Encinar, historias de una camisa
jueves 14.abr.2016 por Rafael Muñoz 0 Comentarios
-Colección B-Olivia. Otoño 2016-
Diseño de Encinar para el otoño de 2016.
La camisa como punto de partida, como embrión de una colección, como bloque de arcilla esperando a meter las manos y dar forma a un objeto, en este caso a un vestido, a una falda, a un abrigo.
Fabio Encinar es el joven alfarero, de mente inquieta y energía desbordante, que construye piezas especiales que destacan por
Ahora presenta su nueva propuesta, B-OLIVIA, que recuerda, en algunos momentos, a los trajes típicos de las cholitas de Bolivia. “Me llamó mucho la atención las formas de sus vestidos, el sombrero, empecé dibujando cosas parecidas pero la colección ha ido cambiando, evolucionado”, revela.
La camisa es el punto de partida de la colección de Encinar.
Es una colección muy trabajada, dibujada a lo largo de todo un año. En este proceso se ha desprendido de muchos elementos y ha introducido otros. Por ejemplo, se ha contenido con el uso del color para dar importancia a las siluetas.
“Hay varios verdes, azul y un nude que luego se mezclan con negros, gris y blanco”, añade. Los colores no tienen protagonismo y toda la atención se centra en cada uno de los detalles, desde los madroños bordados a mano hasta las faldas asimétricas con cierre lencero realizadas con una sábana de algodón.
En muchos looks se nota la presencia de la camisa, reinterpretada hasta el infinito en distintas versiones pero siempre presente, elegante, soberbia. Con un toque arrogante, un tanto recio, que aleja la colección de convencionalismos y etiquetas. No es un detalle masculino, no es un guiño a la sastrería... es el sello de la casa. Un vieja, y buena, amiga.
Falda asimétrica realizada con una sábana y con detalle lencero en el lateral.
Hay piezas que parecen sencillas pero no lo son. Al contrario. Una falda que presume de estilo minimalista esconde, en realidad, todo el poderío de una capa. “No hay trampas”, dice Encinar, “todo está hecho como se debe hacer”.
Su inquieta aguja no deja nada al azar e investiga con los tejidos y los cortes. Hay faldas con un paño utilizado del revés y un abrigo que, una vez terminado, se rasgó en las mangas para dejar respirar a la camisa.
“Es que todo está muy trabajado, cada prenda, cada look”, dice. Y se nota que hay mucho trabajo de construir y de deconstruir, de armar y de desarmar, de crear y de transformar “Como esta bomber convertida en un abrigo”, señala orgulloso.
Le cuesta hablar más de la colección porque ya está pensando en la siguiente. “Esta ya no la puedo ni ver”. Va deprisa, vive deprisa. Tiene 25 años solo y solo me queda claro una cosa: quiere comerse el mundo. ¡Energía y talento no le faltan!
Fabio Encinar posa con los diseños de su colección B-Olivia.
Imagen de campaña de B-OLIVIA.
De nuevo el patrón de la camisa se hace con la prenda.
Dos looks de la campaña de B-OLIVIA.
La paleta de color va muy contenida. Sobria, concisa, perfecta.
Vestido y abrigo junto a las fotos de campaña.
Osadía con la aguja y respeto por la tradición. Colección de Encinar.
Otro detalle de uno de los looks de Encinar.




