Josep Abril: "El consumo es lo importante, cierra el círculo de la moda"
jueves 3.jul.2014 por Rafael Muñoz 0 Comentarios
-Primavera y verano 2015-
Andrés Velencoso y Jon Kortajarena en el carrusel de Josep Abril.
Mucho hablamos últimamente del buen momento de la moda masculina, del aumento de las ventas de la ropa de hombre. Parece que los creadores instalados en Madrid están contentos con los números pero Josep Abril, uno de los más importantes referentes del séctor, al menos de los que están en activo, tiene otra visión.
"De momento creo que no, yo ya sé que parte del desfile voy a vender, voy a tener pocas sorpresas", asegura tras la presentación de su colección que, en esta ocasión, tiene
El mono, a la izquierda, es una de las prendas más utilizadas por Abril.
El punto en Josep Abril
Ahora se llevan los monos y Abril lleva muchas, pero muchas, temporadas haciéndolos. Pero lejos de instalarse en lo fácil, en lo que funciona o en lo que se va a consumir, propone un armario diferente, atrevido, osado, fiel a los dictámenes del vestir masculino pero renovando los patrones, las siluetas y las formas.
La flor del almendro japonés, llamada sakura, es su fuente de inspiración. "Es una flor efímera, que no sirve para nada, ¡que ya es mucho!", cuenta el diseñador. Este elemento es uno de los pocos estampados de la propuesta junto a un estigma de una familia de samuráis.
Estampados inspirados en la sakura, flor del almendro japonés.
El resto de la colección va en tonos oscuros, en falsos negros. “Son grises y azules sin nombre e introducido algunos tonos agua más claros”. Con todos tiñe una propuesta que juega con la filosofía japonesa de esconder el cuerpo a base de volúmenes, a veces geométricos.
De nuevo apuesta por camisas largas, casi vestidos, bermudas cómodas, texturas naturales y una amplia selección de chaquetas en punto y algodón, a veces tratado, que confieren a la colección un plus de elegancia clásica, un guiño al buen hacer y lo tradicional.
Pantalones de corte oriental.
Vemos chaquetas que parecen quimonos, siempre con este gusto estricto y estructurado del arte nipón. Destacan los pantalones estrechos en la cintura y bajo muy amplio. “Son la pieza central del desfile, tienen mucho movimiento y el perímetro del bajo es casi de un metro”.
Abril, ganador el premio a la mejor colección en la pasada edición de 080, dice sentirse tranquilo, sin presión. “He venido muy tranquilo, me lo dieron y... ¡ya está! La verdad es que no me lo esperaba pero siempre he hecho lo que he querido y espero seguir haciéndolo”. Por ello tiene estilo propio, una aguja reconocible y una trayectoria impecable..
Colección de Miriam Ponsa-
Miriam Ponsa tiene puntos en común con Josep Abril. Su moda lleva mensaje, traslada una idea, cuestiona la realidad. Para esta colección ha tomado como referencia a esas mujeres que se conoce como mulas, porteadoras que cada día cruzan la frontera de Melilla que separa Marruecos de España con bultos enormes a sus espaldas creado una silueta que recorta un paisaje brutal, un escenario durísimo.
Ponsa traslada ese concepto a prendas con mochilas que deforman la figura, el símbolo de un medio de ganarse la vida que deforma su alma. Muchos de los look presentados en la pasarela parecen improvisados, un patchwork de texturas y colores que trasladan la idea de mezclar para ocultarse del sol o de las miradas.
Desfile de Miriam Ponsa.
La diseñadora trabaja todas las prendas de forma artesanal y destacan por su fuerza las piezas de goma trenzada, realizadas con la técnica de la cestería. También vemos chalecos en macramé, detalles en nido de abeja y motivos inspirados en las celosías de la cultura árabe. El pantalón se ve en direrentes versiones, con media falda, leggings; siempre cómodo y sencillo.
Las superposiciones se reinventan dando profundidad a las prendas con piezas en punto abierto, semitransparencias, patrones asimétricos. Destaca el trabajo de fruncidos y las parkas, elemento ligado ya al verano. Además, cremalleras, los bolsillos canguro y las mochilas, lugares comunes donde guardar cosas, donde llevar trocitos de vida.
Línea masculina de Miriam Ponsa.
Toda la gama de colores está ligada a la tierra, tonos suaves de blanco, tostados, crudos, caqui y negro. Tanto para las prendas de mujer como para las de hombre.
Su línea masculina avanza por la misma senda, en colores como en siluetas. Llaman la atención los bolsos enormes con fotografías en sepia de mujeres con la mirada lejana, perdida. Instantes que invitan a la reflexión. Un homenaje a todas ellas.Ponsa quiere que ahora sea el hombre el que las lleve... pero hacia un lugar mejor.
Desfile de Custo Barcelona.
El minivestido es la pieza central del desfile de Custo Barcelona que, de nuevo, nos anticipa la colección que presentará en Nueva York. Patrones muy femeninos, texturas atractivas y una extensa paleta de color otorgan a las prendas un plus de elegancia urbana. Destacan las prendas de estilo hippy de luxe, los estampados disco y las siluetas XXL.
Y es que la colección bebe de los éxitos de los años 60, 70 y 80, mezclando estilos que podrían parecer dispares pero que, juntos, logran un cóctel de divertidas sensaciones. Si el minivestido es la estrella, la chaqueta-vestido lucha por serlo tambien, siempre en cortes masculinos y tallaje amplio.
Colección de Custo Barcelona.
Los estampados aparecen renovados, muy elegantes y con guiños a los maestros como Pucci o Lacroix. Osados pintores de puzzles en los que el color, el exotismo y el folclore configuraban un espectáculo visual. Custodio Dalmau propone motivos tropicales y estampados animales que se alejan de las cansinas pieles de serpiente o leopardo. Ahora el diseñador dibuja loros con las plumas abiertas y otros animales de colores impactantes.
Las faldas son mini o maxi, los pantalones delicadamente masculinos y los vestidos de noche son atrevidos escaparates para lucir cuerpos perfectos.
Línea masculina de Custo Barcelona con Jon Kortajarena.
Y otra vez la línea masculina está muy por debajo de la femenina. Vemos pantalones en tejidos naturales con hilos de lúrex y otros de textura brillante díficiles de llevar, incluso por Jon Kortajarena que levantó suspiros entre el público.
Camisetas sencillas, prendas perforadas- ideales para el orgullo gay- y bolsos no llamaron la atención. Pero sí lo hizo una camiseta con estampado tropical y espalda semitransparente. Quizá las prendas de chico tendrían que haber seguido este estilo.
Propuestas de Lebor Gabala.
Lebor Gabala decora con jardines de flores prendas de claro estivo veraniego, de línea fluida y patrón cómodo, procovando siluetas con movimiento que aportan frescura.
El azul del mar contrasta con los tonos de los pétalos de aire vintage, a veces impresos en texturas metalizadas sobre prendas lisas. Tops o sudaderas con un tacto agradable y un diseño sutil.
Desfile de Lebor Gabala.
Vestidos con volantes, prendas de estilo pijama, tops y pantalones ligeros llevan toques asimétricos, volúmenes oversized y distintos largos. Los vestidos de cóctel y noche son oscuros y , de nuevo, decorados con jardines metalizados en azul plata y oro vintage.
Maite Muñoz, su diseñadora, curtida con maestros como Pedro Morago, estuvo afincada en Ibiza trabajando en la moda Adlib, un estilo de moda que se desprende hoy de alguna de sus prendas.
Desfile de Txell Miras.
Destaca en la propuesta de Txell Miras una silueta más estructurada, un trazo más firme y una silueta muy definida que provoca un look contundente la colección. Ayudan los tejidos opacos y el uso del color. Blanco, negro, un toque de grana y gris piedra, acentúan la carga visual que provoca una cuidada y elegenta estética, a veces rompedora.
Todas las prendas son distintas, cuidadas al detalle, aunque el patronaje tenga un punto de partida similiar. Y es que la diseñadora juega con los materiales, plisando el punto, mezclando texturas naturales con neoprenos y rematando cada pieza buscando la perfección.
Desfile de Txell Miras.
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