John Galliano presenta Artisanal, un trabajo que marca una nueva era
martes 13.ene.2015 por Rafael Muñoz 0 Comentarios
-Primavera-verano 2015-
Tres pinceladas del primer trabajo de Galliano para MMM. Foto: MaisonMartinMargiela.
“Me alegro de que esté trabajando de nuevo, ha sido un espectáculo hermoso”, decía Manolo Blahnik. “Estoy absolutamente encantada, estoy extasiada, no puedo estar más feliz. Galliano está en su mejor momento”, comentaba la periodista Hillary Alexander.
El mundo de la moda aplaude el regreso de John Galliano que retoma las agujas como director creativo en Maison Martin Margiela. Kate Moss, Naomi Campbell, Alber Elbaz, Christopher Bailey, Nicola Formichetti y, por supuesto, Anna Wintour, la mujer que ha hecho mucho porque el diseñador no se hundiera en el olvido, ni en la miseria.
Prendas de estilo "a medio hacer", en construcción.Foto: MaisonMartinMargiela.
Pero vayamos a la colección, si es que se la puede llamar así. Se trata de un ejercicio experimental, de laboratorio, más cercano a la alta costura que al prêt-à-porter. Un guiño al oficio pero también al horror de lo vivido y a la esperanza por un mañana mejor.
Artisanal es el nombre de este trabajo que expresa los miedos, los esfuerzos y las tensiones de un creador a la hora de comenzar un vestido o una chaqueta. Esto se traduce en prendas a medio construir, con patchwork de retales cosidos con rabia y bordados de irregulares que recorren las costuras y los perfiles.
Máscaras y patchwork de piezas que parecen restacadas de otras épocas. Foto: MaisonMartinMargiela.
Abrigos de silueta trapecio con bolsillos transparentes. Foto: MaisonMartinMargiela.
Vemos abrigos con línea trapecio que llevan bolsillos de plástico transparente, y en la misma silueta salen vestidos con escote palabra de honor y aplicaciones que parecen enormes ojos con pestañas XXL, detallles de un surrealismo que Margiela ha utilizado en sus últimas colecciones.
Llaman la atención los contrastes de patrón. Shorts en denim y tops lenceros en tamaño mini que se llevan con abrigos que llegan al suelo; y piezas de un barroco alarmante que contrastan con otras de una sencillez aplastante y estilo contenido. Y todo hecho a mano. Moldeando, pintando, esculpiendo... y es que sobre la pasarela no vimos ropa, ni moda. Vimos un mensaje sobre el poder del arte.
Aplicaciones con forma de ojos y pestañas de MMM.Foto: MaisonMartinMargiela.
El rojo y el negro refuerzan la teatralidad que se combina con una estética rebelde que recuerda unas veces a Vivienne Westwood y otras a Alexander McQueen. En este regreso del Galliano hay poco del genio que hizo brillar la estrella de Dior pero mucho de la casa fundada por Martin Margiela en 1998.
Este desfile marca una nueva era que llega cargada de relevos y cambios. La presentación de Artisanal se ha hecho en Londres, lugar en el que reapareció a finales de 2014, porque “"John viene de Londres, aquí es donde empezó, aquí es donde quería empezar de nuevo”, revelaba Renzo Rosso propietario de OTB, la empresa que controla Margiela desde 2002.
Prendas mini y patrones maxi, contrastes de rojo y negro... es la teatralidad de Galliano.Foto: MaisonMartinMargiela.
Este desfile es una excepción porque, según reveló Rosso, “se ha hecho para que John se sintiera más en casa, pero nosotros estamos en París y nos quedaremos en París”. La colección podrá verse también en la Semana de la Alta Costura, a finales de enero, pero la cita está fuera del calendario oficial.
Galliano salió a saludar y a recoger los aplausos con una imagen distinta. Ni disfraces, ni excesos. El creador tan solo llevaba un bata blanca, un homenaje a la profesión como lo habían sido las pruebas de los vestidos que pasan del boceto al maniquí realizados con una toile.
El espíritu Margiela sigue presente en la nueva era Galliano.Foto: MaisonMartinMargiela.
Prendas de estilo recio y detalles preciosos pero de estética contenida. Foto: MaisonMartinMargiela.
Una bata blanca, una página en blanco de un nuevo libro, de una nueva etapa. La ovación final acalla aún más los ecos del terrible suceso en un café parisino que terminó con la salida de Galliano de Dior.
Cuatro años después, John no bebe y ha pedido tantas veces perdón que nadie duda de su arrepentimiento. El pasado es historia, el futuro no existe y, por eso, es preciso centrarse en el presente.
“Es el inicio de una nueva era, tanto para la casa, como para John Galliano y para el mundo de moda", palabra de Renzo Rosso.
Galliano llegando al desfile y saludando tras el show. Debajo, Manolo Blahnik. Fotos: Reuters y EFE.




