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Los peces y la ética

    miércoles 2.jul.2014    por Pepe Cervera    23 Comentarios

Nunca jamás la expresión ‘cerebro de pez’ ha sido precisamente un halago, pero desde que se estrenara la (por otra parte fantástica) película de Pixar ‘Buscando a Nemo’ al pensar en la inteligencia de nuestros parientes con aletas todos tenemos en la cabeza a Dory. Dory, la hermosa pero atolondrada pez cirujano de un bello color azul que se caracteriza por su inmenso corazón... y por su memoria de pez: tres segundos. El argumento de la película hasta lo explica afirmando que padece amnesia anterógrada; es decir, que no es que Dory sea una descerebrada (hablando mal y pronto) de fábrica, sino que está enferma. A pesar de lo cual la memoria ultrabreve de los peces es un tópico tan extendido como para haber puesto en circulación cien mil chistes. Y sin embargo no es real; es más, según un estudio recién publicado los peces (un término que agrupa a más de 32.000 especies de grupos muy diferentes) pueden tener las habilidades cognitivas de algunos mamíferos, e incluso superarlos a veces. Sus comportamientos pueden ser de enorme complejidad; su memoria, larga y detallada, y sus capacidades de raciocinio sorprendentes. Alguno grupos incluso muestran trazas de comportamientos sociales complejos. Y, desde luego, son capaces de sentir dolor. Por lo cual tendríamos que irnos planteando modificar el modo como los tratamos. Porque no son autómatas de sangre fría, sino animales, tal vez conscientes.

Dory_by_PoisonHeart666

Piénselo. Si hablamos de los peces en conjunto se trata del grupo animal más explotado por la Humanidad: los pescamos para comerlos, para dar de comer a nuestro ganado o incluso para abonar nuestros campos; los cultivamos, los tenemos como mascotas en ridículas peceras redondas (y en magníficas estructuras palaciegas, en algunos casos), los usamos de adorno en nuestros estanques (legales e ilegales), realizamos experimentos científicos con ellos. Pero no empatizamos en exceso, probablemente porque sus sistemas de comunicación no incluyen gestos faciales, porque su aspecto (frío, hierático, brillante) no nos sugiere un achuchable animalito a proteger, y porque estamos acostumbrados a verlos muertos enlas pescaderías, no vivos en el fondo del mar. De modo que a la hora de salvar animales marinos nos decantamos por la foca, el pingüino o la ballena antes que por la anchoveta o el bacalao. Cuando lo cierto es que hay peces que desarrollan y transmiten tradiciones locales. Hay peces con memorias que duran décadas y son de una precisión increíble. Hay hasta peces capaces de usar herramientas. Algunos  dan muestras de lo que los científicos llaman comportamiento maquiavélico, que no es peyorativo, sino que designa un cierto nivel de inteligencia en las relaciones entre individuos dentro de sociedades complejas; la capacidad de estrategia, por ejemplo.

Según la revisión, titulada Fish intelligence, sentience and ethics (pdf) y publicada este mes en Animal Cognition por Culum Brown, hay indicios de que muchos grupos de peces puede tener conciencia de sí mismos, igual que la tienen otros animales como los mamíferos. En cuyo caso, y si tomamos el criterio del sufrimiento como base, quizá deberíamos empezar a plantearnos si los métodos de pesca y crianza, si el modo de mantenerlos como mascotas y en general el trasto que dispensamos a los peces no debería ser mejor. Afortunadamente en las últimas décadas hemos avanzado mucho en intentar minimizar el sufrimiento de los animales que utilizamos, basándonos en que un animal capaz de sufrir debe ser protegido. Tal vez sea hora de incluir a los peces entre los animales que han de ser tratados con cuidado. Y de olvidarnos de la encantadora y desmemoriada Dory y fijarnos más bien en Nemo y Marlín, su padre; inteligentes, cuidadosos, conscientes y merecedores de ser tratados como tal.

Imagen: interpretación de Dory por PoisonHeart666 publicada en DeviantArt.

Pepe Cervera    2.jul.2014 08:30    

23 Comentarios

"Si tomamos el criterio del sufrimiento como base, quizá deberíamos empezar a plantearnos la opción del veganismo como una actitud ética"

miércoles 2 jul 2014, 10:30

En mi acuario se dio un caso muy llamativo que demuestra la capacidad de aprendizaje.

El pez más viejo y más listo de mi acuario.
https://www.youtube.com/watch?v=ezDzdgnE6GQ

He sido testigo de otros comportamientos en mi acuario.

Por ejemplo. Si intentas capturar una Melanotaenia boesemani grandecita, procura no fallar en el primer intento porque no te dará una segunda oportunidad por mucho tiempo que pase.

Otro caso, los pelvicac. pulcher son capaces de cambiar de estrategias defensivas para superar a un adversario que amenace su nido. En mi caso la pareja se dio cuenta de que para evitar los ataques de un gyrinocheilus amoniery, tenian que quedarse la pareja muy junta. El gyrinocheilus amoniery no se decidía a atacar cuando veia ese comportamiento que fue aprendido tras una semana de recibir ataques de ese pez.

Por su parte, el gyrinocheilus amoniery es un pez bastante pacífico, pero no olvida a cualquier pez que le dedique un ataque. Si un pez le ataca no parará de atacarle nunca.

miércoles 2 jul 2014, 11:15

Decimos que nos tomamos en serio los intereses de los otros animales, pero luego no dudamos en usarlos y matarlos para nuestro beneficio. Les hacemos cosas que no querríamos que nadie nos hiciera a nosotros mismos. Simplemente porque no son humanos creemos que su deseo de vivir, o de evitar el daño, tiene menos valor que nuestro deseo de paladear sus cadáveres.

El hecho de explotar a otros animales no se puede justificar éticamente, del mismo modo que tampoco se puede justificar en el caso de seres humanos. Utilizar a otros individuos contra su voluntad y sus intereses es una flagrante violación del principio moral de igualdad que forma parte de cualquier ética racional.

Si de verdad nos importara evitar causarles sufrimiento a los peces, y a los demás animales, entonces lo único coherente y efectivo sería dejar de utilizarlos. Además, no tenemos ninguna necesidad de comer animales, lo hacemos simplemente por costumbre, por inercia o por mero placer.

miércoles 2 jul 2014, 16:35

Estimado Luis Tovar:

Estamos de acuerdo en que muchos animales son capaces de sentir sufrimiento, y en que eso genera una carga ética sobre nuestra conducta. Lo cual no quiere decir que sean iguales a los humanos, o que tengan los mismos derechos: hay mucho espacio entre 'tratar a los animales como si fuesen una piedra' y 'tratarlos igual que a una persona'. Es justo y moral minimizar el sufrimiento; no parece justo ni éticamente defendible dotar a los animales de derechos humanos. Lo uno no implica lo otro.

Respecto a la necesidad o no de utilizar animales, o en general seres vivos, la naturaleza no nos ha dotado de la capacidad fotosintética, por lo cual tenemos (como mínimo) que alimentarnos. Necesariamente debemos consumir otros seres vivos. Y que las plantas no tengan ojos no significa que no sientan, o sufran, a su modo: pueden comunicarse entre sí, generan hormonas de estrés al ser atacadas y reaccionan cuando son devoradas, a su vegetal y lento ritmo. Una línea entre animales y plantas trazada por la capacidad de sufrimiento sería tan arbitraria (o no) como pueda serlo una entre animales y humanos.

La necesidad existe y es real; el imperativo de minimizar el sufrimiento también. Querer tratar a todos los seres vivos como si fuesen seres humanos no hace más que confundir el problema.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

miércoles 2 jul 2014, 18:45

Bueno, debo decir que no has explicado, ni argumentado siquiera, por qué supuestamente los demás animales no merecen igual respeto que nosotros. Decir que ellos "no son humanos" es meramente describir una característica obvia, pero que no aporta ninguna razón. Eso es igual a decir: "Ellos no son blancos". Esto no justifica un consideración desigual.

Decir que algo no te "parece" justo o éticamente defendible no significa que no lo sea. Eso sí que no lo significa. Insisto en que no explicas por qué supuestamente no sería justo respetar a los demás animales de la misma manera que deseamos nosotros ser respetados, teniendo en cuenta que todos los seres sintientes tenemos conciencia y los mismos intereses básicos, que resultan ser los únicas características relevantes en la consideración moral.

No hay ningún espacio entre tratar a alguien como un objeto o tratarlo como una persona. Es necesario elegir entre ambas categorías. No hay un supuesto e inexistente término medio. Y, aparte, los derechos no son "humanos" por definición. Otra cosa diferente es que sólo se los reconozcamos a los humanos. Los derechos sirven para proteger a los individuos y sus intereses. Si los demás animales son individuos con intereses propios ¿por qué razón no deberían tener derechos reconocidos?

Yo no he hablado de "seres vivos" sino de seres sintientes. Me refiero específicamente a todos los animales que están dotados de sensación, puesto que poseen un sistema nervioso centralizado, y no a todos los que estén vivos.

Que las plantas puedan comunicarse entre sí o reaccionar a estímulos no tiene nada que ver con el hecho de sentir. Las máquinas también pueden comunicarse entre sí, y reaccionar a estímulos, pero no sienten. El agua también reacciona a estímulos, pero no siente. Sentir significa la capacidad de procesar percepciones subjetivas. Y para poder sentir es necesario poseer un sistema nervioso centralizado.

La ética consiste en la consideración igualitaria de los seres conscientes (personas) y sus intereses. Esto significa que sólo merecen consideración moral aquellos seres que tengan conciencia e intereses, es decir, los seres sintientes.

Por tanto, la discriminación moral entre seres sintientes y no-sintientes no es arbitraria, sino que es racional y justificada. En cambio, la discriminación moral entre humanos y nohumanos sintientes sí que es puramente arbitraria e injustificada, y es idéntica al racismo y el sexismo.

miércoles 2 jul 2014, 20:40

Madre mía. Has ido derivando hacia el absurdo más increíble.
Salvemos las ballenas, matemos a los niños.

miércoles 2 jul 2014, 21:06

Estimado Luis Tovar:

He explicado, y argumentado, que los animales no son personas; algo que reconoces obvio. Un principio fundamental de la moral es que tan injusto es tratar distinto a los iguales como tratar igual a los distintos, pero afirmas que entre el objeto y la persona no hay ningún espacio; que las cosas se clasifican en una u otra de estas categorías.

Disiento: Hay cosas, hay seres vivos (dentro de los cuales se distinguen por su capacidad de procesar información y sentir muchas categorías, entre ellas animales y plantas) y hay humanos. No se puede tratar igual a los diferentes, porque el universo no es blanco y negro. Y entre piedra y gente hay mucho espacio por más que no lo quieras ver.

Existen derechos que son, por definición y por su propio nombre, humanos. Y otros que no lo son. Precisamente defiendo que a los no humanos hay que reconocerles derechos, que los tienen, y entre ellos el derecho a que los hagamos sufrir lo menos posible. Si pueden sufrir y tenemos que matarlos, hagámoslo del modo menos cruel posible. Por supuesto, hay más, y creo que sería saludable discutirlos todos ellos, y en muchos casos plantearse si esa necesidad de matar es real, e inevitable.

Al no distinguir entre animal y humano automáticamente reivindicas Derechos Humanos para los animales. Lo cual es lógica y moralmente absurdo. La naturaleza está llena de grados diferentes de inteligencia y de conciencia. Por eso no podemos aplicar el mismo rasero: sería injusto e inmoral. Considerar estas distinciones como equivalentes al racismo o el sexismo es perfectamente antinatural, pues rechaza distinciones que sí existen en la naturaleza. Y no sólo eso: además dificulta el necesario replanteamiento de nuestras relaciones con el resto de los seres vivos. Porque el absolutismo en blanco y negro rara vez es un punto de partida razonable para un análisis sosegado y productivo.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

miércoles 2 jul 2014, 21:25

Lo siento, pero en realidad no has explicado ni argumentado nada. Y además no es verdad que yo haya reconocido como obvio que los animales no son personas. Todo lo contrario. Me atribuyes palabras que yo no he manifestado.

Los animales son personas. Nosotros somos animales y somos personas. Los demás animales no son humanos pero sí son personas. Ellos tienen todas las características básicas que son necesarias para tener personalidad. Por tanto, los animales son personas.

Entre el sujeto y el objeto no hay ninguna categoría intermedia. Es una cuestión binaria. O eres un sujeto o eres un objeto. Y para ser sujeto hay que tener necesariamente *subjetividad*, y esta característica sólo la poseen los seres que pueden procesar experiencias subjetivas, es decir, sensaciones.

Un ser vivo puede ser un objeto o puede ser un sujeto. Una planta es un objeto, puesto que carece de capacidad de sentir. En cambio, un animal sería un sujeto en tanto que está dotado de sensación. Incluyendo a los humanos. Por tanto, tu clasifición es errónea.

Que a los derechos se les ponga el nombre de "humanos", o que su reconocimiento legal se limite a los humanos, no implica que deban ser exclusivos de los humanos. Esa exclusividad es arbitraria, y el hecho de denominarlos así no justifica dicha arbitrariedad. Una mera definición convencional no es un argumento.

Si los demás animales son seres sintientes, entonces deberían tener reconocido, al menos, un derecho básico: el derecho a no ser propiedad. Es decir, el derecho a que no los tratemos como meros recursos. Este derecho se lo reconocemos a todos los humanos sintientes sin distinción alguna. Respetar ese derecho implica en la práctica rechazar la esclavitud y cualquier tipo de explotación sobre otros animales.

Yo distingo biológicamente entre animales humanos y animales nohumanos. De la misma forma que distingo entre varones y mujeres. Lo que yo digo es que esa distinción no es éticamente relevante en lo que se refiere a la consideración moral que merecen.

Entre los humanos hay distintos grados de inteligencia y de conciencia; pero eso no justifica moralmente que usemos a algunos de ellos como comida o como meros recursos para nuestros fines. No se justifica que los tratemos como objetos. Por tanto, tampoco lo justifica en el caso de otros animales, puesto que ellos también son sujetos, y merecen ser respetados como tales.

Dado que todos somos iguales en el hecho mismo de sentir, entonces merecemos la misma consideración en lo que se refiere a ser respetados como sujetos (como personas) y no ser tratados como objetos (como meros recursos).

Calificar una postura como "absolutista" no deja de ser otro adjetivo más, y los adjetivos con intención descalificativa tampoco son argumentos. Puedo reconocer que soy "absolutista" en determinadas cuestiones morales, como pueden ser el rechazo de la esclavitud, la tortura o la violación sexual. Rechazo de forma absoluta que esos crímenes se cometan sobre seres humanos. Si eso es ser absolutista entonces sin duda lo soy. Y por coherencia también debo serlo respecto de otros animales que merecen el mismo respeto básico.

jueves 3 jul 2014, 00:23

Estimado Luis Tovar:

Los argumentos no dejan de serlo sólo porque usted no desee reconocerlos. Y lo que se dice queda escrito, como su afirmación textual: "Decir que ellos [los demás animales] "no son humanos" es meramente describir una característica obvia, pero que no aporta ninguna razón". Una característica obvia, la no humanidad. Una diferencia clave que justifica un tratamiento diferencial.

Ahora introduce un tercer término: persona. Interesante palabra por su origen (la máscara de los actores clásicos) y porque su misma definición incluye el término 'humano' http://lema.rae.es/drae/?val=Persona . Supongo que se refiere a la acepción legal del término (sujeto de derecho), porque todos los demás incluyen la humanidad en la definición. Ser sujeto de derecho no significa, necesariamente, tener los mismos derechos. Precisamente lo que defiendo: los animales tienen derechos, pero no los mismos que las personas. Porque no son humanos.

Usted desea extender la condición de sujeto de modo radical de tal modo que agrupe en una categoría única a todos los seres capaces de sentir (¿cuánto? ¿hasta dónde? ¿todos los que sienten, o sólo los que tienen conciencia? ¿cómo se define eso?). Es una postura lícita, y si convence a suficientes personas podría convertirse en ley. Pero es una postura absolutista, ya que redefine unilateralmente el significado de 'persona' y de 'sujeto', y lo hace definiendo categorías absolutas e inamovibles. Como usted bien dice, una merca definición arbitraria no es un argumento.

Si desea cambiar la definición y el alcance de los derechos humanos deberá usted convencer a quien los creó: la ONU y los gobiernos del mundo. Porque la acotación en este caso no es arbitraria: determina el alcance y el objetivo de su creación, que es que todos los iguales (los seres humanos) sean tratados de modo igual. Para conseguir su redefinición deberá usted convencer de que los animales son humanos (algo que usted mismo reconoce no es cierto). Yo de momento me conformaría con que los derechos humanos se cumplieran para todos los humanos, algo que desgraciadamente no sucede.

Lo cual, insisto ya que no parece querer escuchar, no significa que los animales no tengan derechos, que éstos no deban ser ampliados o que no deban defenderse. Una lucha en la que equiparar derechos animales con humanos no ayuda; más bien entorpece.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

jueves 3 jul 2014, 10:00

El hecho de que otros animales no sean humanos no justifica que los tratemos de forma diferente en lo que se refiere a la consideración moral básica.

La condición de ser humano no tiene ninguna relevancia moral. Desde un punto de vista ético, lo único que importa es la sintiencia. Los cadáveres son humanos pero no sienten, y por tanto no son personas. Lo mismo se puede decir de los embriones humanos. Estos tampoco son personas porque no sienten, pero no cabe duda alguna de que son humanos, su genética es plenamente humana.

Cuando hablo de *personas* me refiero al concepto en sentido moral, no en sentido legal. En sentido moral, personas serían todos aquellos seres que tienen conciencia. Por una cuestión de pura lógica, si *persona* es lo opuesto a cosa (objeto) entonces cualquier ser que sea un sujeto (que tenga subjetividad) es una persona, puesto que no es una cosa, no es un objeto.

Los demás animales que poseen un sistema nervioso centralizado tienen capacidad de sentir. Y por ese motivo merecen ser incluidos en la comunidad moral. La especie es tan irrelevante como la raza o el sexo. Ni la raza, ni el sexo ni la especie justifican una diferencia de trato en sentido moral.

Todos los humanos no tienen los mismos derechos. Existe una gran variedad de derechos: fundamentales, civiles, políticos,... Un bebé humano no tiene los mismos derechos que un adulto. Sin embargo, todos tienen por igual derechos básicos. Cuando digo que los animales nohumanos tienen derechos me refiero a derechos fundamentales que protegen sus intereses más básicos (su interés en vivir; su interés en evitar el daño,...). Pero en concreto me refiero al derecho más elemental que existe: el derecho a no ser tratado como una propiedad. Puesto que sin este derecho cualquier otro supuesto derecho será inútil en la práctica. Mientras sigamos tratando a los nohumanos como recursos; hablar de "derechos" para ellos no deja de ser mera retórica.

Vivimos en una sociedad que tradicionalmente ha considerado y tratado a los demás animales como objetos. Sin embargo, sabemos que ellos no son objetos, y reconocemos que sienten y tienen intereses. Por un lado están los prejuicios inculcados, y por el otro está la ciencia y el razonamiento moral que nos indica que los demás animales son individuos y que merecen consideración moral.

Sin duda, mientras una mayoría de la sociedad no reconozca que los demás son personas entonces estos no podrán gozar de derechos reconocidos. Pero tengo confianza en el activismo y en la conciencia moral de la gente. Creo que el progreso ético es posible, del mismo modo que en otra época no muy lejana tampoco se les reconocía como personas a otros humanos simplemente por (no) ser de una raza o de un sexo determinado.Y no cabe duda de que la investigación científica resulta útil en tanto que nos ayuda a conocer la sintiencia de los otros animales.

jueves 3 jul 2014, 16:20

Estimado PP,

Su clasificación de los seres vivos me resulta llamativa, ¿animales, plantas y humanos?. En el colegio estudié que hay distintos tipos de seres vivos, animales, vegetales, hongos, protistas, etc, a su vez los animales se diferencian en vertebrados e invertebrados... Por ejemplo con los bonobos compartimos el 98,7 % del genoma, bastante más que con un melón

Su defensa del animal humano es un claro ejemplo de antropocentrismo, y por tanto, permítame, que éticamente no esté de acuerdo. Lo más grave es que científicamente sus argumentos dejan mucho que desear, ¿entre piedra y gente? ¿que tipo de clasificación es esa? ¿por qué no entre piedra y elefantes?

Da por hecho que tenemos que matar a los animales no humanos, ¿me puede explicar el motivo? llevo muchos años sin matar animales y no me ha pasado nada raro, salvo que mi salud ha mejorado, claro.

Es cierto que dentro de los seres sintientes hay diferentes grados de inteligencia, ¿acaso eso importa para valorar su cultura y sus interesentes? ¿Un ser humano no inteligente, entonces tampoco debe ser valorado moralmente? ¿por qué las capacidades cognitivas si deben estar dentro de la moral pero otras capacidades, ya sea la visual o auditiva, no?

No se trata de otorgarles derechos humanos a los animales humanos, simplemente con respetar sus intereses así como sus hábitats sería suficiente. Esto, obviamente, choca con la cosificación actual a la que les sometemos, ya sea bienestarista o no.

Atentamnete,

Sergio Martín


jueves 3 jul 2014, 17:26

Estimado Sergio Martín:

Usted estudió en el colegio que había varios tipos de seres vivos, a mi en la facultad de biológicas me enseñaron que sólo el en reino animal había casi 30 filos (planes corporales diferentes), que seguramente habrán aumentado en número desde mi época estudiantil. No soy yo el que divide el universo en dos clases, blancos y negros; yo pienso que como los humanos y los muy diversos tipos de seres vivos son diferentes deben ser tratados de modo diferente. A cada uno lo suyo.

También en la facultad aprendí el término biológico 'especie', según el cual no importa el porcentaje de ADN que se pueda compartir; hay una diferencia esencial entre dos seres vivos, una barrera insalvable, cuando son diferentes especies. Esto es una realidad biológica, una unidad natural.

Por eso a cada cual hay que tratarlo de un modo diferente. Es tan absurdo dar 'derechos humanos' a un no humano como dar 'derechos animales' o 'derechos hongo' a una persona. Todos los seres humanos deben tener los mismos derechos, porque son humanos.

Por supuesto esto no quiere decir que los seres vivos no humanos carezcan absolutamente de cualquier consideración. Todos los animales, plantas, hongos, bacterias, virus, etc deben tener sus correspondientes derechos ajustados a sus características, a su grado de sensibilidad y capacidad de sufrimiento y a su impacto sobre los seres humanos. Obviamente sería absurdo decir que un patógeno tiene derecho a la vida, por poner un ejemplo. Por supuesto que es necesario tratar a todos los seres vivos con la mayor compasión y evitando todo sufrimiento innecesario.

Entre eso y tratar a todos los ¿seres vivos? ¿animales tiernos con ojitos? ¿bichos que nos caen bien? como si fuesen personas hay un trecho muy largo. Tanto como la inmensa variación de estructuras que hay entre diferentes seres vivos.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

viernes 4 jul 2014, 09:32

Estimado Luis Tovar:

Eso que usted proclama, que la condición de ser humano no tiene ninguna relevancia moral y que desde un punto de vista ético lo único que importa es la sintiencia es un dogma. Usted lo proclama, lo considera obvio y no lo justifica. Hay mucha gente que le discutiría su afirmación de que los embriones humanos no sean personas; y más aún los que rechazarían su proclamación de que cualquier ser vivo capaz de sentir (¿qué, hasta dónde?) es una persona moral.

Claro que no es extraño: según su cosmogonía sólo hay objetos y sujetos, blancos y negros; un absolutismo moral peligrosísimo. Siguiendo esa definición los humanos que no sienten, los que en coma por ejemplo, no son personas sino cosas, una definición que la historia demuestra es extraordinariamente arriesgada. De nuevo se equivoca cuando dice que no todos los humanos tienen los mismos derechos; lo que no tienen es la misma capacidad de ejercerlos. La ONU proclama que esos derechos existen, y los llama 'humanos' por algo.

El universo no son blancos y negros; la sintiencia no es un sí/no, sino una gradación de diferentes niveles. Es razonable que ajustemos nuestro trato al nivel de sensación que es capaz de recibir y procesar cada ser vivo, reconociendo y respetando sus diferencias en lugar que intentar forzar definiciones artificiales.

Habla usted del derecho a no ser tratado como una propiedad. Ése es un concepto del derecho, y no de la biología ni de la moral, y es en las leyes donde debe discutirse. Comprenderá que es absurdo plantearlo siquiera, precisamente porque la capacidad de tener o ser propiedades depende muy mucho del grado de sintiencia: podría discutirse si un bonobo o un delfín pueden o no ser propiedad, pero no es serio defender que una tortuga o un gorrión puedan siquiera contemplarse a esta luz. Otro ejemplo más donde forzar definiciones absolutistas en una gradación compleja provoca situaciones ridículas.

Le dejo un asunto para pensar: ningún ser moral tiene sólo derechos; también tiene deberes. Los humanos tienen derechos y tienen deberes, que pueden satisfacer más o menos con consecuencias más o menos catastróficas, pero que existen. Es razonable afirmar que la misma capacidad de ser sujeto depende no sólo de poder recibir derechos (la sentiencia, según usted; la especie humana, según mi definición), sino de la capacidad de reconocer y cumplir con deberes. Si sus sintientes tienen derechos morales deberán tener también deberes morales y legales. ¿Pagarán los bonobos impuestos? ¿Se podrá procesar por asesinato a un león? ¿Deberá un toro respetar el derecho a la vida de un transeúnte?

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

>p>PP Cervera

viernes 4 jul 2014, 09:59

Al contrario de lo que me acusas, yo sí he justificado que la sintiencia sea el criterio de inclusión en la comunidad moral. He explicado que los seres dotados de sensación tienen conciencia e intereses, por tanto son *sujetos* y, por lógica, no deben ser tratados como objetos (es decir, como seres que carecen de voluntad e intereses propios).

Precisamente lo único que yo hago es razonar. Razonar contra el dogma que dice que sólo los humanos, por ser humanos, merecen ser considerados personas. (O que sólo *algunos* animales nohumanos podrían tener derechos en tanto que se parezcan a los humanos). Ésa sí es una postura dogmática que no se puede justificar racionalmente.

Puedes usar todos los adjetivos rimbombantes que prefieras ("absolutísimo", "peligrosísimo",...) pero nada de eso refuta ni replica lo que expongo. Nada de lo que señalo es absolutista ni peligroso en ningún sentido. Me baso en las mismas razones objetivas que justifican la igualdad y el respeto entre personas humanas.

Los humanos que están en coma sí son sintientes. Otra cosa es que su *grado* de conciencia esté en umbrales muy bajos. Pero sí son sintientes. Tienen actividad cerebral y pueden experimentar sensaciones. Hay humanos que después de despertarse del coma han recordado haber soñado. Para dejar de ser sintientes tendría que producirse muerte cerebral. En ese caso, siguen siendo humanos, claro, pero ya no son personas. Es un cuerpo vivo sin conciencia. No hay nadie ahí.

La sintiencia es una *cualidad*; no un grado. Aunque dentro de la sintiencia sí puedan darse grados. Pero lo que define a un sujeto (a una persona) es la capacidad de sentir en sí misma, independientemente de su supuesto grado. Por esa razón, los bebés no merecen menos respeto que los adultos aunque su grado de complejidad sensitiva sea menor. Es la subjetividad en sí lo que define la condición de persona.

El derecho a no ser tratado como propiedad es un concepto moral. También se puede utilizar en el contexto legal, al igual que muchos otros conceptos que son morales o filosóficos. Por esa razón, antes de que se aboliera legalmente la esclavitud humana ya existían activistas y movimientos abolicionistas que luchaban contra dicha esclavitud por motivos éticos, antes de que ninguna ley contemplara que todos los humanos sin distinción deben tener reconocido su derecho a no ser propiedad de otros.

Decir que es "rídiculo" plantear que un gorrión o una tortuga tengan el derecho a no ser propiedad no es un argumento. Eso no es un argumento, ni un razón, sino la simple manifestación de un prejuicio especista. Todos los animales que tengan capacidad de sentir merecen tener los mismos derechos básicos en tanto que todos tenemos los mismos intereses básicos.

No es verdad lo que dices de que "ningún ser moral tiene sólo derechos; también tienen deberes". Eso es completamente falso. La razón por la que alguien tiene derechos morales es completamente distinta e independiente de la razón por la que alguien tiene deberes morales. Los bebés humanos tienen derechos morales (puesto que son sintientes) pero no tienen ningún deber. De la misma manera, los demás animales tienen derechos (puesto que son sintientes) pero no tienen deberes - al igual que tampoco los tienen los bebés humanos - puesto que carecen de la capacidad de comprender normas éticas y llevarlas a la práctica.

sábado 5 jul 2014, 16:36

Estimado Luis Tovar:

En el timeline puede verse quién acusa y de qué; muestra usted un clásico combo puño de hierro/mandíbula de cristal que resulta cansino. Por otra parte reitera una definición absoluta: que todo sentiente es un sujeto moral, y la considera autoevidente hasta el punto de no necesitar definición. Pero la necesita, y precisa, puesto que esa cualidad está mucho más extendida de lo que usted acepta. Hasta el punto de que su definición se aplicaría a todo ser vivo. ¿Es 'subjetiva' una araña? ¿Una sanguijuela? ¿Un pólipo coralino? ¿Debemos reconocer derechos humanos a un tardígrado? ¿Y a una planta, que puede escuchar cuándo es devorada y cambiar su comportamiento para librarse del peligro? Dar derechos humanos a todos los seres vivos sería notablemente impráctico, por decirlo suavemente, cuando nosotros mismos somos animales que necesitamos consumir otros seres vivos para sobrevivir. Como buena parte de ellos.

Considero rechazable que su definición de derechos sea independiente de los deberes, porque ambas son una y la misma; el primer deber de alguien con derechos es respetar los derechos de los demás. Quien carece de esa capacidad y no puede tenerla tendrá ciertos derechos, pero jamás podrá tener los mismos que quien reconoce y cumple con ese deber. Un humano tiene esa capacidad, o la ha tenido o la tendrá; un animal no. Un humano que viola los derechos de los demás es castigado, o educado, o puesto en una situación de derechos reducidos; en el caso de un animal carece de sentido plantear siquiera la posibilidad. De ahí que sus derechos estén reducidos por definición.

Todo intento de separar derechos morales de deberes morales lleva a un absurdo, que es la acción sin responsabilidad; actos sin consecuencias morales. Si los animales carecen de la capacidad de comprender normas éticas y llevarlas a la práctica esto en sí mismo establece límites. A sus deberes, que no existen. Y a sus derechos, algunos de los cuales no se les pueden reconocer puesto que carecen del concepto de responsabilidad. Quien no puede comprender normas éticas y cumplirlas no puede tener los mismos derechos que quien sí las reconoce y cumple.

No se me ocurre nada más peligroso que divorciar derechos y deberes. En la historia hemos visto lo que ocurre cuando se hace. Y no creo que queramos repetir la experiencia.

Muchas gracias por su atención, y un saludo.

PP Cervera

sábado 5 jul 2014, 21:35

Recuerdo la campaña de publicidad sobre los peces: pezqueñines , no gracias!. No salgo de mi asombro, cuantas telarañas se acumulan en mentes turbias. Producto de la represión aprendida, ni rastro de ética, doble o triple moral. Así es la doctrina, ningún espacio a la reflexión, critica o discrepancia. El lenguaje para qué sirve, para acercarse o enfrentarse?. Quien tiene conocimientos académicos sobre el, desde que lado lo ejerce?. Sí alguien de ese nivel se dirige a mí, con jerga académica, tecnicismos y no especifica, (no estoy obligada a saber de la materia en cuestión) como interpreto esa aproximación, viene para comunicarse sin trampas o viene a la caza de ingenuos?. -La respuesta es clara, si se tiene capacidad verbal y se despliega lenguaje en clave de 'yo' y mi vanidad, desconfía de las intenciones.
Ahora se entiende odios, envidias, campañas hacia algun@s compañer@s que pasaron (alguno ascendió de la plebe a las alturas, y eso no se perdona...) por esta casa...
http://www.youtube.com/watch?v=QbrchesGD5w
Lacrimosa - Schuld Und Sühne
http://www.youtube.com/watch?v=C1TGJPPRjcM
Nightwish - Nightquest
http://www.youtube.com/watch?v=1N7ZMXymMRk
Kreator - Dogmatic

domingo 6 jul 2014, 17:50

Bueno, lo que tú dices que yo supuestamente digo no es en realidad lo que yo he dicho. Expones una versión distorsionada de mis palabras, además de añadirle conclusiones extravagantes (que ya he demostrado que no se derivan de ellas) junto con calificativos despectivos que no vienen al caso.

Establecer una línea de demarcación en cuestiones morales, basada en categorías lógicas, no es "absolutista" de la misma manera que tampoco es absolutista separar entre ciencia y pseudociencia de acuerdo a determinados criterios objetivos. Esto se llama razonar. Mi postura no es absolutista; es racional. Tu argumentación se limita a replicar con la falacia del sorites, es decir, como no podemos trazar una separación absolutamente nítida y radical entre todas las entidades entonces no es legítimo establecer separaciones objetivas de ningún tipo, por muy razonables y diferenciadas que puedan ser, ya que no son absolutas. Por tanto, es tu postura la que resulta ser absolutista en realidad.

La falacia del sorites, además, pretende servir de excusa para hacer discriminaciones morales arbitrarias - como es el especismo - apelando a que en el fondo cualquier discriminación sería arbitraria. Pero, como su propio nombre indica, se trata de una falacia y un argumento inválido.

Distinguir entre sujeto y objeto no es una postura absolutista sino que se llama meramente razonar. Quien no pueda distinguir entre categorías básicas simplemente no puede razonar. Cualquiera que razone puede distinguir la diferencia categorial entre sujeto y objeto, y también podrá darse cuenta de que los demás animales son sujetos - son seres concientes, individuos que experimentan sensaciones y tienen intereses propios. Todas las evidencias empíricas recopiladas durante décadas apuntan en este sentido.

La definición que he señalado acerca de lo que es un *sujeto de consideración moral* (y no "un sujeto moral" sin más) NO se aplicaría a todo ser vivo. En mis comentarios anteriores dije explícitamente que sólo los seres sintientes pueden ser considerados sujetos en tanto que sólo ellos poseen conciencia. Y empíricamente esto corresponde con aquellos que poseen un sistema nervioso centralizado que les permite estar dotados de sensaciones y, por tanto, de intereses.

Me da la impresión que o no prestas atención a lo que escribo o lo ignoras deliberadamente. Y es por eso que señalé que estás distorsionando mis palabras.

Es verdad que necesitamos consumir seres vivos, pero los humanos no necesitamos consumir animales (ni humanos ni nohumanos). Las plantas y los sintéticos nos cubren cualquier necesidad vital. Además, los seres humanos son seres vivos, pero que necesitemos consumir seres vivos no justifica que usemos a otros humanos como mero recursos, y tampoco lo justifica en el caso de otros animales sintientes.

Otra distorsión: en ningún momento he dicho que los derechos sean "independientes" de los deberes. Ni por asomo. Eso sí que es absurdo. Lo que yo dije claramente es que la *posesión moral* de derechos se fundamenta en razones diferentes a la *obligación moral* de respetar unos derechos. No tenemos derechos morales por las mismas razones por las cuales tenemos obligaciones morales, sino por razones diferentes.

Tenemos derechos porque somos sujetos, somos seres conscientes que tienen intereses. Eso nos convierte en sujetos de consideración moral, es decir, en *pacientes* morales. Si tenemos un interés en vivir, y ese interés es moralmente relevante, entonces tenemos un derecho que protege dicho interés. Y todos los que seamos *agentes* morales (aparte de ser también pacientes morales) tenemos el deber de respetarlo.

Por tanto, los derechos morales no son independientes de los deberes morales en tanto que esos derechos nos obligan a los agentes morales el deber de respetarlos. Pero el simple hecho de que alguien tenga derechos no implica necesariamente en ningún caso que tenga deberes.

Los demás animales tienen derechos básicos - empezando por el más fundamental que es el derecho a no ser propiedad - pero nosotros los violamos sistemáticamente al usarlos como nuestros recursos.

lunes 7 jul 2014, 20:40

Estimado Luis Tovar:

Establecer 'una línea de demarcación en cuestiones morales, basada en categorías lógicas, no es "absolutista"'. Lo que es absolutista es establecer una única línea y dividir el universo en dos categorías basadas en la 'sentiencia', especialmente si reparamos en que es una gradación, no un término absoluto: va desde la quimiotaxis de las bacterias hasta Mózart o Leonardo con numerosas etapas intermedias. Los mamíferos no tienen la misma capacidad intelectual que los peces; las plantas no tienen igual capacidad de recibir y procesar información que los protozoos, pero todos perciben y reaccionan en una escala muy amplia de complejidad. Reducir esa riqueza de matiz a un bit (1 ó 0) es absolutista.

Se queja de que malinterpreto sus palabras, Y acto seguido me achaca algo que yo no he dicho: que cualquier discriminación sea arbitraria. Muy al contrario: lo que defiendo es que la discriminación binaria es insuficiente, y que los seres vivos tienen múltiples categorías de 'sentiencia', por lo que deberían recibir múltiples niveles de derechos: un tratamiento diferenciado, no una clasificación en blanco y negro basada en una arbitraria definición de sujeto/objeto.

Apela a la 'conciencia' como característica principal. Pero la conciencia no se puede medir objetivamente, no importa lo que diga la Declaración de Cambridge. Es evidente que hay animales que tienen conciencia, como también es evidente que otros animales no la tienen, y no es en absoluto evidente que las plantas no puedan tenerla. Decir que 'los animales tienen conciencia' carece de rigor, al agrupar las medusas con los chimpancés y las sanguijuelas con los delfines. Y si diferentes seres tienen distintos niveles de conciencia, es lógico que se les trate de diferente modo.

Usted mismo está reconociendo esa realidad cuando distingue entre 'pacientes' morales (que tienen derechos pero no deberes) y 'agentes' morales (que tienen derechos y deberes). Si hay una distinción fundamental entre las capacidades de unos y de otros agruparlos en la misma categoría moral carece de sentido. Los animales deben tener derechos, por supuesto; pero no los mismos que los seres humanos, puesto que moralmente no son iguales.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

martes 8 jul 2014, 09:37

Te repito de nuevo que no he establecido ninguna línea absolutista. Lo único que he hecho ha sido diferenciar entre categorías que son inherentemente distintas. No es absolutista diferenciar entre seres vivos y seres no-vivos. No es absolutista diferenciar entre cuadrado y el círculo. No es absolutista diferenciar entre vegetales y animales. Del mismo modo tampoco es absolutista diferenciar entre sujetos y objetos, o diferenciar entre seres sintientes y no-sintientes. Yo no establezco esa línea sino que me limito a reconocerla de acuerdo a categorías lógicas - objetivas - y a las evidencias empíricas.

La sintiencia no es una gradación; es una cualidad. Que dentro de la sintiencia pueda haber grados es otro tema distinto. Aunque esa gradualidad puede variar dentro de los individuos de una misma especie, o incluso dentro del propio individuo (por ejemplo: la diferencia entre estar despierto o dormido).

Ni las bacterias ni las plantas pueden sentir. Me parece obvio que confundes percibir con sentir. Hay seres vivos que pueden percibir información del medio ambiente (igual que hacen muchas máquinas) pero no la pueden procesar en forma de sensación a no ser que tengan un sistema nervioso. Sólo los animales poseen sistema nervioso, mientras que el resto de seres naturales carecen de él o de cualquier otro sistema o órgano equivalente.

La vida es una condición distinta a la sintiencia, y el mero hecho de estar vivo no implica poder sentir.

Yo no he te he achacado tal cual que defiendas que "cualquier discriminación es arbitraria". No. Lo que he dicho exactamente es que la falacia del sorites que usas como criterio en tu argumentación sirve como excusa para invalidar cualquier tipo de discriminación racional. Y esto es lo que haces, por ejemplo, cuando a la distinción lógica entre las categorías de objeto y sujeto la llamas "arbitraria".

Por supuesto que malinterpretas, o más bien distorsionas, continuamente mis palabras, y vuelves a hacerlo de nuevo. Otro ejemplo: me acusas de que yo sólo acepto categorías absolutas pero eso es rematadamente falso. Yo he dicho que todos los animales (humanos o nohumanos) no tienen necesariamente todos los mismos derechos puesto que no todos tienen igualmente los mismos intereses. Ahora bien, todos los seres sintientes sí tienen unos derechos básicos iguales por el hecho de ser sintientes.

Claro que pueden haber algunas determinadas diferencias legítimas de trato dentro de la consideración moral. Pero no hay ninguna razón que justifique un trato diferente en lo que se refiere al hecho de ser usado como un objeto, como un mero recurso para los fines de otros. No tenemos ninguna justificación moral para tratar a una persona como si fuera una mera cosa. Es por esto que la esclavitud es intrínsecamente inmoral, indpendientemente de quien sea la víctima o la forma en que se realice.

¿Que la conciencia no se puede medir objetivamente? ¿Y qué? Yo no apelo a la supuesta medida de la conciencia, sino al hecho mismo de tenerla. Que la conciencia de un bebé sea supuestamente menor o distinta a la de un adulto me resulta irrelevante. Lo único que importa es que son seres conscientes. Del mismo modo, es irrelevante que el grado de conciencia sea distinto en otros animales; lo único que importa es que son seres sintientes.

Yo no he dicho así tal cual que "los animales tienen conciencia". He hablado de seres sintientes. Todos los seres sintientes son animales, pero no todos los seres catalogados como animales son sintientes. (Los cadáveres de animales son, de hecho, animales, pero no son sintientes). Me atribuyes declaraciones falseadas.

Los pacientes morales pueden tener deberes, pero no por ser pacientes sino sólo en tanto que sean también agentes morales. Todos los agentes morales son pacientes morales, pero no al contrario. Eso es lo que yo he dicho. Lo que no tiene sentido es la falacia de la dicotomía falsa que estás exponiendo cuando dices que "no podemos agruparlos a todos en una misma categoría". Pues claro que podemos. Todos ellos son pacientes morales, y en tanto que sujetos de consideración moral todos son iguales miembros de la comunidad moral.

El hecho de ser humano o nohumano es una cuestión irrelevante en lo que se refiere al criterio moral. Diferenciar moralmente entre humanos y otros animales, en base a la especie, es tan arbitrario e injustificado como discriminar a los individuos según su raza o sexo. Me acusas falsamente, y de forma reiterada, de ser "absolutista" por el mero hecho de diferenciar racionalmente entre sujetos y objetos, entre seres sintientes y no-sintientes, al mismo tiempo que tú discriminas arbitrariamente entre individuos humanos y nohumanos como categorías morales separados. Esto sí que es absolutista además de injustificado. Eso es especista.

martes 8 jul 2014, 17:40

Estimado Luis Tovar:

Categorías inherentemente distintas, como por ejemplo bacterias, plantas, animales y humanos. No dos, sino muchas diferentes; porque los primates son una categoría, los demás mamíferos otra, probablemente las aves una más, los reptiles tendrán la suya y los peces (como se explica en el artículo) necesitarán una más. Y las plantas, temo, sí que sienten, y reaccionan; ver http://blog.rtve.es/retiario/2014/07/cuando-las-plantas-oyen.html

Dice usted no apelar al grado de conciencia, sino al mero hecho de tenerla. Pero eso ¿cómo lo demuestra? ¿Cómo sabe que un pez tiene o no conciencia? ¿Cómo sabe si la tiene una vaca, o una tortuga? Porque para asignar derechos y trazar líneas con resonancia legal o moral hacen falta criterios. Y si quiere tratar a determinados (o a todos) los animales como Sujetos de pleno derecho tendrá que demostrar que tienen un grado de conciencia equivalente al humano. O estará plenamente justificado otorgarles otros derechos, por el principio de que es injusto tratar igual a los desiguales.

Discrimino, en efecto, entre humanos y no humanos; porque esa distinción es clara y objetiva. Los humanos tienen derechos humanos, porque (usando su lenguaje) son agentes morales, tienen derechos y deberes y tienen conciencia equiparable. Los no humanos no; ni conciencia equiparable, ni reconocimiento de deberes, ni por tanto derechos iguales a los humanos. Derechos, insisto, sí, pero no los mismos que una persona. Porque no lo son.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

martes 8 jul 2014, 17:59

Los humanos están en la categoría de animales. No son una categoría distinta aparte. Por favor. Sólo por intentar refutar desesperadamente lo que digo pareces capaz incluso de negar la biología más básica. Es increíble.

No, las plantas no sienten. Y ese artículo que enlazas no aporta ninguna prueba positiva al respecto, salvo para demostrar tu confusión sobre conceptos básicos.

O sea que resulta tú no sabes cómo podemos saber científicamente si otros seres tienen conciencia. Vale. La ignorancia no es un argumento, en cualquier caso.

Para reconocer a los demás animales como sujetos de derechos no es necesario ni justificado que tengan "un grado de conciencia equivalente al humano". ¿Por qué razón se supone que los humanos tienen que ser el centro de referencia? Como siempre, no aportas ninguna razón sobre ellos. Te limitas a repetir un prejuicio inculcado, sin más.

Aparte de que no existe tal cosa como la "conciencia humana" puesto que los tipos y grados de conciencia son en realidad muy variados entre seres humanos. Ese erróneo argumento que esgrimes se llama la falacia ecológica, y consiste en confundir una característica de promedio dentro de un grupo específico (sin ser dicha característica necesariamente mayoritaria) como si fuera inherente a todos los miembros de dicho grupo.

No me digas, así que la distinción entre humanos y nohumanos es "clara y objetiva", y lo dice el mismo que califica de "arbitraria y absolutista" la distinción lógica entre sujeto y objeto, y entre ser sintiente y ser no-sintiente. Lo hay que ver. Dime ¿en qué se basaría, según tú, esa distinción "clara y objetiva"? Te reto a que me aportes una sola característica que distinga exclusivamente a todos los humanos de otros animales. Venga. Vamos a ver si es verdad eso que dices o es otra afirmación que haces sin fundamento.

Tu defensa del antropocentrismo moral ya la refuté en todos mis anteriores comentarios. Te limitas a repetir lo mismo que ya he refutado, como si fuera un mantra que usas para evitar pensar y razonar.

Los demás animales sintientes son personas y tienen los mismos derechos básicos que puedan tener los animales humanos, puesto que la especie es irrelevante en lo que se refiere a la consideración moral, de acuerdo a todos los argumentos que expuse en mis anteriores intervenciones.

martes 8 jul 2014, 20:40

Estimado Luis Tovar:

Lo mismo me da que me da lo mismo: que llame a los animales humanos o a los humanos animales no cambia el fondo de la cuestión, que es que según usted todos somos lo mismo ('sintientes') y debemos por tanto tener iguales derechos. No dice qué animales, más allá de 'los que tienen un sistema nervioso centralizado'; categoría que incluye hasta algunos gusanos tubícolas abisales y la mayor parte de las medusas. ¿Debemos considerarlos como dotados de conciencia por este hecho?

Temo que aunque usted esté convencido de ello no ha demostrado nada. Únicamente que, en efecto, hay diferencias esenciales desde el punto de vista moral entre animales no humanos y humanos, lo cual justifica lógicamente que sean tratados de modo diferente.

Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.

PP Cervera

martes 8 jul 2014, 21:16

Al contrario; el hecho de creer irracionalmente que los humanos son una categoría radicalmente aparte de los animales, en cualquier ámbito, es precisamente el fondo de la cuestión.

Repito, de nuevo, que yo no he dicho que todos los seres sintientes tengamos "iguales derechos", así tal cual. Me he referido sólo a los derechos básicos y fundamentales, y en concreto al derecho a no ser propiedad. Ésta ya es la tercera vez que te llamo la atención sobre tu distorsión de mis palabras sobre ese punto concreto. Esto no puede ser un error; eso ya parece deshonestidad y mala intención.

¿Pretendes acaso que te dé una lista de todos los animales que son sintientes? Eso sería muy largo y no es pertinente al caso. Lo que yo he expuesto es un *criterio* racional, el único criterio racional: si posee sistema nervioso centralizado entonces todo indica razonablemente a que es un ser consciente. El mero hecho de que a alguien no le quepa en la cabeza semejante noción, debido a la estrechez de los prejuicios, no es ningún argumento en contra.

No, no hay ninguna diferencia *esencial* entre humanos y otros animales. Estoy esperando que me aportes el dato o el argumento que lo demuestre. De hecho, la comunidad científica sigue esperando encontrar esa supuesta diferencia esencial, que en realidad no existe. Te limitas a repetir esa creencia para reforzarla, como un mantra, sin aportar ni una sola prueba al respecto.

viernes 11 jul 2014, 20:26

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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