3 posts de enero 2010

El bueno, el feo y el malo

Cuando en 1966 el mítico director de spaghetti westerns, daba a conocer al gran público su última creación así titulada y protagonizada por Clint Eastwood, ni de lejos podría imaginar el enorme favor que nos hacía a los periodistas deportivos. Incluso me atrevo a decir que a cualquier cronista en general. Sirva tan manida metáfora para ilustrar de una pincelada algunas notas de actualidad en Inglaterra.

En este reparto, es de catón asignar el papel de bueno, o en este caso buenísimo, a Cesc Fábregas. El líder del Arsenal, ha sabido tirar del carro en la adversidad, su equipo colidera la Premier, y vuelve a estar en el epicentro de los rumores sobre su salida de los gunners. Es uno de los futbolistas más en forma de Europa, y el horizonte de su madurez el tan amplio como halagüeño.

Tal vez no tenga la estatura del hoy aclamado actor y director entre otros títulos de Million Dollar Baby, pero Cesc ha demostrado que sin tener la misma percha para el poncho es, además de un cerebro, un pistolero de los mejores. Para muestra, las once muescas en forma de gol que lleva el catalán a estas alturas de la película. Nominación al Óscar y alfombra roja para el genio de Arenys de Mar...

De gatillo fácil y no de físico agraciado puede presumir nuestro particular feo… Carlos Tévez, 17 goles con el Manchester City en este punto del metraje. El de Fuerte Apache controla a las mil maravillas el arte de desenfundar dentro del campo, y a veces trata sin éxito de alcanzar la misma brillantez en papales fuera de este, que normalmente le viene grandes…

El pasado martes tras el partido de copa de la liga ante su ex del United, el Apache sacó el hacha de guerra para cargar contra el rostro pálido de Gary Neville, a la sazón capitán del United y ex compañero de Tévez. Un feo gesto de Neville con el dedo hacia Tévez, soltó la lengua del argentino que en la toma correspondiente a la zona mixta espetó: "Neville es un tarado y un chupamedias, dijo que no valía 35 millones de euros para quedar bien con el entrenador. Mi festejo en los dos goles iban dirigidos a él. No sé para qué mierda habla de mí si yo nunca tuve nada con él ”.

Está claro entonces quién es el malo, pero malo de solemnidad. Primero en su papel de jugador del United, para el que parece estar cada vez menos capacitado.

Segundo en el comportamiento que se supone a un capitán de un gran club llamado a dar ejemplo. La Federación por cierto investiga este asunto por tratarse además de un reincidente.

Tercero, en el de compañero o ex compañero de un futbolista al que se ha permitido el lujo de criticar una vez éste ha salido del elenco.

Mal por Neville, y mala la réplica en escena del Apache; en el fútbol, como en el cine y por extensión en la vida, sobran mediocres y lenguaraces y faltan grandes actores, genios interpretativos. Cracks de los que nos morimos por aplaudir en un campo o delante de una pantalla de cine.

El último, que apague la luz

Hace menos de 5 días que Owen Coyle era presentado como nuevo entrenador del Bolton Wanderers. Hasta aquí todo parece normal, sobre todo si miramos con ojos de un aficionado español al fútbol. Pero para los que conozcan un poco la Premier, sabrán que Coyle era hasta ese día entrenador del recién ascendido Burnley, que ahora ocupa plazas fuera de descenso por encima de los dueños del Reebok Stadium.

Esto es normal en las islas, por ejemplo Steve Bruce hizo como en las damas, saltó del Birmingham al Wigan y de este al Sunderland. No hace falta que pase un año sin entrenar, en plena temporada "zas" el míster se marcha. Coyle, lo hace convencido de que en Bolton hay mejor proyecto, más seriedad y sobre todo más recursos que poner a su disposición. Además, los protagonistas del éxodo no dudan en dejar claras las bondades del nuevo club y porqué comparándolas con las de su antiguo equipo, son motivos justificados de la decisión. Una franqueza profesional inédita en la liga española.

¿Se imaginan a Guardiola en el Valencia dentro de una semana? Pues algo que así de fuerte nos parece, resulta moneda de cambio frecuente en Inglaterra, donde estas y otras muchas cosas los distinguen del resto.

Por otro lado, el gesto del amigo Owen deja en un comprometido lugar a los gestores del modesto Burnley. Ahora el siguiente entrenador ya sabe que es un "segundo plato" en el término más amplio de la extensión. Coyle se fue, y sin decir "después de mi, el diluvio", dejó claro que el reto para el siguiente dista mucho de ser cuanto menos estimulante.

Fernando Torres, "el guardián entre el centeno"

Como gloriosos animales de costumbres, cada vez que llegamos al final de un año, a todos los seres humanos (o a casi todos) además de por engordar a base de dulces navideños, nos da por recapitular, hacer balance o exámen de conciencia según sea el caso. Por eso me parece un momento más que perfecto para echar la vista atrás, para que este flashback sirva de homenaje a Fernando Torres. Tomen la excusa que quieran, el gol 50 en premier, sus números en el Liverpool, o que se acaba el año y en un equipo a la deriva es el único que siempre ofrece un salvavidas.

Suena triste pero para un futbolista español, resulta más difícil si cabe ganarse el respeto y un nombre por la enorme pompa con la que vienen aparejados los logros de todos los jugadores foráneos. Quizá por eso Torres ya es lo que es, porque aunque lo veamos jugar cada semana, la grada que le alienta sabe que es un jugador extranjero. Lesiones, juego plúmbeo de los reds y críticas oportunistas han aparecido a lo largo de estos dos años y medio en Inglaterra. Pero a todos ellos se enfrentó "El niño" y de todos los entuertos ha salido victorioso. Centrado en su objetivo y con un ojo puesto en el Mundial, Torres ha sido y es la referencia ofensiva de un equipo que no vive su mejor momento. Pero de eso también Torres puede dar un master. Ajeno a las opiniones, que las hay de todo pelaje, este tio es capaz de mantenerse en la élite de los delanteros de europa aunque a su alrededor reine un páramo futbolístico. Como en todo, es imposible agradar a todos, pero resulta inneglabe su mérito. No es "The Kop" una grada que se pliegue a un mero gesto tribunero (tampoco los regala Torres) y no hay más que ver una imagen de esta ínclita afición rendida al buen hacer de un crack nacido en Fuenlabrada y que se sigue comiendo el mundo, sin pedir a nadie que le invite. Arrecia el viento, ahora más que nunca, pero el niño sigue siendo El Guardián entre el centeno de los Reds...

Lalo Alzueta


La apuesta de TVE por la Premier League va más allá de la emisión de los partidos.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios