« Agenda cultural europea, Agosto 2020 | Portada del Blog | Agenda cultural europea, Septiembre 2020 »

Centro Europeo Solidaridad de Gdansk y los acuerdos de 1980

    lunes 31.ago.2020    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

 

20190906_141454
Foto: angelaGonzaloM

Hay dos lugares  que marcan la historia de Gdansk en el último siglo: la península de Westerplatte y los astilleros Lenin. En la primera se inició la Segunda Guerra Mundial, en los astilleros comenzó la caída del telón de acero.

Están muy cerca uno del otro, en la desembocadura del río Vístula por donde históricamente había salido el grano almacenado en los silos de la vieja ciudad. Base de su riqueza que todavía queda reflejada en las calles del centro de Gdansk.

En el siglo XX, a la ocupación nazi, le siguió, durante casi 4 décadas, el dominio soviético. Hace 40 años se firmaban los denominados acuerdos de Gdansk autorizando la creación del sindicato Solidaridad-Solidarnösc. Doblegar el brazo de hierro de la URSS no fue fácil.

 

20190907_163738
Foto: angelaGonzaloM

La resistencia ciudadana bajo el dominio soviético está simbolizada en las enormes grúas de los antiguos astilleros Lenin. Trabajaban unos 17.000 obreros y nos imaginamos el laberinto de pasillos entre grúas, canalizaciones, máquinas, herramientas y barcos en construcción.

El Centro Europeo Solidaridad se alza junto a la histórica puerta número 2, de los astilleros, presidida por unas cruces. El monumento que recuerda a todos los que cayeron durante la lucha obrera de la factoría en 1970, hace ya 50 años. En diciembre de aquel año el aumento de precios de productos básicos provocó la primera huelga en los astilleros de Gdansk. 

 

 

"Salen a las calles, incluso abandonan el puesto de trabajo, algo que estaba totalmente prohibido, y el gobierno sale con los tanques. Y en diciembre de 1970, mueren 45 personas".

Ewa Stepinska, arquitecta y guía turística, recuerda que la represión policial y política llevó a muchos sindicalistas a trabajar en la clandestinidad formando comités de defensa de los trabajadores. 

20190907_180134
Monumento a los trabajadores caídos en 1970. Foto: angelaGonzaloM

Esa historia ciudadana contemporánea, que movilizó a una parte importante de los polacos, está recogida en el Centro Europeo de Solidaridad. Un museo, biblioteca y centro de investigación  dedicado a preservar y exponer la lucha sindical y el mensaje de Solidarnosc, así como la oposición democrática anticomunista del Este de Europa. Una idea del alcalde Pawel Adamowicz, asesinado a principios de 2019, que ha merecido el reconocimiento del Consejo de Europa.

En 1980, otra subida de precios fue el detonante de una nueva huelga, que se extendió por todo el país. "Era agosto, y también el astillero Lenin inicia la protesta". Ewa detalla que era el astillero más grande del país y uno de los más grandes del mundo, donde trabajaban 17.000 obreros.

"Pero la protesta es diferente, en este caso no salen a la calle, se encierran, y más trabajadores de otras empresas se unen a ellos. Las protestas en la época comunista estaban prohibidas.

 

20190907_173612

El gobierno no sabe qué hacer porque se protesta en todas las ciudades y además desde el extranjero llegan apoyos y reconocimientos a la lucha del pueblo polaco. Nosotros todavía recordamos este apoyo internacional".

Durante aquel convulso mes sobresale la figura de un técnico electricista, Lech Walesa. Subido a un montacargas lideró las movilizaciones sindicales. En unos tablones de madera, junto a la puerta número 2 del astillero, por donde pasaban todos los trabajadores, se escribieron las 21 demandas de los huelguistas. La más importante: la autorización de sindicatos libres.

Ese tablón está ahora en el Centro Europeo de Solidaridad. Se calcula que al menos 400 organizaciones, grupos, movimientos y comunidades creadas por jóvenes se movilizaban paralelamente al sindicato durante la década de los 80. 

20190907_165017
Foto: angelaGonzaloM

El centro-museo recoge todo lo que ocurrió a lo largo de una década en Polonia y los países de su entorno, tanto los movimientos sindicales, como políticos, sociales y culturales. Una de las joyas que se  preserva es la réplica original de la mesa redonda en la que se firmaron los históricos acuerdos, con las cámaras de televisión captando el momento y el nombre de cada uno de los firmantes en el lugar en el que se sentaron. 

Karol Wojtila, es uno de los personajes más presentes en una parte del recorrido museístico, el que hace referencia a las presiones internacionales. Su figura, como reconoce Ewa Stepinska, fue clave. 

"En 1978 fue elegido Papa y eso cambió bastante la situación. Viajó por el mundo e hizo popular nuestro país. Todo el mundo sabía donde estaba Polonia, un país comunista, y cuando protestamos todo el mundo nos apoyó"

20190907_173022

Un año después de las huelgas, la película dirigida por Andrzej Wajda El hombre de hierro (1981) -que  ilustraba los hechos vividos en el Astillero de Gdansk-, ganó la Palma de Oro de Cannes, la primera que conseguía un cineasta polaco y una señal del apoyo internacional al movimiento. Luego llegó el premio Nobel de Literatura para Czeslaw Milosz.

La huelga duró un mes y finalizó con una gran victoria: la firma de los Acuerdos de Gdansk, y el nacimiento del sindicato Solidaridad.   El 31 de agosto de 1980, dejó una imagen icónica: Lech Walesa, con un enorme bolígrafo y la efigie del papa polaco, Juan Pablo II, firmó los acuerdos con el gobierno comunista.

 

20190907_173300
Foto: angelaGonzaloM

La firma dio origen oficialmente a Solidarnösc, el primer sindicato libre de los países del Este. A pesar de eso, la ley marcial dictada el 13 de diciembre de 1981, devolvió la organización a la clandestinidad, hubo detenciones masivas, huelgas y manifestaciones brutalmente aplastadas. Pero ya se había plantado la semilla de la caída del telón de acero. 

La ciudad en la que nacieron Arthur Schopenhauer, Daniel Fahrenheit o Günter Grass es una metrópolis moderna, centro de ciencia y cultura y en las últimas décadas ha liderado las luchas sociales del país. En 1983 uno de sus ciudadanos de más renombre internacional, Lech Walesa, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz y en 1990, diez años después de la firma de los acuerdos de Gdansk, se convirtió en el primer presidente elegido democráticamente desde 1939.

 

Centro Europeo Solidaridad

Europejskie Centrum Solidarności

 

20190907_165100
Una de las salas de exposición. Foto: angelaGonzaloM

Se inauguró el 31 de agosto de 1914, coincidiendo con el aniversario de la histórica firma. Además de como museo tiene funciones educativas y lugar de talleres, seminarios, congresos, conferencias y debates, sobre  ideas de la libertad, la democracia y la solidaridad".

Un puente-grúa nos sorprende en la entrada del museo. Es la réplica del lugar de trabajo de Anna Walentynowicz, cuyo despido fue uno de los motivos del estallido de la huelga. Colgados del techo, centenares de cascos de los trabajadores, un mapa original del astillero y a un lado, el montacargas en el que se subía Lech Walesa para alentar a sus compañeros.

 

20190907_163530
Tablón con las reivindicaciones de Solidaridad. Foto: angelaGonzaloM

Pero el objeto más preciado es el tablón con las 21 demandas de los obreros del astillero Lenin, escritas el 17 de agosto de 1980 y colgadas en la puerta número 2 del astillero, por el que entraban los 17.000 obreros que trabajaban en los astilleros. Está incluida en el Registro Internacional de la Memoria mundial de la Unesco, que contiene los documentos más valiosos que se conservan de la historia de la humanidad.

Varios objetos emblemáticos se reparten a lo largo de la exposición, como la chaqueta acribillada que perteneció al joven Ludwik Piernicki, un trabajador del astillero de la vecina Gdynia, víctima de la masacre de 1970, antecedente de las huelgas de 1980. También el escritorio original del líder de la oposición Jacek Kuron o el papamóvil de Juan Pablo II, un todoterreno Fiat Campagnola.

20190907_172117
Foto: angelaGonzaloM

Otro vehículo, recuerda la represión. El camión de la policía STAR se utilizó para transportar a los opositores arrestados y el visitante puede introducirse en él, rodeado de escudos militares, las bolas de goma, los tanques de agua y gases lacrimógenos que lanzaban contra los manifestantes. También se ha reconstruido una imprenta clandestina.

Recortes de diarios de la época, carteles de las primeras elecciones y audífonos nos permiten escuchar los sonidos que marcaron aquellos días de huelgas.

20190907_171216
Foto: angelaGonzaloM

El recorrido del museo se puede realizar con audioguía en español, de muy buena calidad, con excelentes comentarios y sonidos y muy esclarecedora, que permite al visitante una inmersión de los hechos acaecidos durante aquellos años convulsos.

Documentos sonoros y los himnos y canciones que acompañaron las movilizaciones  de la década de los 70 y 80, mantienen la atención en una amena e intensa visita (a veces demasiado) para aquellos extranjeros que conozcan poco esta parte de la historia polaca. Pero siempre se pueden saltar algunos detalles. Puede ampliarse con una visita guiada por el viejo astillero, aunque queda ya muy poco de su frenética actividad.

 

 

Visita virtual en google maps 

 

@angelaGonzaloM
@Viaje_Itaca
Instagram: @Audioguíasturísticas
10.000 lugares para viajar con Ángela Gonzalo

Categorías: Actualidad , Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   31.ago.2020 19:23    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Canal Europa

Bio Canal Europa

Este blog es un viaje por la Europa cotidiana. Un recorrido por el día a día de los ciudadanos de la Unión Europea, recogiendo aquello que nos une... que nos diferencia, o que todavía nos separa.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios