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Para lo que hemos construido el LHC

    miércoles 28.nov.2012    por Pepe Cervera    3 Comentarios

Construir aparatos como el Large Hadron Collider (LHC), el gran colisionador de hadrones, no es sencillo. Se trata de la máquina criotecnológica más grande y avanzada del mundo: un anillo de 27 kilómetros de circunferencia que se mantiene a menos 271 grados centígrados de temperatura (por debajo de los 2 kelvin) y en uno de los vacíos más extremos que se han obtenido jamás en el planeta Tierra. La aceleración y guiado de las partículas se obtiene por medio de más de 9.000 imanes ultrapotentes, 1.600 de los cuales son superconductores que deben ser mantenidos a esas temperaturas ultrabajas. Y además incluye cuatro detectores de avanzadísima tecnología que producen tantos datos que ha sido necesario diseñar una nueva infraestructura informática para capturarlos y almacenarlos. Todo esto, por supuesto, no ha salido barato: se calcula que el coste del LHC ha superado los 10.000 millones de euros, una cantidad de las que empieza a notarse en las cuentas públicas de los países. Y todo, ¿para qué?, pueden preguntarse algunos. ¿Para confirmar la existencia de una partícula que la mayoría de los físicos ya estaban convencidos de que existía?  ¿Para validar una teoría física? ¿Para no obtener ningún rendimiento real en términos de la vida de la gente? Son preguntas razonables, pero equivocadas. Porque aparte de la cacareada demostración de la existencia del Bosón de Higgs, hemos construido el LHC para descubrir cómo es el Universo. Y puede que ya esté empezando a dar sus frutos, en términos de conocimiento. Porque están apareciendo resultados sorprendentes; tal vez indicios de la existencia de una nueva clase de materia.

CMS_Higgs-event
En las colisiones están apareciendo patrones inesperados, asociaciones entre partículas que no deberían estar allí, al menos según las teorías comúnmente más aceptadas. Los fragmentos que crean estos titánicos impactos se agrupan más de lo que deberían, impulsados tal vez por un pulso de plasma de Quarks-Gluones, un estado de elevadísima energía que se postula bañó el Universo durante los infinitesimales primeros tiempos de su existencia. Los resultados anómalos podrían conducir a los físicos a demostrar la existencia en nuestro cosmos de todo un nuevo tipo de materia antes inimaginable. Y ¿quién sabe a dónde podría llevarnos esto?

De hecho ésta es la verdadera razón por la que os humanos construimos máquinas enormes, complejas y carísimas como el LHC. No solo comprobar la existencia de partículas cuya existencia se da prácticamente por segura, como el Bosón de Higgs. No solo verificar que nuestras teorías y predicciones se cumplen; que nuestras simulaciones informáticas se ajustan a la realidad. La razón principal para incurrir en semejantes esfuerzos es descubrir lo desconocido: es encontrar resultados inesperados, anómalos, raros. Es meter el dedo en un agua que jamás hemos catado antes. Es sorprendernos y a partir de esa sorpresa descubrir, quizá, nuevos aspectos de la naturaleza que antes no éramos capaces siquiera de concebir. La razón de la ciencia no es solo mejorar la vida de las personas a través de su aplicación tecnológica: la razón más importante es la curiosidad, el descubrimiento, la novedad. Es ese momento 'Ajá' cuando vemos la solución a un problema. Es ese picor mental cuando algo no encaja. Es la orden primaria que nos dirige nuestro cerebro, que nos exige conocer más, comprender mejor, saber. La razón de que construyamos cosas como el LHC es que somos humanos, y por lo tanto necesitamos conocer todo lo nuevo. Éstas sorpresas son las que justifican el coste y el esfuerzo. Las sorpresas, y nuestra condición humana.

Pepe Cervera   28.nov.2012 12:47    

3 Comentarios

La curiosidad no es suficiente para arriesgar la integridad del planeta. Dejemos que los niños metan los deditos en los enchufes pues. La mayoría de investigacion se hace por dinero. Y no se rinden cuentas a la sociedad...

miércoles 28 nov 2012, 13:26

Me parece estupendo que se quiera investigar el origen del universo celeste. La curiosidad del saber, tiene una gran tarea en descifrar el origen del mal, que mecanismo actúa en la mente. Otro universo por descubrir.
http://www.youtube.com/watch?NR=1&feature=endscreen&v=fLb5ij8pwwg
Scaretale - Nightwish

viernes 30 nov 2012, 17:44

Abundancia ilimitada. No sabemos lo que es, pero en el método científico, este experimento llevará a otros miles. No se investiga el cosmos, se investiga el infinito.

sábado 8 dic 2012, 23:24

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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