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La evolución está viva en Canadá

    jueves 6.oct.2011    por Pepe Cervera    7 Comentarios

Es una pregunta frecuente, dudar sobre si las fuerzas de la selección natural siguen hoy en día impulsando la evolución humana. Sobre todo en Occidente vivimos son niveles de calidad nunca antes alcanzados en toda la historia de la Humanidad por un tan alto porcentaje de la población; tenemos alimentos y cobijo en abundancia, y muchas enfermedades pueden curarse, o al menos sus consecuencias se pueden paliar. Personas que hace menos de un siglo hubiesen estado condenadas a vidas cortas, llenas de sufrimiento y estériles evolutivamente hablando hoy pueden llevar vidas dignas y plenas. Y pueden reproducirse, preservando así genes que habrían sido eliminados en ausencia de higiene, medicina y alimentación modernas. Parece lógico pensar, pues, que la selección natural ya no funciona; que la evolución humana se ha detenido en seco, frenada por nuestro avance tecnológico y cultural. Parece lógico, pero es erróneo. Porque no es así como funciona la selección natural; un proceso que no es optativo ni puede pararse. Y porque hay pruebas de que, de hecho, la evolución sigue funcionando, incluso en las sociedades más avanzadas como Canadá. Donde un estudio sobre la edad a la que las jóvenes dan a luz a su primer hijo a lo largo del tiempo, mediante el análisis de los registros de una aislada parroquia, parece indicar que la selección natural ha actuado sobre los canadienses durante el mismísimo siglo XX.

La idea de que la evolución se ha detenido, que la selección natural ya no actúa, tiene un componente indiscutible de secreta vanidad; el proceso que ha dado forma a los seres vivos desde hace más de 3.000 millones de años se habría parado en seco al crearnos a nosotros, culmen del reino animal, cúspide de la evolución. Alcanzada la perfección que es nuestra actual forma física y mental la selección natural se habría retirado para no estropear su magnífica creación: nosotros. La idea también puede tener un eco oscuro de tonos eugenésicos, conteniendo la clara insinuación de que los humanos modernos somos una panda de degenerados contaminados, nuestros genomas sin purgar por la vigorosa acción limpiadora de la selección natural. Ambas ideas se basan en una idea errónea de lo que es y cómo funciona la selección natural. Ambas están equivocadas. 

La selección natural no es un simple colador que separa y elimina los genes 'malos' y deja pasar los 'buenos'. No es un principio destructor que 'limpia' aquellos aspectos 'negativos' de los seres vivos, asegurando la pujanza de los 'positivos'. La mayor parte de su acción tiene más que ver con tasas diferenciales de reproducción entre diferentes variantes que con la sangrienta eliminación de genes (y seres vivos) 'inferiores', lo que la convierte en un principio activo y creativo más que negativo. Y no es optativa; la selección natural simplemente no se puede desconectar, porque ocurrirá indefectiblemente a partir del momento en el que todas las crías de un ser vivo no sean idénticas. La evolución no puede dejar de funcionar, porque es consustancial a cualquier sistema en el que haya reproducción diferencial.

La confusión surge de la mezcla de dos ideas diferentes que se produce desde los tiempos de Darwin: la evolución por selección natural y la idea del progreso. Muchos contemporáneos del gran científico británico sólo pudieron aceptar la evolución relacionándola con la mitología del progreso incesante de la Humanidad encarnada en la Gran Bretaña victoriana. La selección natural era el mecanismo por el cual la misma naturaleza reconocía la superioridad biológica de quienes habían conseguido la supremacía política y militar. De esta mezcolanza de ideas diferentes acabaron por surgir aberraciones políticas como el racismo 'científico', la eugenesia o la frenología. Y de este mismo sustrato surge la peregrina idea de que la evolución pueda detenerse, junto con el progreso. Pues siendo, como somos, perfectos ya, ¿qué tiene que decir más la evolución? Lo que ocurre es que la selección natural no es direccional, ni progresiva. Nunca se detiene, pero no hay manera de saber hacia dónde va.

Los datos de la parroquia de Ile aux Coudres, en Quebec, Canadá, nos indican que entre 1800 y 1940 la edad media a la que las mujeres tenían su primer hijo descendió de 26 a 22 años, en un cambio que las modificaciones culturales no son capaces de explicar. Los científicos que han hecho el análisis han concluido que se trata de un cambio biológico impulsado por la selección natural, y por tanto de un caso genuino de evolución 'cazado' en tiempo real. Cuáles son las causas no están claras, y mucho menos cuáles serán las consecuencias; difícilmente se puede defender la idea de que suponga una 'mejora', aunque evidentemente aumenta la cantidad de hijos por mujer a lo largo de su vida, y por tanto el éxito reproductivo. Es un cambio producido a causa del sistema de reproducción diferencial que llamamos selección natural; es automático e inevitable, y se produce queramos o no (y con o sin 'progreso' apreciable) en cualquier sistema con reproducción y tasas de supervivencia diferenciales. La evolución humana no se ha detenido, ni se detendrá jamás mientras sigamos teniendo niños y éstos sean unos diferentes de otros. La selección natural seguirá encargándose de ello.

Pepe Cervera    6.oct.2011 10:13    

7 Comentarios

Y porque piensan que este hecho es un proceso de seleccion natural? Puede deberse a cualquier circunstancia desde un cambio cultural poco relevante socialmente pero quiza muy relevante para las personas o a que simplemente las mujeres estuvieran mejor alimentadas o cualquier cosa. Yo no aseguraria de forma tan contudente algo que dudo mucho que se sepa bien o que se tenga toda la informacion sobre el suceso.

jueves 6 oct 2011, 11:10

No estoy de acuerdo, me explico.
Una mejora genética permite a un individuo procrear más que el resto, lo que hace que esa mejora se expanda y generalice. Si en nuestra sociedad el número de hijos es algo totalmente voluntario, ¿como se produce esa expansión?
No puede evolucionar una especie en la que la cantidad de hijos es una cuestión cultural y no de supervivencia.
Saludos
Ismael GN

jueves 6 oct 2011, 11:46

Apreciado Sr. Cervera :

Lo que usted comenta induce a una reflexión relevante y es la siguiente: ¿ qué motivó que la natalidad se iniciara a las edades de 26 años?, porque es conocido que en el pasado la natalidad era casi desde el instante que eran fértiles las mujeres. Y hay algo que casi se pasa desapercibido, y es la función paterna, ¿podría ser que los progenitores masculinos fueran los que están induciendo a este cambio de las costumbres de la natalidad?

Así que la pregunta sería, ¿ cuál sería la causa social por la que se retrasó la edad de la maternidad? y ¿ cuál sería la causa por la que se vuelve a avanzar, aunque sea únicamente cuatro años?.

¿ Es la evolución algo que se subordina al progreso social? o ¿ son variaciones que en el pasado sucedían de modo cíclico?.

En todo caso, es intereresante el dato pues nos advierte que algo está sucediendo y por tanto deberíamos prestar más atención a lo que acontece en lo referente a la natalidad.

Saludos.

jueves 6 oct 2011, 11:46

Magistral, Pepe, está fantásticamente explicado. Felicidades.

Me temo que alguno de los comentarios (sobre todo el de Ismael) sigue confundiendo el bosque con la leña.

Tu ya lo explicas muy claro, y no puedo estar más de acuerdo: No se puede "desactivar" la evolución más de lo que se puede evitar que el campo gravitatorio de la tierra haga que las cosas "pesen"; porque la selección natural, como la gravedad, sigue ahí: independientemente de otras consideraciones, a menudo basadas en nuestro narcisismo y nuestras ilusiones de especie elegida.

El pensamiento de que con la "civilización" desaparece la selección natural es "intuitivo" pero como dices, falso. Quizás para explicarlo se puede seguir con el símil de la gravedad:

Podemos hacer que aviones y los cohetes vuelen, pero de hecho, eso no "desafía" a la gravedad (cómo nos gusta decir henchidos de orgullo humanista).

Al contrario: la gravedad (obviamente) nunca deja de actuar sobre un avión en vuelo. Aunque podemos decir retóricamente que los aviones, o los cohetes "desafían" a la ley de la gravedad, eso no es cierto.

Entonces, volviendo a la selección natural: si, es cómo la gravedad; sí, está ahí siempre. Y va a seguir actuando, independientemente de nuestras ilusiones de progreso.

Aquella idea de que ya no actúa la selección natural, porque no se seleccionan rasgos heredados, es errónea.

Simplemente, porque es algo que -como bien dices- mientras haya descendencia y esa descendencia no sea idéntica, no podrá dejar de
suceder. Sería necesaria la extinción
de los humanos, para que dejara de haber selección natural en los humanos.

Pero también, en mi opinión (y pienso que coincidiremos) es una quimera pensar que podemos llegar a controlar o dirigir la evolución de nuestra especie.

En ese sentido, ideas cómo las del idealismo posthumanista, que postula que podemos llegar a dirigir la evolución de los humanos gracias a la tecnología (en sentido amplio), me parecen bastante poco realistas.

Otra cosa es que podamos usar, en casos concretos, nuestros conocimientos sobre "cómo se transmite la herencia", para condicionar, en la escala individual, esa transmisión (y evitar por ejemplo transmitir determinadas dolencias incurables a nuestros hijos).

Pero, francamente, no creo que ese tipo de mecanismos realmente lleguen a tener una gran influencia en la "gran escala", en los grandes y totalmente impredecibles procesos evolutivos. Esos sólo los verán, a posteriori, los científicos de dentro de algunos o muchos siglos -si sigue habiéndolos, claro... la selección natural podría acabar con ellos ;)

El comentario de Gerodes no es correcto en un punto concreto: Que la natalidad "en el pasado" empezaba casi desde el instante en que las mujeres eran fértiles. Esto no es así, aunque es algo que se piensa a menudo. Hay toda clase de situaciones distintas, tanto entre las sociedades del pasado, cómo entre las actuales distintas de la occidental moderna.

A menudo se retrasa (de unos pocos a muchos años) la edad del primer embarazo femenino.
Y no sólo entre las sociedades productoras (como son las agrícolas desde el neolítico) sino tb. entre cazadores-recolectores.

viernes 7 oct 2011, 11:29

Apreciado Sr. Millan Mozota :

Tiene usted razón en lo referente a mí comentario y a la natalidad, no obstante mí referencia a ello, no era un intento de mostrar un dato específico, sino que era una referencia general mostrando un deseo, que ese sí ha sido siempre algo de las sociedades en general, que es de progeniar lo más pronto posible.

En sociedades que todavía tuvimos en los inicios del siglo XX, la posibilidad de estudiar antropológicamente sus costumbres (continente Africano, Australia, Oceania etc.)en ellas pudimos observar lo comentado, y tiene su lógica, pues una madre joven tiene una capacidad vital en un medio difícil con más posibilidades que una con mayor edad.

Estoy de acuerdo con usted y con el autor del post, el Sr. Cervera, que las diferentes selecciones naturales suceden en un día a día aunque no las percibamos habitualmente; soy de los que estoy de acuerdo en que la evolución es un algo que se induce desde los cambios o las transferencias genéticas más que aquellas teorías evolutivas algo desfasadas.

No quise antes, en el anterior post añadir lo que el autor ya había específicado en extensión, únicamente indicar una modesta reflexión a ello, indicando algunas interrogantes que podrían en algunas situaciones ser válidas como enunciados a investigar.

Saludos.

viernes 7 oct 2011, 13:07

Georges: No quería decir que su comentario fuera incorrecto, sólo señalar que el argumento (que "otras sociedades" del pasado no controlen -hasta cierto punto- la edad del 1er embarazo), no era completamente preciso.
Por lo demás, de hecho, estoy de acuerdo con su consideraciones y reflexiones en general.

martes 11 oct 2011, 07:21

Yo tampoco acabo de ver por qué lo de las canadienses es selección natural. ¿Es que se despiertan un buen día y están embarazadas? En los seres humanos, al menos en ciertas sociedades, el embarazo es optativo. En España las mujeres tienen ahora hijos a los 30 años, antes era a los 18 o 20, ¿es por la evolución? Yo creo que es por el gran cambio social que ha habido.

En fin, me parece que está cogido con pinzas... por más vueltas que se le quiera dar, lo cierto es que la evolución utilizaba las enfermedades, el frío y el hambre para suprimir poblaciones poco aptas (que no inferiores) y esto ha cambiado con la tecnología, se mire por donde se mire.

domingo 1 sep 2013, 15:04

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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