« John Bardeen, doble Nobel de física | Portada del Blog | En 10 años, trasplantes de ojo (quizá) »

Ártico verde: cuando un helecho enfrió el planeta

    lunes 28.nov.2016    por Pepe Cervera    0 Comentarios

Algunos detractores del calentamiento global de origen antropogénico alegan que es difícil predecir el futuro del clima con precisión, dado que conocemos por el pasado que se pueden producir grandes cambios por causas naturales. Y es cierto; el clima del planeta ha cambiado sin intervención humana en el pasado, a veces de modo drástico. Uno de estos cambios radicales de origen natural tuvo lugar hace 48,5 millones de años cuando la colonización del océano ártico por un helecho de agua dulce (y su enterramiento posterior) provocó un descenso global de las temperaturas desde el llamado Óptimo Térmico del Eoceno. El caso es conocido como el Evento Azolla, por el nombre del helecho que lo provocó, y se debió a una concatenación de circunstancias que empezaron por un Polo Norte verde y acabaron en un descenso de la temperatura del ártico desde una media de 13 grados centígrados sobre cero a los actuales -9 grados. Y si el Evento Azolla demuestra que los grandes cambios de la temperatura global pueden producirse por causas naturales, también que los mecanismos que los provocan son los mismos que ahora: la concentración atmosférica de CO2 es vital.

Azolla_filiculoides

El helecho Azolla es una planta acuática flotante que crece en la superficie de los cursos de agua dulce y es capaz de cubrir por completo grandes espacios cuando se dan las condiciones idóneas. Tiene hojas pequeñas y raíces poco desarrolladas y alberga una cianobacteria simbionte llamada Anabaena azollae, lo que le da la capacidad de extraer nitrógeno del aire, por lo que este elemento no supone un límite para su crecimiento. Durante el Eoceno el océano Ártico apenas contaba con comunicación con el resto de los mares, por lo que debido al viento, la evaporación y los aportes de numerosos ríos la columna de agua acabó por estratificarse como hoy sucede en el Mar Negro creando capas de diferente temperatura y salinidad con poca mezcla entre ellas. En la parte superior apareció una capa de agua casi del todo dulce que Azolla colonizó con facilidad ocupando más de 4 millones de kilómetros cuadrados: el nutriente límite para su crecimiento era el fósforo, que por los aportes de los ríos y las condiciones de anoxia en profundidad era abundante allí. El helecho cubrió por completo el Ártico durante unos 800.000 años y luego quedó sepultado en los sedimentos sin descomponerse, por la falta de oxígeno: el resultado fue la retirada de la atmósfera miles de toneladas de CO2. La concentración de dióxido de carbono pasó de las 3.500 partes por millón (ppm) a principios del Eoceno a las 650 ppm durante el Evento Azolla. Se ha calculado que el helecho supuso el 80% de esa retirada, que redujo de forma brusca la temperatura global e inició la época relativamente fría del clima terrestre que predomina desde hace 47 millones de años.Y que, al paso que vamos, va a terminarse pronto.

Pepe Cervera   28.nov.2016 09:01    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios