Manchester United y Chelsea, en TVE

Programación Premier League próximo fin de semana en TVE:

Sábado 3 mayo

Manchester United-West Ham United (13.45, La 2)

Lunes 5 mayo

Newcastle United-Chelsea (17.00, Teledeporte)

Chelsea-Manchester United (13.45, La 2)

Programación Premier fin de semana:

Sábado 26 abril

Chelsea-Manchester United (13.45, La 2)

*Este partido se emitirá otra vez por La 2 a las 20.00 sólo para Madrid.

Domingo 27 abril

Everton-Aston Villa (17.00, Teledeporte)

Cambio de planes

Sólo unas líneas para comunicar el cambio de programación Premier League para este sábado día 19. Razones contractuales con la Asobal y el consiguiente ajuste en la parrilla provocan que TVE no transmita finalmente el anunciado Blackburn Rovers-Manchester United (18.15) y lo sustituya por el Fulham-Liverpool (16.00, La 2). Disculpen las molestias.

Háblame del Wigan

Nadie esperaba que el Wigan, en lucha por la permanencia, arrebatara dos puntos al Chelsea en su carrera hacia el título. Para que luego digan que hay una diferencia abismal entre los cuatro de arriba y el resto. Los empates matan. En Stamford Bridge quizás acaben acordándose del gol de Robbie Keane, un par de semanas atrás, y de éste de Emile Heskey. Cuatro puntos que volaron en los últimos instantes y que podrían decidir la liga a favor del exultante Manchester United, ahora con cinco de ventaja, sólo doce en juego y el esperado combate directo en Londres. Los de Ferguson tendrían que perder dos partidos y ganarlo todo el Chelsea para que se les escapara el campeonato. Van a Blackburn, luego juegan contra su único rival, reciben al West Ham y terminan en el campo del ¡Wigan! La gente del Chelsea lamenta lo sucedido, pero no tira la toalla. Hay que ganar a todos: Everton, United, Newcastle y Bolton. ¿Y por qué Koumas no puede darle otro excelente pase a Heskey en el descuento del último partido en el JJB Stadium? Como sucedió el lunes, cuando casi todos daban por bueno el gol de Essien. O lo mismo el Blackburn, con Hughes, otro ex al frente, le quita puntos el sábado y ya todo cambia de nuevo. Vayan a saber.

Por si fuera poco, y al tiempo, los dos aspirantes lo son también a la final de la Champions. Todo en menos de un mes. Seis partidos en poco más de veinte días. Pero lo decisivo se concentra en una semana. Entre los dos partidos de Copa de Europa, el duelo de Londres. Al United se le ve más cómodo, rozando un título de liga más y con el alivio que supone enfrentarse al Barça, por su baja forma, y no al Liverpool, aunque Ferguson le tenga pillado el truco a Benítez, seguro que soñando con liársela al escocés en Moscú. Esa china le ha tocado al Chelsea, con precedentes nefastos. Drogba y Lampard no jugaron ante el Wigan y el equipo no supo cerrar el partido. Son fundamentales para la competitividad del grupo al enfrentarse a los más potentes, pero también faltaron otras muchas veces y sus compañeros fueron sacando los resultados ante la mayoría de los adversarios. Esta vez no sucedió así. La grandeza del fútbol, imprevisible, se podría esgrimir. Un gol llega en cualquier momento y lo metió el decadente Heskey en el 92. Ahora hay que ganar en el campo del Everton. De lo contrario, el United incluso podría cantar el alirón el día 26 en Londres, simplemente empatando, delante de Abramovich, aún a dos jornadas del final.

Seguramente Steve Bruce se sintiera el lunes satisfecho por el favor brindado al United, aunque sólo sea por los viejos tiempos. Los latics, en su tercera temporada con los mejores de Inglaterra, también van a ver cumplido su objetivo. Aún no están salvados, pero no debieran sufrir demasiados sobresaltos. El calendario no es fácil, aunque reciben al Reading, también suspirando por que ahora no se les ocurra despertar a Fulham y Bolton, que ganaron el pasado sábado. Va a haber emoción hasta el final. El Wigan ganó en casa hace dos jornadas al Birmingham, relegándole a posiciones más peligrosas. Cuando Bruce cambió de banquillo, su ex equipo estaba mejor clasificado que el Wigan. Ahora es al revés, eso sí, siempre en el límite. Pues este Wigan ha podido ser decisivo en la liga, como el gol de Heskey en su permanencia en la Premier. Si no, que les pregunten a Liverpool y Arsenal, condenados por sus muchos empates ante equipos de los considerados inferiores. Pero ya se sabe que el fútbol inglés es distinto. Su intensidad te descoloca en cuanto te descuidas un momento. De principio a fin. O más allá del fin, debido a los muchísimos goles que se están logrando en los últimos minutos y descuentos.

Sin embargo, parece casi admitida por unanimidad la teoría de que en la Premier sólo hay cuatro muy buenos y los demás son muy malos, en un nivel demasiado distante. Tottenham, Everton y Manchester City se insinúan como los únicos capaces de intentar el salto, por presupuesto e intenciones. Quizás ese salto sea reflejo de las anquilosadas estructuras en las que se mueven la mayoría de los clubes ingleses. Se muestran reticentes a otro estilo de fútbol, más técnico, más táctico, en definitiva, más competitivo. Cuestión también de filosofía, difícil de modificar. A los que han cambiado les ha ido mejor. Ahora ha llegado Juande, veremos cuánto se gasta Eriksson o el Everton, a ver si Moyes ficha algún creador ofensivo... De cualquier modo, a excepción del Geta, a los equipos españoles no les ha ido mejor este año en la Copa UEFA, ya no en la Champions. Eso sí, el Bolton, ahora mismo en descenso, eliminó al Atlético de Madrid. Cuando casi todo es físico gana cualquiera de los dos. Quizás no sea el ejemplo más válido. Sería interesante ver un West Ham-Almería o un Racing-Aston Villa, jugándose algo, claro. No sé... Además este año no estoy siguiendo tanto la liga española, tengo que estar más pendiente de la Premier... Por eso, si me preguntan de algún partido de aquí, suelo decir que me hablen del Wigan, que estoy más al tanto. Ese equipo está ahí, deseando que el United le visite ya como campeón en la última jornada. Por si acaso. Sin figuras, con Koumas más para las segundas partes, pero bien organizado en defensa y capaz de competir, eso sí, más unos días que otros, y con un punto flaco, el gol. Sólo el Derby County ha metido menos goles. Pero si hay motivación y actitud se puede cubrir el objetivo. Los chavales de Bruce están muy cerca de lograrlo.

PD: Nos pedía un internauta un post sobre fútbol irlandés. Seguro que esa liga es apasionante si la sigues de cerca, pero mi radio de acción no da para tanto. Hay muchos irlandeses en la Premier y la selección siempre estará ahí, pero me siento incapaz de profundizar sin conocer. Lo lamento. Gracias.

Aprovechamos para recordar próximas transmisiones Premier:

Jueves 17 abril

Everton-Chelsea (21.00, Teledeporte)

Sábado 19 abril

Blackburn Rovers-Manchester United (18.15, La 2)

También se transmitirá este miércoles 16 el Celtic-Rangers, de la liga escocesa (22.45, Teledeporte, diferido). En principio, este partido estaba previsto que se ofreciera en directo, pero finalmente irá en diferido, a la conclusión del balonmano entre Arrate y Ademar León, de la Copa del Rey. Las disculpas oportunas, nadie me había notificado el cambio. Este derby de Glasgow también se podrá ver el jueves a las 14.00 por Teledeporte, claro. Gracias.

Benítez for ever

Nadie va a discutir los conocimientos de Rafa Benítez. ¡Faltaría más! Desde hace tiempo, es el mejor técnico en estrategia defensiva, base de la competitividad. Lo viene demostrando desde que oficiaba casi casi de botones en el Real Madrid, desde el Extremadura o el Tenerife. En Valencia miren lo que ha pasado desde que se fue y cómo le echan de menos. Intocable en Anfield e indiscutible su jerarquía. Parece que el post anterior ha causado cierta polémica en torno a los métodos de Benítez frente a otras apuestas más vistosas. Sí me gustaría aclarar que cuando doy mi parecer público sobre algo no hay matices personales que influyan en el mensaje. Si Rafa fuera primo mío seguramente escribiría lo mismo en este blog. Llevo casi 30 años en este oficio y sé lo que hay. Hay tantos y tantos intereses ajenos al fútbol que lo que se cuenta casi nunca es la verdad. Conmigo eso no va. Y podría argumentarlo. Si no pudiéramos discutir de fútbol, la mordaza acabaría por ahogarnos a todos.

¿Cómo voy a tener yo algo contra Benítez? Al contrario, me alegro de sus victorias porque ha salido de abajo y sin propaganda alguna. Y eso no es fácil. Molowny siempre le decía que lo de entrenar al Castilla era muy difícil. No le valoraron en casa y tuvo que buscarse la vida. Cuando le conocí, estaba en el paro. Él y no yo...jajajajaja... Fue comentarista de la Eurocopa 2000 en Eurosport. Había terminado en Almendralejo y estaba a la espera de alguna oferta interesante. Decía que lo que barajaba no le molaba demasiado. Acabó fichando por el Tenerife ese verano. Y de ahí al estrellato. Recuerdo que me dio las gracias por los comentarios vertidos en un Barça-Extremadura para el pay per view, ensalzando su planteamiento. Tranquilo, Rafa, lo que hay. Aquel partido fue el último que hice del Barça de Rivaldo. A alguien no le debió gustar demasiado lo que sí agradaba a Benítez. Los telespectadores, oyentes o lectores deben estar por encima de jaleos así.

Andaba Rafa aquel verano muy involucrado en una página web que se había montado, incluso le recomendó el portal a mi amigo Marquiegui para que se hiciese una de boxeo. Y también algo rebotado porque Eurosport le estaba pagando la mitad que a Luis Fernández, al que además le habían instalado una línea microfónica en su casa. No hace falta decir que Benítez le dio cien vueltas al francés, que estaba en los partidos más importantes. Rafa quedaba para los diferidos y algún otro. Tengo que comprobarlo con las chicas de Eurosport, pero creo que me dijeron que hasta le dejaban la llave para que él mismo abriese la oficina por la mañana, ya que era el primero en llegar para los dichosos diferidos. Aquel patito feo en paro es ahora uno de los entrenadores más reputados y mejor pagados del planeta fútbol. Y me alegro por ello. ¿Cómo voy a querer que pierda el Liverpool? Ni con Benítez ni sin él. Sí puedo decir que prefiero ver al United o al Arsenal que al Liverpool actual. Al coach le da igual si juega mejor o no, está en semifinales, otra vez entre los cuatro mejores equipos de Europa. Y con menos recursos económicos que muchos otros, lo que ensalza más aún el método de Rafa.

En cuanto a la otra semifinal, lo esperado. Barça-Manchester United. Los diablos rojos, claros favoritos. Los blaugrana están muy cansados, agotados. Ferguson se permitió el lujo de reservar a Rooney y a Ronaldo frente a la Roma. Al trantrán. Y si De Rossi hubiera metido el penalty, habrían salido antes para sentenciar. El que no se lo quiso perder fue Ferdinand. No había rotura en el pie y el equipo le necesitaba. Mientras, atentos al partido del domingo. Hace dos meses, la visita del Arsenal a Old Trafford iba a ser la cita cumbre de la Premier. Ahora sigue resultando trascendente. O los gunners se caen ya del todo o vuelven a la batalla. Sin embargo, parece muy favorito el United. Y parece que se confirma la baja de Flamini.

Aprovechamos para recordar próximos partidos Premier en TVE:

Sábado 12 abril

Birmingham City-Everton (aprox. 17.00, La 2, diferido)

Domingo 13 abril

Manchester United-Arsenal (17.00, Teledeporte)

Jueves 17 abril

Everton-Chelsea (21.00, Teledeporte)

Sábado 19 abril

Blackburn Rovers-Manchester United (18.15, La 2)

Informamos también de la transmisión del Celtic-Rangers, de la liga escocesa. Será el miércoles 16 abril (20.45, Teledeporte)

Éxtasis en Anfield

Partidazo. Suele salir así cuando hay intensidad y dos grandes equipos se lo juegan todo metiendo seis goles. Lo de los estilos va al gusto del consumidor. Se impuso el físico al técnico. El Arsenal no pudo con el ritmo impuesto por el Liverpool, quedó fuera de la Champions y a un paso de acabar en blanco la temporada. Se adelantó en el marcador con gol de Diaby en aclarado de Fábregas y pase de Hleb. Durante un buen rato, los gunners rescataron ese fútbol de seda, rápido y preciso, al toque corto, hasta dominar con claridad el partido. Pero empató Hyypia, imponente cabezazo. Y se lesionó Flamini, la peor noticia para un equipo mermado. Quizás fuera la clave, nunca se sabrá. Benítez hizo que los suyos apretaran más en la segunda parte. Para que el Arsenal no pudiera acercarse y también para llegar antes al balón. Golazo de Torres en su portería preferida, jugadón de Walcott a la contra para que empatara Adebayor y la desgraciada jugada de Touré con Babel, penalty transformado por Gerrard. Todo ello en un ratillo repleto de fútbol intenso y emocionante. La pelea por las semifinales de la Copa de Europa y en escenario sin igual.

El Arsenal habría ganado en igualdad de condiciones, se supone, pero eso tampoco se sabrá jamás. Aún así, estuvo muy cerca del objetivo. Wenger sacará conclusiones, aunque debe sentirse satisfecho de comprobar que sus chavales, incluso en la reserva, son competitivos al máximo nivel. Sólo les ha faltado un poco de fuerza para manejar hasta el final el balón cerca del área contraria. Como habían hecho durante casi toda la temporada y en los primeros minutos este martes en Liverpool. Antes lo hacían de principio a fin, marcaban el ritmo, lo subían, paraban, no necesitaban defender, el balón era suyo. Ahora les cuesta mucho, las aceleraciones escasean. Y no sólo ante rivales del mismo nivel. Recordamos los cuatro empates consecutivos que han enterrado al Arsenal en la Premier. Queda una opción, ganar el domingo en Old Trafford para entrar otra vez de lleno en la pelea.

Lo del Liverpool admite múltiples análisis. Su fútbol parece rácano, defensivo, robotizado, casi plano, poco vistoso salvo si Gerrard y Torres hacen de las suyas. Un resultado tan abultado da mucho que pensar a Benítez. Un 4-2, aún favorable, no entra en sus cálculos. Decía después del partido que sus futbolistas, en la primera parte, habían hecho justo lo contrario que debían. Salir tocando en lugar de buscar a Crough, lo que facilitaba la presión del Arsenal. El Espárrago ha sido el arma secreta en esta eliminatoria. Ya brilló e hizo gol en la ida y no olvidemos que baja del cielo el balón que Torres convierte en gol. Así es Rafa. No cuenta contigo para casi nada y te saca cuando el equipo se juega la temporada. Quizás también influyó que Touré fue de nuevo lateral y había menos necesidad de tapar ese costado. Por lo que se ve, el método del coach también admite excesos de este tipo: Torres, Gerrard y Crough, juntos. ¡Y valiendo el 0-0! Lo mismo es que Benítez está evolucionando, con Gerrard más arriba, ahora lo de Crough... De cualquier modo, su liderazgo es indiscutible. En Anfield es intocable, se ha demostrado. El fútbol practicado no será vistoso, el título de liga aún quedará lejos, pero todo eso es lo de menos para la afición. Lo de Estambul es inolvidable. Aquella quinta Copa de Europa sirvió para volver a ser grande después de más de una década de penurias. 18 años sin ganar la liga después de los fantásticos 80, tan lejanos. Entonces el Liverpool mandaba en Inglaterra, ahora lo hace el Manchester United. Y eso duele.

Pero Europa es diferente. Y ahí Benítez es el mejor estratega. Lo ha demostrado con resultados. Tres semifinales de Champions en sus cuatro años en el banquillo, a un paso de la tercera final. ¡Y con el misma rival que las dos veces anteriores! Sólo faltará Mourinho. Con él, el Chelsea perdió dos billetes para la final y quizás el gran título prometido a Abramovich. Por culpa de Benítez. Con un solitario y polémico gol de Luis García camino de Turquía y por penaltis, con Reina, el año pasado. Con sólo tres goles en esos cuatro partidos y una prórroga. Como a Rafa le pone más. Ya no está Mou y la historia se repite, veremos si acaba igual o si Drogba decide lo contrario.

Aprovechamos para comunicar próximas transmisiones Premier en TVE:

Sábado 12 abril

Birmingham City-Everton (aprox. 17.00, La 2, diferido)

Domingo 13 abril

Manchester United-Arsenal (17.00, Teledeporte)

Jueves 17 abril

Everton-Chelsea (21.00, Teledeporte)

Sábado 19 abril

Blackburn Rovers-Manchester United (18.15, La 2)

Deciden los banquillos

Manchester United y Chelsea, como en años anteriores, alcanzan el sprint final del campeonato como primeros aspirantes y en mejor estado de forma que los demás. El Arsenal llega con lo justo, aunque con alguna opción que siempre pasaría por ganar el domingo en Old Trafford. Ferguson y Grant disponen de los mejores planteles, repletos de amplitud y calidad. La política de Wenger y sus jefes no va por el mismo camino, pero los gunners están ahí. Intentando escapar del cepo de Benítez. El Liverpool va de otro rollo, clásico y científico a la vez, con menos presupuesto, consciente de su límite en la Premier, de que la Champions es lo suyo. La jugada de Rafa no iba tan mal tirada. Los suyos llegan bien al tramo decisivo. Los empates han sido otra vez el problema, el pírrico rendimiento en Anfield, donde paradójicamente Torres ha hecho casi todos sus goles y de donde se han escapado más puntos que nunca ¿Y eso? Más descompensación que desequilibrio. Más robotización que talento. Y banquillo corto, claro. Nani, Tévez, Giggs, Saha, Anderson suelen ser suplentes. El United rota y no se nota. Si Fábregas, Hleb, Rosicky y Flamini no se asocian, la historia es otra. Por su parte, el Chelsea ha resurgido de las cenizas a base de orgullo, calidad, actitud y resultados. Las crisis y las lesiones se han cebado en Stamford Bridge, pero el espíritu de grupo y la amplitud de la plantilla han propulsado su candidatura al título. Profundidad de banquillo, que se dice. Lo de siempre, presupuesto y correcta utilización del mismo. Una relación de la que el Getafe saldría campeón.

Los reds han empezado a soñar. Ya con el título fuera de su alcance, llegó el cambio de posición de Gerrard y, por ende, los goles de Torres. Las rotaciones, bendecidas públicamente hasta por Carragher, y ese cambio de dibujo deben hacer, o eso parece, más competitivo al Liverpool, tan capaz de empatar dos veces seguidas en el Emirates como de hacer bueno el gol de Kuyt en Londres con un empate a cero en casa. El profesor Benítez sería feliz. Además de los empates, la lesión de Agger ha hecho mucho daño. La defensa se ha tambaleado demasiado en el juego aéreo, muchos goles en el debe. Incluso con Skrtel, único refuerzo de invierno en plena crisis del coach con los americanos. Quizás las cuentas habrían salido sin tantos fallos atrás y estaríamos hablando de otra cosa. Ahora sólo falta saber, a expensas de la Champions, si el próximo proyecto Premier admite un socio de primer nivel para Gerrard y Torres. Para que este Liverpool no sea considerado tan defensivo ni tampoco pierda su ambición.

Lo de los diablos rojos en el campo del Boro sí ha llamado la atención. Cierto que los de Southgate atraviesan buena racha y que Liverpool y Arsenal no habían ganado en Riverside, pero también que Ronaldo y compañía tenían que tirar de jerarquía si quieren ser los reyes de Europa. Van tan sobrados, o lo parece, que los goles se intuyen en cuanto son necesarios. Pero eso no sucedió el domingo. Los locales dieron la vuelta al resultado con dos goles del brasileño Afonso Alves, con una intensa nevada en la segunda mitad, en abril. Y estuvieron muy cerca del 3-1. A las figuras del United se les torció el gesto. Empató Rooney, el primero lo había metido Cristiano, claro, pero de poco sirvió. El Chelsea a tres puntos y esperándoles en Londres dentro de tres semanas. Y a todo esto, el Arsenal llega al domingo a Manchester, veremos si moribundo o lleno de gloria europea. De cualquier modo, irá a por todas, que ahora mismo parecen demasiadas. Habrá que verlo. Las lesiones de Vidic y Ferdinand ensombrecen algo el panorama en el peor momento. Aunque la Roma no debería inquietar este miércoles, esas dos ausencias preocupan. Y se vio en Middlesbrough incluso con Ferdinand en el campo. Ferguson dispone normalmente quizás del mejor tándem de Europa, pero no va a ser así en estos partidos, aunque Ferdinand no tiene nada roto en el pie e incluso se dice que podría salir frente a los italianos en Champions. A ver si le sale todo bien a Piqué, con el que no se ha contado demasiado y quizás tenga que entrar en momento tan delicado.

No me voy a extender más que se nos echa el martes encima. Del Arsenal casi todo está dicho. El Chelsea coleccionaba títulos con Mourinho. Sin él, se ha quedado en las puertas de la Carling y con las ganas en la Copa, donde cayó ante un segunda como el Barnsley, eliminado ayer en semis por otro modesto, el Cardiff City, de la misma categoría. Por cierto, dos llenos en Wembley para asistir a los dos partidos del fin de semana con sólo un equipo de la Premier, el Pompey, que saldrá como favorito en una final histórica. Los azules vuelven ahora a contar para el título de liga y esperan no cagarla ante el Fenerbahce para ir a por todas en la Champions, con permiso del Liverpool. ¿Por qué no esta vez? Con gente fresca y hambre de victoria.

Aprovechamos para comunicar los partidos de Premier que se transmitirán este fin de semana (anunciábamos el Tottenham-Middlesbrough, pero ha habido cambios):

Sábado 12 abril

Birmingham City-Everton (horario por confirmar, La 2*)

* El partido comienza a las 16.00, pero quizás se emita con algo de demora, a la conclusión de los entrenamientos del Mundial de motos. Ya confirmaremos hora aproximada.

Domingo 13 abril

Manchester United-Arsenal (17.00, Teledeporte)

Cartelera

Sólo unas líneas para comunicar transmisiones Premier League para el fin de semana:

Sábado 5 abril

Arsenal-Liverpool (13.45, Teledeporte, y 16.00, La 2)

Domingo 6 abril

Middlesbrough-Manchester United (14.30, Teledeporte)

Un saludo

Combustible y sentido común

El Manchester United y el Chelsea son los candidatos. El Arsenal, en el momento de la verdad, se ha desvanecido. Como si le faltara el fuelle que les sobra a los vencedores del SuperSunday. Un nivel de fútbol inigualable hoy por hoy. Espectáculo de altura. Los gunners fueron los grandes damnificados. Tendrían que ganar en Manchester, los otros seis partidos y esperar varios trastazos ajenos y poco probables. La fiesta del fútbol inglés fue redonda para los diablos rojos, que aumentaron en dos puntos su ventaja sobre el segundo a falta de siete interesantes jornadas. Drogba dio la vuelta a la Premier en nueve minutos, suficientes para abatir a los chavales de Wenger y postular al Chelsea como única alternativa para derrocar al campeón. La visita del Liverpool a Old Trafford era más plácida. Con el título en el olvido y un partido muy serio, Benítez quiso matar dos o tres pájaros de un tiro... Alguna cuenta pendiente con Ferguson, al que quiso regatear el saludo después de la derrota, pero el escocés le buscó, le dio en el hombro por detrás y le estrechó la mano: ¡3-0, colega! Rafa nunca le ha ganado en liga. Da igual con 10 que con 11. Imposible que los reds, en estos tiempos, puedan ventilarse al United.

Vemos cómo los mejores equipos del fútbol español andan sin ritmo competitivo, rotos físicamente precisamente en marzo, cuando tendrían que estar como motos para reeditar éxitos no tan lejanas. De los italianos qué decir. Los unos y los otros ganan algunas veces, empatan más de la cuenta, fuera, dentro, pierden en casa... Ya tienen la liga en el bote, ahora no... Sólo el Barça, también la Roma, sobreviven en la Champions, pero los grandes favoritos son los equipos ingleses. Han hecho las cosas bien desde hace tiempo y los resultados son evidentes. Cierto que sus posibilidades económicas son envidiables, pero al asunto también hay que echarle sentido común, conocimiento, honradez y tiempo. Otros grandes clubes europeos manejan presupuestos parecidos y fichan por fichar. En muchos casos, medianías que la prensa hace cracks sin haberlas siquiera visto jugar. Como un paso ya clásico y previo al atentado sobre el técnico de turno, el culpable de cualquier caos, sean quienes sean los responsables. Son costumbre criterios irresponsables que confeccionan plantillas desequilibradas y poco competitivas. Luego pasa lo que pasa. Ferguson, Wenger, Benítez y Mourinho no son dudosos. Atendiendo a sus presupuestos, talonarios rusos incluidos, han sabido fabricar equipos de fútbol de primerísimo nivel, los mejores en la actualidad.

Además ese escalafón pecuniario se puede reflejar un año más en la clasificación final. Lo de Europa habrá que verlo también, aunque si hay dos ingleses en Moscú, uno será el United, también primer favorito para levantar la Champions. Los otros tres se machacarán entre ellos. Pero esto es fútbol. Parece que el Liverpool va a ser cuarto en la liga, su lugar por presupuesto. El Man United domina con tiranía el palmarés moderno y posee mejor equipo que nunca. Que Tévez y Nani tengan que esperar en el banquillo es claro síntoma de jerarquía. Dos de los mejores atacantes de Europa, suplentes. El chaval Anderson, de maestro de ceremonias, superfichaje. Los de Ferguson apenas han bajado la guardia en contados partidos, pero es tal su superioridad que las victorias parecen llegar a medio gas, como guardando combustible. Múltiples ocasiones, juego de salón en los momentos estelares, mucho equilibrio, defensa de cine con Vidic y Ferdinand, recursos y trucos por doquier, calidad a raudales, pegada única... Rotaciones, por supuesto, sin que baje el nivel salvo cuando faltan Ronaldo y/o Rooney. Van a llegar frescos al momento culminante. Entre otros motivos porque el dineral invertido se ha utilizado con cabeza. No debe ser casualidad que las dos plantillas quizás más caras del planeta, por su calidad y amplitud, Manchester United y Chelsea, sean las que se van a jugar los mejores títulos. A nadie extrañaría una final Champions entre ambos.

El Arsenal se ha venido abajo con estrépito. No anduvo lejos de dar el golpe donde nadie gana desde hace cuatro años, pero Drogba y compañía tenían más gasolina y se impusieron con justicia. Fábregas y compañía salieron a ganar, conscientes de que les falta oxígeno, pero valientes. Quizás la jugada les hubiera salido bien ante cualquier otro adversario, pero no con el Chelsea. Tampoco lo pasarán bien en el campo del líder. No han podido rotar y además ha habido demasiadas lesiones. La diferencia está en la profundidad de banquillo. Bendtner, y no Tévez, era el domingo la alternativa a un Adebayor, que también paga con sequía el bajón colectivo. Las lesiones prolongadas de Van Persie, Rosicky y Da Silva, amén de las sufridas por Fábregas, Hleb y Flamini, coincidentes además, también han influido decisivamente en el trastazo de los gunners.

Saliendo de San Siro, Fábregas decía que el objetivo era ganar los dos grandes títulos. Parece que el primero se esfuma y se intuye que el Liverpool, rival en Champions, llega a la cita en mejores condiciones. Cuando estás en forma, no te falta el aire, puedes con todo, vas sobrado, presionas, reculas para defender, no dejas de correr. Si las piernas se paran, por mucho que idees, el otro llega antes. Si los rivales se reparten los esfuerzos y tú no puedes, chungo. Da Silva estaba jugando muy bien, al toque, en el área, fuera, llevando siempre peligro... Van Persie acaba de reaparecer después de muchos meses... Rosicky, en el peor momento... Desde que cayó Eduardo en Birmingham, aquel error de Clichy, allí todo empezó a torcerse. Tres empates más seguidos ante rivales inferiores (10 en total) y señales de que Cesc y Flamini, solos y cansados, no iban a poder con todo. Pese al apoyo psicológico de Gallas, que salió muy fastidiado de su anterior estadio. Como el resto desde la negra tarde de Saint Andrews. Ya veremos. De cualquier modo, reconocimiento total a la política de fichajes del Arsenal. Wenger no gasta tanto y prefiere apostar por su ideal de fútbol, apreciado y aplaudido por los seguidores gunners y millones de aficionados de todo el mundo. Se llegó a decir que había cien millones de euros para fichar en invierno, pero nadie llegó en enero salvo Djourou, que estaba cedido. Eso sí, las arcas del Emirates deben reventar.

Drogba va a llegar en forma al tramo decisivo del campeonato. Se antoja la principal esperanza del Chelsea. Fresco como una lechuga por lo poco que ha jugado esta temporada, con las bombonas cargadas. Su pegada, su talento y su etiqueta de decisivo son incuestionables, lo volvió a demostrar el domingo en Stamford Bridge. El Chelsea dispone de un plantel numeroso y repleto de calidad donde los menos técnicos, hay poquísimos, son los mejores en sus específicas misiones. El método Mourinho aún planea sobre Abramovich, Grant, Ten Cate y quien se ponga por delante. Ahora sólo hace falta saber si también perdura el espíritu ganador inculcado por el portugués. El gran problema es la identidad del adversario. Manchester United-Arsenal (13 abril) iba a ser el partido cumbre; ahora lo será el que disputen los dos primeros el último sábado de abril en Londres, antepenúltima jornada. En el Chelsea hay pegada, sí, Drogba, decimos, por encima de quienes han sabido mantener a flote a un cuadro también muy castigado por las lesiones. Lampard también cotiza al alza. Pero Ronaldo, Rooney, Tévez, Saha, Nani, Giggs, Anderson... El marfileño se crece en las más grandes citas, que ya lo son todas. De los siete partidos, el Chelsea juega cuatro en casa y su rival sólo tres. Poniendo un 1 en el choque de Stamford, y victorias también azules en todos los demás, la desventaja sería de dos puntos, un partido... ¿Dónde podría perder el líder? Se antoja difícil que se pueda despistar, teniéndolo tan cerca y con caldo en el depósito. No debería sucederle lo que al Arsenal.

Arde la Premier

Con la victoria del Manchester United sobre el Bolton (2-0) y el empate entre Tottenham y Chelsea (4-4!!), todos los equipos de la Premier están al día. Ahora mismo no quedan partidos pendientes. A todos les quedan ocho y los números no mienten. Los diablos rojos han cobrado ventaja de tres y cinco puntos sobre Arsenal y Chelsea respectivamente. Además los dos primeros tienen que pasar aún por Stamford Bridge y jugar entre ellos en Old Trafford, por lo que los dos puntos cedidos por Lampard y compañía en White Hart Lane, según como está el torneo, no deben constituir un revés definitivo. Si hablamos de gasolina, el Arsenal llega más justo, va de más a menos, de ganar casi siempre a empatar cuatro veces seguidas. El United no anda demasiado boyante, pero la calidad del plantel y la solidez del bloque le afianzan como principal favorito. En cuanto a la reacción del Chelsea, sólo queda aplaudir. Parecía descolgado hace un par de meses, en una temporada traumática y llena de lesiones, pero su enorme ambición le ha colocado de nuevo en la batalla por el título.

Tres empates equivalen a dos derrotas (te dejas seis puntos). Cuatro son casi tres. Los ocho puntos que el Arsenal ha dejado escapar, pinchazos inesperados, han convertido en desventaja de tres los cinco que llegó a disfrutar sobre el United hace sólo cuatro jornadas. El capitán Gallas ha pedido públicamente más fuerza mental y concentración a sus compañeros. Hay que jugar frente al Wigan con la misma actitud que contra el Milan. Touré empató el sábado ante el Boro a pocos minutos del final y se vino a la banda para celebrarlo. Nadie más, sólo uno para llevárselo a su campo y no perder tiempo. ¿Le valía el empate a Touré? Quizás a eso se refiere el capitán francés. Cierto es que Rosicky lleva mes y medio lesionado, que Wenger no puede rotar tanto como otros y se van acumulando los esfuerzos, que la Champions está en mente de todos, la lesión de Da Silva... Fábregas insistía hace unos días en la dureza de Martin Taylor (que podrá reaparecer ya el sábado) y en el increíble castigo, por lo exiguo. Insinuando además mala intención en el zaguero inglés. Desde el Birmingham se han cuestionado esas declaraciones. ¿Por qué tres semanas después del suceso? Cesc quizás intuye que se les ha escapado la liga.

Da Silva venía haciendo un gran trabajo. Ya no sólo con sus goles, sino participando también con éxito en el juego de toque para el que futbolistas como Eboué o Diaby están menos dotados. Como buen brasileño. Desde la lesión, el Arsenal sólo ha ganado en San Siro. La prolongada ausencia de Rosicky, el bajón de Hleb en los últimos partidos, el ritmo y la confianza que necesita Van Persie... Todo se ha juntado para que el Arsenal haya perdido fuelle. Cesc y Flamini son menos sin Hleb y Rosicky, incluso sin Da Silva. No es lo mismo que haya cuatro muy buenos a que haya sólo dos. Si no, que le pregunten a Schuster por su centro del campo. Sabremos algo más de los gunners este domingo. Obligados a dar la talla en Stamford Bridge, donde nadie gana en liga desde antes de que llegara Mourinho, alrededor de 80 partidos. Y frente a un rival que también se lo juega todo. De cualquier modo, aunque el Arsenal aspire todavía a todo en la Premier y en la Champions, sería demasiado cruel no conquistar título alguno después de las exhibiciones brindadas esta temporada. Lo que nadie nos va a quitar es la pasión por estos dos últimos meses. Ni tampoco esos tres partidos que Arsenal y Liverpool van a jugar en una semana. Con Fábregas y Torres, los jugadores más distinguidos del campeonato, con Cristiano Ronaldo, claro.

El Manchester United ha encadenado cuatro victorias consecutivas, ocho puntos más que el Arsenal. Ha perdido cuatro veces, tres más, pero ha ganado 22 partidos, también tres más que su rival, casi rey del empate (10). Wenger no necesita preguntarle a Benítez sobre los efectos de marca tan inequívoca. Los empates, si proliferan, se convierten en derrotas. Y eso lo sabe desde hace tiempo el vigente campeón. Ferguson dispone del plantel más completo y ha sabido ir dosificando a sus jugadores. La victoria sobre el Lyon en Champions no fue brillantísima, pero sí un paso más hacia lo que se escapó el año pasado. Ya no está Kaká y la Roma parece asequible antes de medir fuerzas presumiblemente con el Barça. Pero mucho más cerca queda lo del domingo: la visita del envalentonado Liverpool, con siete triunfos consecutivos (cinco de liga y los dos frente al Inter) y sus dos estrellas, Gerrard y especialmente Torres, en estado de gracia.

Será el primer partido del madrileño en Old Trafford. Y querrá dejar su sello, como en San Siro. Además del United, Torres tendrá otro rival muy particular. ¿Quién le iba a decir que estaría luchando por el pichichi con el mejor futbolista del planeta en la actualidad? En su primera temporada en Inglaterra y tapando muchas bocas, las de aquellos que dudaban de su potencial. Cristiano Ronaldo sólo le saca cuatro goles en liga (24 por 20) después de su último par (y van...!) al Bolton. En menos de veinte minutos y a descansar. Torres lleva ocho en los útimos seis partidos, goles que se traducen en victorias. Ambos goleadores no paran de derribar marcas de incluso muchas décadas atrás. Que si Balmer, que si Best, que si Fowler, que si ahora Van Nistelrooy... Haciendo historia. Se saludarán sobre la hierba, casi de la misma quinta y son los futbolistas de moda en Inglaterra y en Europa, con Fábregas, Rooney, Gerrard, Tévez...

Desde que Gerrard juega más cerca del área, todo va sobre ruedas en Anfield. Benítez también lo ha visto. Que a veces no todo es sota, caballo y rey. Carragher ha salido diciendo que la gran racha del Liverpool se debe a la política de rotaciones del coach. Va a ser un gran partido. Los reds no aspiran ya al título, aunque de ganar quedarían a ocho puntos de la cabeza con siete partidos que jugar, pero tendrían que estrellarse tres y no uno. Pero pueden hacer de árbitros, tienen que visitar también el Emirates, además dos veces. Rafa sólo piensa en el Arsenal y en la Champions, seguro, pero también debe asegurar la cuarta posición en la tabla, lo que hace a su Liverpool más competitivo en la Premier. Xabi Alonso llega también en buen momento a Manchester después de su paternidad y de la absurda historia montada por un periódico inglés. Se supone que el balón se lo tendrán que quedar los locales, pero resulta que ahora parece que los reds han ganado incluso en ataque, que ven opciones distintas a la contra. Según las cifras, el United dispone de la mejor defensa del torneo, de largo, y también del mejor ataque. Que llegue rápido el domingo!

Del Chelsea poco ya se puede añadir. Una lástima que Robbie Keane lograra el fantástico 4-4 (segundo de la temporada en el campo del Tottenham) y se le escaparan dos puntos. En un partido vibrante, jugado al ataque por los de Juande, sin presión alguna, y con cierto conservadurismo visitante con el 1-3 en el marcador. A la chita callando, con crisis, sin Mourinho, con muchas lesiones, con peleas entre jugadores y técnicos, Ten Cate y Terry llegaron a las manos, con mucha presión y, al tiempo, con resultados. Equipo práctico repleto de calidad, requiere un cambio de look apropiado, tampoco radical. El equipo que prepara Avram Grant se dejó dos puntos vitales el miércoles en Londres, pero sigue al acecho. A cinco puntos del líder, a dos del Arsenal, su rival del domingo (SuperSunday o Grand Slam, cómo es?). A su favor, que también debe recibir aún al United en Londres. Quizás también su rival en semis de la Copa de Europa. De quedarse con los puntos, las opciones del Chelsea se revalorizarían, algo que parecía complicado hace algunas semanas. Además Drogba y Lampard quieren llegar en plenitud al estirón final. Lo mismo que Rooney y Ronaldo, Fábregas y Hleb, Gerrard y Torres, también los demás...

Recordamos los partidos Premier que TVE ofrece los dos próximos fines de semana:

Domingo 23 de marzo

Manchester United-Liverpool (14.30, Teledeporte)

Chelsea-Arsenal (17.00, Teledeporte)

Sábado 29 marzo

Bolton-Arsenal (16.00, La 2)

Domingo 30 marzo

Liverpool-Everton (17.00, Teledeporte)

*Dichos encuentros también se podrán seguir como de costumbre por

www.rtve.es/premier

Lalo Alzueta


La apuesta de TVE por la Premier League va más allá de la emisión de los partidos.
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