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Universo 25, la utopía fatal

    miércoles 17.jul.2013    por Pepe Cervera    30 Comentarios

¿Cuál es el efecto de la superpoblación? En los años 60 había una amplia discusión sobre las teorías malthusianas, que predecían el fin de la civilización causado por el colapso de la capacidad de producción del planeta ante el incesante aumento del número de personas vivas. Los teóricos pensaban que si el crecimiento poblacional no se controlaba de alguna manera el resultado sería el hambre, el caos, las guerras por los recursos, la muerte. En los primeros años 70 serios informes de reputados especialistas colocaban en las primeras décadas del siglo XXI el colapso completo por saturación de personas y carencia de alimentos. Y sin embargo un experimento del año 1968 describía con detalle lo que ocurre cuando en un mamífero relativamente avanzado hay superpoblación pero no hay escasez de recursos. El espectáculo es dantesco, y acaba en la muerte; pero no por inanición; resulta que en los animales sociales la superpoblación destruye la relación social y en última instancia mata, aunque no falte de nada. La superpoblación, descubrió el etólogo estadounidense John B. Calhoun en su Universo 25, mata y extingue, pero no a causa de la escasez, sino del colapso social. El paraíso se convierte en un infierno, y llega el fin.

Universo 25 estaba diseñado para ser el paraíso terrenal de los ratones: era un hábitat construido de tal modo que todas las necesidades básicas de esta especie (alimento, agua, material de nidificación y lugares para construir nidos) fueran infinitos. El espacio era limitado, pero todo lo demás sobraba, y continuó sobrando durante toda la duración del experimento; porque ése era el objetivo, comprobar lo que ocurría cuando la escasez material no era el obstáculo. Cuatro parejas de ratones hipersanos y especialmente seleccionados entraron al Universo 25. Hacia el día 104, tras un periodo de familiarización con el entorno, empezaron a procrear. Hacia el día 315 había más de 600 ratones en el hábitat; en ausencia de escasez la reproducción había sido exponencial. Pero curiosamente el crecimiento empezó a ralentizarse, y no por la falta de recursos. Lo que empezaba a faltar era el espacio: más de 300 machos competían ahora por conquistar y mantener territorios, sin los cuales no podían reproducirse. Ante el exceso de competencia el territorio se convirtió en un recurso demasiado estresante, y los machos comenzaron a abandonarlos. El resultado fue un menor atractivo para las hembras, y que la tasa de reproducción se rebajara. Lo que en realidad estaba ocurriendo es que el tejido social de la sociedad ratonil estaba colapsando.

La agresividad aumentó y se hizo generalizada. Los machos más débiles empezaron a quedar acorralados en el centro del hábitat, lejos de los recursos; estos machos secundarios se sumían en la apatía, pero de repente podían montar en cólera y atacar en masa a otros ratones sin provocación. Los atacados se convertían a su vez en agresores. Las hembras eran abandonadas por sus parejas, y al quedar solas en los nidos eran vulnerables a los ataques; el estrés hizo a algunas atacar y devorar a sus propias crías. Un grupo de machos se atrincheró en una zona protegida y sus componentes se dedicaron al cuidado extremo del cuerpo en medio de la indolencia, sin entrar en peleas y sin intentar siquiera acercarse a las hembras; el experimentador los bautizó como 'Los guapos'. Para el día 520 la población llegó a 2.200 ratones que vivían en un universo caótico y violento, casi sin reglas, empapado en agresión y sin sexo. A partir de ese momento la población comenzó a decrecer hasta que pasado el día 600 se extinguió. Significativamente, el cambio de comportamiento y el colapso de la sociedad ratonil no revirtieron cuando los números volvieron a ser mucho más reducidos: ejemplares como 'los guapos' o sus contrapartes femeninas, que estaban en mejores condiciones físicas para sobrevivir, no sabían cómo establecer relaciones sexuales. El colapso social era irreversible, y acabo en la muerte completa de la colonia.

Lo llamativo es que esto sucedía en un entorno de completa abundancia: la comida, el agua, los lugares de nidificación o el material para nidos no faltaron jamás. Universo 25 era un paraíso materialista: las muertes no se produjeron por hambre o sed y jamás hubo escasez. Sencillamente la estructura social y mental de los ratones colapsó por el exceso de individuos, aunque no hubiese competencia ninguna por los recursos físicos. Como explicó John B. Calhoun, en cierto sentido los ratones habían dejado de ser ratones mucho antes de morir; lo que él denominó 'la primera muerte', el colapso del modo de vida ratonil, precedió y causó la segunda muerte, la física. El paraíso se transformó el infierno cuando Universo 25 eliminó todo límite al crecimiento. Y el fin llega cuando colapsan la mente y la sociedad. Un interesante resultado, que hace pensar, y quizá soñar pesadillas.

Corregido el 29/7/2013: se eliminaron concordancias gramaticales erróneas (gracias, English please) y alguna reiteración.

Pepe Cervera   17.jul.2013 16:04    

30 Comentarios

Para los que no sabían en Japón actualmente las relaciones (sentimentales) se están reduciendo exponencialmente, se ha perdido el interés por el sexo opuesto sustituyéndolo por las parejas virtuales (algo así como el tamaguchi), ademas en la traducción que la OMS da a este articulo menciona que las copulas entre los animales del mismo genero se aumentaron.

Seria recomendable antes de entrar en interpretaciones apriori corroborarlo con informes suministrados por otras fuentes que estudian el crecimiento demografico urbano, antes de teorizar basados en eso solo teorias nada de real (viven los teoricos en esta fecha 2014, o solo especulaban), metodo cientifico reproducibilidad y refutabilidad

miércoles 2 abr 2014, 00:20

El experimento sí se extrapola: La clase trabajadora se reproduce como ratas y la élite politica hace control demografico a traves de guerras financiada por ellos y alimentandolos con transgenicos que reducen la fertilidad de la poblacion...y yo soy resultado de eso xq no quiero tener hijos... :/

martes 5 ago 2014, 03:25

Fácil de entender; los ratones entraron en bucle.

lunes 2 mar 2015, 12:46

Alguien me podía contar el "final" de esta historia.

He leido en algunas paginas que comentan el experimento 25, e indican que una vez concluido el proyecto, -Se introdujeron de nuevo ratones "sanos", y que estos adoptaron el mismo comportamiento que la colonia extinta-

Mi pregunta es: Los nuevos ratones "sanos" se mezclaron con los que quedaban (si es que quedaban vivos), o simplemente se "reinició" el experimento desde cero (es decir no hubo mezcla entre la generación extinta y la nueva)?

Si la respuesta es la segunda, es decir, se reinició desde cero el experimento. ¿Porque o qué, condicionó de tal forma el comportamiento de ratones, supuestamente "sanos" y sin posibilidad de copiar comportamientos de otros ratones (enfermos)?

Gracias

jueves 5 mar 2015, 16:01

Muy interesantes comentarios. Saludos a todos.
En efecto, los humanos no somos como los ratones, pero sí somos más bulnerables que ellos. Si nosotros nos extinguimos, con toda certeza sabemos que ellos nos sobrevivirán. Y es por ello que tenemos que preocuparnos. Sólo imaginen el experimento con cuatro parejas de humanos en vez de ratones, en una superficie como la de un campo de futbol.
Algunos dirán que somos más inteligentes y que los humanos sujetos al experimento encontrarían la solución; pero veamos a nuestro rededor: ¿Hemos encontrado la solución a los problemas de nuestra exagerada reproducción? ¿Hemos superado la agresividad, la codicia, la maldad, las guerras, la delincuencia, el racismo, el deterioro ambiental, el terrorismo? Y, entre más seamos, más difícil sera resolver los problemas.
Los ratones tenían recursos ilimitados, excepto el espacio; nosotros tenemos todo limitado y, además, estamos azuzados por el consumismo estúpido.
La solución no es matar gente. Los chinos pusieron el ejemplo; y lo hicieron tan bien que se les pasó la mano; aprendamos de eso.
No. No tengamos pesadillas, pongamos soluciones, hagámonos menos.

lunes 16 nov 2015, 21:08

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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