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El megabarco que se rompió, segunda parte

    lunes 17.nov.2014    por Pepe Cervera    0 Comentarios

El 17 de junio de 2013 el portacontenedores de la Mitsui O.S.K. Lines MOL Comfort se partió en dos pedazos mientras navegaba con mal tiempo a unas 200 millas náuticas de Yemen camino del puerto de Jeddah, en Arabia Saudí. Ambos trozos quedaron a flote, pero acabaron por hundirse: la sección de popa el día 27 de junio y la de proa el 11 de julio después de prenderse fuego por causas desconocidas y de arder durante varios días. Las imágenes del barco partido antes de la separación y hundimiento de los fragmentos son muy impresionantes; antes del accidente el MOL Comfort tenía el mismo aspecto que su gemelo, el APL Poland, que aparece en la imagen inferior. Construido en 2008 en los astilleros japoneses de la Mitsubishi Heavy Industries de Nagasaki y completado el 14 de julio de 2008 el MOL Comfort (originalmente APL Russia) formaba parte de una familia de 12 buques idénticos diseñados para transportar hasta 8.110 contenedores estándar. Sus 316 metros de eslora, 45,6 m. de manga y su calado a plena carga de 14,5 m. lo hacía, como a sus hermanos, demasiado grande para cruzar el Canal de Panamá. Su motor estaba diseñado para la eficiencia y la economía de funcionamiento, para asegurar la cual su tripulación constaba tan sólo de 26 marinos, que abandonaron sin problemas el barco. La causa del accidente no quedó clara, aunque parecía obvio que se produjo un fallo estructural probablemente en las brazolas de las escotillas, una zona que soporta enormes tensiones y que está reforzada en barcos como el MOL Comfort. En este diseño se había empleado un acero de gran resistencia para evitar el uso de grandes grosores de chapa y reducir peso. No es la primera vez que un gran barco moderno se rompe, pero el caso del MOL Comfort no deja de proporcionar información útil, según cuenta gCaptain.

Container_ship_APL_Poland_2

La tesis doctoral de una ingeniero naval danesa ha analizado la causa del accidente y ha concluido que el barco tenía un defecto de diseño debido a que el cálculo de las fuerzas sobre el casco no tuvo suficientemente en cuenta la flexibilidad, tanto del acero como de la estructura en general. Los barcos no son rígidos, sino flexibles; a veces de forma aterradora, como puede verse en el vídeo inferior tomado en el interior de un portacontenedores en una tormenta. De no ser así, de hecho, el casco se rompería con mayor facilidad. Pero las estructuras y los componentes deben estar calculados para soportar las fuerzas que se generan cuando surgen estas situaciones, y en este caso parece que no se tuvieron del todo en cuenta las tensiones generadas en algunos puntos durante esos movimientos de flexión y torsión. El estudio ayudará a evitar futuros accidentes al permitir a los ingenieros navales calcular con mayor precisión estas fuerzas, y así ajustar sus diseños para evitar las roturas. De momento todos los gemelos del MOL Comfort han sido reforzados en los puntos críticos. Porque la mar da mucho miedo cuando se enfada, y porque las obras de la humanidad necesitan tenerlo en cuenta.

Pepe Cervera   17.nov.2014 09:04    

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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