura y Diseño de de la capital de la República Checa. En 1920 fue llamado a reformar los jardines de la zona sur del Castillo de Praga, y más tarde, el presidente de la República Checoslovaca, Tomáš G. Masaryk, le confió la reforma de tres patios más, el Jardín de las Murallas y algunos interiores, incluida su residencia. A pesar de haber vuelto a su ciudad natal en 1921, Plečnik trabajó como arquitecto del Castillo de Praga entre los años 1920 y 1935. Durante este tiempo se convirtió en la inspiración para muchos arquitectos checos, y en 1949 le fue concedido el premio Prešeren.
 
Coincidiendo con el 60 aniversario de su muerte, y los 145 de su fallecimiento, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), el Foro Cultural de Austria, el Centro Checo y la embajada de Eslovenia, han organizado una amplia muestra sobre el trabajo del apodado Gaudí eslavo.  Ahora esa exposición se puede visitar en la Universidad Politécnica de Valencia.
 

La revolución artística contra la Yugoslavia de Tito

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Otros artistas eslovenos son el colectivo Neue Slowenische Kunst (NSK), un movimiento de la década final de Yugoslavia, formado por ocho grupos que aportaron toda una revolución artística en ese país entre 1980 y 1992. 
 
El más internacional fue el grupo musical Laibach,considerado uno de los pioneros de la música industrial. Fundado en 1984, en sus conciertos han utilizado símbolos nazis, bien sea vestidos como Hitler o con la estética totalitaria del Tercer Reich.
 
Laibach ha colaborado sistemáticamente con otros grupos de NSK, como la banda sonora del álbum Krst pod Triglavom (Bautismo bajo el Triglav), una producción del "Teatro de las Hermanas de Escipión Nasica". 
 
En el grupo también actúan cineastas y artistas gráficos, que mezclan iconografías fascistas y comunistas. En 1987 ganaron un concurso nacional de carteles para la paz, con una obra en la que cambiaban el águila nazi por una paloma, consiguiendo una gran notoriedad en su país.
 
Su trayectoria puede contemplarse en una exposición dedicada al movimiento NSK en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid,  "Del capital al Kapital", un título que demuestra que NSK fue tan crítico con el socialismo como con el capitalismo y vació el significado de los símbolos, inventando a la gente a reinterpretarlos.
 

El grupo transgresor Laibach

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El grupo Laibach se formó el 1 de junio de 1980 en la ciudad industrial de Trbovlje. Laibach opera como equipo (espíritu colectivo) según el principio de producción industrial y totalitarismo, lo que significa que el individuo no habla, lo hace la organización. Los miembros, flexibles y anónimos, trabajan en el principio cuadruple (Eber - Saliger - Keller - Dachauer), que, predetinado, esconde en sí una serie arbitaria de subobjetos.

Poco después de su fundación, declaró que su nombre era una idea materializada en el nivel de un símbolo cognitivo enigmático. El nombre Laibach surgió por primera vez en 1144, como nombre original de Liubliana; después, de nuevo apareció en la época de la monarquía austrohúngara; y por último, en 1943, durante la ocupación alemana de la capital eslovena. La controversia sobre el nombre y la provocación del grupo alcanzó su punto álgido en 1983, cuando la presencia del Comité de la Ciudad Liubliana de la Alianza Socialista del Pueblo Trabajador de Yugoslavia prohibió toda manifestación pública del grupo con ese nombre. El primer concierto legal en la capital eslovena, una vez levantada la prohibición, no tuvo lugar hasta 1987.

Además del nombre, el motivo clave de Laibach es la cruz, que está cargada de poder performativo. La cruz de Laibach es un símbolo independiente que integra una serie de referencias artísticas, totalitarias y religiosas: desde la cruz de Casimir Malévich a la cruz griega y la cruz negra que llevaban los vehículos y aviones militares alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La cruz negra de Laibach, presente en carteles, fanzines, pinturas, en las mangas de los uniformes de sus miembros, en banderas, en conciertos y en portadas de álbumes, no está pensada para ningún tipo de identificación social sino, más bien, como signo para despertar la fascinación social. Laibach también impactó con su uso de la iconografía nazi, tratándola como un tema tabú sobre el que debía concienciarse y relacionado con los impulsos totalitaristas de la sociedad socialista.

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En sus producciones artísticas, Laibach reunía una serie de prácticas artísticas que seguían el concepto de Gesamtkunstwerk (obra de arte total) y producían un sinfín de autodesignaciones en el proceso. Con este fin, Laibach Kunst hace referencia al principio artístico del grupo, lo que es más evidente en exposiciones, pero cubre la integridad de su obra. El enfoque del arte de Laibach y la realidad social y política es retrovanguardista. El material de su obra se extrae de diversos lugares y épocas, se copia y se monta, aunque a veces interviene directamente en modelos existentes. A través de sus motivos, imagen militarista y manifiestos que citan diversas fuentes aparentemente incomparables, desde discursos políticos hasta el reglamento de cñibes de caza, Laibach explora la relación entre el arte y la ideología.

Por un lado, su estética industrial sirve para recalcar el origen del grupo, que hace referencia a la clase obrera y a las tradiciones revolucionarias del Distrito rojo de Trbovlje. Por otro lado, Laibach vuelve a la era industrial para usar su iconografía casi arcaica con el fin de deconstruir la naturaleza posindutrial tanto del socialismo como del capitalismo, así como la de la industria cultural. La pujante música industrial heavy de Laibach recurre a una serie de fuentes, desde Bach y Wagner hasta la música clásica más contemporánea de Holst y Penderecki, y desde la música electrónica de Kraftwerk hasta el pop. 

 

 

 
 
Categorías: Actualidad

Ángela Gonzalo del Moral   28.nov.2017 10:47    

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