Radiografía de una camisa blanca
miércoles 25.mar.2015 por Rafael Muñoz 0 Comentarios
-Milán expone la obra de Gianfranco Ferré-
Radiografía de la camisa Milonga. Gianfranco Ferré, otoño/invierno 2005.
“Enmarca la cara como una si fuera una fabulosa corola y envuelve el cuerpo como si fuera una segunda piel, una piel resbaladiza”. Esta es una de las muchas definiciones que Gianfranco Ferré utilizó a lo largo de su carrera para definir lo que era, para él, una camisa blanca.
Sencilla y funcional, esta prenda puede
Los espejos permiten ver las prendas al completo.
La camisa blanca, que saltó del armario masculino al femenino con la intención de quedarse, es el eje de la exposición que puede verse en el Palazzo Reale de Milán , gracias a la colaboración de la Fundación del Museo Textil de Prato y la Fundación Gianfranco Ferré.
La intención es destacar el talento del diseñador y resaltar su característico trazo arquitectónico. Un rasgo que siempre marcó sus colecciones y especialmente sus camisas blancas, una pieza que ha llegado a ser el paradigma de su estilo.
Camisa Orlando, de Otoño/invierno 2001.
La muestra, comisariada por Daniela Degl'Innocenti, reúne 27 de las camisas más representativas de las dos décadas de carrera de Ferré y junto a ellas pueden verse bocetos, ilustraciones, trabajos de los grandes de la fotografía, editoriales de moda y vídeos que acercan al visitante al legado del italiano, fallecido en 2007 a los 63 años.
La exposición está dividida en dos salas. La sala primera se centra en la creatividad del artista, y a través de radiografías y las fotografías de Leonardo Salvini se muestran las estructuras de las camisas, sus entrañas, sus almas.
La elegante arquitectura de Gianfranco Ferré.
En la sala 2 están las protagonistas. 27 prendas expuestas con un concepto casi espiritual para reflejar la esencia del estilo Ferré. Algunas están mojadas para enfatizar ese marcado toque arquitectónico, escultural.
El italiano hizo tantas camisas blancas como edificios hubiese podido idear si hubiera ejercido como arquitecto. Terminó la carrera en 1970 y dos años después ya estaba dentro del mundo de la moda, primero con accesorios y luego con moda para mujer y hombre.
En 1989 llevó las riendas de la casa Dior para sustituir a Marc Bohan pero siempre mantuvo su firma, llegando incluso a presentar colecciones en la semana de la Alta Moda, la Alta Costura Italiana.
El modisto decía que “una camisa blanca aporta luz, envuelve el cuerpo como una nube y viste como un traje”. Y siempre destacaba que es esa gran aliada que tiene la mujer para resaltar su feminidad.
Fotografías y visuales de la exposición en Milán sobre Gianfranco Ferré.
Pero no toda la belleza del maestro se exhibe de forma estática. El recorrido termina con vídeos de desfiles, realizados entre 1978 y 2007, en los que pueden verse sus creaciones en movimiento. Es entonces cuando las camisas cobran vida con elegancia, con ese inconfundible sello del genio de Legnano.
En 2002 Gianfranco Ferré vendió la firma Tonino Perna pero estuvo al mando del equipo de diseño prácticamente hasta su muerte (2007). Después se contrató como directores creativos a Tommaso Aquilano y Roberto Rimondi que estuvieron en el cargo hasta 2011 y luego pasaron a Fay. Sus puestos los ocuparon Stefano Citron y Federico Piaggi que trabajaron en la casa italiana hasta finales de 2013 cuando presentaron su última colección( pre-fall 2014). Meses después, en febrero de 2014, los talleres dejaron de producir y la casa se cerró.
Una de las camisas que Ferré describe como la nube que envuelve el cuerpo.
Le Ronde, Primavera/verano de 1993.
Bocetos, fotografías y vídeos forman parte de la exposición sobre Ferré.
Una de las salas con un ejército de camisas blancas de Gianfranco Ferré.
Detalle de la espalda de una camisa blanca de Ferré.
En el techo de la sala se reflejan las camisas blancas de Ferré.
Patrones complejos que recrean estilos arquitectónicos.
Cuatro diseños distintos realizados por Ferré.
Dos imponentes camisas de estilo barroco.
Imagen general de una de las salas de la exposición en el Palazzo Reale de Milán.
Fotos cedidas por el Museo Textil de Prato. Fotógrafos: C.Romaniello y L. Salvini.




