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Sexo en Nueva York y no hace falta que sea en Nueva York

    viernes 4.jun.2010    por RTVE.es    11 Comentarios

Recuerdo la incendiaría polémica del año pasado en Radio 3 con el estreno para el cine de una serie que jamás vi en televisión, Sexo en Nueva York. Recuerdo que fui a verla con una gran amiga cronista cinematográfica, estuvo todo el tiempo cuchicheándome en la oreja: son pijas, ya a punto de ser retiradas de la circulación, nunca les interesa visitar el Metropolitan, son capaces de pasarse todo el día entre Bulgari, Dior, Gucci... nada dicen de Obama, Guantánamo y sólo piensan en cómo hacen los mojitos en el bar de la sexta avenida. Hace algún tiempo Susan Sarandon, en un encuentro en los Cines Golem, me hablaba de la serie que yo no estaba viendo, ni tampoco había visto y la actriz norteamericana podría perfectamente haber coincidido con mi compañera de oficio y del cine de esa tarde. Bueno, pues a pesar de todo eso, yo me lo pasé dívinamente con Sexo en Nueva York y me lo pasé bien porque (me parece poco noble que una mujer diga de otra mujer eso de "a punto de ser retiradas del mercado...") me pareció subversiva pero al revés, pero sin ser involucionista.

Quiero decir que a veces nos apetece ese punto diabolicamente superficial, hedonista, burgués y sí, ¿por qué no confesarlo?, ese olor a limpio que destila quien se cambia de ropa varias veces al día, quien tiene buen gusto para unas pequeñas gotas de perfume que a mi para nada me molesta, quien sabe en qué bar, al final de la avenida de no se qué ciudad, saben poner el mejor gin tonic con las mejores aceitunas del mundo. Ese placer directo de quien tiene buen gusto por el arte, por la moda, por subir una escalera o por esconderse en una fiesta detrás de las mil máscaras-burkas que proporciona occidente. Recuerdo que en una ocasión, a las mismas puertas del Hotel María Cristina de San Sebastián, lloviendo a mares, una mujer y actriz extraordinaria abrió las puertas de su coche oficial del festival y yo que iba con un paraguas comprado en la esquina (roto, agujereado) me pidió que le acompañara a cenar al lugar que yo dijese. Entré al interior y ella rio y lo hizo a carcajada batiente, ella estaba espléndida, su perfume no embriagaba sino que de vez en cuando se quedaba como entre entre tus manos o en tu pelo o qué se yo... Yo tenía dos películas que ver, una austriaca y la otra neozelandesa y confieso que dejaron de importarme en ese mismo instante. Bueno, dijo ella, ¿has pensado ya o le digo al conductor...?. Cámara, Casa Cámara, Pasajes de San Juan. Había que cruzar en el vaporeto, en un barquito. Y de repente aparecía la leyenda en todo su esplendor de un restaurante vasco de verdad.... Bueno, me estoy yendo de la película para meterme en el documental y tampoco es eso, quiero decir que hay algo en Sexo en Nueva York que colma o que nos sitúa en eso que al menos a mi sí me gusta y es que el buen gusto por unas telas, por una copa, por un aroma, por un baño no debe entrar en conflicto con el pensamiento o con los pensamientos de una ideología que defienda la bicicleta, la sostenibilidad, la libertad de expresión o la igualdad de oportunidades.

Un beso, en un instante puede saltar o desplazar a cualquier obra de arte. Y eso es lo que de alguna manera me pareció que destilaba o destila esta película de Patrick King, una cierta emoción por el roce o por la fricción de las buenas telas, una sensación por un bar bien puesto o que de algunas locuras (un vuelo nocturno entre los rascacielos de Nueva York), todos pensamos, que con dinero son posibles y sin dinero tienen mayor dificultad. Y no se trata de adorar al becerro de oro, ni plegarse a Bulgari o a Amaya Arzuaga, he visto telas en los campos de refugiados del Sahara, que suscitan quizá una mayor emoción. Se trata de una cierta atracción de lo superficial, como la peluquera de Javier Cercas o el deseo de pasarse todo la mañana de un duro y áspero lunes entre las manos y los baños árabes de Madrid. Otra cosa es que algunos quieran que las mujeres de Sexo en Nueva York lean a María Zambrano, a Freud y a Nietzsche, que yo creo que no y otros que los temas por los que pasan en la película: el sexo, la maternidad, la fidelidad, la trayectoria profesional sea objeto de una mirada con mayor calado. Pues no, eso ya lo tenemos en otras cinematografías, en otros textos y hasta en las cenas de la vida diaria... debo confesar que me divierte la estética frívola de tanta superficialidad.

Y, qué queréis, no es por alimentar la polémica del año pasado pero me cuesta más asimilar un cine pretencioso que quiere descubrir por donde carajo va a ir el cine del tercer milenio, en algunos momentos prefiero a Sarah Jessica Parker.

RTVE.es    4.jun.2010 20:32    

11 Comentarios

Tienes mucha razón en lo que dices, yo la seguía por Canal +, y pese a toda la parafernalia de los complementos ;) muestra una realidad palpable.Lo mejor Carrie Bradshaw.Sarah Jessica Parker.Fue mucho más inteligente en todos los sentidos.Saludos Javier.

viernes 4 jun 2010, 20:39

Pues..., por llevarle la contraria y ser punto de debate me quedo con su amiga, tenemos más en común, por cierto no veo la tele, mucho menos el cine convencional, creo que es una guerra que tengo ganada. Aunque me equivoque creo que ella y yo tenemos más puntos en común que Ud. y yo, no se habla de Susan Sarandon (ni de su marido, Tim Robbins), ni de Guantánamo (ni de Abu Ghraib), ni de las minas de cobalto, ni del derrame de petroleo en el golfo de México (aunque vaya ha durar más de 5 años y la "¿prensa?" no lo diga), ni de tantas y tantas injusticias que la ciencia ficción no es capaz de imaginar; Si la realidad fuese contada no seríamos capaces de imaginarnos en mundo tan cruel governado por banalidadesl, si, ya se, el sexo es mejor, pero...? no todo va ha se follar ¿no?.
.
Pdat . Prensa=Máquina que sirve para comprimir ¿Información?, cuya forma varía según los usos, y yo añadiría a los suvbencionadores de la información $$$ que les interesa.
. Un saludo, sin ánimo de ofender.

sábado 5 jun 2010, 03:30

Hay que buscar la belleza, como decia en su programa Ram´´on Trecet, la belleza en cualquier sitio. Me ha gustado el comentario aunque est´´e muy lejos de esos ambientes.

domingo 6 jun 2010, 18:38


Bueno estoy totalmente de acuerdo contigo,yo no he visto todavía Sexo en Nueva York,sí ví el año pasado la primera ,y una amiga me paso un pack con una parte de la serie, lo pasé genial, porque no siempre tenemos que ir a lo profundo a lo transcendente, en la vida necesitamos películas un poco quizá frívolas para aliviar momentos complicados,porque nuestra mente no puede con tanto horror,desigualdades, basura, vacío........ y además en lo que realmente me encuentro contigo es que el buen gusto,y esos placeres, del agua, de un buen vino,unos buenos zapatos,....... no está reñido ni con la filosofía ni con el arte, ni con el conocimiento,ni con el querer saber. A veces nos quieren instalar en la cultura del grunge de lo sórdido de lo oscuro, y donde esté alguien que huela a fresco, y destile un aroma limpito de un perfume suave, y si encima se cruza con un beso.......apaga y vamonos.

domingo 6 jun 2010, 21:41

¿Nadie ve además en esta serie el valor de la amistad? ¿solo se ve superficialidad? Les funcionan mejor sus relaciones de amistad que las de pareja, interesante...¿no? Yo creo que la serie tiene muchas cosas, si uno quiere verlas.

lunes 7 jun 2010, 11:51

hola estuve en los golem, cuando estuvo susan sarandon, sexo en new y la veo de vez en cuando tiene sus puntos, entretenidas en ciertos momentos,

lunes 7 jun 2010, 16:29

Claro que si hay un tiempo para cada cosa.A mi me entretiene y me divierte

lunes 7 jun 2010, 20:01

Oh cielos! Lo que las calores estivales provocan en la gente, quizás es ánimo de provocar o simplemente sinceridad inconcebible, pero sus argumentos me parecen más blandos que una chocolatina al sol. Lo que es bochornoso lo es, y de nada sirven apologías o palabras discursivas. A ponerse a la sombra...

martes 8 jun 2010, 10:23

no se si sexo en nueva york 2 es mejor o peor que la otra.
El problema es la polarización, de tener que escoger o moro o cristiano.
porque yo no he visto sexo en ny, ni la 1 ni la 2, pero si he sufrido a alguna atontada que estaba idiotizada por la serie y su continua superficialidad, pero también alguna amiga me comentó en su día que era, símplemente, una serie divertida que hacía abstraerse un poco de la realidad. yo veo otras series y películas superficiales que me divierten y, a veces, otras más profundas.
El peligro es precisamente hacer creer a la gente que ese es el camino a seguir, y encontrarte una columna giliprogre en un semanario alentando a los lectores a ir a gastarse una morterada para cenar en el bulli, que el erudito escritor disfrutó un montonazo, eso sí, cenó de gañote.

un saludo de nuevo y gracias por el programa.

martes 8 jun 2010, 11:47

jajajajajaj me encanta como te expresas...me gustaría poder algún día escribir la cuarta millonésima parte de como tú describes las situaciones y como enlazas temas fuera de contexto y terminas enlazandolos en el tema central de lo que comenzabas a describir o criticar. Mola mucho lo que dices. felicidades. No destruyas este e-mail, Javier, te servirá para seguir la trayectoria profesional de un alumno tuyo, que por el momento prefiere mantenerse en el anonimato. Pero sin mal rollo, te desea lo mejor profesionalmente y aprender incondicionalm ente de cuanto tú profesas y sabes.

jueves 10 jun 2010, 01:49

Yo es que soy de las que piensa que algunos vestidos, zapatos o bolsos son autenticas obras de arte. Incluso algunas personas, sin más. :)
Y que afortunadamente no sólo hay arte en galerias o en salas de cine, la mayoria están fuera de ellas.
Que pena que haya gente que sólo sepa verlo si le ponen un cartelito al lado.

viernes 11 jun 2010, 20:41

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Javier Tolentino

Bio El Séptimo Vicio

Javier Tolentino es el director de 'El Sétpimo Vicio', el programa de cine de Radio 3. Es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos de España y destaca por su compromiso y su capacidad de análisis.
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