Condiciones de luna

    domingo 27.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Voces femeninas que han sabido valorar y han interiorizado las enseñanzas de las grandes cantantes del siglo XX y que desde procedencias distintas, itinerarios y géneros diversos y una voluntad férrea de contar historias, reconocemos como nuestras. Bienvenidos a un programa en castellano y en femenino.

Luna

otras alas – Natalia Lacunza y Marem Ladson

Soy como el oro – María José Llergo

Bajo la piel – Alice Wonder

Condiciones de luna – Soleá Morente, Estrella Morente

Un Gatito – La Bien Querida

Oxena – DORA

La Grieta – Carmen Boza

Para siempre – Silvana Estrada

Planeadora – Iván Ferreiro, Guadi Galego

No tengo – Sofía Viola, Loli Molina

nana triste – Natalia Lacunza y Guitarricadelafuente

_El Infinito – _juno

Cielo – Mariana Lucía, Queyi

Un Bosque – Pauline En La Playa

María Landó – iLe

Lara López   27.sep.2020 10:07    

Merry go round

    sábado 26.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 



«Ramón Andrés nos ha regalado libros como El mundo en el oído o El luthier de Delft. Pero vamos a centrarnos en un escrito reciente tan singular como brillante: Pensar y no caer.

Las cosas del mundo, sostiene, caen. Se precipitan, se desmoronan, se disgregan. La nada que las habita las horada, las desgasta. Las cosas del mundo son, así, contingentes, y les es inherente el devenir. Pero en este mismo movimiento de descenso se insinúa también el movimiento contrario. Desde su caída y en ella los fenómenos del mundo pueden remontar, pueden elevarse, intensificarse. Y el pensar está implicado en ese tránsito entre el movimiento descendente y el movimiento ascendente: está impelido y urgido a elevar lo caído desde un anhelo de plenitud o una aspiración a la excelencia. El pensar, entonces, es un restaurar, un cuidar, un alentar la remontada; es ésta la que espolea su tarea.

El hilo conductor del libro son una serie de obras relevantes de distintas áreas de la cultura del siglo XX: de Lutoslawski y Ligeti, a Sloterdijk, Béla Tarr, Sarah Kane, o Joseph Brodsky.

Siguiendo estas pistas se va tejiendo un complejo diagnóstico de la actual crisis del mundo moderno y, a la vez, se abordan con sutileza y rigor una serie de cuestiones y dilemas que hoy nos asedian: la elaboración del pan y su reparto (como símbolo de la justicia social), el cuerpo con su poder y su fragilidad, las complejas relaciones de los humanos y los animales, el incierto destino de una Europa a la deriva, la escritura y la memoria, la globalización y sus aspectos negativos (el economicismo, la tecnocracia, el individualismo, el consumo, el espectáculo publicitario…)».

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*Fotografía de No es un día cualquiera RNE

 


    «Leemos en este libro tan lúcido como sobrecogedor: "Pensar la escritura es hacer pie en el surco donde germinamos, en la tierra donde se fragua un empeño. Dada nuestra condición de seres añorantes, permanecemos en un lugar mientras soñamos otro; es un principio de lo trágico. Nunca estamos donde estamos. No podemos estarlo porque hemos olvidado la evocación. La evocación es llamar, suplicar que algo venga a reconocer nuestro emplazamiento y lo que desconocemos de nosotros. La primera idealización del pasado la debemos a la oralidad, al relato de hechos remotos. La voz que contaba las cosas ha venido diluyéndose con el tiempo, por eso carecemos de una audición atenta. Y otra cosa más, sin duda central: la ausencia de una voz que llega de lo antiguo impide que nos reconozcamos como eco, como efecto de una causa. Escribir es el temor a no poder reconocernos y a que llegue un día en que no seamos capaces de recordar ni de escuchar, a pensarnos como aquellas aves de Hölderlin, que abandonan sus cantos en la lejanía. Pasan por encima de nuestras casas. No se las oye. La invención de los primeros signos y letras, al menos en sus inicios, no resultó tan determinante para la inteligibilidad de la existencia como lo fuera el sustrato de un mundo oral, el sonido que procedía de los antiguos saberes. Los dioses, el destino, los designios de lo desconocido alcanzan su más acabada dimensión en la sonoridad. La memoria, en cierto modo, es una reverberación. La memoria es la capacidad que permite escribir, y escribir es pensar en lo pensado".

Pensar y no caer es uno de los libros más deslumbrantes y perspicaces de la última hornada del ensayo en nuestra lengua. Su lucidez, en ocasiones despiadada, su amor por lo simple y lo cercano, su apelación al sosiego contemplativo en esta era de una ubicuidad acelerada, lo convierte en una lectura llena de enseñanzas y de preguntas ante dificultades para las que aún no tenemos respuesta pero de las que pende el incierto futuro del mundo».

Alejandro Escudero. Pieza de Filosofía  «Ramón Andrés y la elevación del pensar».

 

Sing to the Moon – Laura Mvula, The Chapel Choir of Pembroke College, Cambridge, Anna Lapwood

Godspeed – James Blake

Yessss – Ambrose Akinmusire

Morning Sunrise – Weldon Irvine

Everything You Touch Is Gold – Gregory Porter

I'll Never Stop Loving You – Yazmin Lacey

Merry Go Round – Gregory Porter

Beauty – José James

Green Papaya – Lianne La Havas

Butterfly – Cleo Sol

Just for a Thrill – Aretha Franklin

Little Runaway – Celeste

Lara López   26.sep.2020 09:48    

Equilibrio

    domingo 20.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

Músicas Posibles. Equilibrio

       Un poema de Andrés Ramón «Después de leer a Whitman», nos introduce en un espacio en el que las canciones se vuelven poemas, con un haiku del italiano Franco Battiato, Vivaldi, Annie Lennox, Gabriele Mirabassi y Guinga,  o las últimas grabaciones de Rodrigo Leão. La excusa es escuchar al propio Mariano Peyrou acercarnos a algunos pasajes de su último libro, Tensión y sentido.

Papilio Machaon – Annie Lennox

Keyboard Sonata in D Minor, Kk. 32 – Domenico Scarlatti, Maria Tipo

Nisi Dominus (Psalm 126), R.608: 4. "Cum dederit" (Andante) – Antonio Vivaldi, Andreas Scholl, Australian Brandenburg Orchestra, Paul Dyer

SHaiku – Franco Battiato

Rasgando Seda – Gabriele Mirabassi, Guinga

Terra de Barro + Tempo de Espera – Rodrigo Leão

The River + The Boatman (Prelude) – Tigran Hamasyan

Faith In Love – Gregory Porter

Moon River – Jacob Collier

 

 

¿QUÉ ES LA POESÍA?

¿Qué es la poesía? Contamos con muchas definiciones muy interesantes, pero ninguna es totalmente satisfactoria. Gaston Bachelard, por ejemplo, dice que «la poesía pone al lenguaje en estado de excepción». Pero esto sólo sirve para afinar un poco si uno ya tiene un concepto previo, más o menos complejo y sutil, de lo que es la poesía. Para un niño de diez años, la caracterización de Bachelard resulta inútil.

No tengo el mismo concepto de lo que es la poesía que un niño de diez años, pero puedo imaginarme lo que piensa él, y eso forma parte de mi idea de la poesía. Lo mismo pasa con el concepto de poesía de los antiguos griegos, o del Renacimiento, o del Siglo de Oro o de las vanguardias. Y, por supuesto, de otras tradiciones culturales. El concepto actual de arte no es igual que el que inferimos que había en Altamira, pero en nuestra definición de «arte», Altamira nos influye y nos limita. Tal vez no nos interese tanto hallar una definición de la poesía, porque eso limitará nuestra forma de escribir y de leer. Tal vez, por el contrario, para los poetas sea interesante tratar de escribir de manera que de cada texto se pueda inferir un concepto distinto de lo que es la poesía. Evidentemente, éste es un planteamiento utópico. Por eso me parece adecuado.

* * *

«Oh, castaño, florecedor de profundas raíces, / ¿eres la hoja, la flor o el tronco? / Oh, cuerpo mecido por la música, oh, centelleante visión, / ¿cómo podemos distinguir el bailarín del baile?» En estos versos, W. B. Yeats parece afirmar que la unidad de las cosas no se rompe aunque podamos concebirlas o percibirlas como una suma de partes, pero también que no podemos responder ciertas preguntas, que debemos aprender a aceptar la incertidumbre. Creo que ésta es una de las grandes enseñanzas de la poesía. Las palabras son así: se mueven, cambian de significado, y no sólo a través de la historia o en el contexto de otra cultura, sino también a lo largo de la vida, a lo largo del día e incluso al repetirlas varias veces seguidas.

* * *

En un poema, el lenguaje puede llamar la atención por ser «raro», por funcionar de un modo distinto al de la vida cotidiana. Esto sucede tradicionalmente gracias a la métrica, a la rima, a la aliteración y otros recursos sonoros, a la disposición en estrofas, a la abundancia de figuras retóricas, al hecho de que la sintaxis se retuerza, todo lo cual sirve para advertirnos que tenemos que leer de otro modo, que el papel del receptor ha de ser distinto del habitual. Pero también puede llamar la atención porque no se entiende. No funciona, tampoco en este plano, como el lenguaje de la vida cotidiana: parece que no dice nada o que dice más de lo que dice. Esto genera tensión en el lector, y esta tensión es parte del sentido de la obra: el texto se abre para que entremos a vivir nuestra experiencia, a poner en movimiento esas palabras, cada uno a su manera.

Siempre que leemos un buen poema, por muy acostumbrados que estemos a leer poesía, sentimos esa tensión; con el tiempo, aprendemos a vivir con ella, a disfrutarla. Ese descoloque es la experiencia estética: sin asideros intelectuales (sin la captación de un sentido) ni formales (sin la percepción de un uso familiar del lenguaje), estamos en una especie de cuerda floja, entre el viento y el vértigo, entre el miedo y el deseo de caer.

* * *

Nada de esto es característico de la poesía contemporánea, aunque sin duda, en cada momento, lo contemporáneo, lo que todavía no ha sido asimilado por la tradición, es lo que resulta más raro y difícil de entender. Pero la falta de inteligibilidad inmediata de los poemas es una de las características tradicionales de la poesía. J. W. Goethe, por ejemplo, afirma en 1819 que la épica es un modo de escritura que «se entiende claramente», mientras que la poesía lírica está «inflamada por el entusiasmo», lo cual, evidentemente, dificulta su comprensión. George Chapman, en 1595, escribe que «la poesía, a diferencia de la oratoria, no debería aspirar a la claridad».

* * *

Si el lenguaje es raro, tal vez nos esté indicando que también es raro lo que dice, o que es raro el empleo que se hace de él: en muchos poemas parece que no se habla para otro, sino para uno mismo; no para afuera, sino para adentro, creando un espacio íntimo y al margen del espacio social. En un texto titulado «Hablarle al vacío», Vasko Popa sugiere que su motivo para emplear un lenguaje distinto al que se emplea cotidianamente tiene que ver con su posición vital, que determina su posición en el acto comunicativo y el interlocutor al que le habla, que a veces no es elegido sino que viene impuesto; en este caso, el poema no va dirigido a otra persona ni a sí mismo, sino «a los esperpentos de tus pesadillas». Es evidente que semejante interlocutor exige un lenguaje que no resulta del todo comprensible para los demás. «Que intente hablar con la oscuridad el que no te entiende», añade.1 «Cuando se toca fondo, aparece la forma», escribe, por su parte, Lorenzo García Vega. Cuando se trata de llegar hasta el fondo de uno mismo, de nombrar algo que no tiene nombre, de decir lo que no se sabe decir; en ciertos estados extremos, de angustia existencial o de enamoramiento, de extrañeza ante el mundo o ante la propia identidad, el lenguaje cotidiano, con su orden y su aparente claridad, no sirve para nada. Así concluye Popa: «Estás bajo el agua. Le preguntas al agua. Estás en el fuego. Le preguntas al fuego. Estás ante la muerte. Le preguntas a la muerte».

* * *

Algunas ideas y emociones se dan en el campo del lenguaje, están codificadas y nos remiten automáticamente a las palabras. Pero otras, como acabamos de ver y como todos sabemos, no se dan en el campo del lenguaje y es complicado —o imposible— nombrarlas: tal vez ahí surja la poesía, para decir lo que es imposible decir. En un conocido intento por distinguir los géneros literarios, Victor Hugo asocia la escritura dramática con la exposición de pensamientos, la escritura narrativa con el relato de hechos y la escritura poética con el relato de sueños. Como todos sabemos, los sueños no se dejan relatar.

* * *

También podemos pensar que un poema es un espacio creado para escuchar al otro que hay en uno: para llegar a las zonas de uno mismo que no conocemos del todo bien, que no solemos transitar en la vida cotidiana. «Yo es otro», dice Arthur Rimbaud, y eso es algo que puede notar quien escribe el poema, pero también quien lee un poema ajeno. En este sentido, el texto funciona igual para el autor y para el lector: el poema es, para ambos, un lugar en el que uno deja de ser quien pensaba ser. «¿Que me contradigo? / Pues muy bien, me contradigo. / (Soy enorme, contengo multitudes.)», dice Walt Whitman, una formulación que queda bastante cerca de «Mi nombre es Legión»: en ambas se expresa una sensación de multiplicidad, de extrañeza, de estar poseído. La palabra «entusiasmo» significaba originalmente «posesión divina», cosa que en la antigua Grecia se vinculaba a la creación artística. Del mismo modo, el mito de las musas dice implícitamente que la creatividad viene de un lugar misterioso, desconocido para uno mismo, incontrolable.

Orpingalik, un poeta esquimal que conoció Knud Rasmussen en una de sus expediciones en los años veinte, habla de «ideas que se cantan con el aliento cuando grandes fuerzas conmueven a la gente y el lenguaje ordinario ya no basta». Entonces «da miedo usar las palabras, pero las palabras que necesitamos vienen solas». Llama la atención que el aliento —la respiración— participe en el canto en lugar de la voz; es un elemento más impersonal, y por ello encaja muy bien con la afirmación de que las ideas vienen solas. El poema, insisto, surge en un lugar más o menos ajeno y al margen de la voluntad. Tal vez por esto puede llegar más lejos que el pensamiento racional. El pensamiento tiene unos límites (que pueden venir impuestos por la lógica, las emociones, la inteligencia, la ética), límites que un poema puede trascender. El pensamiento es nuestro, es nosotros, es un espacio en el que nos reconocemos. Pero el autor de un poema no siempre se identifica con lo que ha producido. Lo mismo, como ya he dicho, le puede suceder al lector: la lectura, a veces, lo lleva a lugares de sí mismo que no conoce o donde no se reconoce.

«Yo soy una mentira que dice la verdad», declara Jean Cocteau, enfatizando esa extrañeza y todo lo paradójico de la identidad. «Somos un diálogo», dice Friedrich Hölderlin, tras haber afirmado que el ser humano ha recibido el lenguaje, «el más peligroso de los bienes», para que pueda «atestiguar lo que es».

* * *

«Poesía eres tú», dice Gustavo Adolfo Bécquer. Con cierta benevolencia, podemos entender esa frase como un anticipo, cien años antes, de una teoría literaria que surgirá en la década de 1960: la estética de la recepción. Esta teoría se centra en lo que el lector pone para «completar» el texto, teniendo en cuenta que su interpretación está condicionada por cuestiones subjetivas y de contexto. Otra frase que funciona como un ilustre antecedente de esta idea es de Oscar Wilde: «El arte no apela a la inteligencia ni a la emoción. Apela al temperamento artístico». ¿Qué es el temperamento artístico? Parece algo tan difícil de definir como la poesía, pero si confiamos en Wilde (aunque sea durante unos instantes), veremos que hemos avanzado en nuestro intento de acotar: nos hemos librado de la idea de que la poesía ha de interpretarse o descifrarse intelectualmente, y también de la creencia de que se trata de expresar, transmitir o suscitar emociones. Más bien al contrario: la experiencia estética nos vacía de ideas y emociones, dejando un espacio para que entren o aparezcan ideas y emociones nuevas, que muchas veces apenas duran unos instantes y desaparecen sin que podamos aprehenderlas ni asimilarlas. A partir de un uso del lenguaje que no es del todo racional, se puede movilizar algo irracional en el lector. Irracional pero —o por ello— importante, constitutivo. A veces, la experiencia de leer poesía es una experiencia muy intensa. «Una película nunca me ha cambiado la vida como un libro», dice John Barth. En ese sentido, la poesía reúne la capacidad de cambiar la vida que tienen las novelas con la capacidad de emocionar y de adherirse a emociones, una capacidad que ninguna disciplina artística tiene en tan alto grado como la música.

**

De la web de la editorial Zenda:

Tensión y sentido, Mariano Peyrou

Mariano Peyrou (1971) es uno de los poetas actuales más respetados, autor de ocho libros de poemas. Los últimos son Niños enamorados (2015), El año del cangrejo (2017) y Posibilidades en la sombra (2019), publicados por Pre-Textos. También ha escrito el libro de relatos La tristeza de las fiestas (Pre-Textos, 2014) y las novelas De los otros (2016) y Los nombres de las cosas (2019), publicadas por Sexto Piso. Ha sido traducido a varias lenguas. La aparición de Tensión y sentido, el primer ensayo que escribe Mariano Peyrou, aporta una especie de nueva dimensión a su obra.

Lara López   20.sep.2020 09:27    

La Cordillera

    sábado 19.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Arrancamos el programa con un canto a La Cordillera de los Andes, en castellano, del debut de Blanco White. Escucharemos a Nicanor Parra, a Pierre Arditi o al propio Víctor Jara, En Vivo en la Peña de los Parra en cuyo honor —en recuerdo también a Salvador Allende y con nuestro pensamiento en Patricio Manns—, recuperamos músicas chilenas con Quilapayún, Patricio Manns, Manuel García con la Orquesta Sinfónica UDEC, además de con Guillamino o con propia su banda, y los homenajes de Mats Lidström y James Dean Bradfield de Manic Street Preachers.

 

«HAY QUE PAVIMENTAR la cordillera
pero no con cemento ni con sangre
como supuse en 1970
hay que pavimentarla con violetas
hay que plantar violetas
hay que cubrirlo todo con violetas
humildad
igualdad
fraternidad
hay que llenar el mundo de violetas.

EL JILGUERO CHILENO —creo yo—
tiene la obligación de mantenerse en silencio
mientras no recupere su libertad
y no pensar en nada que no sea
la libertad
la puerta de la jaula
actos y no palabras deliciosas

o recupera su nombre de pájaro
que significa amor a la libertad
o se hace acreedor al de reptil

el colmo de los colmos
es ponerse a cantar versos de ciego
como si en Chile no ocurriera nada»

Nicanor Parra.

fragmento de «A propósito de escopeta».

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Regalo de Ginebra de Violeta Parra

123,5 x 140 cm Óleo sobre tela 1964 – 1965

Colección Museo Violeta Parra

 

 

Mano a Mano – Blanco White

Nous sommes cinq mille - Ay canto que mal me sales – Pierre Arditi, Isabel Parra

Lentes de Allende (Bonus Track) – Manuel García

Music from the Andes: Te recuerdo Amanda – Víctor  Jara, Mats Lidström

Manifiesto – Víctor  Jara

Under the mimosa tree– James Dean Bradfield

El Equipaje del Destierro – Patricio Manns

Luchín +

Lo único que tengo – Jara Sinfónico con Manuel García y Orquesta Sinfónica UDEC

Te Recuerdo Amanda +

El Arado -Víctor Jara

El Arado – Manuel García y Guillamino

Gira Gira Girasol – Quilapayún y Víctor Jara

El Derecho de Vivir en Paz – Músicxs De Chile, Francisca Valenzuela, Cami, Gepe, Camila Moreno, Moral Distraida, Fernando Milagros, Mon Laferte, Denisse Malebrán, Benjamin Walker, Pedropiedra, C-Funk, Noche de Brujas, Santaferia, Chancho En Piedra, Consuelo Schuster, Schuster, Gianluca, Princesa Alba, Tommy Boysen, Joe Vasconcellos, Illapu, Nano Stern, Javiera Parra, Elizabeth Morris, Rubio, Mariel Mariel, Paz Court, Manuel García, Ángel  Parra, Juan Ángel

 

 

**Nuestra felicitación a los grandes Pedro Aznar y Manuel García por su galardón al Mejor álbum conceptual en los Premios Gardel por Abrazo de Hermanos.

Lara López   19.sep.2020 12:37    

Suspirium

    domingo 13.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Desde canciones cortesanas del que se considera el género menos frecuentado por quienes se dedican al repertorio renacentista, pese a su popularidad en la Italia del XV y principios del XVI a composiciones de reminiscencias folklóricas, músicas electrónicas como soporte de la música ancestral andina y amazónica, un madrigal de Monteverdi publicado en 1624 o músicas de cine, hoy en el programa.

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Tu dormi: Tu dormi – Marco Beasley, Guido Morini, Stefano Rocco, Franco Pavan, Fabio Accurso, Bruce Dickey

Suspirium (Arr. Rimmer) – Thom Yorke, Jess Gillam, Jess Gillam Ensemble

Sabor A Ti – Zucchero

Hallonlandet – Henrik Lindstrand

Tan Alta Que Está la Luna – Pasaje Universo

El Carbonero (Viniegra de Arriba) – Eliseo Parra

Dolce tormento – Rocío Guzmán, José Torres Vicente

Si Dolce e'l Tormento – Claudio Monteverdi, Abdolreza Rostamian, Francesca Torelli, Stefano Ligoratti

Morir d'amor – Sanjosex, Carles Belda

Walking in the Air – The Swingle Singers

What A Wonderful World – Israel Kamakawiwo'ole

Al Cantar (con Amaia) – Rozalén, Amaia Romero Arbizu

La Flor de Estambul – Javier Ruibal

Gnosienne – Paolo Fresu, Richard Galliano, Jan Lundgren

Tú Que Vienes a Rondarme – Maria Arnal i Marcel Bagés

Lara López   13.sep.2020 08:46    

Amoris

    sábado 12.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Si la unión de la poesía con la música es tan agradable, escribió Schopenhauer, si una canción con letra comprensible nos agrada tanto, es porque hallamos satisfacción para nuestras dos maneras de conocimiento, la más inmediata y la más mediata. Nuestro conocimiento más inmediato es aquel para el cual la música describe las emociones de la voluntad  y el más inmediato es el que adquirimos bajo la forma de conceptos expresados con palabras. Aquí encontrará emociones y conceptos..

 

Shadow Journal – Max Richter, Tilda Swinton, Louisa Fuller, Natalia Bonner, John Metcalfe, Philip Sheppard, Chris Worsey

Serás Amor – Joan Valent, Maia Planas, Smerald Spahiu, Gina Nicola, Cristin Schedukat, Barbara Wallus, Marga Navarro, Sonia Krasnova, Marta Hatler, Emmanuel Bleuse, Luis Correa, Joseph Safranski, Olga Karelina

Silta – NIEMI

Úrsula Hay Nieve en Casa – Nudozurdo

Winter Sun – Penguin Cafe

Check In - Insula Poetica – Joan Valent

Blue Soda – Taxídi, Simon Fransquet

Amoris – Bruno Sanfilippo

¡Ay triste que vengo! – Juan del Encina, Taracea, Isabel Martín, David Mayoral

Say What You See – Serafina Steer

Outono – Cordel

Los torpes – Santi Campos, Santi Campos & Herederos, Jero Romero

Cover

Lara López   12.sep.2020 13:22    

Lírica Vírica

    domingo 6.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Lara lee un texto de Juan de la Cruz y poemas de 

Emilia Conejo

Sebastián Fiorelli

Gonzalo Scarpa

(Lírica Vírica)

Ellos leen sus poemas:

(Emilia Conejo)

(Sebastián Fiorelli)

(Gonzalo Scarpa)

Pieza de filosofía de Alejandro Escudero: Violet Moller y la geografía del conocimiento

En su libro La edad de la penumbra Catherine Nixey expuso con brillantez las consecuencias negativas de la imposición medieval del cristianismo, ofreciendo un catálogo de la porción que de la herencia de Grecia y de Roma se perdió definitivamente.

Nos referiremos aquí a La ruta del conocimiento de Violet Moller, un libro que cuenta con pulso firme la otra parte de la historia (editorial Taurus, 2019). En él, esta historiadora británica, nos explica cómo en Oriente se conservó una parte significativa del legado grecolatino que, en Occidente, había despreciado el cristianismo en su combate contra el paganismo. Se centra, así, en el destino azaroso de los textos de la geometría de Euclides, la medicina de Galeno y la astronomía de Ptolomeo.

Moller sigue las pistas de estas obras recorriendo siete ciudades emblemáticas del mundo antiguo y medieval. El punto de partida está en la Biblioteca de Alejandría en Egipto, en el agitado periodo magistralmente retratado por Amenábar en la película Ágora. Desde ahí llegamos a Bagdad, un cruce de caminos y un tejido de lenguas. Las siguientes paradas, en la Península Ibérica, están en la Córdoba de Averroes y el Toledo de la Escuela de Traductores. Y, desde este trampolín, saltamos a tres ciudades italianas: Salerno, Palermo y, por último, Venecia. Se dibuja así un fascinante viaje de ida y vuelta entre Occidente y Oriente.

Leemos en La ruta del conocimiento: «Cada una de las ciudades que hemos visitado tiene su topografía y su carácter, pero todas comparten las condiciones que permitieron que el saber prospere: estabilidad política, un suministro regular de fondos y de textos, un grupo de personas de talento interesados en ellos, y, lo más sorprendente de todo, una atmósfera de tolerancia e inclusión respecto a diferentes nacionalidades y religiones. La colaboración es uno de los más importantes factores en el desarrollo de la ciencia. Sin ella, no habría habido traducciones ni difusión del conocimiento a lo largo de las fronteras culturales, ni una oportunidad para fusionar ideas de una tradición con las de otra. Los eruditos que hicieron posible esta colaboración son los protagonistas de esta historia: los hombres que partieron hacia lo desconocido, que dedicaron sus vidas a localizar, comprender, preservar y comunicar todas estas extraordinarias ideas y teorías. Su capacidad de asombro, su empeño en encontrar orden y claridad en el magnífico caos del mundo fue lo que puso en marcha los descubrimientos científicos y los mantuvo vivos a lo largo de mil años».

Se destaca así, con lucidez evocadora, que el mestizaje entre culturas es mutuamente enriquecedor. La principal enseñanza del libro, por lo tanto, está en subrayar las enormes virtudes de la tolerancia y la cooperación, inherentes a la pasión por el conocimiento.

Una vez recobrado un fragmento del inmenso caudal civilizatorio -científico y filosófico- del mundo grecolatino pudo florecer en Italia, entre los siglos XIV y XVI, el llamado “Renacimiento”. Es decir, despuntó, en Europa, el alba de la modernidad después de siglos en la oscuridad de los recintos amurallados e impenetrables de los monasterios.

El libro de Violet Moller La ruta del conocimiento es una novela de aventuras que relata un sinuoso conjunto de peripecias en la transmisión cultural de un modo vibrante y apasionado. Merece la pena acompañarlo en su viaje por un esplendoroso pasado que, frente a la intolerancia y el fanatismo, nos señala lo mejor del futuro.

Samuel Alonso Omeñaca escoge y lee

Poemas de amor, de Anne Sexton

Memoria del aire Caroline Lamarche

A1AIbdeZoEL

Música

Tempelhof – Yann Tiersen

Claudia, Wilhelm R And Me – Roberto Musci

We Are Forever – They Dream By Day

Song To the Siren – Tim Buckley

12 Danzas Españolas: II. Oriental de Enrique Granados, Marylene Dosse

Le Carnaval des Animaux, R.125: 13. The Swan  de Camille Saint-Saëns, Sheku Kanneh-Mason, Katherine Thomas, CBSO Cellos

Empire I – Jon Hassell

The Look Of Love – Isaac Hayes

Carnaval – Fernando Milagros y Christina Rosenvinge

My baby just cares for me – Nina Simone

Alone again, naturally­ – Giancarlo Arena & Alessio Arena

Alegría de vivir –  Ray Heredia

Lara López    6.sep.2020 15:27    

Comenzar de nuevo

    sábado 5.sep.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

“Uno enciende la radio mientras está haciendo cualquier cosa y, distraídamente, se baña en el sonido. El mero atractivo sonoro de la música engendra una especie de estado de ánimo tonto pero placentero”. De entre las muchas razones por las que alguien puede escuchar música hoy, que empezamos una nueva etapa de un programa que lleva más de dos décadas en antena, imaginen que les proponga quedarnos con la más placentera: el plano sensual. Así lo definió Aaron Copland. Compartimos unos fragmentos de su libro Cómo escuchar la música y otros del encuentro que mantuvo Philippe Manoury con el neurobiólogo Jean-Pierre Changeux y el compositor Pierre Boulez:

«¿Cómo puede ser —escribió Diderot— que casi todos los hombres estén de acuerdo en que existe lo bello; que haya tanta belleza entre ellos que la sienten vivamente donde esté, y que tan pocos sepan qué es?». Él mismo lo intentaba denominando lo bello fuera de sí “ a todo lo que contiene en sí algo que puede despertar en mi entendimiento la idea de relaciones”.

La idea la rescató el compositor Philippe Manoury, al plantear a un neurobiólogo Jean-Pierre Changeux y al compositor Pierre Boulez si por qué a la música se le podía pedir que fuera agradable, algo que no sucedía con un drama de Shakespeare o de Ibsen, a un poema de Goethe o de Mallarmé, a un cuadro de El Greco o de Cézanne:

J.-P. C.: La noción de recompensa no se identifica con la de placer. Las recompensas pueden ser positivas, agradables, pero también negativas, desagradables, y conllevar dolor o sufrimiento. Unas y otras, por lo demás, hacen intervenir neurotransmisores diferentes; por ejemplo, la dopamina, en el primer caso, y la serotonina, en el otro. De una manera general, el animal de laboratorio evita sistemáticamente la recompensa negativa. Pero el ser humano no es una rata de laboratorio; dispone de un repertorio de emociones y de sentimientos que le son propios, que matizan y reencuadran la recompensas positivas o negativas recibidas”.

 

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Los libros:

Cómo escuchar la música

Aaron Copland

(S.L. Fondo De Cultura Económica De España, 3ª Ed. 2014)

Traducción de Jesús Bal y Gay

Las neuronas encantadas. El cerebro y la música

Pierre Boulez; Jean-Pierre Changeux y  Philippe Manoury

Gedisa, Extensión Científica, 2016)

Traducción de Silvia Labado

Las músicas

JSB/RPG – Max Richter

Prelude 6 - Pt. 1 – Max Richter

Porz Goret – Yann Tiersen

Nana Del Mediterráneo – María José Llergo

All Human Beings - Pt. 2 – Max Richter, KiKi Layne, Mari Samuelsen, Robert Ziegler

exile – Taylor Swift y Bon Iver

Mano a Mano – Blanco White

Red Poem – Rodrigo Leão

Una Sombra – Silvio Rodríguez

Mercy – Max Richter, Mari Samuelsen

Pena, Penita, Pena (Homenaje a Lola Flores) – María José Llergo

Discussion Under the Tree – Simon Fransquet

JEWEL – Adam Melchor

Haiku4U (feat. Lianne La Havas) – Ethan Gruska, Lianne La Havas

Lara López    5.sep.2020 15:39    

Nos mudamos

    viernes 28.ago.2020    por Lara López    0 Comentarios

Mudanza

 

 

En la nueva temporada, os espero en RNE los fines de semana, de 06 a 07 am.

Gracias a Samuel Alonso Omeñaca, Daniel Galindo y Eduardo Gómez por hacer esta última etapa en Radio 3 particularmente entrañable e instructiva.

A los músicos, escritores, autores, editores, promotores y etc. A mis compañeros.

Al Servicio de producción de RNE, al de Emisiones de la Casa, al equipo de Documentación.


A mis compañeros de A la carta, siempre al quite.

A Joserra Gómez España, irreemplazable.

Y, muy especialmente, a vosotros.

Sois estupendos.

Lara López

 

Lara López   28.ago.2020 12:31    

Hace azul/Lands of silence/Bésame mucho

    domingo 9.feb.2020    por Lara López    1 Comentarios

 

Cangó de Bres Per a un Dia de Pluja +

Sons D'alba – Heura Gaya

Breathe – Las Hermanas Caronni y Piers Faccini

Coucou – Las Hermanas Caronni

Hace Azul – Cuejero

Samaiando – Cuejero

Princesa de papel – Cuejero

Norma: Casta diva /Ite sul colle, o druidi Orchestra Jazz del Mediterraneo, Paolo Fresu y Paolo Silvestri

La Marelle – Dom La Nena, Rosemary Standley y Birds on a Wire

El negro Zumbón – Rosemary Standley, Sylvain Griotto

 

 

Telavang – Nelia Safaie

True Hope – Nelia Safaie

Iran, The Ancient Land – Nelia Safaie

Mouasalat Ila Jacad El Ard

Ana Damir El Motakallim – Issam Hajali

Kaddaba

Moulate Salef

Chama'a – Attarazat Addahabia con Faradjallah

Gobonimada Jira - Choose Freedom – Bakaka Band

 

O Que Sera / Bésame Mucho – Paolo Fresu, Danilo Rea

Rosa Passos

Cesária Evora

Dave Brubeck

Perfidia / No Me Platiques / Besame Mucho – Tete Montoliu

João Gilberto

Rancapino

Los Panchos

Consuelo Velázquez

Esquivel!

The Beatles

 

 

Lara López    9.feb.2020 20:42    

Lara López

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En 'Músicas posibles' te proponemos dibujar cada mañana una línea de puntos imaginaria para conseguir que géneros como el jazz, las músicas del mundo tradicionales (y las que no lo son) y otros en la frontera, se crucen y contagien, conviviendo a nuestro antojo durante sesenta minutos de joyas sonoras.
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