4 posts de marzo 2008

Combustible y sentido común

El Manchester United y el Chelsea son los candidatos. El Arsenal, en el momento de la verdad, se ha desvanecido. Como si le faltara el fuelle que les sobra a los vencedores del SuperSunday. Un nivel de fútbol inigualable hoy por hoy. Espectáculo de altura. Los gunners fueron los grandes damnificados. Tendrían que ganar en Manchester, los otros seis partidos y esperar varios trastazos ajenos y poco probables. La fiesta del fútbol inglés fue redonda para los diablos rojos, que aumentaron en dos puntos su ventaja sobre el segundo a falta de siete interesantes jornadas. Drogba dio la vuelta a la Premier en nueve minutos, suficientes para abatir a los chavales de Wenger y postular al Chelsea como única alternativa para derrocar al campeón. La visita del Liverpool a Old Trafford era más plácida. Con el título en el olvido y un partido muy serio, Benítez quiso matar dos o tres pájaros de un tiro... Alguna cuenta pendiente con Ferguson, al que quiso regatear el saludo después de la derrota, pero el escocés le buscó, le dio en el hombro por detrás y le estrechó la mano: ¡3-0, colega! Rafa nunca le ha ganado en liga. Da igual con 10 que con 11. Imposible que los reds, en estos tiempos, puedan ventilarse al United.

Vemos cómo los mejores equipos del fútbol español andan sin ritmo competitivo, rotos físicamente precisamente en marzo, cuando tendrían que estar como motos para reeditar éxitos no tan lejanas. De los italianos qué decir. Los unos y los otros ganan algunas veces, empatan más de la cuenta, fuera, dentro, pierden en casa... Ya tienen la liga en el bote, ahora no... Sólo el Barça, también la Roma, sobreviven en la Champions, pero los grandes favoritos son los equipos ingleses. Han hecho las cosas bien desde hace tiempo y los resultados son evidentes. Cierto que sus posibilidades económicas son envidiables, pero al asunto también hay que echarle sentido común, conocimiento, honradez y tiempo. Otros grandes clubes europeos manejan presupuestos parecidos y fichan por fichar. En muchos casos, medianías que la prensa hace cracks sin haberlas siquiera visto jugar. Como un paso ya clásico y previo al atentado sobre el técnico de turno, el culpable de cualquier caos, sean quienes sean los responsables. Son costumbre criterios irresponsables que confeccionan plantillas desequilibradas y poco competitivas. Luego pasa lo que pasa. Ferguson, Wenger, Benítez y Mourinho no son dudosos. Atendiendo a sus presupuestos, talonarios rusos incluidos, han sabido fabricar equipos de fútbol de primerísimo nivel, los mejores en la actualidad.

Además ese escalafón pecuniario se puede reflejar un año más en la clasificación final. Lo de Europa habrá que verlo también, aunque si hay dos ingleses en Moscú, uno será el United, también primer favorito para levantar la Champions. Los otros tres se machacarán entre ellos. Pero esto es fútbol. Parece que el Liverpool va a ser cuarto en la liga, su lugar por presupuesto. El Man United domina con tiranía el palmarés moderno y posee mejor equipo que nunca. Que Tévez y Nani tengan que esperar en el banquillo es claro síntoma de jerarquía. Dos de los mejores atacantes de Europa, suplentes. El chaval Anderson, de maestro de ceremonias, superfichaje. Los de Ferguson apenas han bajado la guardia en contados partidos, pero es tal su superioridad que las victorias parecen llegar a medio gas, como guardando combustible. Múltiples ocasiones, juego de salón en los momentos estelares, mucho equilibrio, defensa de cine con Vidic y Ferdinand, recursos y trucos por doquier, calidad a raudales, pegada única... Rotaciones, por supuesto, sin que baje el nivel salvo cuando faltan Ronaldo y/o Rooney. Van a llegar frescos al momento culminante. Entre otros motivos porque el dineral invertido se ha utilizado con cabeza. No debe ser casualidad que las dos plantillas quizás más caras del planeta, por su calidad y amplitud, Manchester United y Chelsea, sean las que se van a jugar los mejores títulos. A nadie extrañaría una final Champions entre ambos.

El Arsenal se ha venido abajo con estrépito. No anduvo lejos de dar el golpe donde nadie gana desde hace cuatro años, pero Drogba y compañía tenían más gasolina y se impusieron con justicia. Fábregas y compañía salieron a ganar, conscientes de que les falta oxígeno, pero valientes. Quizás la jugada les hubiera salido bien ante cualquier otro adversario, pero no con el Chelsea. Tampoco lo pasarán bien en el campo del líder. No han podido rotar y además ha habido demasiadas lesiones. La diferencia está en la profundidad de banquillo. Bendtner, y no Tévez, era el domingo la alternativa a un Adebayor, que también paga con sequía el bajón colectivo. Las lesiones prolongadas de Van Persie, Rosicky y Da Silva, amén de las sufridas por Fábregas, Hleb y Flamini, coincidentes además, también han influido decisivamente en el trastazo de los gunners.

Saliendo de San Siro, Fábregas decía que el objetivo era ganar los dos grandes títulos. Parece que el primero se esfuma y se intuye que el Liverpool, rival en Champions, llega a la cita en mejores condiciones. Cuando estás en forma, no te falta el aire, puedes con todo, vas sobrado, presionas, reculas para defender, no dejas de correr. Si las piernas se paran, por mucho que idees, el otro llega antes. Si los rivales se reparten los esfuerzos y tú no puedes, chungo. Da Silva estaba jugando muy bien, al toque, en el área, fuera, llevando siempre peligro... Van Persie acaba de reaparecer después de muchos meses... Rosicky, en el peor momento... Desde que cayó Eduardo en Birmingham, aquel error de Clichy, allí todo empezó a torcerse. Tres empates más seguidos ante rivales inferiores (10 en total) y señales de que Cesc y Flamini, solos y cansados, no iban a poder con todo. Pese al apoyo psicológico de Gallas, que salió muy fastidiado de su anterior estadio. Como el resto desde la negra tarde de Saint Andrews. Ya veremos. De cualquier modo, reconocimiento total a la política de fichajes del Arsenal. Wenger no gasta tanto y prefiere apostar por su ideal de fútbol, apreciado y aplaudido por los seguidores gunners y millones de aficionados de todo el mundo. Se llegó a decir que había cien millones de euros para fichar en invierno, pero nadie llegó en enero salvo Djourou, que estaba cedido. Eso sí, las arcas del Emirates deben reventar.

Drogba va a llegar en forma al tramo decisivo del campeonato. Se antoja la principal esperanza del Chelsea. Fresco como una lechuga por lo poco que ha jugado esta temporada, con las bombonas cargadas. Su pegada, su talento y su etiqueta de decisivo son incuestionables, lo volvió a demostrar el domingo en Stamford Bridge. El Chelsea dispone de un plantel numeroso y repleto de calidad donde los menos técnicos, hay poquísimos, son los mejores en sus específicas misiones. El método Mourinho aún planea sobre Abramovich, Grant, Ten Cate y quien se ponga por delante. Ahora sólo hace falta saber si también perdura el espíritu ganador inculcado por el portugués. El gran problema es la identidad del adversario. Manchester United-Arsenal (13 abril) iba a ser el partido cumbre; ahora lo será el que disputen los dos primeros el último sábado de abril en Londres, antepenúltima jornada. En el Chelsea hay pegada, sí, Drogba, decimos, por encima de quienes han sabido mantener a flote a un cuadro también muy castigado por las lesiones. Lampard también cotiza al alza. Pero Ronaldo, Rooney, Tévez, Saha, Nani, Giggs, Anderson... El marfileño se crece en las más grandes citas, que ya lo son todas. De los siete partidos, el Chelsea juega cuatro en casa y su rival sólo tres. Poniendo un 1 en el choque de Stamford, y victorias también azules en todos los demás, la desventaja sería de dos puntos, un partido... ¿Dónde podría perder el líder? Se antoja difícil que se pueda despistar, teniéndolo tan cerca y con caldo en el depósito. No debería sucederle lo que al Arsenal.

Arde la Premier

Con la victoria del Manchester United sobre el Bolton (2-0) y el empate entre Tottenham y Chelsea (4-4!!), todos los equipos de la Premier están al día. Ahora mismo no quedan partidos pendientes. A todos les quedan ocho y los números no mienten. Los diablos rojos han cobrado ventaja de tres y cinco puntos sobre Arsenal y Chelsea respectivamente. Además los dos primeros tienen que pasar aún por Stamford Bridge y jugar entre ellos en Old Trafford, por lo que los dos puntos cedidos por Lampard y compañía en White Hart Lane, según como está el torneo, no deben constituir un revés definitivo. Si hablamos de gasolina, el Arsenal llega más justo, va de más a menos, de ganar casi siempre a empatar cuatro veces seguidas. El United no anda demasiado boyante, pero la calidad del plantel y la solidez del bloque le afianzan como principal favorito. En cuanto a la reacción del Chelsea, sólo queda aplaudir. Parecía descolgado hace un par de meses, en una temporada traumática y llena de lesiones, pero su enorme ambición le ha colocado de nuevo en la batalla por el título.

Tres empates equivalen a dos derrotas (te dejas seis puntos). Cuatro son casi tres. Los ocho puntos que el Arsenal ha dejado escapar, pinchazos inesperados, han convertido en desventaja de tres los cinco que llegó a disfrutar sobre el United hace sólo cuatro jornadas. El capitán Gallas ha pedido públicamente más fuerza mental y concentración a sus compañeros. Hay que jugar frente al Wigan con la misma actitud que contra el Milan. Touré empató el sábado ante el Boro a pocos minutos del final y se vino a la banda para celebrarlo. Nadie más, sólo uno para llevárselo a su campo y no perder tiempo. ¿Le valía el empate a Touré? Quizás a eso se refiere el capitán francés. Cierto es que Rosicky lleva mes y medio lesionado, que Wenger no puede rotar tanto como otros y se van acumulando los esfuerzos, que la Champions está en mente de todos, la lesión de Da Silva... Fábregas insistía hace unos días en la dureza de Martin Taylor (que podrá reaparecer ya el sábado) y en el increíble castigo, por lo exiguo. Insinuando además mala intención en el zaguero inglés. Desde el Birmingham se han cuestionado esas declaraciones. ¿Por qué tres semanas después del suceso? Cesc quizás intuye que se les ha escapado la liga.

Da Silva venía haciendo un gran trabajo. Ya no sólo con sus goles, sino participando también con éxito en el juego de toque para el que futbolistas como Eboué o Diaby están menos dotados. Como buen brasileño. Desde la lesión, el Arsenal sólo ha ganado en San Siro. La prolongada ausencia de Rosicky, el bajón de Hleb en los últimos partidos, el ritmo y la confianza que necesita Van Persie... Todo se ha juntado para que el Arsenal haya perdido fuelle. Cesc y Flamini son menos sin Hleb y Rosicky, incluso sin Da Silva. No es lo mismo que haya cuatro muy buenos a que haya sólo dos. Si no, que le pregunten a Schuster por su centro del campo. Sabremos algo más de los gunners este domingo. Obligados a dar la talla en Stamford Bridge, donde nadie gana en liga desde antes de que llegara Mourinho, alrededor de 80 partidos. Y frente a un rival que también se lo juega todo. De cualquier modo, aunque el Arsenal aspire todavía a todo en la Premier y en la Champions, sería demasiado cruel no conquistar título alguno después de las exhibiciones brindadas esta temporada. Lo que nadie nos va a quitar es la pasión por estos dos últimos meses. Ni tampoco esos tres partidos que Arsenal y Liverpool van a jugar en una semana. Con Fábregas y Torres, los jugadores más distinguidos del campeonato, con Cristiano Ronaldo, claro.

El Manchester United ha encadenado cuatro victorias consecutivas, ocho puntos más que el Arsenal. Ha perdido cuatro veces, tres más, pero ha ganado 22 partidos, también tres más que su rival, casi rey del empate (10). Wenger no necesita preguntarle a Benítez sobre los efectos de marca tan inequívoca. Los empates, si proliferan, se convierten en derrotas. Y eso lo sabe desde hace tiempo el vigente campeón. Ferguson dispone del plantel más completo y ha sabido ir dosificando a sus jugadores. La victoria sobre el Lyon en Champions no fue brillantísima, pero sí un paso más hacia lo que se escapó el año pasado. Ya no está Kaká y la Roma parece asequible antes de medir fuerzas presumiblemente con el Barça. Pero mucho más cerca queda lo del domingo: la visita del envalentonado Liverpool, con siete triunfos consecutivos (cinco de liga y los dos frente al Inter) y sus dos estrellas, Gerrard y especialmente Torres, en estado de gracia.

Será el primer partido del madrileño en Old Trafford. Y querrá dejar su sello, como en San Siro. Además del United, Torres tendrá otro rival muy particular. ¿Quién le iba a decir que estaría luchando por el pichichi con el mejor futbolista del planeta en la actualidad? En su primera temporada en Inglaterra y tapando muchas bocas, las de aquellos que dudaban de su potencial. Cristiano Ronaldo sólo le saca cuatro goles en liga (24 por 20) después de su último par (y van...!) al Bolton. En menos de veinte minutos y a descansar. Torres lleva ocho en los útimos seis partidos, goles que se traducen en victorias. Ambos goleadores no paran de derribar marcas de incluso muchas décadas atrás. Que si Balmer, que si Best, que si Fowler, que si ahora Van Nistelrooy... Haciendo historia. Se saludarán sobre la hierba, casi de la misma quinta y son los futbolistas de moda en Inglaterra y en Europa, con Fábregas, Rooney, Gerrard, Tévez...

Desde que Gerrard juega más cerca del área, todo va sobre ruedas en Anfield. Benítez también lo ha visto. Que a veces no todo es sota, caballo y rey. Carragher ha salido diciendo que la gran racha del Liverpool se debe a la política de rotaciones del coach. Va a ser un gran partido. Los reds no aspiran ya al título, aunque de ganar quedarían a ocho puntos de la cabeza con siete partidos que jugar, pero tendrían que estrellarse tres y no uno. Pero pueden hacer de árbitros, tienen que visitar también el Emirates, además dos veces. Rafa sólo piensa en el Arsenal y en la Champions, seguro, pero también debe asegurar la cuarta posición en la tabla, lo que hace a su Liverpool más competitivo en la Premier. Xabi Alonso llega también en buen momento a Manchester después de su paternidad y de la absurda historia montada por un periódico inglés. Se supone que el balón se lo tendrán que quedar los locales, pero resulta que ahora parece que los reds han ganado incluso en ataque, que ven opciones distintas a la contra. Según las cifras, el United dispone de la mejor defensa del torneo, de largo, y también del mejor ataque. Que llegue rápido el domingo!

Del Chelsea poco ya se puede añadir. Una lástima que Robbie Keane lograra el fantástico 4-4 (segundo de la temporada en el campo del Tottenham) y se le escaparan dos puntos. En un partido vibrante, jugado al ataque por los de Juande, sin presión alguna, y con cierto conservadurismo visitante con el 1-3 en el marcador. A la chita callando, con crisis, sin Mourinho, con muchas lesiones, con peleas entre jugadores y técnicos, Ten Cate y Terry llegaron a las manos, con mucha presión y, al tiempo, con resultados. Equipo práctico repleto de calidad, requiere un cambio de look apropiado, tampoco radical. El equipo que prepara Avram Grant se dejó dos puntos vitales el miércoles en Londres, pero sigue al acecho. A cinco puntos del líder, a dos del Arsenal, su rival del domingo (SuperSunday o Grand Slam, cómo es?). A su favor, que también debe recibir aún al United en Londres. Quizás también su rival en semis de la Copa de Europa. De quedarse con los puntos, las opciones del Chelsea se revalorizarían, algo que parecía complicado hace algunas semanas. Además Drogba y Lampard quieren llegar en plenitud al estirón final. Lo mismo que Rooney y Ronaldo, Fábregas y Hleb, Gerrard y Torres, también los demás...

Recordamos los partidos Premier que TVE ofrece los dos próximos fines de semana:

Domingo 23 de marzo

Manchester United-Liverpool (14.30, Teledeporte)

Chelsea-Arsenal (17.00, Teledeporte)

Sábado 29 marzo

Bolton-Arsenal (16.00, La 2)

Domingo 30 marzo

Liverpool-Everton (17.00, Teledeporte)

*Dichos encuentros también se podrán seguir como de costumbre por

www.rtve.es/premier

El fenómeno Torres

No se trata de comparar. Ni Fábregas es Torres ni viceversa. Los dos juegan en la selección y hoy por hoy son indiscutibles en el once tipo de Luis Aragonés. Pero no hay parangón posible ni útil. Un internauta (Sergio) nos preguntaba por qué alabábamos tanto a Cesc y no dedicábamos algún post (se dice así, no?) al 9 del Liverpool. Otro (Xerx) le daba cumplida y rápida respuesta. He querido esperar y ver el paso de Torres por San Siro antes de escribir estas líneas. ¡Y sin querer comparar, eh! Con la esperanza de que la lección magistral de fútbol moderno que dio Fábregas contra el Milan pudiera ser coronada por quien se está inflando a meter goles y derribar récords en su primera temporada en Inglaterra. 0-1 al Inter y gol de Torres, golazo del madrileño. Enrachado. Y curiosamente por el mismo sitio que Fábregas, balón raso y junto al palo derecho, después de un control soberbio en el borde del área. Gol de uno de los mejores en esa suerte y en el escenario más rutilante. Como su colega Cesc una semana antes. Además en la misma portería. Los dos tienen hambre de gloria, aún no han ganado nada, una Copa el del Arsenal. No se trata de crear celos idiotas sino de dejarles a su bola para ver si la gran calidad de ambos juntos toca el cielo de los Alpes en verano. Más que nada para ganar algo alguna vez en un torneo importante y marcando estilo, apostando por la vistosidad y el ataque.

Fábregas es un inventor de fútbol, el director de orquesta, el dueño del juego; si hay que meterla, pues se mete también, un jugador universal. Pero hablemos de Torres. Lo suyo es el gol y su fabricación, no sólo la definición, su presunto punto débil de siempre. Al fútbol y al gol es a lo que realmente se dedica desde su fichaje por el Liverpool, pues en Inglaterra casi siempre dispondrá de balones y espacios. No como en el Atlético, donde lo tenía que hacer todo, buscar la bola en el medio campo y romper en solitario el calculado sistema defensivo del rival de turno. No veía un balón en condiciones y aún así se hinchó a marcar goles también en la liga española, aunque nunca había tres en un solo partido con el primer equipo. El Niño -como le llamarán hasta que se retire- siempre ha hecho goles, desde pequeño, en todos los equipos y selecciones juveniles. Aprovechando sus tremendas condiciones físicas, potencia y velocidad, y su fe ciega en sí mismo, en sus propias posibilidades. Cierto es que su nivel técnico no es notable, pero no se puede tenerlo todo. En el Manzanares era futbolista muerto, pero lo aprendió casi todo en forma de reveses, desde muy jovencito. Le costaban tanto las cosas que ahora todo lo que hace debe parecerle fácil, acostumbrado al desierto lleno de minas. Como Ronaldo, que entrenaba de chavalín con pesos en las piernas para luego ser el más rápido. Algo así. Era tanto el lastre de un equipo mal hecho que ahora su prolífica temporada se asemeja más a una normalidad que causa asombro en Inglaterra. Sin embargo, los reds, no olvidemos, hace tiempo que dejaron de contar en la carrera por la Premier.


Ya nadie podrá aludir a períodos de adaptación a un fútbol distinto para excusar dudosos rendimientos. Torres está batiendo hasta marcas de las más antiguas, incluso cerca de arrebatar otra estadística a Van Nistelrooy. 26 goles en su debut en la Premier, en forma, ahora con Gerrard mucho más cerca en el campo y aún con mucha competición por delante. 19 en liga, 4 en Champions y el hat-trick de la Carling en Reading. Otros dos tripletes en tres partidos, o sea, tres balones ya encima del televisor, algo que muy pocos logran en toda una carrera. El chaval de Fuenla ya luce tres. Está a sólo dos goles de Cristiano Ronaldo, la sensación de la temporada y ya ha dado caza a Adebayor. Sus cifras son rutilantes incluso desperdiciando muchas ocasiones. Fue ídolo en el Manzanares, en medio del caos, y ahora ya lo es en Anfield. Kenny Dalglish decía el otro día que Fernando era el mejor entre todos los fichajes del pasado verano. Y el chaval, encantado de ser por muchos años figura del Liverpool, uno de los grandes de la historia. De momento, se ha ganado a la afición con muchos goles y sentidos gestos de fidelidad a unos colores que además le sientan de maravilla.

Hasta Rafa Benítez ha acabado por cambiar su dibujo para situar a Gerrard por detrás de Torres, mucho más liberado de trabajo defensivo, ocupado sólo de atacar. Esta modificación, inimaginable hace sólo unos meses, ha repercutido, seguro, en la explosión de Torres y en las seis victorias consecutivas del Liverpool desde el fiasco frente al Barnsley en la FA Cup. Cuatro victorias en liga para el rey del empate y las dos frente al Inter en la Champions. Soñando con Moscú sin olvidar que ser cuarto en la Premier puede valer tanto como un título. Torres y el capitán Gerrard se entienden a las mil maravillas. Entre ellos e incluso con Reina, que sorprende al adversario con asiduidad mediante balones largos y precisos. El 8 y el 9 vienen estando últimamente en casi todos los goles. Normalmente Gerrard se la pasa a Torres; si no, al contrario, pues el inglés es un centrocampista goleador, otro jugador total, aunque sin el cerebro ni la pausa de Fábregas. Se compenetran y complementan de cine. Y el entrenador se ha dado cuenta. Ellos dos son los futbolistas que marcan la diferencia dentro del fútbol táctico y defensivo del equipo de Benítez. Una pizarra con ciencia capaz de anestesiar al Inter y dejar pasar el tiempo hasta aprovechar una ocasión. Entonces si tienes a Torres relajado, a lo que tiene que estar, llega el fogonazo y partido resuelto. 0-1, el resultado favorito de Benítez. Si se da en San Siro, mejor todavía. Sufrieron demasiado los interistas sobre el campo, ya eliminados, impotentes, en pleno centenario del club, otra vez fuera de la Copa de Europa, que no conquistan desde el 65.

Europa se rinde a Fábregas

Ni Kaká ni Pato ni Pirlo ni gaitas. El Arsenal eliminó al Milan en San Siro (0-2) con otra exhibición de Cesc Fábregas. Memorable. Ya fue el mejor en el partido de ida y volvió a salirse este martes en el choque decisivo. Cuando la situación lo requería. Dando una lección de fútbol moderno allí donde los títulos más prestigiosos nunca han faltado. Allí donde las pizarras son más baratas y aunque el Milan sea el menos italiano de los italianos. El joven catalán es quien mejor interpreta el estilo Wenger y quizás el elegido para soñar con lo que se escapó por poco con el Barça en París. El fútbol es imprevisible y a este Arsenal le queda mucho camino. El PSV se lo cargó el año pasado cuando nadie lo esperaba y todavía no ha logrado nada. ¿O sí? De momento, este equipo inglés sin ingleses ha hecho trizas una de las fortalezas más inaccesibles. Ha acabado con los Gatusso, Ambrosini, Maldini, Nesta y demás a base de fútbol tan inteligente como bello, de juego paciente, pausado y rápido a la vez. Según ha convenido y al son que ha marcado Fábregas.

Con mejor puntería en el rival, el Milan habría salido goleado en ambos partidos. Decía algún jugador del Arsenal que gente como Maldini y Kaladze había disfrutado en el partido de ida, que se reían ante el acoso local, sacando balones. Se supone que ahora estarán calibrando si hay fórmulas mejores. Más que la diferencia de goles u oportunidades, destaca especialmente que el fútbol más espectacular haya acabado con el más práctico y normalmente más competitivo. Buen síntoma.

Cesc no ha cumplido aún los 21 y ya figura, por méritos propios, entre los mejores futbolistas del mundo. Hasta apareció entre los diez primeros de France Football para el Balón de Oro, por delante de Robinho, lo que presagia un futuro esplendoroso. Su presente, de matrícula de honor. De momento, las cámaras de la Champions le buscaron sólo a él después de que el líder de la Premier abatiera con brillantez y total merecimiento al vigente campeón de Europa en su propio fortín. De lo que logre el Arsenal de ahora en adelante y de la Eurocopa van a depender muchas cosas, pero Fábregas, hoy por hoy, con los resultados en la mano, es mejor jugador que Kaká, el number one del año pasado. Su fabulosa demostración en esta eliminatoria frente a los italianos le catapultan como aspirante a los premios más prestigiosos.

"Sólo tengo 20 años". Fábregas no dejó de repetir esta frase en una entrevista concedida a TVE después del 0-0 ante el Milan en el Emirates. Como intentando sacudirse presiones poco recomendables y, a la vez, promocionándose como jugador que puede marcar época. Resulta casi inimaginable que un chaval de Arenys de Mar esté marcando la pauta en el fútbol europeo de un modo tan insultante. Indiscutiblemente estamos ante un crack. La noche del martes será inolvidable para Cesc. Disfrutó como nunca, en el mejor escaparate. Tanto él como Wenger, desde el sorteo, habían confiado en apear al todopoderoso Milan. Habían defendido las opciones del Arsenal cada vez que se les había preguntado sobre eliminatoria tan rutilante: el vigente campeón europeo frente al conjunto que esta temporada está conjugando mejor vistosidad y resultados. Decía Fábregas antes del partido de San Siro que el Arsenal actual juega como juega y a lo que juega, con su estilo inconfundible, que no sabe hacerlo de otra manera, que no sabe defender. Después del éxito, insiste en que los objetivos son dos: la Premier y la Champions.

Supongo que la mayoría de los visitantes de este blog habrán visto este Milan-Arsenal. El resultado, justo premio a la superioridad y mejor fútbol de los gunners, dominadores de la situación durante 160 de los 180 minutos de la eliminatoria. De ellos fueron las mejores ocasiones de gol, tanto en Londres como en la vuelta. Adebayor, Hleb, Diaby, hasta Senderos y Eboué, que disfrutaron de las dos más claras en el Meazza... Aún así, nada se decidió hasta cinco minutos del final, cuando la prórroga ya acechaba, parecía ineludible. El trastazo de Fábregas desde fuera del área entró raso junto al palo, a la derecha del portero Kalac. Por el mismo sitio que Schwarzenbek se la metió a Reina padre en aquella lejana final de Heysel y que valió una Copa de Europa, la primera del Bayern. Al Milan ya no le daba tiempo a colar dos goles. Cesc corrió como un loco buscando a Wenger, a quien le debe casi todo. El alsaciano confió en él a los 16 años y eso le ha servido al futbolista para convertirse en uno de los jugadores más completos del momento. El más inteligente, seguro. El más determinante, quizás también. El mejor centrocampista, sin duda.

Cristiano Ronaldo, Kaká, Messi, Ronaldinho... Sí, son cracks, pero más individualistas, jugadores de ataque, únicos, diferentes. Con su talento y velocidad te la lían en un momento. Por el contrario, Cesc es equipo. Se lo ha inculcado su entrenador y él lo ha visto claro. Hablaron con él en la SER después del partido y lamentó por dos veces no haber cedido el balón a Hleb o a Eboué, a su derecha, "estaban solos", en la jugada que acabó con aquel latigazo que tropezó con el larguero milanista aún en el primer tiempo. Se había consagrado otra vez, en una de las grandes catedrales, la figura del partido, de la eliminatoria, y hablaba de corregir detalles de ese tipo para hacer lo más correcto en la próxima ocasión. Fábregas lleva ya 13 goles entre liga y Copa de Europa. Ha explotado este año en esa faceta. ¡Y es centrocampista! Centrocampista específico, jugador universal, líder. Brega, inteligencia, calidad técnica, sacrificio, potencia, visión de juego, personalidad, compromiso... Defiende como el que más, roba balones, siempre está colocado en el lugar más apropiado, sube la pelota, dirige, marca el ritmo oportuno, da balones de gol y los mete con asiduidad. Wenger ya le comparó hace meses con Platini. ¡Casi nada!

Ya hemos hablado mucho del 4 del Arsenal desde el comienzo de la presente temporada, pero su progresión continúa dejando pequeños los halagos vertidos hasta ahora. El convincente triunfo de los londinenses en Milán llega además en un momento crucial. Justo después de los dos pinchazos consecutivos en la Premier (sendos empates ante Birmingham y Aston Villa), de la gravísima lesión de Eduardo Da Silva (a Martin Taylor sólo le han castigado con tres partidos, alucinante!!!) y de haber visto reducida la ventaja sobre el Manchester United a un solo punto con sólo diez partidos para el final del campeonato. El espectáculo va a continuar, seguro. Además hay un detalle añadido que ya no arroja dudas. Todos coincidimos en que la Premier es la liga más vistosa, más divertida... Pero también quizás la que más desnivel exhibe entre los cuatro o cinco más fuertes y el resto de equipos. El Arsenal debía refrendar su estilo de juego ante rivales más competitivos, de los que aspiran a todo en la Champions. El Milan, en este sentido, era el adversario idóneo. Ya no hay dudas. El fútbol de seda, de toque y de elaboración por el que apuestan Wenger y sus chavales puede servir para alcanzar el cielo.

Aprovechamos para recordar próximos partidos Premier en TVE:

Sábado 8 marzo

Liverpool-Newcastle (16.00, La 2)

Domingo 9

Wigan Athletic-Arsenal (19.30, Teledeporte)*

*Este partido se emite en diferido a la conclusión de los Mundiales de Atletismo de Valencia. La hora referida es orientativa.

Sábado 15

Derby County-Manchester United (16.00, La 2)

Domingo 16

Manchester City-Tottenham (17.00, Teledeporte)

*Informamos también de la transmisión del partido de vuelta de los octavos de final de la Copa UEFA que PSV Eindhoven y Tottenham Hotspurs juegan el miércoles 12 marzo (20.45, Teledeporte)

Recordamos tambi

Lalo Alzueta


La apuesta de TVE por la Premier League va más allá de la emisión de los partidos.
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