Campeones del mundo

Son solo tres palabras pero, ¡caramba! Hemos tardado en pronunciarlas 80 años. ¡CAMPEONES DEL MUNDO! España, por fin, puede presumir de ser Campeona del Mundo de Fútbol. La fecha del 11 de julio de 2010 y el nombre de Sudáfrica, ya han quedado grabados a fuego en la historia del deporte español. Era el título que nos faltaba. Habíamos sido campeones del mundo de todo: de baloncesto, balonmano, motociclismo, fórmula 1, tenis, hockey, waterpolo y no sé cuantas cosas más… pero nos faltaba lo más importante, el fútbol.

En un país en el que el deporte rey es el fútbol, que presume de tener la mejor Liga del mundo, que el debate permanente en oficinas, bares, cafeterías, tertulias, etc, durante la semana es el fútbol, no se entendía que, precisamente nos faltara el gran título: el de campeones del mundo.

Al fútbol español, al fútbol de selección le venían grandes las mejores citas. Eurocopas y Mundiales se nos resistían de tal modo que siempre teníamos que apelar al famoso infortunio y la maldición de los octavos de final o de los cuartos para justificar nuestra eliminación. Durante años de dedicarme a esta profesión y de seguir de cerca los avatares de la selección española de fútbol siempre había oído como un constante martilleo en el interior de la cabeza la frase aquella de que jugamos como nunca y perdimos como siempre… Y así era, porque la verdad es que siempre caíamos en aquellas rondas.

Sin embargo algo cambió en nuestras vidas cuando hace dos años, en la Eurocopa de Suiza y Austria nos sacudimos los viejos fantasmas. Primero eliminando a Italia, la campeona del mundo, en los cuartos de final y además en la tanda de penaltis después de que el tiempo reglamentario y la prórroga hubiesen finalizado con empate a cero. Y luego ya, después de superar a Rusia en las semifinales, conquistando la Copa ante una selección como la alemana que tradicionalmente, ya saben, siempre ganaba.

Aquello supuso un punto de inflexión en nuestras vidas, en nuestras creencias y en nuestra “tradicional” mala suerte. Se produjo un cambio total de mentalidad que nos llevó a ser conscientes de nuestras posibilidades, a saber que queríamos y que podíamos… Y a partir de ahí todo lo demás. Porque calidad, había y juego también. Y por eso nuestro camino ha estado marcado indefectiblemente por la victoria.

¿Recordáis el lema que figuraba en el autobús de la selección en este mundial de Sudáfrica?... “Ilusión es mi camino, victoria mi destino”… Pues eso, con ilusión, ganas, saber hacer y poco a poco, logrando la victoria en cada partido, la selección española de fútbol ha conquistado el mundial de Sudáfrica.

Lo vivido en el Soccer City de Johanesburgo el domingo 11 de julio será ya imborrable. Al igual que esas antiguas gestas de las que hemos estado viviendo durante tantos años… que si el gol de Zarra a Inglaterra en el mundial del 50, que si el de Pereda a la URSS en el 64, que si esto, que si lo otro, desde ayer ya tenemos otra gesta que recordar durante el resto de nuestras vidas: el gol de Iniesta a Holanda en el 2010.

Cuando el tiempo de la prórroga tocaba a su fin, cuando después de un partido feo, duro, incómodo, nos veíamos ya en la tesitura de resolverlo en la tanda de lanzamientos desde el punto de penalti, surgió la magia de Iniesta para hacernos soñar, para hacernos vivir y para hacernos gozar con la hazaña más grande jamás lograda en la historia del fútbol español. Iniesta fue el elegido, pero detrás de él estuvieron el resto de jugadores, el resto de internacionales para montar la del mundo mundial. España ya es campeona del mundo también en fútbol… ¡vamos a celebrarlo!

Puyi, ¡qué grande eres!

La mejor España en el mejor momento. Así cabría definir lo sucedido anoche en el Moses Mabhida de Durban , Sudáfrica. 80 años después de que el balón echara a rodar en un mundial, la selección española lograba la mayor gesta jamás lograda hasta ahora: disputar la final. Y lo hizo, curiosamente, gracias no ya a las habilidades de Villa, que las ha demostrado, vaya si las ha demostrado, o a las fulgurantes carreras de Pedro, que se las dio, o a los recortes de Iniesta, Xavi y compañía…No. La clasificación tuvo que llegar con un golazo de raza de Carles Puyol, ayer desdoblado en funciones defensivo-atacantes, que supo conectar un soberbio cabezazo a la salida de un corner lanzado por Xavi.

A esta España futbolística le faltaba el sello de la furia. A la selección actual le va quedando poco de furia y mucho de clase. Antes se suplía la clase y la técnica con la furia. Es decir, lo que no se podía resolver por arte se intentaba resolver con un par de (…) ya me entienden. Pero ahora no. Ahora tenemos de todo. La España de los jugones, del “tiqui-taca” desespera a los rivales que se vuelven locos corriendo como “pollos sin cabeza” detrás del balón que diría John B. Toshack. Todo es tan sencillo como esa máxima del fútbol que dice que mientras tú tengas el balón, no lo tiene el contrario. No hay nada tan desesperante para los rivales que no tocar la pelota en todo el partido. Y ayer ante Alemania volvió la clase…pero también la furia. Y el partido más importante hasta ahora para España lo resolvió un defensa.

No es nuevo lo de Puyol. Estamos acostumbrados a verle hacer lo mismo en nuestra Liga, con el Barça. Un detalle con el quizás no contaba el seleccionador alemán, Joachim Löw, que después del partido confesó varias cosas, entre ellas que habían perdido ante el mejor equipo del mundo y que de dónde había salido Pedro, el “arma secreta” de Del Bosque para sorprender a los alemanes.

Pedro y Puyol fueron ayer las armas secretas de una España que tiene pocos secretos. Ya se sabe de sobra como juegan los hombres de Vicente del Bosque. ¡Si hasta nos sabemos la alineación y sus variantes de memoria! Lo que quizás muchos desconocían era que la Roja cuenta con un banquillo de lujo en el que el único que no se ha podido estrenar hasta el momento es Albiol y los guardametas suplentes de Casillas, claro. Pero además, a Löw lo que le debió sorprender es que Puyol, prototipo de la raza hispana, o sea, altura justa para defensa y no demasiado alto para imponer su grandeza en el área, fuese capaz de conectar ese tremendo testarazo que llevó el balón hasta el fondo de las mallas alemanas y con él la ilusión y la esperanza de los millones de españoles que estallaron de júbilo cuando vieron tamaño remate.

Este mundial de Sudáfrica no está ya para muchas sorpresas. A la final han llegado los dos equipos que mejor fútbol hacen. Aquí no caben las típicas especulaciones de que si jugaron al empate o entraron por penaltis después de la prórroga y esas otras cosas que ya sabemos que han adornado las trayectorias de otros equipos en los mundiales. El domingo en el Soccer City de Johanesburgo, España, la selección tiene una cita con la historia. Hemos tenido que esperar 80 años para llegar, pero sin duda creo que ha merecido la pena. ¡Gracias, Puyi!

Una de Nadal

En medio de la vorágine del mundial de fútbol reparo que Rafa Nadal se juega la final del torneo de Wimbledon ante el checo Thomas Berdych…La verdad es que el fútbol nos tiene tan absorbidos que muchas veces olvidamos los otros grandes acontecimientos deportivos que nos rodean. Ya sabéis…a veces los árboles no te dejan ver el bosque.

Como puedo me procuro un espacio delante de la pantalla de televisión de la casa de campo en la que estamos hospedados los enviados especiales de TVE aquí en Potchefstroom y llego cuando el tercer set ya está comenzado. Rápidamente me fijo que el balear ya se ha impuesto en los dos primeros. ¡Bien por Nadal! Y en el tercero aunque Berdych echa el resto no le vale, al menos hoy, para derrotar a Nadal, que poco a poco se va haciendo con la manga…y con el partido. ¡Enhorabuena, Rafa! Sigues siendo muy grande.

Llega la hora de la entrega de trofeos y, claro, de los discursos de vencedores y vencidos. Bueno, más que discursos es una entrevista hecha a pie de pista supongo que por la “speaker” oficial del torneo. El primero en comparecer es el “runner up”, o sea el finalista, Berdych. Y luego, claro, llega el turno para el “winner”, es decir Nadal. En un inglés correcto, el balear comenta lo contento que está, lo que agradece el apoyo del público, incluso cuando en semifinales derrotó al local Andy Murray…y la periodista también le recuerdan que hace dos años ganó su primer Wimbledon y que entonces la selección española de fútbol acababa de ganar la Eurocopa de Austria. Rafa lo recuerda perfectamente, claro, y añade que ahora que acaba de ganar su segundo Wimbledon, ojalá también la España futbolística pueda imponerse en esa otra gran empresa en la que se encuentra metida: el Mundial. “Será difícil, pero espero que pueda lograrlo”, dice Nadal.

A muchos kilómetros de distancia de Wimbledon, o sea, de Londres, Vicente del Bosque, el seleccionador nacional de fútbol comienza una rueda de prensa en Potchefstroom (Sudáfrica) con los periodistas que siguen en el mundial, y lo primero que hace nada más empezar a hablar es felicitar a Rafa Nadal por su espléndido triunfo en el famoso torneo londinense.

Es lo que tienen los grandes deportistas, el reconocimiento a los grandes logros, a lo grandes triunfos. Quizás, porque ellos mejor que nadie saben lo duro que es y lo que cuesta conseguirlo.
Nadal ya sabe lo que es la gloria de la victoria, del triunfo, en un escenario tan duro como la hierba londinense. Ojalá que la selección española de fútbol también pueda disfrutar el domingo que viene del triunfo y la gloria jamás alcanzada hasta ahora por nuestro deporte en ese otro tipo de hierba en la que se juega al fútbol.

LIO HABEMUS

Ya está liada la mundial, o sea, en el mundial hay lío, arbitral, se entiende. Los colegiados de los partidos Argentina-México y Alemania-Inglaterra la han hecho buena con sus erróneas decisiones en jugadas puntuales pero que resultaron ser decisivas de cara al gol. Un fuera de juego argentino propició el primer gol de Tévez para la albiceleste, y luego, un golazo del inglés Lampard no subió al marcador porque el colegiado o sus asistentes no se enteraron de que el balón había rebasado en casi un metro la línea de gol. Y claro, esto no ha hecho si no reabrir la caja de los truenos en torno al debate de la aplicación de las nuevas tecnologías en el fútbol.

Lo del fuera de juego todavía tiene un pase. Estamos hartos de ver en la Liga española cómo en este sentido las equivocaciones favorecen tanto a unos como a otros. Es decir, goles anulados por fueras de juego inexistentes o goles que suben al marcador marcados en flagrante posición antirreglamentaria. Bueno, ahí la discusión da para mucho, porque se suelen equilibrar los aciertos con los errores y, al final, la mayoría quedan tan contentos.

Lo que para mí tiene menos pase, es lo del balón que rebasa la línea de gol y el árbitro no lo da como bueno…o sí. La historia se remonta, nada menos, que al año 1966, en el Mundial de Inglaterra. Final de la Copa del Mundo entre la propia selección inglesa y Alemania. Un balón que tras dar en el larguero bota en la línea de gol y el colegiado que concede el tanto…Al final, triunfo de los ingleses por 4-2 y la Copa del Mundo que se queda en poder del país organizador.

Y luego, Mundial de México de 1986. Partido de la primera fase entre Brasil y España. Potente disparo de Michel desde la frontal del área y gol que el árbitro, un tal Bambridge, australiano, no concede porque no vio que el balón había entrado casi un metro en la portería brasileña. ¡Cuánto se habrá acordado el hoy técnico del Getafe de su gol a Brasil viendo el partido de octavos entre Alemania e Inglaterra el otro día!

La FIFA ha sido históricamente reacia a introducir cambios en el reglamento. Es más, hay reglas cuya aplicación se estudian primero en las categorías inferiores o en competiciones menores para después terminar de aprobarlas, si les convencen, para todos los partidos. Esto del balón que rebasa la línea de gol no es nada nuevo. Hace ya varios años, un grupo de ingenieros españoles entre los que se encontraba Agustín Domínguez, hijo del que fuera Secretario de la Federación Española de Fútbol en tiempos de Pablo Porta, ya me enseñó un sistema que mediante un pequeño “chip” colocado en el interior del balón podía transmitir una señal en cuanto el balón rebasara completamente la línea de gol. Era tan sencillo como efectivo…pero ignoro el motivo por el que no se llegó a poner en práctica.

Desde hace ya unos cuantos años, muchos otros deportes han ido incorporando las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de los arbitrajes. El fútbol americano, el baloncesto, el tenis y su ojo de halcón…No es hacer de menos, por supuesto, la labor arbitral, cuyo criterio debe ser el que prevalezca, pero hay que rendirse a la evidencia para no tener que lamentarlo después.

El propio presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, ha tenido que pedir perdón públicamente a las delegaciones de México e Inglaterra por los errores cometidos en sus partidos ante Argentina y Alemania, respectivamente, y ha anunciado la reapertura del debate sobre la utilización de las nuevas tecnologías para ayudar a los árbitros a tomar sus decisiones en un próximo congreso de la FIFA en Cardiff en el mes de julio.

De momento, aquí en Sudáfrica se valora como positiva la actuación de los colegiados. Lo ha dicho el responsable arbitral de la FIFA, el español José Mª García Aranda, que reconoce los errores de sus subordinados, pero que también valora como positivo lo visto hasta ahora en los más de 50 partido que se llevan pitados. De todas formas aun con la aplicación de tecnologías y demás utilidades para mejorar la calidad arbitral, lo que se trata también es de que el fútbol no pierda ese pequeño componente de polémica que rodea a cada encuentro y que lo hace ser diferente al resto de los deportes. O de qué se hablaría durante toda la semana en las tertulias, oficinas o bares de nuestro país… ¿De la crisis económica? Mejor nos quedamos con el fútbol. ¿No os parece?

Preferiblemente que gane España

Hola a todos, saludos desde Pretoria. El mundial nos ha traído hasta la capital sudafricana para ver qué hace España en su decisivo partido ante Chile de esta noche en el estadio Loftus Versteld. Cuando me preguntan los compañeros de los diferentes espacios informativos de TVE que qué tiene que hacer España para clasificarse , siempre digo que lo más fácil es ir a por la victoria. Ese es el único resultado que nos asegura nuestra presencia en los octavos de final, pero es que a España también podría valerle el empate o incluso la derrota para clasificarse. Sí, habéis leído bien, incluso la derrota. Hay dos supuestos de los muchos que se pueden dar en los marcadores del Chile-España y del Suiza-Honduras que nos pueden meter en la siguiente ronda aun sin lograr un solo punto esta noche frente a Chile. Hombre, a nadie creo que le gustaría que esto fuese así, es decir, sería como entrar por la puerta de atrás. No, España tiene que apostar decididamente por la victoria, eso creo que está claro, pero según están las cosas en Sudáfrica a nadie tampoco le amargaría clasificarse para los octavos aunque fuera de esa forma. En fin, que llegados a este punto lo mejor es confiar en la selección y tratar de lograr el pase de una manera digna.

Por cierto, que el estadio donde se va a jugar el partido de esta noche ha traído de cabeza a los responsables de la FIFA, que decidieron que España y Chile no realizaran su entrenamiento oficial para preservar el césped. Bueno, y os preguntaréis que cómo un estadio del mundial puede tener problemas con el césped. Realmente tampoco es que esté mal, ¿eh? No os vayáis a creer. Lo que sucede es que aquí baja mucho la temperatura por la noche y el clima es muy seco en invierno. Esto, en condiciones normales no debería suponer ningún problema. Es decir, si sólo se jugará un partido cada semana o cada dos semanas como sucede en la Liga. Pero claro, en un Mundial y con tantos partidos por jugarse resulta que el césped se ha levantado un poco y la FIFA ha preferido que no se celebre el entrenamiento oficial para que, al menos, durante el partido esté en mejores condiciones.

Ayer, Del Bosque estuvo comprobando personalmente el campo y le acompañaron Xavi Hernández y Sergio Ramos, que después tuvieron que comparecer en la rueda de prensa oficial de las vísperas. Al “mister” no le pareció que estuviera mal del todo, aunque Xavi Hernández si apuntó que para el juego que elabora España, de técnica y precisión, un mal estado del césped les puede perjudicar. Bueno, sea como fuere, tanto si el terreno de juego está como una alfombra como si el césped está ralo, duro, o se levanta, lo único que importa es la victoria para dejarse de especulaciones. A los buenos equipos se les distingue tanto en las mejores situaciones como si hay remar contra corriente. Y hoy primero hay que dar la cara y después que pase lo que tenga que pasar…preferiblemente que gane España, claro.

La hora de remontar

Saludos desde Johannesburgo, donde la selección española se la juega ante Honduras . Partido decisivo después del tropiezo inicial ante Suiza que España encara como una auténtica final. Ya veis, así es el mundial. Un despiste, un tropiezo, una derrota y el futuro pendiente de un partido.

Pero hay que seguir confiando en la “Roja”, sin duda. España continua siendo una de las favoritas al triunfo final y en ese sentido nada mejor que demostrarlo ya mismo. Seguimos dependiendo de nosotros mismos para pasar a la ronda de octavos. Y a estas alturas ya huelga plantearse si lo preferible es pasar como primera o segunda de grupo; ahora lo fundamental es estar en esa siguiente fase y a partir de ahí tratar de llegar lo más lejos posible.

Del Bosque anunciaba en TVE hace unos días cambios para esta segunda cita mundialista . Lo justificaba como necesario para refrescar al grupo, pero además ahora parece que va a ser obligado…. La última sesión de entrenamiento de la selección celebrada anoche dejaba a Andrés Iniesta con algunas molestias, parece que nada que ver con la lesión que ha arrastrado desde el amistoso ante Polonia y sí más como consecuencia del partido ante Suiza en Durban. El caso es que el jugador no parece tener buenas sensaciones para enfrentarse a Honduras y de ahí que ahora Del Bosque se vea en la obligación de cambiar sí o sí el once que debutó en el Mundial. Solo Del Bosque sabe lo que le ronda ahora mismo en la cabeza, pero la entrada de Torres y quizás también la de Navas en el once inicial podrían ser dos de las alternativas que baraje.

Por cierto, que el España-Honduras se jugará en el estadio Ellis Park, (Johanesburgo es la única sede que cuenta con dos escenarios, el Soccer City y el Ellis Park) un nombre mítico dentro de la historia del deporte, quizás no tanto por el fútbol si no por el rugby. En ese escenario se jugó la final de la Copa del Mundo de 1995 que enfrentó a Sudáfrica contra Nueva Zelanda, y que le dio el triunfo, contra pronóstico, a los locales. Recientemente la película “Invictus”, que se ha convertido en uno de los grandes éxitos de taquilla de la temporada, recreaba para la gran pantalla como fueron aquellos momentos de gloria para el pueblo sudafricano y para su entonces presidente, el carismático Nelson Mandela. Sea como fuere, el futuro de España en el Mundial pasa por allí…y ojalá que también se resuelva como resolvieron los sudafricanos el partido de la final que les enfrentó a Nueva Zelanda: con una victoria.

La de hoy será una jornada que puede despejar alguna que otra dura en nuestro grupo. Recordemos que para la hora del comienzo del España-Honduras ya se habrá jugado el Chile-Suiza, que son ahora mismo las selecciones con más posibilidades de seguir adelante por sus victorias en la primera jornada. Lo que está claro es que España no sabrá hasta el último partido cuál será su suerte en este mundial. Todo, eso sí, pasa por vencer este noche a Honduras. Lo que no sea ganar no vale para nada. Pero estoy convencido de que hoy comienza la remontada…

De momento por la mañana sesión de video sobre Honduras para nuestros internacionales, que no tienen previsto salir de su hotel de concentración hasta la hora de dirigirse al estadio. Y, por cierto, un último y significativo apunte sobre el capitán Iker Casillas. Ayer se le pudo ver ya en el entrenamiento en el Ellis Park sin la barba que le ha acompañado desde que España ganó la Eurocopa en el 2008. ¿Superstición? ¿Cambio de look? Vaya usted a saber…Todo sea por la victoria.

Aprender la lección

España, 0-Suiza, 1. ¡Vaya, ya empezamos!... ¿Quién nos lo iba a decir? Perder por 1-0 ante una selección como Suiza nos deja, cuando menos, un mar de dudas y decepciones que nos va a costar olvidar. Ya decíamos en anteriores comentarios que ser de las últimas selecciones en ponerse en marcha crea un clima de ansiedad y de expectación por el debut que no suele ser bueno. Por eso, comenzar ante Suiza nos garantizaba un inicio menos complicado que el de otras selecciones teóricamente favoritas….Lo que quizás ninguno teníamos claro es que para ganar los partidos hay que marcar al menos un gol más que tu rival…y ahí, precisamente, fue donde falló la Roja.

No hubo goles por parte de España, cierto. Sí hubo ataque y posesión de balón en el campo con cifras casi de escándalo. Más de un 72% que demuestran claramente quien mandó en el terreno de juego. Sin embargo, a la hora de la verdad los partidos se definen en el marcador y no en la ocasiones. Y ahí España fue rotundamente superada. Un solo gol bastó para dar los tres puntos a los suizos. El camino de España se hace desde ahora cuesta arriba. Los de Del Bosque comenzaron tranquilos, quizás demasiado. Como sabiéndose tan superiores que con pisar el acelerador en cualquier momento sería suficiente para lograr el objetivo de la victoria. Sin embargo, el paso de los minutos y el infortunio de cara a la portería contraria se fueron adueñando de nuestro juego. Y en medio de ese dominio incontestable llegó el gol de los suizos . Una jugada extraña, de esas que se aderezan con pases y rebotes casi imposibles y que por mor del azar terminan con el balón en el fondo de la portería contraria. En fin, ¿qué queréis que os diga? Sinceramente pensé que la selección sería capaz de reaccionar. Que no nos iríamos de vacío en nuestro estreno mundialista…pero ya ven, al final victoria de Suiza, que debe estar celebrándolo todavía porque ni en el mejor de sus sueños pensó en llevarse todo el botín en juego.

Supongo que la pregunta que todos nos hacemos en estos momentos es la de qué va a pasar a partir de ahora, ¿qué futuro nos espera en el mundial? ¿seremos capaces de encajar el golpe y sobreponernos? Hombre, sinceramente creo que sí. A España ante Suiza le pudo la ansiedad. Nos dejamos embaucar quizás por todos esos comentarios y pronósticos que nos daban como favoritos…y pensamos que con presentarnos en el Moses Mahbida de Durban con la vitola de campeones de Europa sería suficiente para conseguir los tres primeros puntos.

Bueno, pues ahora lo que toca es remar contracorriente, pero a mí particularmente no me desagrada del todo que España haya pagado la novatada en el primer partido, cuando las cosas todavía tienen solución. ¿Os imagináis una trayectoria impecable en la primera fase, como nos sucedió en el último mundial, para caer después a las primeras de cambio en el cruce de octavos? Estoy convencido de que Del Bosque y sus hombres habrán asimilado la lección. Harán examen de conciencia, corregirán errores y volveremos a deleitar y a asombrar al mundo con ese juego que últimamente nos ha hecho tan respetados y valorados por las fuerzas futbolísticas mundiales.

Acabamos de debutar en Sudáfrica. Démosle tiempo al mundial y a los nuestros para que nos demuestren que su ilusión y su camino conducen inexorablemente hacia la victoria final.

Ilusión es mi camino, victoria mi destino

Saludos cordiales a todos desde Potchestroom, ya sabéis, el lugar de concentración de la selección española aquí, en Sudáfrica.

Iniciamos la cuarta jornada desde que comenzó el mundial y ya se ve a los nuestros con ganas de entrar en acción. El sorteo de la fase final nos encuadró en el último grupo, el H, de ahí que sea el más tardío de los ocho en ponerse en marcha. La selección hizo bien en no viajar a Sudáfrica hasta última hora. Para un deportista no hay nada tan incómodo como la espera para el debut…y los hombres de Vicente Del Bosque no comenzarán su camino hasta el próximo miércoles, o sea, seis días después desde que el balón echara a rodar. Imaginaros si encima hubieran viajado tres o cuatro días antes hasta aquí como hicieron la mayoría de las selecciones. La situación podría haber sido desesperante. De momento esta tarde entrenamiento a puerta cerrada en el campo de la Ciudad Universitaria de Potchefstroom y después viaje ya hacia Durban, una de las ciudades más pobladas de Sudáfrica, situada en la costa este, es decir, bañada por el Océano Índico donde se anuncian temperaturas casi veraniegas para la época del año en que aquí nos encontramos (a punto de comenzar el invierno en el hemisferio sur). Ahí precisamente en Durban comienza el camino y el destino de España en esta Copa del Mundo.

Recuerdo que hace dos años en la Eurocopa de Austria y Suiza, en el autocar que trasladaba a la selección española de un lado a otro figuraba una leyenda escrita en los cristales que venía a decir algo así como “Pase lo que pase, España siempre” una especie de aquí estamos, vamos a intentarlo paso a paso hasta la victoria final…y se logró, vaya si se logró. Ahora en Sudáfrica, el autobús de la Roja nos ha sorprendido con una leyenda similar que dice exactamente: “Ilusión es mi camino, victoria mi destino”. Es una manera de sentir, una expresión que seguro habrá calado hondo en el espíritu y en la forma de ser de nuestros jugadores. El camino es el que empezarán a recorrer ante Suiza, con ilusión, que la tienen como se ve en el día a día… El recorrido, eso si, no será fácil. En un mundial no solo juegan los futbolistas, también lo hacen una serie de factores como la suerte, los arbitrajes, la adaptación al ambiente, el terreno de juego… que determinan el resultado final. La primera fase no es importante, pero también es una trampa. No te da nada pero te puede quitar todo... De ahí que hayamos visto hasta ahora a muchas selecciones jugar con el freno de mano echado…excepto Alemania, que goleó en el último partido del día a Australia. Un 4-0 entre la sorpresa y el aviso de que los alemanes vienen a por todas en el mundial, nada nuevo por otra parte.

En fin, que España iniciará su camino en un par de días con la ilusión del principiante pero con los conocimientos y el bagaje de su experiencia como campeona de Europa. Y eso aquí, en un torneo de estas características pesa mucho. Pero, en fin, habrá que ir como reza su “slogan”. Paso a paso, con ilusión y ojala que hasta la victoria final, hacia un destino marcado por el triunfo. Veremos.

Termina la cuenta atrás


Hola a todos, saludos cordiales desde Sudáfrica. Aquí se inicia el relato de lo que esperemos sea una larga y fructífera relación entre ustedes y quien suscribe…Eso significaría que España habrá llegado lejos en este mundial y con ella todos los enviados especiales de TVE que hemos venido para intentar contarles el mayor éxito de la selección española de fútbol en toda su Historia… Y ¡¡¡ojalá lo consigamos!!!

De momento ya estamos en Potchefstroom, ¡vaya nombrecito! ¿no? Aquí estará concentrada la selección española a partir de mañana. El mundial está a punto y nosotros, mientras tanto, seguimos una rápida adaptación a este peculiar país que nos ha recibido con los brazos abiertos (la mayoría), pero también con los amigos de los ajeno (esperemos que los menos), dispuestos a hacer su agosto. Y uno de los primeros en vivirlo, por desgracia, ha sido uno de los nuestros compañeros del Diario Marca, Miguel Serrano, al que le sorprendieron en su hotel de concentración, siguiendo a la selección de Portugal, y le dejaron poco menos que con una mano delante y otra detrás. Menos mal que parece que la policía sudafricana ha sido lo suficientemente eficaz como para que hoy ya haya recuperado la mayoría de sus pertenencias. ¡Nos alegramos!

Decía que Sudáfrica es un país peculiar. Hace poco leía una frase de Nelson Mandela que me ha hecho pensar. Al ex-presidente sudafricano le preguntaron en una entrevista que definiera a su país y él contestó: “Es un país peculiar, capaz de tenerme en la cárcel cerca de 30 años y después hacerme presidente…”

Bueno, pues eso es exactamente lo que es Sudáfrica. Un país peculiar, que por primera vez organiza un mundial y que tiene a toda su gente volcada en ofrecer al mundo una imagen distinta, nueva, diferente… pero con algunas inevitables reminiscencias de lo que en realidad ha sido en los últimos tiempos. Sin ir más lejos, ayer cuando el equipo de TVE hacíamos el recorrido entre Johanesburgo y Potchefstroom, fuimos testigo de varias incidencias en la especie de ¿autopista? que recorre los aproximadamente 120 kilómetros que separan ambas ciudades. De entrada lo sorprendente es que en mitad de la autopista existan semáforos o señales de stop que inevitablemente se deberán hacer si no quieres ser arrollado por algún camión, autobús o coche particular.

Ahora bien, lo que más nos llamó la atención es que uno de los coches que nos precedían, una especia de pick-up de esas que se utilizan fundamentalmente en las granjas y zonas parecidas, perdiera parte de la carga en plena carretera y allí tuviéramos que esquivarla todos los que les sucedíamos. Lo más curioso es que la carga perdida (y destrozada al caer al asfalto) no era otra cosa que una televisión perfectamente empaquetada pero desde ayer perdida, como es lógico, para la causa para la que fue inventada. Había que ver las caras de perplejidad y de sorpresa de los que la perdieron…Nada comparable, seguro con el destinatario del envío, que mucho nos tememos que se ha quedado sin argumento para seguir ese mundial que durante un mes, al menos, va a poner a este país sudafricano en el centro del universo futbolístico, que es lo mismo que decir que en el centro sobre el que van a girar las miradas de ese otro universo que represente el planeta Tierra.

Jesús Álvarez


Jesús Álvarez es presentador de los Deportes en el Telediario de Televisión Española.
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