« El sexo es mejor si se practica en compañía | Portada del Blog | Conoce tu geología: el farol de Filipo V »

Cabinas con un piloto y un perro

    domingo 25.oct.2009    por RTVE.es    3 Comentarios

Se dice que las cabinas de los futuros aviones de pasajeros estarán diseñadas para un piloto y un perro. La misión del piloto será dar de comer al perro, y la del perro morder al piloto si intenta tocar algún control. La automatización y los sistemas de gestión del trabajo más eficientes han permitido reducir el tamaño de las tripulaciones de los aviones, hasta tal punto que hoy solo son necesarios dos pilotos donde antaño hubiesen hecho falta hasta cuatro o cinco. Lo malo es que ahora los aviones se vuelan solos hasta tal punto que los pilotos se distraen, y acaban hasta por pasarse varios pueblos, como acaba de ocurrir en los EE UU. Sin entrar en si se durmieron o se acaloraron discutiendo, el incidente demuestra los límites de los automatismos, y de la comunicación entre máquinas y seres humanos.

Al principio los aviones de pasajeros tenían tan sólo un piloto. Pronto, algunos accidentes demostraron que el error humano y la fatiga causaban problemas, por lo que las autoridades impusieron que en los aviones comerciales hubiese dos pilotos: un piloto al mando, y un copiloto (Primer Oficial). Ambos tienen la misma formación, aunque no necesariamente la misma experiencia, y ambos están cualificados para hacerse cargo del vuelo. Así las tareas se reparten y la respuesta a una posible emergencia se hace más eficaz.

Pero hacia la Segunda Guerra Mundial un par de pilotos empezó a no ser suficiente, porque los potentes motores radiales que estaban equipando a los aviones entonces tenían que ser cuidadosamente monitorizados, sobre todo en el despegue y el aterrizaje. La solución fue añadir un nuevo miembro a la tripulación; el Ingeniero de Vuelo, con formación de piloto pero encargado de la gestión de los motores. La mejora de las comunicaciones radiales exigió sumar un Oficial de Radio. Después de la guerra, cuando se iniciaron los vuelos transoceánicos, algunas aerolíneas añadieron un Segundo Oficial, como piloto de relevo para trayectos largos, y los magníficos hidroaviones Boeing 314 'Clipper' (como el de la imagen) llegaron a llevar además un Navegante y un Jefe de Tripulación.

La técnica permitió ir eliminando puestos; primero desaparecieron los Oficiales de Radio, ya en aviones de motores radiales como el DC-4. Los primeros reactores de pasajeros, como el De Havilland Comet o el Boeing 707, nacieron con dos pilotos, ingeniero de vuelo y navegante. Pero ya el Douglas DC-8 prescindió del Navegante; los posteriores reactores estaban diseñados para Piloto, Copiloto e Ingeniero de Vuelo. A partir de los años 80 los avances en los sistemas de control de los motores y la presión de la economía acabaron por eliminar al ingeniero en casi todos los aviones de pasajeros comerciales. Hoy los avances de la automatización han permitido que los aviones de pasajeros lleven tan sólo dos pilotos. Y el futuro es, como dice el chascarrillo, un piloto y un perro.

La situación actual hace posible que una tripulación, distraída por la rutina y confiada en los automatismos, sencillamente se olvide de dónde está o qué debe hacer; lo que con toda probabilidad les ocurrió a los pilotos estadounidenses. Desde la cabina de un reactor de pasajeros raras veces hace falta mirar al exterior: la mayor parte del trabajo está dentro, en los diales, los indicadores y las pantallas. Por eso el diseño de esas pantallas, su modo de intercambiar información con los seres humanos, se hace vital; un dato no recibido o comprendido puede causar una catástrofe.

Al mismo tiempo se agrava el problema del aburrimiento de los pilotos en la rutina, que sumada al cansancio puede acabar con la atención del más despierto humano. La aviación, antaño una profesión heroica por lo arriesgada, se ha convertido en un trabajo rutinario dominado por la maximización de beneficios, donde el diseño de la interacción entre humanos y máquinas es más importante que la emoción, o el valor. Y donde mantenerse atento es un mayor reto que atreverse a cruzar los límites. Afortunadamente, y en parte gracias a esa rutina y esos automatismos, hoy los errores acaban en bochornos, y no en tragedias.

Categorías: ciencia-las-noticias

RTVE.es   25.oct.2009 21:46    

3 Comentarios

bosque sales en pes 2010

domingo 25 oct 2009, 23:06

¡Que cosas!. El valor, los retos, ... ¿Donde estarán ya?. Vivimos en la sociedad de consumo, en donde solo tiene importancia el dinero. Aun así, creo que, en el caso de la aviación, si ha sido importantísimo el avanzar tecnológimante para proporcionar seguridad al pasajero. Si es cierto que, el humano, cada día sirve para menos cosas en un avión, salvo para cuidar de que, el transporte del ganado aéreo (que es en lo que se ha convertido), no se extrese demasiado con las incidencias que puedan ocurrir. Recuerdo cuando, hace muchos años, accedías a un avión y olía a perfume caro y se sentía el glamour de volar. Hoy, entras en el avíón y huele a pies descalzos y humanidad. También es cierto que, en aquellas épocas, los aviones estaban prácticamente vacios y hoy, van llenos y podemos ir cualquiera a cualquier parte del Mundo por dos duros.
Así sea,

lunes 26 oct 2009, 07:36

Efectivamente la aviación ha ido variando mucho, desde la glamourosa aviación que dice Alejandro de antaño hasta el futuro chascarrillo que Pepe nos cuenta.

Pero aún así se sigue invirtiendo en seguridad, seguridad y más seguridad en vuelo, eso es muy bueno.

Al igual que aquel dicho que se jactaba de que "los médicos salvaban vidas y los DUE salvan el culo a los médicos" en el caso de la aviación los aparatos electrónicos descargan de muchas tareas a la tripulación, que, de otra manera serían imposible de cumplir todas en el timming que requieren.

Ahora sólo queda que para ahorrar combustible hagan pedalear a los pasajeros como si en galeras condenados estuvieran.

Chistes aparte, que la aviación nos dure mucho tiempo, así podremos todos continuar conociendo mundo.

Saludos / José D.

lunes 26 oct 2009, 19:25

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios