Un pedazo de Cielo

Hay personas que caen bien aunque no se les conozca personalmente, te gusta cómo son o cómo se comportan, su actitud, sus gestos, incluso lo que has oído hablar de ellas.

Creo que es generalizada esta sensación con Cielo, Cesar Filho Cielo. En Beijing, ver a alguien tan alto, tan fuerte, tan rápido, llorando como un niño de la emoción al ver el sueño de ser campeón olímpico cumplido nos enterneció, en el podium lloraba más si cabía y todo el equipo brasileño con él... y yo, y todos aquellos que tengan la lágrima un poco fácil como me pasa a mí.

En Roma se repitió la historia. En la premiación un pedazo de Cielo, al notar que iba a llorar con el himno nacional, pareció hacer lo posible por evitarlo (osea nada), a los que estábamos viéndole, especialmente de género femenino, nos gustó, y el público se arrancó a aplaudir al ritmo del himno (cosa que emocionó más aún al nadador).

En la entrega de medallas del 50 libre Cielo parecía mentalizado de no llorar, cuando sintió que las lágrimas asomaban empezó a pestañear, y finalmente a reír cuando se dio cuenta de que era inevitable, iba a volver a llorar y desde la grada volvimos a aplaudir al ritmo del himno para que llorase tranquilo.

Curioso que parezca que no quiere llorar y que trata de evitarlo, ¿no? Pues ahora desvelo un “secreto” que me han contado en la piscina. Por lo visto, los compañeros de entrenamiento de Cielo en Auburn, entre otros el propio Bousquet, han usado las lágrimas de Cielo en Beijing durante todo el año con mucha guasa. Ya sabemos cómo son los chicos cuando se pican. Cada vez que uno hacía mejor que Cielo una serie rápida hacía que lloraba al llegar y continuamente “fastidiaban” al brasileño recordándole la escena. Sabiendo lo “pesados” que pueden llegar a ser los compañeros cuando una mete la pata con una tontería, imagino la temporada que habrá pasado Cielo y entiendo que intentara no llorar.

Pero quiero dejar patente una cosa, si Cielo llora tiene un muy buen y emocionante motivo, y es haberles ganado la carrera más importante del año, así que menos reírse de Cielo por llorar que os ha dado para el pelo otra vez. ¡Será posible los chicos siempre con la necesidad de no mostrar sentimientos abiertamente! No me explico la necesidad de ser tan “machos”.

Menos mal que el chaval debe ser un auténtico Cielo, porque aguantar toda la temporada tanta risa y a pesar de eso dar después un abrazo lleno de cariño a tu “torturador” muestra la pasta de la que está hecho el chaval.

Madurar bien

Chicas, siento informaros de que Aschwin no es sólo guapo y tiene un físico que no está nada mal. Además de eso y de nadar rápido es encantador y educado. Sí, tal como lo digo.

Aschwin ha madurado bien, con la cabeza en su sitio y respetando a todo el mundo.

Propongo una plataforma pro-chicos educados y simpáticos que encabece Aschwin. Y ya que el deporte no lo es todo, desde aquí aprovecho para ser la primera en felicitarle por ser como es, no sólo a él, sino también a mamá Winnie y papá Paulus.

Rookie


Hoy en la reunión ha habido, principalmente felicitaciones. Doble récord de España de Aschwin; Marco accede a la final y es el primer español en bajar de quince minutos en 1500 (eso merece otro post); medalla de Rafa; tercera doble final de Erika (histórico también que por primera vez han nadado más de ocho finalistas una prueba); Conchi rozando la semi (¡si hubiese hecho su marca...!); y Juanmi Rando, Luis (Villanueva) lo ha nombrado rookie del equipo.

La actitud de Juanmi ha sido, sin duda, ejemplar. Los resultados han acompañado, no se ha achicado en ningún momento, ha sido capaz de soñar y estar a la altura de sus sueños. Ha dado muchos pasos en uno sólo, ha debutado con el equipo nacional absoluto, ha mejorado sus marcas en la competición más importante del año, ha nadado por las tardes...


Juanmi, estamos orgullosos de ti y el rookie lo tienes más que merecido.

España cañí


La zona de fisioterapia suele ser un punto importante, básico diría yo, durante las grandes competiciones para los nadadores. En este no lo es menos, incluso es posible que lo sea más que en otros campeonatos de la misma relevancia.

La organización del campeonato en general ha sido muy buena, el ambiente del público es excepcional, y con la zona de descanso de deportistas lo han hecho especialmente bien. Para la fisioterapia han montado unos enormes toldos junto a la piscina de calentamiento. El espacio es suficiente para que los equipos hayamos montado nuestros centros de operaciones y puntos de encuentro con comodidad. Desde la escalera de acceso a la grada de la piscina de competición puede verse la amplia zona siempre con movimiento y el colorido es muy bonito y llamativo.

Nosotros estamos junto a la sala de descanso que sirve de refugio del calor y vestuario para embutirse en los bañadores, el aire acondicionado hace más llevadera la operación y hasta pueden permitirse no usar talco para secar el sudor los que se cambian allí.

El sitio es privilegiado (por la proximidad de la zona más fresca y los baños y el parapeto de sillones (de plástico) que evita que el paso de gente sea molesto. Una gran bandera de España rodea y marca la zona y tenemos hasta música. Isra, Mónica y Jose (los fisios y el médico) estuvieron muy atentos a la hora de montar el chiringuito, sólo falta el cartel de España cañí y el botijo (en alguna ocasión lo hubo). Pero no hacen mucha falta porque al menos una vez al día suena el España cañí para hacer patria y culturizar al personal de otros países.

Los técnicos son imprescindibles, y no siempre se sabe de ellos, son los que construyen día a día el resultado final; pero también la labor de los fisios y el médico tiene una importancia que va más allá de la recuperación o la atención a los atletas, son un punto de desconexión y apoyo para ellos. ¡Además de haber cogido el mejor sitio de la “athletes relax zone”!

Así que me gustaría aprovechar la oportunidad de que se les reconozca no sólo dentro del equipo sino llegue donde llegue este blog.

¡Gracias!

Llegar y mantenerse


Dicen que llegar es difícil, pero que mantenerse lo es aún más.

No sé si todo el mundo es consciente de lo difícil que es alcanzar una final a nivel mundial, ¡estar entre los ocho mejores en el campeonato del Mundo! Personalmente lo soñé muchas veces, aunque nunca lo haya conseguido.

Primero es necesario estar a nivel suficiente para que tu federación nacional te seleccione; una vez en el mundial, a menos que seas un supertalento tipo Pellegrini, tienes que ser capaz de nadar en tus mejores marcas, e incluso eso, no te garantiza clasificarte para una final o semifinal.

Es muy difícil nadar un mundial.

Como “anécdota” y homenaje a Erika les informo de que es el tercer mundial consecutivo en el que nadará las finales de 1500 y 800.

Nos quitamos el sombrero, le hacemos la ola y le presentamos nuestros respetos todos los amantes de este deporte. ¡Eres grande Erika!

Neptuno


Noticia:

Cargado de ira, tridente en mano, ayer Michael Phelps fue coronado Neptuno por excelencia en Roma 2009.

Y ante la polémica organizada por su protesta por los bañadores de poliuretano añado una frase sacada de wikipedia sobre el dios de todas las aguas y mares: “Neptuno no viste con ropajes suntuosos, ya que su aspecto es suficiente para demostrar su poderío”.

Quince minutos

La parte entera de la marca objetivo de Erika eran 15 minutos. Sólo 26 centésimas la separaron de la satisfacción absoluta. Estaba muy contenta por su quinto puesto en la final de ayer, pero con ese saborcillo de haber podido hacer una brazada más potente en un momento dado, un viraje más rápido al principio, un deslizamiento más largo... 26 centésimas no es nada... si no se es suficientemente ambicioso. A pesar de eso, Erika estaba orgullosa porque, una vez más, lo había dado todo.

Mientras Erika luchaba por romper la barrera de los dieciséis minutos había una lucha también interesante unas calles más allá. La danesa Lotte Friis, a la que entrena Paul Wildeboer, padre de Aschwin, estaba dispuesta a dar la tarde a todos los romanos que habían venido a apoyar a su conciudadana, Alessia Filippi. Salió sin miedo y nadó de miedo. Pero la bella Alessia tenía una estrategia muy clara y el público la llevaba en volandas en cada cambio de ritmo que hacía. A falta de 500 metros se puso a la altura de Lotte, que no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer.



En el 1100 Alessia pasó por delante por primera vez, una centésima, y luego metro a metro fue despegándose ligeramente de la danesa, mejor dicho, centímetro a centímetro. El último 100 la Filippi estaba 6 centésimas por debajo del récord del mundo, la grada empujaba y empujaba, pero extrañamente en este mundial, el récord del Mundo no cayó. En realidad creo que a Alessia no le importó nada el récord, se coronó campeona del mundo en casa, con los suyos y eso no tiene precio, lo sé de buena tinta.

La entrega de medallas tuvo dos detalles que me gustaron mucho. Por un lado el afectuoso abrazo de Alessia y Lotte desprendía deportividad y respeto. Por otra parte al himno italiano, desde que viví aquí le tengo un especial cariño, y escucharlo cantado por todo el público mientras una bellísima persona disfrutaba la recompensa al trabajo bien hecho fue un momento muy bonito para mí, ¡imaginaos para ella!

Enhorabuena Alessia, Lotte y Erika, por vuestro espíritu de lucha y deportividad.

El cuadro de honor


Esta tarde tenemos "sólo" una doble participación española. Parece mentira lo rápido que se acostumbra una a que haya participación múltiple por las tardes. Marco Rivera y Merche Peris serán nuestros protagonistas particulares. Fondo y velocidad. Final y semi. Una buena combinación, como lo son ellos, que son pareja desde tiempo inmemorial (para lo jóvenes que son). Marco y Merche son divertidos y complementarios. Uno siempre pincha y la otra siempre cae. Hoy la tarde será suya y ambos escribirán sus nombres y sus marcas en el cuadro de honor de la sala de reuniones.

Rafa Muñoz me propuso que hiciéramos unos carteles en los que apuntar los récords de España, mejores marcas personales, etc. Además están, por supuesto, los semifinalistas, finalistas y medallistas, dos nadadores distintos en medallas en un mismo mundial de verano no se había dado nunca en el equipo español. Así que, en la reunión de después de cenar, los que han nadado bien tienen su homenaje del equipo cuando escriben su nombre y marca en las cartulinas de colores que adornan la sobria habitación que hace las veces de sala de reuniones y de fisioterapia.

Ojalá hasta el domingo haya que añadir alguna cartulina para poner todos los resultados.

A pie de piscina


El sistema para que todos los equipos pasen por todas las posiciones en la grada es la rotación. Como hace bastante calor por las mañanas no hay problemas para ver las eliminatorias desde donde uno quiera (aunque se respeta lo que marca la organización), pero por las tardes nadie quiere perderse el espectáculo y hay que reservar sitio, marcamos el territorio con banderas y la grada parece una feria a punto de abrir. A las seis en punto la grada hierve, pero ya no es sólo por el calor.

Hoy nos ha tocado el mejor sitio, a pie de piscina, podremos ver a Erika en primera fila e incluso nos verá animarla, porque el sol lo tendremos nosotros enfrente, así que ella no tendrá contraluz. Tenemos otro plato fuerte, la final de Aschwin... ¡me pongo nerviosa sólo de pensar en ellos saliendo a nadar! Es un disfrute absoluto estar con el grupo. Todos vamos a una y están todos en muy buena forma.

La mañana ha sido breve, pero muy buena. Sólo teníamos la participación de Marco en 800 y se ha lucido con una carrera de estrategia con el resultado de récord nacional por más de tres segundos y un merecidísimo puesto en la final de mañana. ¡Qué emoción! De momento salimos a final diaria.

Y qué me dicen del debut de Rando ayer, salió con la determinación de una fiera con hambre, y consiguió estar entre lo privilegiados que desfilan como gladiadores. ¡Grande Juanmi!

Dirán ustedes que estoy muy pesadita con lo de la música, y Roma, y el circo, pero es que hasta la medalla de Rafa tiene su Coliseo en una de las caras. Vean, vean (aunque no sea la de Rafa). Pesa incluso más de lo que parece y a todos los del equipo les sienta estupendamente, pero a Rafa le queda que ni pintada.

¡Qué bien sienta tener a un compañero en el podio!

¡Vamos Rafa!



El tema central de la película Gladiator recibe a los finalistas y semifinalistas antes de saltar a la arena. Tiene cierta lógica que sea esa la banda sonora de las tardes de natación en Roma.

No fui la única que se emocionó cuando sonó por primera vez. Rufino Regueira se lanzó con la frase mítica de la película "Me llamo Máximo Décimo Meridio, Comandante de los Ejércitos del Norte, General de las Legiones Fénix, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio. Padre de un hijo asesinado, marido de una mujer asesinada, y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra". Los nadadores españoles que estaban en la grada esperando a que llegara la semifinal de Rafa se pusieron en situación y desearon ser uno de los que salen a este circo de agua que está siendo el mundial.


Rafa es un luchador, nadó la semifinal con la agresividad que transmite el rojo de su bañador y con la determinación del que tiene clarísimo cuál es el objetivo y cómo alcanzarlo. Rafa, con su actuación en el primer día de competición, fue nuestro Máximo particular.

Hoy nos tendrá a todos en la grada jaleándole y emocionándonos, “pidiendo sangre” con los pulgares hacia abajo; y celebrando su gesta, porque ocurra lo que ocurra, su actitud ha sido la de los grandes campeones, aquellos que no tienen miedo a afrontar los retos más difíciles, que saben que el éxito y el “fracaso” están separados por una finísima línea invisible que se mide en centésimas y que se mueve continuamente.

El trabajo está hecho, las intenciones de Rafa son muy claras, ayer lanzó un guante y Cavic aceptó el reto... escasos 22 segundos darán la solución. Se hace difícil pensar en sorpresas fuera de estas dos fieras, la sorpresa ya se dio en la semifinal cuando el sudafricano, Schoeman, quedó fuera de la lucha de esta tarde.


La suerte está echada.

Cojo prestada la frase de nuestro tenis:

¡¡VAMOS RAFA!!

María Peláez


A sus 31 años, María Peláez es una leyenda de la natación española.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios