5 posts de abril 2012

La cultura del picoteo

Nunca había sido tan fácil como hasta ahora acceder a todo tipo de contenidos a través de Internet. La inmediatez, la gratuidad y la superabundancia han generado una ansiedad informativa aparente, que amenaza con sustituir el conocimiento por la simple curiosidad, la opinión fundada por ocurrencias de 140 caracteres.

Sopa de teclas
Foto: www.co-society.com

Es lo que Benjamín Prado definió certeramente en un artículo periodístico reciente como “La cultura del picoteo”: saber de muchas cosas aunque sea poco, probar todas las salsas sin terminar ningún plato, en definitiva opinar de cualquier tema con el desparpajo de quien se cree con conocimientos para hacerlo.

Buscamos titulares en vez de noticias largas; canciones y no discos; sería lo que alguien  denominó “síndrome de Diógenes 2.0”: un afán compulsivo por acumular descargas aunque no haya tiempo para consumirlas. ¿Qué será de las industrias culturales tradicionales ahora que no hace falta poseer para disfrutar?

El próximo jueves 3 contamos en exclusiva con uno de los principales cronistas mundiales de Internet. James Gleick, reportero del New York Times durante los años 90, explicó en su columna Fast Forward cómo la Red crecía a grandes pasos. Sus best sellers sobre ciencia han sido finalistas de los premios Pulitzer y National Book Award. Su último libro, La Información,  muestra que la necesidad de datos y conexión del ser humano existe desde el principio de los tiempos.

No podía faltar el escritor Benjamín Prado,  avezado observador de esta cultura del picoteo. Invitaremos también a Mariano Fernández Enguita, catedrático de sociología de la Universidad Complutense, que comentará los efectos de esta sobreinformación (y hasta infoxicación) en los estudiantes. Vicente Luis Mora, uno de los críticos literarios más interesantes de nuestro panorama actual en España (su blog Diario de Lecturas tiene 16.000 lectores), hablará con Toni a través de videoconferencia.

Os esperamos.

La Era de la Ira

Hagan la prueba. Entren en el blog del bueno de Roberto Palomar en Marca.com, o del incisivo José María Izquierdo en El País. O, bueno, en casi cualquier blog. Efectivamente: no faltarán comentarios de lectores que descalifican, insultan, se autopublicitan… Son los agitadores de foros, también llamados trolls (para una clasificación de lo más atinada de los distintos tipos, ver aquí). El Jueves lo ilustró brillantemente en esta sección de vídeos: 

 

La Red parece haberse convertido en el Salvaje Oeste. El nivel de rabia es muy alto: injurias, suplantación de personalidad, crispación y hasta amenazas están a la orden del día. Siempre, eso sí, desde el escudo del anonimato. A esto es a lo que llamamos “la Era de la Ira”.

Para entrar en materia, el próximo jueves tendremos en LA NUBE a varios invitados que han sufrido en sus carnes esta ira. La humorista y presentadora Eva Hache contará cómo las redes sociales estrechan su relación con los seguidores… pero también con sus detractores. De hecho, fue amenazada de muerte por Twitter. El inspector jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), Enrique Rodríguez, que detuvo a aquel acosador, nos explicará dónde está la frontera entre el mero insulto y el delito, y cómo trabaja su unidad.

Fernando Savater, filósofo y escritor vasco que ha convivido con la presión social durante toda su carrera, indagará en el origen de la ira. ¿Y si resulta que ésa es nuestra verdadera cara, la cruda sinceridad, al margen de toda corrección política? También nos preguntaremos si esa violencia digital puede traducirse en analógica. Vamos, que si nos liaremos a mamporros como estos angelitos.

Por último, la escritora Lucía Etxebarria, que en el último año ha protagonizado varias polémicas en las redes sociales, reflexionará sobre cómo comportarse en Internet y cómo enfrentarse a los ciberfanáticos.

La cólera internauta. ¿Es Internet una madriguera de rabiosos, un nido de trolls en potencia? ¿Cuánto podremos aguantarlo?

Todas estas preguntas y algunas respuestas, el jueves 26 de abril a las 23.00, en La 2. Os esperamos.

La revolución digital

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Esta tarde, Agustín Martínez, guionista de LA NUBE, comparte una reflexión con todos nosotros. Dice así:

Comparamos lo que ahora estamos viviendo, esta revolución digital, informática o de la información, da igual como queramos llamarla, con la Revolución Industrial. El ordenador es nuestra máquina de vapor: el símbolo que inicia el cambio. Normalmente, cuando alguien cita la “revolución digital” lo hace con una sonrisa en la cara. Emocionado. Como diciendo: “venga, tíos, ¿no os dais cuenta? Estamos viviendo un cambio histórico. Nada volverá a ser lo mismo.” Y no le falta razón. Lo que a lo mejor le sobra es la sonrisa.

Vale. Digamos que lo que ahora nos está pasando es lo mismo que pasó durante la Revolución Industrial. Sí, el mundo cambió. Posiblemente, la vida se hizo más fácil. Pero quizás no esté de más recordar que, en el camino, unos cuantos murieron en las fábricas. Que había jornadas de trabajo interminables. Que los niños también eran obreros. Que surgieron barrios llenos de miseria en las ciudades.

Si estamos en el comienzo de una revolución similar a la industrial: ¿no es eso lo que nos toca?

Si echamos un vistazo a nuestro alrededor, uno rápido para no deprimirnos, la situación no es para tirar cohetes. Hemos cogido la costumbre de culpar de todo lo que nos pasa a los Bancos y a la clase política, a los mercados esos que no sabemos muy bien quiénes son… y no es que sean unos santos, pero: ¿tienen ellos toda la culpa? ¿No será que esta revolución digital que tanto nos tiene que cambiar, pasa primero por cargarse todo lo que había antes?

Podemos echarnos a la calle y protestar, pero lo seguimos haciendo con smartphones y tablets. Conectados a Internet: nadie se plantea que la red pueda tener la culpa de los que nos ocurre, pero, ¿y si es así? ¿y si esta desestabilización del sistema es culpa de la Revolución Digital?

La Revolución Industrial trajo la mecanización del campo y, con ella, el paro. La gente emigró a las ciudades, donde la nueva industria les daba trabajo. Durante horas interminables y en condiciones infrahumanas, pero trabajo.

Hoy, el ejemplo de la industria que nace para dar nuevos trabajos es Instagram: una empresa que vale 1000 millones de dólares y que tiene a 13 empleados. El cambio es evidente. Instagram vale más que el New York Times, con todos sus periodistas, administrativos, documentalistas, fotógrafos…

Se destruyen trabajos: la industria discográfica, muriendo, la del cine, un tanto de lo mismo… Solo por nombrar a un par de sectores. Gente engordando las listas del paro y, esas nuevas empresas que simbolizan los nuevos tiempos, dan trabajo a 13 personas. ¿Realmente es posible este cambio? ¿No estamos creando un mundo en el que, fundamentalmente, lo que sobran son seres humanos?

El mundo en el bolsillo

Siempre conectados a Internet.

Siempre actualizados.

Siempre localizables.

El smartphone ha cambiado por completo nuestra forma de estar en el mundo: casi todas las respuestas caben en la palma de la mano.

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Las 28 aplicaciones que un español medio lleva en su móvil (otros países alcanzan las 75) suponen todo un nuevo universo en el que desenvolvernos. Es verdad que la mitad de ellas son juegos (con el arrollador Angry Birds a la cabeza). Otras muchas, curiosidades que -reconozcámoslo- nos hacen tanta gracia como a los geeks de The Big Bang Theory (aquí le dan al látigo cual Indiana Jones).

Pero detrás de todo esto se levanta una industria imparable. De inversiones potentes (el desarrollo de una app puede llegar a los 200.000 euros) y profundas repercusiones sociales. ¿Acaso no es una revolución el GPS que nos sitúa en el mapa en todo momento? ¿O ese control remoto que de momento sirve para encender el equipo musical como un mando a distancia, pero que tal vez se llegue a emplear en medicina?

Nuestros invitados vienen para orientarnos. Aprovechando The App Fest, festival que se celebra en el Circo Price de Madrid el 19 y 20 de abril, nos visita David Cuartielles. Desde Suecia, este zaragozano lidera Arduino, una plataforma de prototipos electrónicos de código abierto, no propietario.

Por su parte, el emprendedor Xavier Verdaguer, afincado en Silicon Valley, nos enseñará la ropa inteligente que diseña en su empresa Innovalley, como unas zapatillas que te guían hacia un destino (si vibra la del pie izquierdo, gira hacia ese lado), o una mochila que carga la batería del móvil con energía solar. Nuevas tecnologías portátiles que a Javier Lúxor incluso le sirven para hacer magia.

Aunque pocos se manejan con este tipo de dispositivos como la escritora Maruja Torres. Vale, a veces se le cae el móvil, pero tiene dos portátiles y está enganchada al Kindle. Y con el Día del libro a la vuelta de la esquina (23 de abril), quién mejor que ella para debatir sobre el e-book.

¿A que os pica la curiosidad? Nos vemos el jueves 19 a eso de las 23.00 en La 2 de TVE.

Nos espera La Nube.

Ven, sube a mi Nube...

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Vivimos en el futuro.

No, aún no hemos llegado/regresado al planeta de los simios. Pero en el último trimestre de 2011 se vendieron más iPhone que niños nacieron, lo que no deja de ser llamativo.

Internet y los teléfonos inteligentes nos han transformado. Más allá de las comunicaciones: la cultura, las relaciones entre personas, hasta la democracia. Lo han revolucionado todo, como Mary Poppins a la familia Banks o Buzz Lightyear al grupo de viejos juguetes.

La frontera entre lo público y lo privado se difumina. Estamos más expuestos que nunca. Algunos afirman que seremos más tontos por no dejar quieto el Twitter ni cuando vemos la tele. Pero ¿y si resulta que nuestro cerebro se llega a acostumbrar a hacer varias cosas a la vez, eterna aspiración del hombre? (del varón, se entiende). O si de pronto a nuestros amigos virtuales -a los que jamás hemos visto en persona- nos unirán afectos reales. El redactor de tecnología del New York Times, Nick Bilton, dice que comparte más cosas con gente en la otra punta del mundo con sus mismos gustos que con algunos compañeros de carne y hueso... y por tanto confía más en sus consejos.

Todo esto es un lío, ¿verdad? Y no tenemos ningún mapa que nos guíe por este mundo nuevo.

Por eso lanzamos La Nube. Para intentar trazar el camino. Para entender de qué va todo esto. Queremos provocar el debate de ideas avanzadas, dar voz a los gurús del cambio.

Que nadie espere insultos, jurados que puntúen nuestras tonterías o explosiones (bueno, esto último no puede descartarse). La Nube, presentado por Toni Garrido, consiste en un grupo de gente interesante que cuenta cosas interesantes, ni más ni menos.

Estaremos en La 2 a partir de las 23.00 del próximo jueves 12 de abril. Como cantaba nuestra querida Alaska: "Ven, sube...". Te esperamos.

Equipo de La Nube


Presentado por Toni Garrido, La Nube es un nuevo proyecto de programa de televisión y página web, dedicado a la sociedad de Internet, a esta nueva era digital que está modificando nuestras vidas a un ritmo tan vertiginoso que a veces cuesta asimilar la trascendencia de los cambios. Todo se disuelve en un nuevo estado de las cosas que abarca la política, la participación ciudadana, los medios de comunicación, el consumo, la industria cultural, las formas de ocio, las relaciones interpersonales, la conducta sexual… y, en esencia, la experiencia individual de ser y estar en el mundo.
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