Perdóname si no vuelvo a casa esta noche

Porque las 8.00 a.m. del sabado es ante todo, inflexión. De fin de la noche y comienzo a remolonear entre sábanas... De extensión de una noche que nos resistimos a que acabe... Ese momento que al decir "buenos días" puede significar tantas cosas con solo una mirada... O ¿justo al revé    s? Ese momento de cerrar los ojos y sumergirte en un "buenas noches" que puede durar toooodo lo que quieras...

Es ante todo, un momento mágico. Porque lleva implicito darle a un "ON" que durante una hora agita un cóctel de sensaciones a través de lo que más nos gusta, los acordes, esa forma de decir a la cara lo que muchas veces no nos atrevemos a decir siquiera con la luz apagada.

Perdóname si no vuelvo a casa esta noche. Momento de encuentro, con quien/quienes has esperado toda la semana para acabar/comenzar esa puerta a dos dias mágicos: el fin de semana. Y no se nos ocurre mejor manera que el telón de fondo de Radio 3.