« Anatomía: el retorno | Portada del Blog | ¿Qué quieren las mujeres? (en la pista de baile) »

El mayor crimen de la Historia

    lunes 19.may.2014    por Pepe Cervera    11 Comentarios

Es sabido que la mala suerte en la vida viene en familias. Los hijos de padres drogadictos, pobres y sin expectativas es más probable que no vayan al colegio, que no salgan del barrio malo, que no consigan un trabajo estable y que acaben repitiendo los patrones de conducta de sus antecesores. La violencia engendra violencia y quien vive en un entorno violento casi seguro acabará por ser violento. La pobreza, la falta de oportunidades y la inmovilidad social se encargan de perpetuar el ciclo. Pero ¿y si no fueran sólo los factores sociales los que explican la tendencia hereditaria? ¿Y si resulta que el abuso infantil derivado de la exclusión social provoca cambios biológicos que condenan a sus víctimas a la violencia y la perpetuación de la exclusión? Análisis del hipocampo de víctimas de suicidio demuestran que las personas que han sido objeto de abuso infantil tienen reducidos niveles de receptores de glucocorticoides en este área del cerebro, relacionado con el control de la impulsividad. Y por otros estudios sabemos que cuando el hipocampo tiene menos receptores de glucocorticoides los animales de laboratorio (y las personas) tendemos a los estallidos de violencia y a la ira desatada. El mecanismo de transmisión no es genético, sino epigenético; los receptores no es que sean menos, sino que se bloquean bioquímicamente de modo irreversible como consecuencia de la violencia sufrida durante la niñez. Lo que quiere decir que las víctimas de abusos infantiles están condenadas, porque sufren mucho más que el propio abuso: reciben una maldición biológica que les condena a repetir el ciclo, abusando de sus propios hijos y perpetuando la violencia familiar. En otras palabras: al no evitar la violencia sobre los niños la sociedad está haciendo imposible acabar con la miseria, la pobreza y la violencia futura. Lo cual sería el mayor crimen de la Historia.

Child_abuse

Los receptores de glucocorticoides en el hipocampo están relacionados con el control de las situaciones de estrés. En las personas (y en los ratones de laboratorio) sometidos a violencia durante su desarrollo infantil los genes que codifican estos receptores se encuentran silenciados por un bloqueador bioquímico. Una estructura química llamada grupo metilo se adosa al ADN justo en el área de control de este gen, lo que impide su transcripción y por tanto reduce el número de receptores en las neuronas de este área. Y este bloqueo se genera cuando el animal o persona está sujeto a fuerte estrés y es especialmente intenso si la situación de tensión ocurre durante la infancia. Un ratón hembra madre sometido a sofisticados métodos de tensión da a luz ratones que están deprimidos y son incapaces de relacionarse socialmente de modo normal. Para colmo estos ratones dañados traspasan su condición a sus propios hijos, incluso aunque no hayan sido ellos mismos sometidos a las mismas tribulaciones. Las consecuencias en la conducta de los humanos son diferentes, pero existen un vínculo real entre ser víctima de abusos en la infancia y una mayor probabilidad de suicidio en la madurez. Ahora sabemos que también hay un vínculo bioquímico que se hereda por vía epigenética.

Malo es que la sociedad permita desigualdades tan extremas como para que una parte significativa de ella viva en condiciones de privación y violencia extremas. Mucho peor es que semejante situación provoque cambios biológicos permanentes, porque esto supone que la responsabilidad por ese sufrimiento en buena parte ni siquiera es de los afectados. Si naces en una de estas familias, si tus padres han recibido abusos y sufrido violencia, es probable que tú mismo tengas tendencias violentas producto de un marcaje biológico. Un defecto social, la falta de protección de la infancia en dificultades, se transforma en una indeleble tara en la propia estructura del cerebro: un defecto mucho más difícil de resolver que con una simple redención social. Si de veras estamos condenando a nuestras clases más desfavorecidas a un eterno y hereditario destino de miseria y violencia del que literalmente no pueden salir y del que no tienen culpa no habrá expiación para semejante crimen. 

Pepe Cervera   19.may.2014 08:30    

11 Comentarios

Excelente reflexión, siempre lo he pensado así. La raíz de tanta maldad en el mundo es el maltrato infantil. Le pido a Dios que esto acabe pronto.

martes 20 may 2014, 14:41

Muy interesante estos datos,ojala esto se dibulgara en forma masiva, y que en las escuelas fuera la materia mas importante.

miércoles 21 may 2014, 15:29

tufo clasista

miércoles 21 may 2014, 18:01

Me encanta su artículo,muy clasista y contundente, quiere decir con ello, que los que somos de clase alta y buena educación somos mejores personas?, lo dicen las glucocosas del hipochorras

miércoles 21 may 2014, 18:06

la violencia no se hereda, este artículo no es más que patraña barata en contra de la clase social más desfavorecida, nazismo encubierto. El culpable es el pobre, a él es al que hay que demonizar, rezan los medios del poder establecido, tras el asesinato que conmocionó a las altas esferas.
Es terriblemente clasista.
Una observación en contraposición a lo que dice el artículo (aunq no ponga nada, es muy plausible el fin al que pretende llegar su autor), la gente con mejor educación, más estatus social y más y mejores medios, acaban siendo mejores personas. Demostrado queda, "por supuesto", gracias a Los receptores de glucocorticoides en el hipocampo.
Puede defender el artículo aludiendo para ello a la ciencia, pero yo le planteo algunas preguntas que debería haberse hecho usted cuando comenzó a realizar este demagógico ensayo de la maldad, con bases de pensamiento del III Reich. Sin duda, se puede escudar en que explícitamente no hay nada ofensivo, pero no hace falta leer muy entre líneas para darse cuenta de la clase de propaganda que versa. Menos mal que es un blog de ciencia..
Permítame un par de preguntas
Quién ha realizado ese estudio?, quién lo ha patrocinado o promovido?,cuál es la ciencia capaz de discernir entre el bien y el mal?,por último, aunq esto sea una estupidez, de lo mismo se llena su blog, si tiene cierta edad, no le han pegado en su cole una buena ostia por hacer o decir cosas que no debía?, es usted violento por haberlas recibido?
espera su respuesta, la necesito

saludos cordiales

miércoles 21 may 2014, 18:25

barbaridad de artículo

miércoles 21 may 2014, 19:11

Estimado Nel:

Siento horrores el retraso en la publicación de sus comentarios; por alguna razón que desconozco no recibí el aviso habitual de que había comentarios por moderar. Investigaré lo ocurrido para evitar que se repita. Lamento de veras cualquier molestia que haya podido causar.

Respecto al artículo, debo haberme explicado mal: lo que dice el estudio es que la violencia no se hereda, que no está en los genes: los hijos de personas violentas *que no son objeto de maltrato* no tienen ningún tipo de 'maldición'. Por eso hablo del mayor crimen de la Historia: porque al no eliminar el maltrato les estamos condenando. La modificación de sus receptores hace que a estas víctimas de maltrato infantil les resulte mucho más difícil llevar una vida normal: es como si el maltrato les amputase un pie o una mano, dejándolos en una situación mucho más complicada. Si fuese una cuestión de genes poco podríamos hacer, y por tanto nuestra responsabilidad sería muy reducida.

Pero NO SON LOS GENES. La causa es el maltrato, y la sociedad eso sí que puede, y debe, evitarlo. Y en el caso de que no sea materialmente posible, debe contribuir a que sus efectos se traten cuanto antes mejor. Por eso es un crimen: porque si se puede hacer algo, y no lo hacemos, la responsabilidad es nuestra. No de los genes, sino de la sociedad. De todos.

Siento haber sido incapaz de explicarme adecuadamente. Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

miércoles 21 may 2014, 21:08

Estimado Nel:

El artículo científico ha sido realizado por un grupo de científicos canadienses, y se publicó en la revista Nature Neuroscience hace unos años. Puede encontrar más información en esta dirección: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19234457

Naturalmente, como cualquier otro artículo científico, sus conclusiones no son la última y definitiva verdad. Puede, y debe, ser criticado, y sus conclusiones puestas a prueba y descartadas caso de estar equivocado. Lo único que tenemos como indicación de seriedad es que la revista donde se publicó es seria. Lo cual, por supuesto, no garantiza nada.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

miércoles 21 may 2014, 21:14

Estimado Noel:

En absoluto. La única conclusión que se podría sacar es que las personas que no han sido maltratadas de niños tienen menos problemas para llevar una vida normal cuando son mayores. La biología no es destino, pero sí puede ser una fuerza potente; las víctimas de maltrato no sólo tienen que lidiar con el recuerdo, sino con secuelas bioquímicas que les afectarán de por vida. Por eso es necesario evitar el maltrato infantil, y tratarlo cuando antes si es inevitable.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

miércoles 21 may 2014, 21:17

También está demostrada científicamente plasticidad del cerebro.

jueves 22 may 2014, 11:47

Sr. Cervera:

"Retiario dijo
Siento horrores el retraso en la publicación de sus comentarios; por alguna razón que desconozco...."

Simple.....
La razón es que por segunda oportunidad, en menos de 1 mes, la empresa "SAY Media, Inc" (180 Townsend St San Francisco CA 94107) propietaria de "Typepad" que da servicio a la BITACORA de CRTVE, sufre un ataque tipo "DoS (Denial of service)" las confirmaciones de lo anterior :

1 CRTVE twitter
https://twitter.com/rtve/status/458237987206488064

2 El perfil
http://profile.typepad.com/rtve_participa

y
3 La explicación
http://everything.typepad.com/blog/2014/05/yesterdays-outage.html

jueves 22 may 2014, 14:59

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios